El árbol del ahorcado. — capítulo 55
55
Peeta clava sus ojos azules en los míos y me observa, como si creyera que esas últimas palabras han sido producto de su imaginación.
-¿Qué has dicho?- despega con labios con lentitud.
-No te vayas.- le indico con la mano que tiene un hueco junto a mí en la cama.
-Katniss, ¿qué has dicho?- me exige.
-Que no me confundes.- repito.- Ven.
-Lo segundo.
-Ven.
-Katniss.
-¿Tan improbable es que diga que quería que me besaras?- se agota mi paciencia, pero su expresión se relaja un poco.- Pensaba que…- endulzo un poco más mi tono.- No me hagas decir cursiladas y ven, ¿qué tontería es esa de dormir en el sofá?
Muchas cosas están pasando por su cabeza, pero se acerca con pasos cortos y vuelve a tumbarse a mi lado. ¿En serio he dicho que quería que me besara?, ¿por qué no existe un punto intermedio entre mantener un silencio sepulcral y hablar demasiado?
-Bueno…, esto va a ser incómodo igualmente.- susurra Peeta.- Siento haberte hablado así.
-¿Por qué no me crees cuando te muestro afecto? Es como si pensaras que soy una insensible. Vale, nunca he sido muy cariñosa, pero…, lo decía en serio…
-No pienso que seas una insensible, pero sé que tienes dudas.
-Respecto a lo que he dicho no las tengo.- ¿por qué demonios no me besa de una maldita vez y deja de darle vueltas?- No digo las cosas porque sí.
-Tienes razón, todo esto es culpa de mis inseguridades.- nunca ha tenido dificultades para ser sincero y admitir sus errores.- Siento tenerlas, después de todo lo que hemos vivido, para a mí a veces es difícil diferenciar qué hay de real en todo esto.
-Ya no estamos fingiendo Peeta, hace mucho tiempo que dejamos eso, aunque no te culpo, y tú tampoco deberías.
-Demasiada tensión…- sonríe con un rastro inconfundible de amargura.
Nos quedamos en silencio y estoy tan harta de ser tan torpe, que clavo mi mirada en él y le exijo con los ojos lo que he pedido: quiero mi beso. No pienso permitir que el miedo o el orgullo me superen, ya no.
-¿Por qué me miras así?- se pone nervioso.
-¿Ya está?
-¿Ya está qué?, ¿a qué te refieres?
Bésame de una maldita vez Peeta Mellark.
-Katniss…
Como él no lo hace, me acerco rápidamente él y hundo mis labios en los suyos, dejándole sin respiración. Mañana tendré que explicar por qué lo he hecho y empezar a afrontar que estoy más que enamorada, pero ahora no me importa, solo quiero estar con él, así, y hacerle entender tan intensamente que lo necesito que jamás pueda poder perderlo como hace dos años. Todas las emociones vienen de golpe: lo beso y siento que sus labios son una extensión más de mi cuerpo, un aliento de vida, esperanza. Cuando me aparto (mi beso es algo torpe, pero decidido), él tiene los ojos abiertos como platos y se ha echado ligeramente hacia atrás.
-¿Estoy soñando?- susurra, atónito.- ¿Acabas de…?
Pienso que va a seguir hablando, pero me toma el rostro entre las manos, como si hubiera vuelto a la realidad de golpe, y me besa con más intensidad de la que espero. Sus labios me besan con lentitud, en movimientos pausados, y nuestras bocas se mueven al mismo compás. Se aleja unos milímetros, me besa el labio superior con dulzura, luego me besa el inferior, y vuelve a besarme ambos con infinito cariño; se aleja de nuevo y vuelve a besarme con delicadeza. Nunca me había sentido tan querida.
-Pídeme que pare porque no seré capaz de controlarme.- me besa la frente y suspira fuertemente con los ojos cerrados. Su contención me produce escalofríos y, por primera vez, pienso seriamente que lo que pueda venir después de los besos me da bastante miedo. Como no digo nada (tampoco quiero que pare, estaría así horas), vuelve a besarme y noto cómo sus dedos se introducen en mi pelo y sus labios se funden con los míos con mayor ímpetu, dejándome si respiración.- Katniss…- se aleja y vuelve a besarme.- Pídeme que pare…- creo que he entendido lo que significa la palabra "excitación", pero creo que lo digo más por mí que por él; su voz susurrante no es que invite a decirle que pare.
-Paremos.- susurro, aunque es más un jadeo.
Los dos nos apartamos un poco y nos dejamos espacio para recuperar el aliento; nuestra respiración está tan acelerada que parece que hemos estado corriendo durante horas.
-Katniss…
-Vivamos juntos.