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Sobreviviendo al Apocalipsis II — capítulo 24

Su silencio me pesaba más que mi propio dolor. Me sepultaba y me aplastaba. Su mirada denotaba horror, confusión. Quería que me hablara, que me abrazara más fuerte y que me hablara con susurros tranquilizadores.

Pero el permaneció en silencio.

Daniel trataba de no juzgarme, lo veía en sus ojos. Él me amaba lo suficiente como para luchar contra su propio criterio. Sus brazos estaban flojos alrededor de mí y yo apreté los labios mientras más lágrimas caían absurdamente de mis ojos. Lloraba porque me dolía su silencio, no por lo que había hecho.

-Di algo-Supliqué en voz baja.

Daniel inhaló profundamente y negó lentamente con la cabeza, tratando de entender lo que había dicho.

-Me odias ahora, ¿no es cierto?-Susurré. Daniel pareció salir de su ensimismamiento.

-Nunca podría odiarte-Contesto con voz ahogada.

-Entonces dime algo-Respondí.

-No sé qué decirte-Declaró y se dejó caer en la cama, suspirando profundamente.

Me acosté de nuevo, limpie mis lágrimas y me acurruque contra él. Daniel me envolvió con un brazo y me apretó fuerte, pero sin decir nada.

-Lo siento-Dije.

-No tienes por qué disculparte conmigo-Dijo. -Lo hecho, hecho está. Como sea, Annelisse, nadie puede remediar algo como eso.

Enterré mi cabeza en su cuello y sentí como acariciaba mi pelo con suavidad.

-Dime que le hiciste-Pidió en voz baja. Alce la mirada. -No es que lamente mucho su muerte, cielo. Eso solo que la conocía desde hace mucho y…-Hizo una pausa, resoplo y se llevó su mano libre al rostro. -Solo quiero saber qué le hiciste.

-No quieres saber-Susurre.

Daniel me devolvió la mirada.

-Dímelo.

-No.

Nos miramos el uno al otro. Sabía la razón por la que probablemente nunca le diría la manera en la que asesiné a Rachel; no quería que él me viera como un monstruo.

-Me duele lo que has hecho, Annelisse-Dijo con lentitud. -Creí que…que no lo harías…que sería diferente-Resoplo de nuevo. -Sigo confiando en ti, siempre lo hare, y sé que no lastimaras a nadie mientras no te lastimen o lastimen a quien amas.

Apreté los labios. Me conocía tan bien.

-Pero aun así-Continuo. -No sé qué pensar de ti en este momento.

-No pienses en nada-Le dije.

El no contesto en un buen rato. Comencé a quedarme dormida hasta que Daniel decidió hablar.

-¿A eso fuiste al bosque? ¿A matarla?

-No-Conteste. -De verdad lleve a Jacklyn a ver las flores y Rachel me atacó por detrás-Hice una pausa. -Luego sucedió.

-¿Jacklyn lo vio?

-Todo-Respondí.

Daniel volvió a resoplar y cerró los ojos.

-¿A qué te refieres con todo?

-Todo lo que le hice a Rachel-Respondí, ligeramente confundida.

-No. ¿Qué fue lo que vio Jacklyn?

Empecé a entender por dónde iba. Daniel seguía insistiendo en saber cómo había matado a Rachel, pero aun así no pensaba decírselo.

-Ya te dije que no voy a decirte como la mate-Dije.

-¿Por qué?

-Fue horrible-Conteste sin más.

La pausa me pareció demasiado larga, demasiado profunda. Daniel seguía luchando consigo mismo, tal vez para no gritarme o para no verme con el mismo asco con el que veía a los caminantes. Me horrorizaba pensar que al matar a alguien me haya rebajado al nivel de mi torturadora y víctima, o peor, al de las grotescas criaturas que deambulaban allá fuera.

-No sé cómo los demás no se dieron cuenta que algo sucedió-Comentó en voz baja y casi pensé que hablaba para sí mismo. -Annelisse, tienes una marca de golpe en la mejilla. La vi en cuanto entre a la casa y te mire.

-¿Cómo supiste que algo raro estaba pasando?-Pregunte con voz queda.

-Porque conozco muy bien esas marcas que dejan cuando te golpean. Tuve muchas de ellas. La reconocí al instante y supe que algo había pasado.

-Pero no te imaginabas… que hice eso-Continúe.

-No, no lo imaginaba.-Suspiro. -Hablaremos de ello más tarde. Duérmete.

La noche era muy oscura y no podía verle las facciones a Daniel pero supe que la conversación, por donde lo viera, había acabado y seria retomada hasta que se le pasara el shock. Aun así su brazo seguía alrededor de mí como si nada, pero sabía que había algo distinto. Sintiéndome como una mustia, cerré los ojos.

