Tituladas 15.1% · 30,063 de 199,415 descubiertas
Rescatado 23.3% · 21,950 de 94,296 páginas identificadas · 21,944/22,652 caps con texto ☕ Invitanos un café

← ¡¿Qué Dumbledore tiene qué?! · de

¡¿Qué Dumbledore tiene qué?! — capítulo 13

Después de un largo y reconfortante sueño Harry se despertó, miro hacia la cama de su amigo y éste no estaba. Se levantó y caminó hasta el Gran Salón para desayunar. Todos estaban ahí, así que fue y se sentó al lado de Ron, enfrente de Hermione, Neville y otros.

-Ron, ¿Por qué rayos no me despertaste? ¿Y si me quedaba dormido?

-¡ah! Lo siento amigo, es que bueno… te vi dormir tan tranquilo y no quería despertarte. Y supuse que te levantarías en unos pocos minutos.

-bueno gracias, pero la próxima vez despiértame ¿sí? No sea cosa de que llegue tarde a las clases y me castiguen.

-está bien. Lo siento. Es que pensé que te haría bien dormir lo más posible después de lo que había pasado anoche con Sindy.

Sindy… Harry no había pensado en ella desde que se había levantado. Pero estaba decidió a hablar y arreglar las cosas. Termino de desayunar; estaba muy lleno y satisfecho, y en eso sintió que alguien le tocaba el hombro. Se volteó y vio a Sindy parada detrás de él. Harry automáticamente se levantó de su asiento y ambos se miraron. Ella sonreía levemente y cada dos segundos miraba de reojo a la mesa de los profesores. Harry supuso que estaba controlando que su tío no los viera.

-¿podemos hablar Harry?-le preguntó con una voz suave y dulce.

-claro-ella lo tomo de la mano y empezaron a caminar hasta salir por las grandes puertas de roble, abiertas de par en par. Salieron a los jardines del colegio y se quedaron prados frente a una pared hablando.

-Sindy quiero hablar sobre lo que me dijiste anoche... yo…

-shh-ella puso dulcemente su dedo índice frente a la boca del muchacho-no hables. Lo que dije Harry… lo pensé y ¿sabes una cosa?-él no llego a responder-no voy a dejar que mi tío me impida estar con el chico que me gusta.

-es lo que iba a…-se quedó paralizado-un segundo… yo ¿te gusto?

-más de lo que crees, Potter-ella esbozó una sonrisa de complicidad y, acto seguido, tomó la roja cara del muchacho entre sus manos y la acerco a la de ella para callarlo con un beso.

Harry despertó sobresaltado. Miró a su alrededor y todo seguía igual; Ron dormía a su izquierda y Seamus a su derecha. El ronquido de Ron rompía lo que sería un tranquilo y pacífico silencio… si él no estuviese ahí.

Todo había sido un sueño. Un hermoso, perfecto pero falso sueño. Se quedó tumbado en la cama un rato pensando en lo que Sindy le había dicho la noche anterior: "lo mejor será que olvidemos que ese beso pasó". Esa frase le daba vueltas y vueltas en la cabeza. Harry no estaba seguro de que la amara porque bueno… apenas tienen trece años nada más, pero sí está seguro de dos cosas: que no la veía de la misma manera que a Hermione, y que desde el beso le iba a ser imposible volver a ser solo amigos. Pero… ¿Qué debía hacer? ¿Y si hablaba con Sindy pero ella no cambiaba de opinión? No podía pasar días con ella, sea con Ron, Hermione y los demás, sin besarle la mejilla o tomarla de la mano; acciones que el director, y por desgracia a la vez tío de Sindy, vería de mal modo.

¿Qué era lo que Dumbledore le había dicho a Sindy? Ella solo le dijo a Harry "mi tío me dijo que si nos vuelve a ver…" pero nunca dijo que pasaría si el director los veía juntos otra vez.

Sin embargo, Harry presintió que sea lo que fuere, no sería nada bueno.

La primera clase que tenían era de herbología, así que Harry se vistió, despertó a Ron y ambos fueron directo al invernadero. En el trayecto de ida se encontraron con Hermione.

-buenos días chicos; hoy veremos lo que se llaman…-Harry dejó de escuchar a la profesora Sprout en cuanto visualizó a Sindy del otro lado de la mesa, no muy lejos de él.

-tengo que encontrar la forma de acercarme-pensó.

-ah… Neville ¿podemos cambiar de lugar?

-claro-su amigo lo dejo pasar.

Ya solo le faltaba adelantarse dos lugares para estar justo en frente de ella.

-Dean, Seamus ¿me dejarían adelantarme? Es que no escucho bien-mintió.

-claro Harry, pasa-y se hicieron a un lado.

-gracias-y al decir eso pareció que Sindy reconoció su voz, porque de repente lo miró.

