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Sobreviviendo al Apocalipsis II — capítulo 14

Me dirigí directamente a la caravana sin mirar atrás con Jacklyn en brazos, esta última emitiendo ligeros gemidos por culpa del llanto. Intentaba con todas mis fuerzas ignorar los fuertes sollozos de Beth y Maggie, tratando de echarme a llorar.Entre al RV casi con una brusquedad sin motivos y senté a Jacklyn en la mesa, abrí los gabinetes para buscar algún dulce con que distraerla y mantenerla ocupada mientras yo me tranquilizaba. Necesitaba urgentemente analizar lo que acaba de ver y deshacer el nudo que se había formado en mi garganta y en mi estómago, causándome nauseas.  Me senté frente a mi hermana y puse mi rostro entre mis manos, concentrándome en el crujido de las galletas al ser masticadas por la niña para no vomitar. No era que sentía lastima por las horribles criaturas que fuero rematadas en el granero, lo que me había afectado era el llanto desesperado de los Greene, sobretodo ver a Hershel romperse en pedazos justo ahí enfrente de mis ojos. Lo entendía y a la vez no. Yo había visto a mi familia y seres queridos morir por culpa de los caminantes también, como Hershel, pero siempre había tenido un rayito de esperanza que me permitía seguir viviendo, y ahora Hershel había perdido el suyo.-Te sientes bien, Annelisse?-Pregunto Dale, poniendo su mano en mi hombro. Levante el rostro y vi sus ojos marrones llenos de preocupación.-Sí, estoy bien.-Respondí con voz ahogada. Dale no parecía convencido. -De veras.-Insistí.-Tienes cara de que te desmayaras de un momento a otro. Demasiada tensión en un día.-Comento con un suspiro. -Y que me lo digas.-Suspire. -Me siento un poco estresada, eso es todo.Dale dudaba, podía verlo en su rostro. ¿Enserio lucia tan enferma?-Es enserio, Dale, me siento bien. No planeo desmayarme.-Dije y mi voz sonó cansada.-No tienes que ser fuerte todo el tiempo, Annelisse. No debes estirar tanto tus emociones.-Yo no...-Proteste, pero Dale me interrumpió.-Te estas obligando a ti misma a una meta muy alta para ti. Está bien romperse de vez en cuando.-Dale me miraba con verdadera preocupación, pero yo veía a Jacklyn, totalmente ajenas a nuestras palabras. -Sé que lo haces por ella.Yo sonreí, pero mi sonrisa se desvaneció demasiado rápido. -Estaré bien, lo prometo-Dije a Dale. -Te mantendré vigilada.-Bromeo y me dirigió una sonrisa.En ese momento, Daniel entro en la caravana con un rifle en mano, sacudió el pelo de Jacklyn con cariño y se dirigió a Dale, ignorándome por completo.-Quiero creer que eres la persona más sensata que puede vigilar las armas, verdad?-Dijo, extendiéndole el rifle. Algo caliente hirvió en mi interior; reconocí el enojo de verlo como si nada hubiera sucedido.-Crees bien.-Contesto Dale y tomo el rifle. -No se lo darás a Shane?-No.-Respondió Daniel. -Shane tiene bastantes problemas personales con los que lidiar.-¿Por qué lo hiciste?-Dije de repente. Daniel me miro con sus insondables ojos.-¿Hacer qué?-Por favor, Daniel, sabes perfectamente de que estoy hablando. Me cuesta creer que hayas seguido aquella estupidez de Shane.Daniel puso los ojos en blanco.-Te lo dije, Annelisse, lo hice por ti y por Jacklyn.Cuando me di cuenta, ya estaba de pie frente a él, encarándolo a pesar de que me sacaba media cabeza. Sus hermosos, cálidos y azules ojos me estudiaron mientras mis fríos, pálidos y grises ojos lo enfrentaron. -¿Y bien? ¿Necesitas una mejor razón para haber hecho lo que hice?-Pregunto, alzando una ceja y recordé a aquel chico que había conocido al comienzo. Aquel chico del cual me enamore a pesar de que había sido brusco y sarcástico conmigo. -¡Quiero entenderte bien!-Exclame con fuerza y escuche el ligero sollozo de Jacklyn al vernos discutir.-¡No necesitas hacerlo, Liz!-Dijo Daniel con voz alta. -¡Claro que ocupo hacerlo! Destruyeron todo en lo que Hershel creía y no solo eso, sino que también dañaron su hogar, un lugar donde fuimos invitados. Gracias a los Greene, Carl esta con vida y nos dieron refugio cuando más lo necesitamos, ¿y así se lo pagan? Daniel resoplo. El sollozo de Jacklyn incrementaba de volumen conforme elevaba mi tono de voz. Trate de contenerme por su bien pero me sentía enojada, frustrada porque él no parecía entender mi punto de vista. -¡Nunca dije que estaba orgulloso de hacerlo!-Exclamo Daniel. -¡Pero la seguridad de ustedes es mucho más importante para mí!