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Tras esos ojos de hielo — capítulo 4
-¡Los de primero! ¡por aquí los de primer año!- gritaba un hombre enorme y bastante peludo. Eva se acercó a él y siguiendo sus indicaciones montó en un bote que flotaba sobre las aguas de un enorme lago con otros tres chicos desconocidos.-En este lago hay un calamar gigante, me lo ha contado mi papá, dice que a él lo sacó del agua cuando en primero se cayó del bote- contaba emocionada una niña rubia.Eva se asomó un poco intentando distinguir algo en las oscuras aguas, pero no fue capaz de detectar nada.A lo lejos se dibujó la silueta de un enorme y magnífico castillo de piedra, imponente. Eva lo miraba maravillada sin dejar que su rostro lo denotase, era una construcción exquisita, con múltiples torres y laderas a su alrededor, y lo más importante, un enorme bosque cerca. Desembarcaron y pasaron a un gran recibidor de altos techos y muy espacioso, todos murmuraban maravillados a su alrededor cuando un hombre algo regordete, castaño y con orejas de soplillo se acercó a ellos.-Bienvenidos a Hogwarts- dijo con un tono que sorprendentemente imponía respeto y era, al mismo tiempo amigable- espero que su primera impresión haya sido buena. Soy Neville Longbottom y seré vuestro profesor de herbología- continuó- ahora os seleccionarán para una casa, que será como vuestra familia los años que pasaréis aquí. Cada buena acción que realicéis sumará puntos a vuestra casa, y las malas los restarán. Al final del año, la casa que más puntos tenga será elegida como casa ganadora, así que ya sabéis, portaos bien.Dicho esto abrió las puertas que daban a un enorme comedor donde había cuatro mesas, cada una de una casa y montones de alumnos sentados en ellas. El techo se asemejaba al del exterior, realmente hermoso y cientos de velas flotaban sobre sus cabezas. Al fondo estaba la mesa de los profesores y ante ella una banqueta en la que reposaba un viejo y andrajoso sombrero. Todos los de primero se sorprendieron cuando comenzó a cantar las cualidades requeridas para cada casa.Cuando terminó el profesor Longbottom empezó a llamar a los estudiantes por orden de lista y el sombrero los enviaba de un lado u otro.-Etxeberri, Elaia- una de las chicas que Eva había conocido en el tren subió y se encogía en el taburete intentando desaparecer, roja como un tomate. -Huffelpuf- gritó el sombrero.La niña corrió lo más deprisa que pudo en dirección a esa mesa y se sentó intentando pasar desapercibida sin llegar a ser borde con la gente que la saludaba y se presentaba.-Etxeberri, Eloie- llamó el profesor. La otra hermana subió con gesto seguro, pero se notaba que estaba muy nerviosa por la expresión de su cara.-Griffindor- gritó el sombrero.Se dirigió a su mesa con una sonrisa de oreja a oreja, no se lo había dicho a nadie, pero quería caer en esa.-Etxeberri, Enara- nombró Neville.La última de las trillizas subió con la cabeza muy alta, orgullosa.-¡Slytherin!Se dirigió arrogante hacia su mesa y se sentó mientras estrechaba las manos de sus nuevos compañeros.Unos cuantos alumnos más tarde llegó el turno del muchacho rubio con el que había chocado la chica, que fue seleccionado para Slytherin y se sentó junto a Enara.La fila se acortaba, ya no quedaban muchos.-Potter, Albus- llamó el profesor.El muchacho que Eva había conocido en su día de compras subió al taburete. El sombrero tardó un rato en decidir, pero finalmente gritó:-GRIFFINDOR.La mesa estalló en aplausos y el niño se sentó al lado de una muchacha pelirroja y en frente de su hermano.-Redfiel, Eva- la nombró el señor Longbottom.La chica subió con paso seguro y expresión indescifrable y se sentó en el taburete. Le pusieron el sombrero que le tapaba los ojos y todo se volvió oscuro.Interesante, una gran mente, muy amplia sí, eres realmente inteligente, podrías ser una Ravenclaw, pero no creo que eso sea lo mejor. Es muy extraño, cuerpo de Slytherin, serías idónea para esa casa, pero tu corazón es noble, y también leal, tienes el valor de...