Al día siguiente, mordiéndome los labios y moviendo las manos nerviosamente mientras estaba sentada en mi cama, le mostré las ropas ensangrentadas a Daniel. Los trapos aquellos estaban tiesos, arrugados, por la sangre seca y casi no había vestigios de su color original. Daniel las tomo entre sus brazos y las observo sin que pudiera yo leer su mirada.

-Es demasiada sangre-Comento en voz baja. -Demasiada.

Apreté los labios, expectante. Esa vez ahora si reconocí la mirada, un pequeño atisbo que conocía muy bien. Era la misma mirada que tenía cuando estuvimos en el asilo, esa mirada que buscaba respuestas en las cosas dejadas atrás en una escena horrible.

-Déjalo ya-Gruñí, frunciendo el ceño. -No vas a saber que le hice a Rachel con solo ver mi ropa.

Daniel aparto sus ojos de la ropa para verme a la cara.

-Dice bastante más de lo que crees.-Respondió. -La apuñalaste, ¿no es cierto? ¿En una arteria o muchas veces?

-No te lo voy a decir-Conteste tajantemente.

Daniel emitió un gruñido desesperado e impaciente. Se llevó la mano a la cara en un gesto que hacia cuando se sentía exasperado.

-Annelisse, de verdad siento que no confías en mí lo suficiente.

-Obviamente confió en ti, por eso te lo conté-Exclamé, enfadada repentinamente por que llegara a esa conclusión. -No quiero que sepas como mate a Rachel porque es demasiado horrible.

-El mundo ya es horrible. Tu gota no colmara el vaso, créeme-Replico, entrecerrando los ojos.

-¿No podemos hacer como que esto nunca paso?-Pregunte, exasperada. Realmente me fastidiaba el hecho de que fuera tan insistente sobre el asesinato de quien casi me asesina a mí.

-Pero paso-Contesto Daniel con brusquedad. Señalo la blusa repleta de sangre seca. -Ahí está la prueba de lo que hiciste.

-¿¡Por qué quieres saberlo!?

-Quiero saber de qué fuiste capaz-Respondió.

Reí amargamente.

-Me subestimas, ¿verdad?

-No te estoy subestimando.

-Sí, si lo haces.-Me incline hacia Daniel. -En el fondo crees que no soy capaz de muchas cosas. Pero estas mal.-Dije duramente, enojada. -¿Quieres saber que le hice a Rachel? Claro que quieres saber. Fue más sencillo de lo que creí. La golpee, la apuñale en las piernas justo como ella lo hizo conmigo, deje que un caminante se la comiera viva y luego la termine de matar apuñalándola tantas veces que ya no recuerdo el número. Eso fue lo que paso.

Daniel no dijo nada y solo me vio ponerme de pie y dirigirme a la salida. Antes de salir de la tienda me gire hacia él.

-Eso es todo.-Dije. -Si te parece repugnante, solo recuerda lo que ella me hizo.

Y salí sin decir nada más.

El día fue común, excepto por el hecho de que no hable con Daniel en todo el día. Aparecieron más caminantes por las vallas y eso fue toda la amenaza del día. Carol se empeñaba en enseñarme a cocinar y yo me dejaba enseñar. Jacklyn también jugaba como si nada hubiera pasado, como si no hubiera visto a alguien morir. Se distraía con los juguetes de su cumpleaños y solía abrir y cerrar el guardapelo en su cuello una y otra vez antes de rendirse al sueño de su siesta diaria.

Al llegar el atardecer, mientras estaba sentada en el porche junto con los niños, comencé a notar como todos corrían en la misma dirección a unos buenos veinte metros de mí y se agrupaban en torno a un bulto que había en el suelo. Reconocí la camiseta roja de Daniel a lo lejos..

-¿Qué es eso?-Pregunto Sophia. No pude contestar.

-Carl, Sophia, quédense aquí. Iré a ver que es. Que Jacklyn no se acerque, regreso en unos minutos.

Salí corriendo y pude ver como alguien, una mujer de rizos oscuros, se derrumbaba.

Dayane.

Mierda.

Encontraron a Rachel.

Corrí más rápido y llegue tan veloz como pude, jadeando. Dayane yacía en el suelo junto a algo, llorando desconsoladamente casi a gritos, pero no podía ver que era ya que toda la gente me tapaba la vista. Vi a Andrea y toque su hombro. Ella se giró y su expresión se transformó en alarma en cuanto me vio.

-Annelisse, creo que tu no…

-¿Qué paso?-Pregunte, jadeando. Ya sabía que sucedía, solo fingí incredulidad. Avance un paso y la mano de T-Dog en mi hombro me detuvieron.

-Chica, no deberías…

-¿Por qué no debería verlo?-Pregunte, siendo mi sorpresa una mentira. Me abrí paso de nuevo y lo vi.

Después yo también creí que no debería haberlo visto.

Rachel, o lo que solía ser Rachel, estaba en el suelo. Sin la mitad inferior del cuerpo y con los huesos y unos que otros órganos desgarrados, lo único que la identificaba como Rachel era lo que quedaba de su rostro, que no era más que parte de la boca, la nariz, un ojo cerrado y la maraña sucia de pelo.