-¡Puedo cuidar de Jacklyn y de mi misma yo sola! -¡Eso decía Andrea y mira lo que sucedió con Amy! Los sollozos de Jacklyn eran prácticamente gritos ahora y me percate por primera vez que contenía el aliento y de mi boca salía un grito ahogado. Tome una gran bocanada de aire. Eso había dado justo en la llaga de mi corazón, como un golpe justo en el estómago. Dale nos miraba a ambos y carraspeo, interviniendo antes de que verdaderamente comenzáramos a gritarnos el uno al otro.-¡Chicos, chicos, por el amor de Dios! Arreglen sus problemas maritales en otra parte.-Lo fulmine con la mirada. -Yo me encargare de la niña, pero, por favor, solo arréglenlo.Salí de la caravana dando tumbos, con mi pelo suelto agitándose detrás en mi espalda, rabiando por dentro, con Daniel pisándome los talones. Antes de que Daniel me dirigiera detrás de la caravana donde nadie nos escucharía, logre atisbar las palabras que Dale le dirigía a Jacklyn para calmarla.-No te preocupes, Jacklyn, tus padres se perdonaran el uno al otro tarde o temprano. No te asustes cuando se enojen así....Daniel se apoyó en un árbol cercano y yo cruce mis brazos, esperando más reproches.-No pienso gritarte nada mas-Dijo con una voz que denotaba lo mucho que intentaba no ser duro conmigo.-Hasta que por fin concordamos en algo. -Tengo que irme. Rick me había pedido que fuera con él a ver los alrededores-Comento sin verme. -Buena suerte-Conteste con frialdad. -Por favor no arruinen el hogar de alguien más.-Annelisse, ya...Me acerque a él, nuestros rostros apenas a unos centímetros de distancia.-Me detendré hasta que muestres un poco de arrepentimiento. Tan impredecible como el, vi el atisbo de una media sonrisa y rápidamente puso sus labios en los míos de manera violenta, forzándome a responderle. Su mano encontró mi cintura y me acerco a él con dureza. Duro unos segundos, pero mando una descarga eléctrica en todo mi cuerpo antes de que lo alejara. No estaba de humor para ese tipo de cosas y puse mis manos en el pecho de Daniel para empujarlo. El me sonrió, lleno de humor negro. -Por mi parte, estas perdonada; pero sé que tú no lo harás tan fácilmente. -Tienes tanta razón-Dije con sarcasmo pintando mi voz.-Esperare pacientemente el momento en el que te cansaras de estar enojada conmigo.-Guiño su ojo hacia mí y se dio media vuelta, yo fruncí el ceño. -Yo también te amo, preciosa.Suspire y me aleje de regreso a la caravana y cuidar de Jacklyn, quien ya estaba medio calmada. Incluso ella la había pasado mal esa mañana. Al parecer, Beth se encontraba emocionalmente inestable, estaba en shock por lo sucedido con su madre y su hermano mayor convertidos. Le sonreí a mi hermana, quien tenía lágrimas en los ojos, y a Dale que le contaba algo a Jacklyn de su juventud pero vi algo extraño en sus ojos que no había notado antes.-¿Estas bien, Dale?-Le dije mientras me sentaba y tomaba a Jacklyn en brazos para sentarla en mi regazo.-Esa pregunta no tiene sentido en mí, niña.  -Lo sé, yo también creo que Shane está loco-Dije repentinamente sin motivo alguno, pero Dale se quedó callado. - ¿Qué? ¿Acaso tú no lo has notado?-Más de lo que crees.-Hizo una pausa, como si esperara que yo dijera algo, pero luego continuo. -De hecho, tengo la teoría…no, sé que la muerte de Otis no fue precisamente un sacrificio de su parte. Creo casi ciegamente que Shane lo dejo morir ahí para salvarse el.Me sorprendió eso; yo pensaba lo mismo pero siempre creí que era la única quien dudaba de la persona quien alguna vez me había salvado. -Yo creo lo mismo-Dije mientras Jacklyn recargaba su cabeza en mi hombro y jugaba con un  mechón de mi pelo. -Él está…muy cambiado. No es la misma persona que era cuando viajaba con él, mucho menos quien era antes de toda esta mierda.-Esa boca, niña. Nuevamente en nuestra estancia en la granja, se celebró un funeral para los familiares difuntos de los Greene. Yo asistí y consolé a Maggie. Daniel también estaba allí, pero no nos dirigimos la palabra y empezaba a sentirme desesperada. Él tenía razón, como siempre, yo no podía aguantar demasiado estando lejos de él. Lo único por lo cual nos habíamos hablado "amablemente" de nuevo fue cuando Daniel reclamo su turno de cuidar de Jacklyn, quien se encontraba en su burbuja fuera de la realidad propia de los niños de dos años. -¿Ya dejaste de estar enojada?-Pregunto mientras cargaba a Jacklyn. -Te lo he dicho muchas veces. Dejare de estarlo cuando sepa que te disculpaste con ellos por allanamiento de propiedad.-¡Por favor!