12 Dioses del Olimpo — capítulo 3
Cap.3: Soy para mis padres lo más cercano a la perfección.
En el aparcamiento toco el botón y la camioneta de mi madre hace un ruido.
-¿Porque tu hermano me habla de esa manera?-Pregunta Zeus.
-Porque has bailado conmigo-digo sin interés. Me quito los zapatos cuando estamos dentro de la camioneta. La enciendo y la pongo en marcha.
-Eso no es algo malo-protesta.
-Has bailado el tango conmigo. Aquí significa coquetear. El tango es un baile sensual. No ves a muchos jóvenes amigos bailando tango. Mis hermanos y padre lo consideran muy exhibicionista para mí.-explico mirando la calle. Como si nada, me preocupa lo que haya pasado en casa de Sam.
-No lo sabía. En el Olimpo solo es arte-dice. Le miro un momento y sonrió. Esta apenado.
-Tranquilo, para mí solo es bailar. Arte. Bler es muy cuidadosa con lo que me dice sobre bailar. Alguna vez deberías bailar con ella. Ya verás porque lo digo, es mucho mejor que yo-intento cambiar el tema.
-De todas maneras, para la próxima te pregunto sobre la música.-asegura
-Te detestare por eso.-digo en tono burlón.
Llegamos a la fiesta de Samantha en menos de lo que cae un rayo, Dios esto es un desastre. Pero no había que entrar. Delantre estaba afuera. Con Edrra, Bler, Sky y Sam.
-¿Que ocurrió?-pregunto Zeus, sonaba alterado.
-Calma Zeus-le ordene.
-Uno de los jugadores-dice Bler. Noto que está llorando. ¿Qué paso aquí? Me acerco a ella y la abrazo. Delantre esta golpeado en la cara, el labio y la ceja derecha le sangran.
-Walter toco a Bler. Delantre la defendió-dice Sky.
-¿Y Walter?-pregunto molesta.
-En la fiesta-dice Sam, molesta-le he dicho que se valla, pero no lo hace-dice apenada. Me suelto del abrazo de Bler.-Acaba la fiesta-me pide. Asiento.
-¿Estás bien?-le pregunto a Bler. Veo su camiseta que está un poco estirada, Solo eso. No tuvo mucho tiempo para tocarla.
-Si-dice débilmente.
-Ahora vuelvo-le digo. Miro a todos y me giro hacia la casa. Sin importarme que este descalzar, tomo mi vestido para hacerlo y entro en zancadas, empujando a todos. Cuando entro a la casa todos me miran con impresión. Busco al alto, blanco, rubio, cobarde de Walter Steel. Es un fortachón, del equipo de lucha. Cuando lo veo está sentado en el sillón de la sala de Sam. Esta con dos chicas en su regazo. Tan solo un moretón en su pómulo derecho. Es lo más seguro que sus compañeros de equipo le ayudaran a sacarse de encima a Delantre, para poder pegarle. Tomo la figura de cristal de la mesa alta que está a mi derecha. Se trata de un angel de cristal puro, bastante solida, unos rasguños nada mas le hare. Cuando estoy frente a él todos se callan. La música y todos -¡Tú y tú, fuera ya!-les ordeno a las dos zorras que están en su regazo. Estas se van de inmediato.-¡Walter, maldito pendejo. Tengo que venir desde la fiesta de mis padres para enterarme de tu desfachatez en contra mi amiga-digo echa furias. Tengo las manos entre mi traje, la figura de cristal también-O te pones de pie y sacas tu maldito trasero con el de los de tu equipo, fuera de casa de Samntha Kendrick o empezare por ti para sacarlos uno a uno!-amenazo. La música está apagada y todos guardan silencio. Walter se ríe. No huele alcohol, esta sobrio, no hay escusa.
Mi ira no se compara con nada, cuando de una amiga se trata. Con la figura le pego en la nariz. Sin duda comienza a chillar y a maldecir. Lo tomo por la oreja y lo arrastro hasta la puerta. Luego lo rempujo hacia afuera y este cae maldiciendo. Su camisa celeste se ha manchado de sangre.
-Maldita loca. Me has roto la nariz-dice enojado.