Al principio se había quedado como petrificada, pero luego reaccionó, le sonrió forzosamente y volvió a mirar a la profesora.

Sentía cómo Harry no dejaba de mirarla, y por un lado eso le gustaba, pero sabía que él quería hablar y convencerla de arrepentirse de lo que había dicho, y eso no iba a pasar.

Cada vez que ella lo miraba, él fingía prestar atención. Era tan difícil concentrarse con él mirándola.

-profesora Sprout-Sindy levantó la mano-no me siento bien-mintió-¿puedo ir a la enfermería?

-pues claro querida-asintió la rechoncha profesora-ve.

Sindy salió del invernadero y se fue caminando en dirección al castillo.

-¡Sindy espera!-Harry corría para alcanzarla.

-¿Harry? ¿Qué crees que estás haciendo?

-Salí sin que se diera cuenta-replicó-necesito hablar contigo.

-no, Harry. Ya sé lo que me vas a decir.

-¿ah sí?-la desafió-¿qué?

-pues me pedirás que cambie lo que dije anoche y eso no va a pasar.

-no, en realidad… bueno sí, era eso-admitió-¿Cómo supiste?

-no eres tan bueno disimulando como tú crees. Además ¿Qué más podría ser?

-pues… también quería que me terminaras de decir lo de anoche. ¿Qué va a hacer tu tío si nos ve otra vez?

Ella suspiro exasperada.

-ven-lo guio hasta el lado derecho del castillo, frente al campo de Quidditch; del lado izquierdo quedaba la cabaña de Hagrid.

-escucha-dijo cuando ya estaba segura de que nadie los veía ni los escuchaba-mi tío me advirtió que si nos volvía a ver, me impediría hablarte otra vez.

-pero eso se le haría muy difícil.

-no si me manda a vivir definitivamente con mis tíos muggles.

-¡¿Que qué?! ¡No puede hacer eso!

-de hecho sí. Pero no quiero que llegue a tomar esa decisión; por eso te dije lo que te dije anoche. Tenemos que actuar como…-pensó-como actuamos en segundo año: como amigos ¿sí?

-si Sindy, entiendo pero no puedo.

-ay qué bueno que… ¿Cómo que no puedes?

-mira Sindy, no puedo fingir como que el beso no pasó ¿de acuerdo?

-¡no, sí que puedes!-lo contradijo-es muy fácil, solo… trátame como tu amiga-dijo con cara de obviedad.

-no te puedo tratar de una forma en la que no te veo.

-¿eh?-ella frunció el ceño; rezo por haber entendido mal.

-¿Que no lo entiendes?-no creyó que fuera tan difícil hablar con ella-no te veo como a una amiga.

Ella se quedó muda, con la boca entreabierta y los ojos como platos.

-Sindy…tú…-Harry miró hacia un costado sonriendo nervioso y exhalando aire-me gustas-dijo al mismo tiempo que volvía a mirarla.

Ella le dedicó una mirada entre ternura y preocupación.

-Harry…-le dijo Sindy con voz débil y temblorosa-no lo hagas más difícil.

-¿por qué lo dices?

-no quiero que mi tío se entere, y sabes que se entera de todo. Nadie sabe cómo, pero se entera.

Harry estaba algo molesto, pero hablo tranquilo.

-Sindy… entiendo que tienes miedo de que tú tío te expulse pero… ¿de verdad vas a dejar que maneje así tu vida?

-no me queda otra, Harry. No te lo tomes a mal-dijo casi rogándole.

-no pareces la misma chica que me dijo que no me deje manejar por mis tíos-Harry jamás le había hablado así-Ahora que las cosas se dieron vuelta ¿Qué vas a hacer?

-resignarme a lo que mi tío me ordene-ella frunció el ceño y lo miró fijamente-ya le dije que lo odio, Harry. ¿Te parece poco eso? Si lo desafío va a ser para peor. ¿Qué? ¿Queres que me vaya para siempre de Hogwarts?

-¡no!

-entonces acepta lo que te digo y volvamos a ser solo amigos… por favor.

-no puedo-negó con la cabeza-lo siento.

-entonces no tendremos que vernos más.

-eso sería bastante difícil, teniendo en cuenta que ambos estamos en el mismo castillo.

-¡ja! Créeme… me las puedo ingeniar.

-pero yo sí quiero verte.

-si no vas a tratarme como a una amiga…

-Sindy… dime la verdad-la interrumpió, cansado de darle tantas vueltas al asunto- ¿todo esto es por la advertencia de Dumbledore o porque en realidad tú eres la que no me ve más que como a un amigo?

-ya te lo dije Harry… cuando nos besamos… no fue en serio… solo era un juego…

-entonces… ¿en realidad no te gusto?-tenía miedo de lo que ella contestara, pero se arriesgó.

Sindy suspiró notoriamente, cansada y con un dolor en el corazón que por poco le impide responderle.

-no, Harry. No me gustas.