Abrí la boca, horrorizada al estado del cadáver que parecía sacado de una de mis pesadillas. Yo no la había dejado así, recordaba que estaba bastante entera cuando la abandone sin vida en el claro. Un caminante debió habérsela comido mientras seguía caliente. No podía creer que fuera mi culpa que una persona se redujera a un trozo de huesos, carne desgarrada y órganos putrefactos. Palidecí, comencé a sentirme mareada y con nauseas, podía escuchar claramente los aullidos de dolor de Dayane por la muerte de su hija. También escuche la voz de alguien que me llamaba con cautela, Dale probablemente.

-Annelisse, querida, ¿te sientes bien?-Pregunto Dale y me tomo del brazo.

Tenía la sensación de que lo que quedaba de Rachel se levantaría e iría por mí para vengarse. Sentí un escalofrío.

-Está muerta-Susurre, tragando saliva, tratando de convencerme que Rachel se había ido y que jamás me haría daño.

-Ven, te llevare a casa-Dijo Dale. Me deshice de su agarre.

Está muerta.

-No. Yo me voy.

Intente mantener un ritmo normal, pero no tarde mucho en salir corriendo a mi tienda.

Está muerta. No va a lastimarte.

Me senté en la cama y me balancee lentamente, tratando de dejar de temblar. Me agarre la cabeza con las manos, tratando de detener los escalofríos.

-Está muerta, está muerta… Yo la mate…No volverá-Susurre y hasta que me cayó una gota en los labios entreabiertos me di cuenta que lloraba desesperada y jadeante.

Me abrace el cuerpo, luchando con fuerza por tranquilizarme sin mucho éxito. Era ridículo. Escuche como alguien entraba y solté un grito ahogado.

-Soy yo, soy yo-Dijo Daniel con rostro preocupado. -¿Qué paso? ¿Estás bien?

-Rachel murió, ¿verdad? No volverá y se vengara, ¿no es cierto?

-No va a volver, cielo, ella murió. Tú la mataste-Respondió, poniéndose a mi altura enfrente de mí y tomando mi rostro entre sus manos. El mero tacto me tranquilizo.

-Reduje a un ser humano a eso, Daniel-Susurre. -Soy igual que ellos.

-Tú no eres igual que ellos-Dijo Daniel seriamente. -No te culpo y nadie lo hará. Rachel se lo merecía y la iban a ejecutar de todos modos si la encontraban, eso dijo Shane.

Sucumbí a un sollozo, rodee su cuello con los brazos y el me envolvió en los suyos.

-Maté a una persona-Murmure.

-Sí, lo hiciste-Dijo sin rodeos. -Probablemente lo volverás a hacer para que no te hagan daño.

-No quiero…

-Tendrás que hacerlo eventualmente-Me interrumpió. -Las personas no se unen solo porque el mundo se ha caído en pedazos. Me he dado cuenta de ello.-Su voz no era oscura ni malévola, solo sincera. -Cuando estuve fuera y conseguimos a Randall tuve que dispararle a otras personas que querían matarme. Así es ahora. Es matar o morir.

Me separe de él y me seque las lágrimas. Él tenía razón y yo lo reconocí.

-Lamento haberte insistido-Dijo en voz baja.

-Perdóname por ser tan débil-Conteste.

-Tú no eres débil, eres más fuerte que muchos otros.

Nos sonreímos el uno al otro y Daniel me apretó la mano.

-Rachel no volverá a herirte.

Si Daniel lo decía, tenía que ser de verdad. Rachel se había ido al infierno y se quedaría allí por siempre. Tal vez yo la acompañaría cuando muriera, pero mientras tanto ella no podría lastimarme.

-Jacklyn esta con Carl y Sophia. Tenemos que ir por ella-Dije, intentando que mi voz sonara normal. Daniel sonrio.

-Vamos.

Me tomo de la mano y salimos de la tienda, dejando mi temor por mi enemiga muerta detrás de mí.

Pero me estaba engañando a mí misma.

Siempre le tendría miedo a Rachel y sus grandes y psicópatas ojos verdes.


Hola!

Actualizo por fin xD Espero que no me manden a Terminus por la tardanza. Estos ultimos capitulos han salido de mi mentesilla y el proximo capitulo ya seguire con la serie. Pero quiero saber su opinion :) ¿Quieren mas capitulos con la trama de la serie o mas capitulos originales? La tercera y cuarta temporada (las cuales juntare en una sola historia) estan mas cerca que Daryl con su ballesta, por lo que ya viene lo que todos queremos: SANGRE, DARYL, TRIPAS, CAMINANTES, DARYL, PELEAS, BALAZOS Y DARYL.

Actualizare pronto, probablemente la proxima semana ;)

Los amo y muchas gracias por su apoyo c: