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Puede el águila de Ravenclaw así lo quisiera — capítulo 5

¿Pero qué se supone que estoy haciendo? ¿soy tonta o algo?Me aparté de golpe y lo miré con los ojos muy abiertos, empujándolo para que se apartase.Me miró desconcertado.Una parte de mi estaba eufórica, ese había sido mi primer beso y es algo que en casi cualquier situación resulta impactante. La otra parte, bueno, estaba gritando que era una completa idiota y que no debía hacer eso, estaba mal y era absurdo, yo iba a volver a casa en breve y no podía quedarme allí.Me levanté y salí corriendo dejando al pobre elfo aún alucinando por mi reacción.Caminé sin rumbo hasta que decidí salir a dar un paseo por los jardines, para intentar despejarme un poco.Me senté bajo la sombra de un enorme árbol.Estaba perdida en un mundo, o una época, (aún no estaba demasiado segura) desconocida. Estaba sola. La única pista que tenía era el collar que mamá me dio.*Y tú dedicándote a besar elfos que acabas de conocer, en serio Aryah, eres idiota, debes tener embotado el cerebro, ¿seguro que no hay torposoplos en tus oídos?Tal vez deberías ponerte los pendientes de mamá,*comentó una molesta vocecilla, que debía ser mi conciencia, en mi cabeza.Mamá...¿Por qué me había dicho eso? ¿qué sabía ella sobre lo que me iba a pasar?Siempre había sabido que mi madre era especial, pero, ¿hasta el punto de prever el futuro? Si era eso, el don se saltaba una generación, porque mi ojo interior permanecía cerrado completamente.Miré mejor el collar. El águila no tenía nada especial, era muy bonita, sí, pero en realidad no era mágica.Por la parte posterior del colgante había una inscripción: *El tiempo es relativo cuando hablamos del destino.Rowena Ravenclaw Intenté descifrar su significado, pero esas palabras no tenían sentido, ¿querría decir algo parecido a no te rindas nunca? ¿el esfuerzo se ve recompensado? ¿Inténtalo hasta que te salga?Casi sin darme cuenta la noche cayó sobre la ciudad.Cuando ya caminaba de nuevo al interior, oí un extraño ajetreo cerca de las puertas de la ciudad y la curiosidad pudo conmigo.Llegué a tiempo de ver cómo unas cuantas personas montadas a caballo entraban galopando, aparentemente con muchas prisas.-¿Qué sucede?- le pregunté a Gimli.-Son Hobbits, bueno, algunos. Dicen que el portador actual del anillo es un hobbit, lo que me hace pensar que debe ser que lo han traído y los han atacado- respondió sin apartar los ojos de los jinetes.-Ese no tiene muy buena pinta- comente refiriéndome a uno de los que Gimli había llamado hobbits, que iba inconsciente junto a una mujer elfa, demasiado pálido para estar sano.Corrí en dirección al palacio para ofrecerle mi ayuda y encontré a Gandalf en el pasillo.-Señor, estoy estudiando sanación, tal vez pueda ayudar a los heridos- dije entre jadeos, ese lugar era demasiado grande para mi gusto.-No nos hará falta, los elfos tienen grandes conocimientos sobre medicina- contestó tranquilamente y echó a andar de nuevo.Entramos en una habitación donde había tres hombres de la altura de unos niños, un mujer elfa y un hombre humano.Acostado en la cama, con una pinta horrible había otro hobbit y una mujer elfa también intentando limpiar una herida que parecía más bien un agujero por donde escapaban tinieblas.-¿Se pondrá bien?- preguntó preocupado un hobbit rubio y rechoncho. -Es una herida provocada por un arma maldita, es magia negra, no creo que pueda hacer mucho- contestó ella sin apartar la vista del enfermo.Magia oscura... ¡yo sabía como curar heridas hechas por maldiciones!Salí corriendo hacia mi habitación en busca de mi bolso, pese a las protestas del mago gris. Tenía que estar allí.Estaba segura de haber traído mi estuche de preparar pociones, seguro que tenía lo necesario dentro.¡Bingo!Saqué un poco de lavanda para sanar el aura y equilibrar las energías, era importante porque la magia negra las dañaba. Una piedra del hígado de una cabra, contra casi todos los venenos, como estos te pudren por dentro, la piedra lo contrarresta y la espada untada de magia negra era corrosiva como los venenos.Una poción prefabricada llamada claro de luna, que era una especie de potente hechizo Solem embotellado, para iluminar en la oscuridad; y loción cicatrizante, para que se cerrase bien la herida.Lo mezclé en el caldero e hice un hechizo de calentamiento rápido, para que no tardase tres días en hervir, ese era sin duda el mejor descubrimiento de Seamus, un amigo de papá que siempre había tenido problemas con las explosiones. Una vez papá me dijo: de niño era un pirómano, pero su fascinación por el fuego nos salvó en la guerra cuando hizo explotar el puente.   