-¡Griffindor!La mesa de los leones estalló en aplausos mientras ella se dirigía intentando descubrir qué había querido decir el sombrero.-Eva, aquí- gritó Albus señalando un asiento vacío a su derecha.La chica se dirigió hacia allí y tomó asiento su lado.-Ya conoces al tonto de mi hermano- dijo con un gesto de cabeza- ellos son mis primos Fred- señaló a un chico pelirrojo que estaba sentado al lado de James- y Rose- la niña pelirroja de la izquierda- y él es Erik, amigo de mi hermano.-Encantada- dijo Rose.-Igualmente- contestó Eva en un intento de ser amable.-Bienvenida a Griffindor, la mejor casa de todas- dijo James.-Los leones- rugió Fred.Les estrechó la mano a ambos. -Enhorabuena- le dijo Erik tendiéndole la mano. Eva se fijó en el por primera vez. Era un chico muy rubio de ojos castaños, le recordaba mucho a su padre, incluso emanaban el mismo repugnante olor.Le estrechó la mano al joven, cosa que provocó que todas las células de su cuerpo se pusiesen alerta. Nada más conocerle y ya le caía mal, aunque no había una razón aparente, ¿qué pasaba?A Erik le pasaba más de lo mismo, Eva le recordaba a su padre, en aspecto, en la forma de actuar, en la expresión... pero sobre todo en los ojos, esos ojos fríos como el hielo que siempre parecían analizarlo todo eran idénticos. Ambos tenían la sensación de conocerse de algo, pero no era posible.Se soltaron casi de inmediato con un poco de asco, los dos intentado encontrar una explicación racional para lo que sentían.-Si te digo la verdad, creía que te iban a mandar con mi hermana- rió Eloie- no te ofendas.Ella simplemente se encogió de hombros.-Eso me lleva a otro tema- sonrió Albus- ¡Ja!- le dijo a su hermano mayor- no soy un Slytherin.-Se habrá equivocado, es un sombrero muy viejo- se excusó James.Cuando terminó la selección la profesora llamó la atención haciendo tintinear una copa.-Bienvenidos a todos a un nuevo curso en Hogwars. Como cada año, espero un buen comportamiento por su parte. He de comunicarles a los nuevos, y recordarles a los antiguos alumnos que el Bosque Prohibido, como su propio nombre indica, está prohibido. El señor Filtch me ha pedido que les diga que hay una lista con los objetos que están prohibidos en el recibidor. Dicho esto, disfruten del banquete.Platos a rebosar aparecieron a la mesa y todos empezaron a comer.-Bueno, Eva- dijo James que había desarrollado cierto interés por la chica, era como un dulce para un bromista como él una chica que apenas sonreía- ¿Eres de por aquí?-Sí- contestó sirviéndose sopa.-¿De dónde exactamente?- insistió.-Londres.-Oh, nosotros también, ¿cómo así que no nos hemos visto?-Ella es de una familia muggle, bobo- contestó Albus que no quería que su hermano espantase a la chica.-No te estoy hablando a ti.Eva seguía comiendo sin intención de hablar mucho más.Al final se iniciaron conversaciones en pequeños grupos mientras ella simplemente escuchaba.Cuando terminaron de cenar los prefectos los conducieron a la torre Griffindory los mandaron a sus habitaciones.-Buenas noches, Eva- dijo haciendo una reverencia y besando su mano. Ella ni se imutó, simplemente le miró con frialdad. Normalmente la gente apenas hablaba con ella, le tenían miedo, y ahora, este chico se tomaba tantas confianzas que la confundía; nunca había sentido la necesidad de caerle bien a alguien, pero se acababa de dar cuenta de que no le importaba tener a gente que a su alrededor, era todo muy extraño.-Buenas noches- contestó.El chico desapareció en dirección a las habitaciones de los chicos, conteniendo la risa.-No le hagas ni caso, es un poco tonto- susurró Albus- siento que te haya molestado.-No ha sido nada, buenas noches- dijo mientras se dirigía hacia las escaleras de las chicas.Eva compartía con Rose, Elaia, la niña que había hablado del monstruo y otra de pelo castaño oscuro.Se fue a la cama pronto, demasiado cansada para hacer nada más, pensando en lo raro que había sido el día, y de ese chico... Erik, ¿quién era? Tenía que averiguarlo.
Holaa, espero que les haya gustado el capi.Espero también que comentéis, quiero saber lo que opináis.Gracias por leer :)