-Para la próxima te corto aquello que se llama Pene. Y por si no sabias lo que era es el pedazo de carne que te cuelga entre la piernas.-digo muy molesta. Realmente molesta.-¡No estás invitado a una fiesta más de la clase graduanda y más vale que todo el mundo abandone la casa de Samantha Kendrinck antes de que yo haga cancelar las actividades de la clase graduanda y haga que todos reprueben!-Todo el mundo ha empezado a correr fuera de la casa, sin tocarme. Walter se ha ido gruñendo maldiciones. 15 minutos, casa bacía.
Respiro con más facilidad cuando ya no hay nadie. Relajo mi rostro y voy hacia a Bler. La abrazo y esta solloza en mi hombro. La rodeo y miro a Samnatha, devolviéndole la figura. Esta me sonríe con un "Gracias"
-Vamos Bler-la animo-Debes ir a casa, ya todo paso-le aseguro. Ella se separa y asiente, aun hiperventila. Sky la abrasa de un lado y la acompaña al auto.
-Edrra ve con ellas-le pido. El asiente y se va. Los hermanos de Samantha salen y al verme me sonríen.-Sam. Vendré a ayudarte mañana. Te lo prometo-le aseguro. Ella asiente.-Zeus, ayuda a tu hermano a llevarlo al auto-le digo.
En mi casa. Quito la alarma y subimos hasta la segunda planta. Vamos al baño y saco el botiquín de primeros auxilios. Lavo y desinfecto las heridas y luego le unto una crema que hará que se cierre con más rapidez las heridas abiertas.
-Gracias Delantre-le digo. El asiente y sonríe.
-No creí que alguien se podría enojar tanto y en otro momento ser tan dulce-me dice Delantre.
-Bler es como mi hermana, al igual que Sky y Sam. Si algo les pasa es como un golpe bajo. Soy deportista, pero no abuso de ello. Walter lo hace-digo-¿Puedo?-pregunto por si le puedo revisar el pecho. El asiente. Le desabotono la camisa. Lo que creí, la sangre no era de la cara tiene dos tajadas. Le han dado fuerte.
-Eso es justo-dice Zeus desde le puerta, siguiendo la otra conversación. Tomo un algodón y le pongo antibiótico, después de desinfectar y limpiar.
-Bueno será mejor que volvamos a la fiesta. Mi hermano tiene un anuncio y sé que no lo hará si no estoy allí.-digo
-¿Me podrás dejar en casa?-pregunta Delantre. Le devuelvo la camisa.
-Seguro-digo. Lavo mis manos y nos vamos.
Después de dejar a Delantre en su casa, volví a la ruta hacia la fiesta.
-Gracias-dice. Lo miro por un pocos segundos.
-Delantre hizo más que yo. Si tan solo no estuviese contra la espada y la pared, yo hubiera estado en la fiesta y Sam aun seguiría divirtiéndose-digo
-Espada y pared-dice con intriga
-Familia y amigos. Walter no hubiese tocado a Bler si hubiese estado allí.-explico
-No es tu culpa. A demás, lo has puesto en su lugar-ahora es él quien intenta aligerar el humor. Sonrió de lado, más bien hago una mueca.
Zeus y yo volvimos como si no nos hubiéramos ido nunca. Una hora y media. Cuando me voy a sentar. Las manos de Austin me jalan hasta la pista de baile. Comienzo a bailar con él. No es tan bueno como Zeus, pero puedo dejarme llevar.
-¿Adonde fueron?-suena algo molesto
-Su hermano tuvo un problema en la fiesta de Sam. Tuve que desalojar la casa-le explico antes de su ataque de preguntas.
-Vale y que hay con el baile del tango-dice
-Es un buen bailarín, no lo puede dejar pasar-mi escusa es realmente la de una adolecente. Le sonrió y el no se resiste y se ríe igual.-Mucho cuidado-dice cuando acaba la canción.
Al fin me siento. Al igual que mis padres y hermanos con sus parejas. Zeus se fue a su mesa. Comenzamos a cenar y charlar un rato. De pronto Zac se pone de pie y se arrodilla frente a Natalie y le pide matrimonio. Esta incluso llora de la emoción y le brinca encima a Zac. Gracias al señor que mi hermano es fuerte. Yo aplaudo y sonrió. Eso quiere decir que ya se va de casa y hará su vida. Me llamaran tía Taylor, en cualquier año futuro. Sonrió abiertamente al pensar en ello. Cuando la emoción seso un poco me dirigí hacia Vero y Greg y les di mi noticia. Ellos me felicitaron y Greg me dijo que ya lo sabía. Después de eso, más bailes y charlas y para la casa.