-Resoplo. -Te mantendré a salvo a ti y a Jacklyn, así te enojes conmigo cada vez que las proteja. Yo no dije nada, solo di media vuelta y me aleje. Me odie a mí misma y a mi estúpido orgullo. El sol estaba empezando a ocultarse y el cielo se había pintado de anaranjado mientras una suave brisa despeinaba mis cabellos, fue cuando me percate de una tienda bastante alejada del grupo, cerca de un arbol. Me pico la curiosidad y me acerque para ver de quien se trataba. Reconocí los nudos expertos del tendedero y la carpa construida desenfadadamente, como si su uso no fuera importante. Luego me percate de Daryl sentado al pie del árbol limpiando las flechas de su ballesta.-¿Qué haces aquí?-Pregunto de repente y su voz me sobresalto. Olvide que él tenía un oído bastante fino para captar pasos en el pasto.-¿Qué haces tú aquí? El grupo está por allá-Apunte en dirección al campamento. El no contesto y yo me senté cerca de él, en el suelo. Daryl estaba ocupado en su ballesta, sin mirarme, pero yo lo mire a los ojos con el ceño fruncido. -No piensas dejarnos, ¿verdad?-Dije, preocupada. Mi voz sonó aguda como la de una niña, eso hasta yo lo note.  -No es de tu incumbencia.-Sí, lo es.-Murmure rápidamente. -Tú perteneces aquí con todos nosotros. Has hecho demasiadas cosas por todo el grupo, trajiste a Sophia devuelta con su mama. Daryl se quedó callado de nuevo y yo hice un mohín. Odiaba su silencio. Todo el estrés del día se estaba agolpando en mí y sentía ganas de gritar, de recriminarle a alguien todo lo que estaba pasando. -¡Por Dios, Daryl!-Exclame sin aviso y me puse de pie. -Desearía por una vez, por una maldita vez, dijeras lo que de verdad piensas y lo que sientes. Quiero que me digas en qué demonios piensas al creer que te dejaremos ir tan fácil. Sé que Merle te metió un montón de mierda en la cabeza, pero esto es pasarse de la raya. -¡Hey!-Exclamo Daryl y se puso de pie mientras se acercaba mí. -Te lo dije una vez y te lo diré de nuevo: esto a ti no te importa para nada. Métetelo en esa cabeza balaceada tuya-Con un dedo, pico mi sien justo donde se encontraba el rozón que Andrea me dio con un disparo. -Si vienes nada más para desquitarte porque tu novio te dejo, entonces lárgate.-Daniel no me dejo, solo tenemos diferencias-Dije con voz temblorosa y lágrimas de coraje en los ojos. -Me preocupo por ti así como me preocupo por Carol o T-Dog-Hice una pausa y suspire, ahora con aquellas lagrimas corriendo por mis mejillas y me sentí absurda por llorar. -¡Te necesitamos! ¡Yo te necesito!  Nos miramos a los ojos; el con una mirada brusca y yo con una casi suplicante. Me sentí inmensamente pequeña, como una muñequita que se paraba a su lado ya que con mucho esfuerzo y le llegaba a la barbilla. Apenas me percaté de que ya había oscurecido y reinaba el silencio y la frescura de una noche sin luna.-Ve y discúlpate con Daniel-Dijo Daryl y volvió a sentarse en el suelo. -Daryl…-¡Ve y discúlpate con Daniel!-Repitió, subiendo su tono de voz unas octavas. Me enjugue las lágrimas con el dorso de la mano.  -Solo no te vayas-Dije, casi en un susurro y me aleje de ahí sin decir nada más y, lo mejor, sin llorar.  No preste atención a mi alrededor, solo veía las luces del fuego que mi nueva familia encendió. Suspire y seguí caminando mientras me concentraba en pensar cómo iba a volver a hablarle a Daniel sin causar más discordia cuando escuche algo detrás de mí. Naturalmente me gire, pero algo duro me golpeo en la cabeza y me derrumbo, haciendo mi visión borrosa y confusa. Me encontraba en el suelo llena de confusión, sentí algo caliente y húmedo manar de mi cabeza y lleve mi mano al punto donde me escocia. Mire mi mano y vi que los dedos estaban manchados de sangre. Repentinamente me sentí más consciente del aire fresco que corría en el ambiente y de los ruidos a mí alrededor, justo como pasaba cada vez que me sentía en peligro. Iba a levantarme y pedir ayuda o algo así, pero una mano fuerte apretó mi boca y mis mejillas, causando que me mordiera dolorosamente la lengua, y me asuste al punto que sentí náuseas y algo se retorcía en mi vientre. Algo no estaba bien, para nada bien. Trate de gritar, pero la mano me apretaba demasiado fuerte, y el hecho de que todo estaba muy oscuro no ayudaba. Un rostro femenino se acercó al mío y las puntas de su cabello me picaron el rostro. No, no, no….-Buenas noches-Dijo una voz dulzona y chillona que hizo que sintiera aun mas nauseas a causa de miedo. Rachel me sonrió con una sonrisa cruel y yo volví a intentar gritar cuando alzo su otra mano, que sostenía una botella de vidrio, y agarro vuelo para golpearme de nuevo en el cráneo.Sentí el impacto y luego el ardor, pero el dolor desapareció justo en el momento en el que mi consciencia lo hizo.