Me lo había contado muchísimas veces, porque aquel día estubo tan cerca de la muerte que se replanteó muchas cosas, ese fue el día en el que decidió tragarse la vergüenza y decirle a mi madre lo que sentía, por eso, Seamus, entre otras cosas, es mi padrino. Mi entras recordaba aquello con una sonrisa, mentí en un frasquito la poción y corrí de nuevo hacia la habitación en donde se encontraban los demás, que seguían intentando curar al pequeño hobbit.-Déjame intentarlo, por favor Gandalf, en serio, sé lo que hago- supliqué.-Pero...¿Qué diantres tenía contra mi magia?-Déjala- intervino una voz a mis espaldas- no tenemos nada mejor.Me giré un poco y me sonrojé al comprobar que esa voz provenía de cierto elfo rubio.-Supongo que tienes razón- dijo finalmente el mago acariciándose la barba- está bien muchacha, supongo que peor no lo puedes poner.-Gracias, hombre- comenté acercándome a la cama.Le dí a beber la poción, aunque me costó que se la tragase, la verdad es que no sabía muy bien, como todas las pociones efectivas.Lentamente tosió y abrió un poco los ojos.Sonreí con suficiencia y miré a los demás.-Os dije que yo había estudiado sanación- me regodeé- pero... si la herida se infecta, no habrá nada que hacer, así que mejor que la comencéis a limpiar, porque la loción cicatrizante empezará a hacer efecto en unos minutos y no queremos que la porquería se quede dentro.Se pusieron a trabajar inmediatamente. Yo ya había cumplido, así que decidí que allí dentro solo estorbaba y caminé hacia el jardín de nuevo.-¿A dónde vas?- preguntó él, ya en el pasillo. Sé que es un comportamiento infantil, pero intentaba evitarlo. El muy condenado era sigiloso como un gato y no era capaz de oírle cuando se me acercaba por la espalda.-A... ver las estrellas- contesté sin girarme y caminé apresuradamente hacia la salida.No llegué muy lejos, me agarró por el brazo antes de que consiguiera dar más de cinco pasos.-¿No crees que tenemos que hablar?-¿De qué?- desde un principio sabía que tendría que enfrentarme a eso, porque soy idiota, entre otras cosas y no pienso. Por alguna extraña razón en ese momento hacerme la loca me pareció adecuado.-No lo entiendo. Primero me dices que puedo besarte y luego huyes. En serio, no comprendo a los humanos, sois realmente retorcidos.-No retorcidos. Más bien impulsivos- al fin me giré para encararlo, y me encontré con unos profundos ojos azules que me analizaban, como intentando ver algo que habían pasado por alto- en serio, mírate, eres un elfo, no sé mucho de elfos, pero solo hay que compararnos para que se vea que no nos parecemos en nada; además, tu eres un príncipe, ¿qué diría tu padre si se enterara de que andas con una humana que solo gobierna su habitación y su único súbdito es una lechuza? Por no añadir lo de que soy de otro mundo y pienso volver a el. Además, estoy completamente confundida y eso me hace hacer cosas estúpidas, demasiadas preguntas sin respuesta- para reforzar mi idea alcé el collar y lo moví un poco como diciendo: ya tengo bastante con averiguar lo que quería decir mi madre.  Me soltó y se alejó unos pasos. Su rostro se mantenía inexpresivo, como una perfecta estatua.-Tal vez tengas razón- contestó al fin.-Mejor será olvidar lo que ha pasado.-Está bien.-Lo siento, de todos modos, tengo tendencia a meter la pata- sonreí de medio lado y seguí mi camino, aunque, esta vez hacia mi habitación.Me alegraba que hubiese aceptado tan rápido, pero, entonces ¿por qué tenía ganas de llorar?*Porque eres boba, Ary, porque eres boba...*_________________________________________________________________________________*Bueno, sé que es un poco corto teniendo en cuenta lo que os he hecho esperar, lo siento, pero actualizaré pronto.Gracias a los que habéis comentado, eso me ha ayudado mucho.Aunque ya haya pasado el bachecito este, las sugerencias nunca me van a venir mal, así que si queréis comentar vuestra opinión o lo que creéis que Luna había querido decir, sugerencias, quejas... las leeré encantada.Gracias por vuestra paciencia :)Besos