Durante el camino a casa quede dormida. Por lo cual cuando sentí movimiento abrí un poco los ojos sentía a Zac cargándome.
-Hola hermosa-me dice.
-Hola-le digo cansada. Me acurruco en su regazo y él me sube hasta mi cuarto.-Gracias-le digo
-Aun tenemos una charla pendiente-dice. Sonrió y se va apagando a la luz. Me quito el vestido y los accesorios. Me meto al baño y limpio mi cara, quitando el maquillaje. Me dejo la trenza y me visto con una delgada bata. Enciendo las canciones de Debussy y me tiro en la cama, rendida.
El despertador me sobresalta. Bendita noche he tenido. Apago el despertador y me siento en la cama. Pasó mi mano por el cuello y los recuerdos vienen a mí. Vale, hay que soltar adrenalina. Me paro y me pongo una de mis sudaderas y una camiseta sencilla para correr. Tomo mi celular y pongo en lista de espera música electro. Me cepillo los dientes y me hago una coleta. Cuando bajo, veo a papa entrando a su estudio con café en mano, "típico". Me pongo los audífonos y salgo a la cera.
Llevo corriendo al menos 30 minutos. Correr en la mañana es tan delicioso. La briza contra tu propio calor. Las personas no te atienden bien, pues es demasiado temprano para fijarse y criticar en las personas que hacen ejercicio. A demás la música electro ayuda a despertarme mejor.
Cuando regreso a casa Veronica esta despierta. Haciendo el desayuno mientras lee el periódico. Zac y Austin están tirados en el mueble viendo las noticias. Gregorio esta en... ¿el patio? Me encojo de hombros y subo a mi habitación.
Después de la refrescante ducha fría. Me pongo mis pantalones cortos color negro, con una camisilla violeta oscuro. Unas vans negras y me hago una trenza alta, con la pollina a la izquierda.
Cuando bajo. Desayuno ligeramente y me voy a casa de Sam, caminando. Llego rápido y la veo en el patio con bolsas negras gigantescas. Sus hermanos están adentro. La ayudo con el segundo piso. Siempre le pone llave a las habitaciones. Abajo hay baños, pero aun así suben a ver la gran casa Kendrick. Terminamos para eso del medio día. Bler se ha quedado en casa. No la despertamos. A noche le dieron pastillas para poder dormir y quedo rendida. No se despertó temprano, por lo cual la dejamos en su casa.
Cuando voy de vuelta a casa es para el almuerzo. Sam y Sky van conmigo. Veronica ha hecho pollo frito con puré de papa. De camino nos encontramos con Delantre. Se ve mal, la cara esta hinchada de dos partes. Al menos las heridas están en cascaron. Está usando lentes de sol, pero yo lo noto. En su caminar no se nota el golpe fuerte que Walter del dio en el pecho.
-Hola chicas-dice con una sonrisa inquieta y dolorida
-Hey-decimos las tres disimulando
-¿Bler?-pregunta La inquietud en su voz es palpable.
-En casa. La dejamos allí, descansando. Ya debió despertarse.-dice Sky dice con dudas en su rostro.
-Vale, Paulina te busca-me dice a mí. Asiento con agradecimiento.
-Si la vez dile que puede ir a casa-le digo. El asiente y sigue su camino e igual que nosotras.
-Soy yo, o sus golpes están muy hinchados-dice Sam, con la frente arrugada
-Samatha, le golpeo el capitán del equipo de lucha. Tres golpes basta para tener la cara bastante hinchada-Sky le dice como cualquier cosa obvia.
-Vale, es que se ve muy mal-dice
-Anoche le cure las heridas abiertas. Se vería peor si no lo hubiese hecho-digo.
-Jummm, tú tienes suerte y no la usas-dice Sam. Arrugo la frente con desagrado.
-Delantre se muere por Bler, eso se nota a leguas-digo. Sky y Sam se paran en seco. Me volteo hacia ellas.-Vamos, el chico se enfrento a Walter por ella.-digo con jovialidad. Se miran entre sí, se encojen de hombros y prosiguen.
Cuando llego a la será de casa, veo a Gregorio saliendo.
-Greg-digo el me mira y sonríe, pero la sonrisa es preocupado. Se monta en su auto y sale a las millas.
