← Tras esos ojos de hielo · de
Tras esos ojos de hielo — capítulo 6
Eva leía un nuevo anuncio en la sala común cuando notó que alguien se acercaba a ella.-Hola- saludó con voz alegre James.Eva hizo un gesto con la cabeza como saludo y siguió con la vista fija en el cartel.-¿Vas a apuntarte a las pruebas de quidditch?- preguntó al ver lo que la chica leía.-No- contestó ella- estoy en primero.-Bueno, mi padre entró en el equipo en ese mismo curso, además comentan que vuelas muy bien-dijo guiñándole un ojo.-Son rumores- contestó irritada, pero sin dejárselo ver a él.-Me estás mintiendo en la cara- rió. ¿Cómo lo había sabido?Eva se giró y ando en dirección a los dormitorios de las chicas, pero James la agarró por el brazo.-Conque huyes- comentó tras una sonora carcajada. Eva estaba cada vez más incómoda, pero lo único que hizo fue mirarle con frialdad, una de esas miradas que hielan la sangre, pero el chico ni se imutó, cosa que hizo molestarse a Eva- de eso nada, soy el capitán del equipo y no te pienso dejar marchar si realmente vuelas tan bien como dicen.-No eres el capitán- dijo Eva- ni siquiera estás aún en el equipo, eres de segundo, el año pasado no jugaste. -Que listilla, bueno, pero a mi me van a coger fijo, y quiero que mi equipo gane, por lo que tú- la señaló- y yo- se apuntó con el dedo a si mismo- vamos a entrenar.-Soy de primero- repitió Eva- resultas muy cansino.-Lo sé, eso es lo que suele volver locas a las chicas, que las persigas, así se pueden hacer las interesantes, luego todas tienen ganas de comerte a besos- dijo con mal disimulado orgullo de ligón.-Que interesante- dijo alzando una ceja- yo solo tengo ganas de verte caer por las escaleras.-Uuuu, tu mamá no te ha enseñado que no hay que amenazar por las buenas- dijo en tono burlón.-No tengo madre- respondió Eva cortante. La verdad era que su comentario no la había molestado en absoluto, pero le gustaba ver la cara de incomodidad y vergüenza que había puesto.-Yo...Esto... Lo siento mucho, no tenía ni idea, de verdad que lo siento- se disculpó rojo como un tomate.-No pasa nada- respondió ella cuando ya se había divertido bastante- de todos modos no la conocí, no se puede echar de menos lo que no se ha tenido nunca.-Mientes de nuevo- la contradijo.-No miento- sentenció Eva.-Tal vez no conscientemente, pero la echas mucho de menos, da igual si la conoces o no, a una madre siempre se la hecha de menos- discutió.De pronto Eva se dio cuenta de hasta que punto tenía razón el muchacho. Nunca se había planteado si realmente la echaba en falta, la tristeza de su padre siempre le había parecido suficientemente grande como para encima añadir la suya. Miró al chico de nuevo, por su culpa ahora sentía un vacío en su interior, ella vivía feliz sin ese sentimiento de añoranza, y ahora, tras unas simples palabras se daba cuenta de lo sola que se sentía, de lo mucho que necesitaba una madre que la comprendiese, de lo que la había añorado siempre.-Eres idiota- dijo enfadada con James por haberla echo abrir los ojos.-No tiene nada de malo sentir tristeza por la ausencia de tu madre, es normal- contestó. No se daba cuanta de lo que acababa de hacer. Eva era la que se sostenía emocionalmente en casa, ella era la que mantenía el alma destrozada de su padre entera, no podía permitirse la tristeza, Jack necesitaba que ella mantuviese la cabeza fría cuando le daban ataques de histeria, no podía sentir la pérdida ella también, sentir eso dolía.-No lo entiendes- dijo llevando la mano inconscientemente al collar que su padre le había dado- simplemente no puedes hacerlo.-Lo siento, no he sido muy delicado- se disculpó al notar que había metido la pata hasta el fondo- no tendría que haberme metido en tus asuntos, he sido un bobo.-Sí, lo has sido.-Cambiemos de tema- propuso de nuevo animado- las pruebas, retomémoslo. Sé que necesitarías un permiso especial, pero se lo pediremos a Neville, si te admiten te compro una escoba, una Saeta de Fuego 1000, ¿trato hecho?- dijo tendiéndole la mano.-¿Qué ganas tú?- preguntó desconfiada.-Mmmm, una sonrisa tuya- contestó sonriendo siniestramente.-No es un trato justo.-Es lo único que quiero preciosa, sales ganando, lo sé, pero...-No, mis sonrisas valen mucho- dijo entrecerrando los ojos- pero acepto, aunque sales ganando, si consigues que entre te regalo una sonrisa- le estrechó la mano y se marchó de la sala común con la cabeza alta y elegantes pasos dejando a James completamente atónito.-Esta chica cada vez resulta más... interesante- comentó para si mismo mientras se pasaba una mano por el pelo y caminaba hacia su habitación con una sonrisa traviesa en sus labios.