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Historia 156326 — capítulo 14
De golpe, la paz del momento se acabó: Hermione se despertó. Le dolía el cuello, y en cuanto se quitó Draco y Orion se pegaron un buen cabezazo, dejándola riendo como loca en el sitio. -¿Qué? ¿Qué?- preguntó el castaño, completamente desconcertado, sobándose la cabeza por el fuerte golpe mientras el blondo lo taladraba con la mirada. -Pedazo de idiota- se quejó, molesto, y el chico despertó de golpe. -¿Qué me has llamado, teñido?- se pusieron de pie. -Ya empezamos...- suspiró la castaña, empujándolos en el sofá, al que cayeron de culo, un tanto sorprendidos de ese movimiento por parte de la muchacha-. A ver, por favor, no quiero peleas. No ahora al menos. Así que cada uno a sus cosas. YA- sonrió cuando ellos la obedecieron, como si fuera su mamá-. No cambiarán nunca- susurró, divertida
En el McDonnalds, Ginny y Blaise se reían como dos cosacos. Ya eran las seis, y los pocos clientes que entraban para el desayuno les miraban como si estuvieran locos. -... entonces, Hermione le pegó una patada en la boca. Fue algo raro, cuando ella pierde los nervios no se pone tan loca- decía la pelirroja, sosteniéndose la tripa mientras el muchacho reía con ella. Habían estado allí una hora entera, sin parar de reír. Y Blake había estado con ellos hasta que los clientes hicieron acto de presencia, así que la Weasley se llevaba muy bien con el mayor de los Zabini. Demasiado bien para conocerse de apenas una hora. -Joder, no veía a la castaña como una leona- se carcajeó, y ella rió más fuerte. -No la conozco yo bien ni nada. Es como mi hermana mayor- le explicó, y él le revolvió el pelo, juguetón. -Si yo fuera tu hermano...- comenzó, y se lamió el labio superior. -Serías un depravado mental, con el pelo rojo- le pegó un suave golpecito en la nariz-. Ya es hora de irme... Me acaba de llegar un mensaje de Ron. Des-secuéstrame, anda. -No quiero... Bueno, sí. Y me tendrás que dar algo a cambio- ella se ruborizó. -Serás pervertido. -Solo será un besito. Nada del otro mundo. -Anda, ven- y le besó, un beso rápido que le dejó con las ganas. Pero ella se apartó antes de que pudiera siquiera tocarla-. Vámonos. -Esta me la pagas, pitufa.