-Enserio, ¿cómo es que los llamas por sus nombres?-dice Sam
-No lo hago, les digo sobre nombres-digo. Aun ceñuda por la forma en la que salió. Entramos a casa y veo a Natalie y su madre, con mi madre y mi hermano en la sala. Planificando la boda.
-Hola Vero, Zac. Señora y señorita Jiménez -digo entrando
-Buenas tardes señora Efron-saludan mis amigas a la vez. Vero se rie y asiente hacia ellas.
-Hola chicas-saluda mi madre
-¿Que paso con Greg?-digo
-Emergencia del trabajo-dice. Vuelve su vista al libro de flores y telas. Jummm, esta evadiéndome.
-Mejor me dices luego o intuiré-digo como si nada, como si fuese una broma. Aunque noto que toma mi mensaje de que no me engaña.
Subo con las chicas hasta el último piso y ponen música electro. Nos tiramos unas fotos, escuchamos música, bailamos, hablamos. Bueno, Sábado de chicas. Cuando estábamos al fin tiradas en la alfombra la puerta fue martillada por unos nudillos.
-Pase-digo sentándome. Veo a Austin y detrás Paulina.
-Hey, hola Paulina-digo con una sonrisa amable. Ella se ve intimidada, nerviosa.
-Quiero hablar contigo antes de que me eches-me dice Austin. Asiento.
-Paulina, porque no entras. Te gustaran estas dos locas. Ahora vuelvo-le digo. Ella sonríe de lado y pasa. Salgo con Austin y veo que ahí esta Zac.
-Abajo...-dice Zac
-Esta Zeus, con papa-dice Austin
-¿Y?-pregunto
-Viene a preguntarle si puede llevarte mañana a salir-dice Zac. Por dentro me muerdo de la risa. Mis sobreprotectores mayores. Zeus y yo solo saldremos para entrenarlo.
-Dijiste que solo es un compañero de la escuela-dijo Austin frustrado
-Enserio, par de tontos. El solo necesita ayuda con cosas de la escuela, solo que es muy formal y le pide permiso a Gregorio-les miento con facilidad.-Ahora, si me disculpan. Supongo que el teléfono que suena es el tuyo, Austin y debe ser Kate y abajo están las mujeres que planean tu boda Zac. Déjenme pasar mi tarde de chicas-les digo. Me doy la vuelta y entro riendo.
Paulina está sentada en la alfombra con mis amigas, pero no esta tan a gusto. Como si no se sintiese tan segura de a lo que vino. Incomoda.
-Hola Paulina, de seguro ya Sam hizo las presentaciones-digo sentándome. La miro tranquilidad para gane confianza.
-Si-dice con un poco de nerviosismo en su voz.
-¿Sabes? Me recuerdas a cierta pelirroja-comento. Sam, entro a la escuela como una tímida chica. Sky y Bler no la conocieron así porque ellas llegaron después. Cuando Sam ya era una chica popular.
-Hey, ¿De cuál pelirroja hablas?-Sam pregunta como si nada.
-¿Eras tímida?-pregunta Paulina, su nerviosismo esta ocultado por intriga divertida e incrédula.
-Era mucho más tímida que tú-dice Sam, un poco molesta por haberla hecho hablar sobre ello. Pero ha funcionado, Paulina ha sonreído con gusto. Me mira ahora con más valentía.
-Bueno. Yo venía a pedirte un favor.-dice. La atendemos y se acobarda un poco pero prosigue.-Mi madre insiste mucho en que socialicé. Yo prefiero estar en casa, pero a mi madre no le hace buena idea que este con Zeus y Delantre todo el tiempo. Por lo que me mando a salir y no quería llegar a casa sin decirle que eh….-Hablaba muy deprisa por su inquietud y vergüenza… pero Bler no la dejo terminar.
-Chica, respira un poco. No tendrías que pedirnos esa ayuda. Nosotras siempre tenemos espació para una amiga mas-dice Bler. Sentándose. Acaba del llegar.
-Cierto-dice Sky
-Tu padre te busca-me avisa Bler. Me pongo de pie, le paso el control del reproductor a Paulina.
-Mis cosas son suyas, voy a bajar-digo saliendo.
Cuando estoy abajo voy directo al estudio de Greg. Toco dos veces y me dejan pasar. Greg esta esperándome.
-Buenas tardes Greg-digo con el seño fruncido.
-¿Adónde vais tu y Zeus?-directo al grano
-A dar un paseo-le digo. Me ahogo las palabras cortantes cuando veo su seriedad.
-No te lo he dicho ayer, pero no me gusto el bailecito-dice. Pestañeo impresionada. Matare a Zeus, juro que lo hare, ¿Por qué tenía que venir?
-Solo me divertía, es un compañero de clases-le digo ahora seria.-No entiendo cual es el problema de los hombres de esta casa-digo frunciendo el seño.-Tengo 17 y ni un error en esos años, jamás he hecho algo atrevido que a ustedes se des enorgullezcan. Jamás salgo con chicos de no ser en grupo. El tan solo quiere mi ayuda en las clases. No te entiendo Gregorio. Crees que seguiré esperando a que llegues a casa para crecer-digo con el seño fruncido-Soy para mis padres lo más cercano a la perfección. Pues eso ya no será así. Mañana voy a salir, el día siguiente también y el siguiente. Y si me quieres sacar de la casa, bien. Yo podre irme a vivir a casa de cualquier persona que no me regañe por bailar con un compañero de la escuela.-No le grito ni alzo el tono de voz con enojo. Solo se lo digo, inexpresiva, fría quizás. Niego con la cabeza y salgo de su oficina.
Arriba en la habitación. Las chicas están en un cuadrado. Charlando animadamente.
-Chicas. Qué tal si salimos a dar una vuelta-propongo ocultando mi enfado. Ellas se ponen de pie de inmediato.
-Vamos al cine-dice Sam, todas estamos de acuerdo. Bajamos y veo que mis llaves no están donde las deje ayer. Voy a la cocina dejando a las chicas en la sala de estar. Cuando entro Gregorio y Vero están discutiendo en voz baja. Mis llaves están sobre la mesa.
-Quiero mis llaves-digo en tono neutral. Gregorio se voltea y mi madre no me mira y baja la cabeza.
-No saldrás y tus amigas tendrán que irse-dice Gregorio. "Normalmente bajaría mi cabeza e iría a disculparme con mis amigas." Pero hice lo contrario. Gregorio tomo las llaves y se las guardo en el bolsillo.
-No puedo creer que de verdad te enojes por esa estupidez. Pero para que te enojes de verdad mejor salgo en un calendario porno-le digo con sonrisa plástica.-Yo puedo conseguir las llaves de mis hermanos.-le digo ahora seria. En ningún momento alce mi voz. Todo neutral. Voy a la sala de estar y veo a las chicas con Natalie y el libro de los arreglos.
-Hey, Taylor-dice Zac, iba a decir alguna broma pero yo lo detuve.
-Zac, préstame las llaves de tu carro, por favor-le pido. El frunce el seño levemente pero asiente y se las comienza a sacar del bolsillo. Las únicas llaves que no dejan en la entrada.
-Zac, no lo hagas. Esta castigada-la voz de mi padre resuena en las cuatro paredes. Callando a todos. Jamás he sido castigada.
-Yo, castigada-digo alzando las cejas-¿No te das cuenta de que me estás haciendo odiarte? ¿Te duele que no te llame papá, cierto?-digo y este retiene su respiración.-No soy Zac ni Austin. Soy tu hija perfecta. La que todo padre desea. Y por primera vez no quiero serlo y no voy a serlo. Jamás serás papá, para mí, porque nunca estas en casa. Y si lo estas es como si no lo estuvieras. Todo el tiempo en el despacho. Y Verónica, jamás será mamá para mí, porque ella no sabe quién soy. ¿Alguna vez se lo preguntaron. Mas allá de un nombre, gustos de color o comida? No, creo que no. Quiero salir con mis amigas y no voy a pedirles permiso. No me esperen que voy a llegar tarde. Ahora Zac, dame las llaves de tu coche-le digo. Todo el tiempo con tono sereno, algo razonable. Zac me las da y le sonrió levemente.
-Al fin lo hiciste-me dice y saca una risita de todos excepto de Gregorio. Mis amigas salen de la habitación Natalie también se va con Zac.
-Me vas a perder al paso que vas. Gregorio.-le digo cuando estoy al lado de él. Sigo mi camino con un poco de amargura. Cuando estoy afuera Las chicas me sonríen con apoyo.
Espero que les haya gustado. Xoxo Orion
PD:para saber en directo de sobre la actualizacion:https://www.facebook.com/groups/409074889150559/