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¡¿Qué Dumbledore tiene qué?! — capítulo 14
-¡era su amigo, Hermione!-gritó Harry, sentado en uno de los sillones de la sala común.
-lo sé, Harry, pero tienes que calmarte.
-oh no… cuando lo encuentre ¡juro que lo mataré!
-¿matar a quién?-Sindy acababa de entrar a través del hueco del retrato y estaba parada mirando a los tres amigos sentados frente al fuego.
Hermione miró a sus dos amigos y al ver que ninguno hablaba tomó la palabra.
-es que Harry descubrió que Sirius Black…
-es mi padrino-terminó Harry, mirándola serio y con algunas lágrimas que aún le recorrían las mejillas.
Ella se quedó mirándolo seria y pensativa.
-Hermione, Ron, ¿podrían dejarme a solas con Harry?
-¿y por qué no podemos quedarnos?-Ron se puso algo celoso.
-Ron…-Harry lo miro con cara de que deje de quejarse y saliera de allí.
-de acuerdo-dijo Hermione-vamos Ron… tengo que buscar algunas cosas en la biblioteca.
-¡¿en la biblioteca?!-en el instante en que Ron se levantó, se quedó paralizado.
-en la biblioteca-asintió ella.
-¡ay no otra vez!
-¡ay ya deja de quejarte y vámonos!-Hermione lo tomó de la muñeca y lo forzó a salir de la sala común.
Harry y Sindy se quedaron solos.
Ella se acercó y se sentó en el sillón enfrente de él. Al principio se mantuvo callada mirándolo. Él observaba el piso, con los brazos flexionados, ambos antebrazos sobre las rodillas, las manos entrelazadas y la cabeza gacha. Estaba serio y parecía hacer como que Sindy no estaba allí.
-¿cómo te enteraste?-dijo ella después de unos minutos de silencio.
Harry tardo un poco en contestar, pero cuando por fin habló lo hizo de una manera triste y apagada. Su voz sonaba a desilusión.
-fui a Hogsmeade, con la capa de invisibilidad. Los tres fuimos a las tres escobas y ahí me saque la capa porque bueno… no había ningún profesor, pero en eso entraron McGonagall, Flitwick, Hagrid y Cornelius Fudge; yo me puse la capa y me escondí debajo de la mesa.
-y ahí escuchaste todo-asintió Sindy, suponiendo cómo terminaba la historia.
-si…-suspiró el muchacho-él traicionó a mis padres y ahora está buscándome, quiere matarme. Pero que me encuentre… que me encuentre; así cuando lo haga ¡lo matare yo mismo!
-no, Harry, escúchame. Él no quiere matarte y tampoco traicionó a nadie.
-¿Qué?
-Sirius Black no es un asesino.
-¿y qué me dices de Azkaban? Acaba de escaparse de allí.
-si lo se… lo metieron ahí por error; y sí, es verdad que está buscándote pero no para lo que tú crees.
-¿ah no?-dijo él sin creerle ni una palabra y desafiándola-¿y tú como lo sabes? ¿Lo conociste?
-bueno, de hecho él me tuvo en brazos, al igual que a ti supongo, y además mi madre me habló mucho de él. Ella conoció a tu padre y a Sirius a través de mi tío porque, bueno… se llevaban muy bien con él y mi madre se hizo gran amiga de ambos. Lo que sí recuerdo es que nos cantaba una muy linda canción para que nos durmiéramos.
-¿nos?
-yo y mis hermanas-Harry esperó un poco para contestarle.
-pero tal vez ella no sabía la verdad… además tú lo dices fácil, él no es tu padrino.
Ella se quedó callada mirándolo. Pensó en contestarle pero en eso se escuchó que el retrato se habría.
-¡Sindy!-dijo Hermione con voz algo agitada. Se notaba que había ido hasta allí corriendo.
-¿Qué pasó?
-tu tío te llama… dice que… quiere que vayas ahora mismo… a su despacho.
-¡ay que pesado!-se quejó mientras se levantaba del asiento-gracias Hermione, ahora voy. Su amiga volvió a salir.
-Harry, hablamos en otro momento ¿sí?-y se volteó para irse.
-¡espera!-él se paró y fue hacia ella-gracias.
-ni lo menciones, para eso están los amigos-le sonrió.
Harry amagó, pero no le pudo decir nada. "Amigos". Odiaba tanto que esa palabra los separara. Al final se limitó a sonreírle. Sindy volteó y se encamino otra vez para irse pero se paró en seco, giró, caminó hacia él y lo beso rápidamente en la mejilla.
Harry reaccionó recién cuando ella acababa de atravesar el retrato. Se tocó la mejilla y sonrió.
-Ron tú no puedes venir con la pierna así-le dijo Hermione a su amigo, acostado en una de las camillas de la enfermería-ven Harry.
-¿Qué es eso?-preguntó viendo que su amiga sacaba algo parecido a un collar del bolsillo de sus jeans.
-es un giratiempo-aclaró- lo eh usado para asistir a todas las clases.
-pero ¿a que se refería Dumbledore con lo que dijo recién?
-tu solo cállate y déjame hacerlo a mí.
Con el giratiempo rodeando el cuello de ambos, Hermione le dio tres vueltas y de repente las cosas empezaron a moverse muy rápido a su alrededor. Aparecía y desaparecía gente que parecía moverse en cámara rápida. El sol volvía a salir muy velozmente y Ron ya no estaba en la camilla.
-son las 7:30… ¿Dónde estábamos a las 7:30?
-amm… no lo sé… ¿con Hagrid?
-¡claro! Ven-su amiga empezó a correr hasta salir por la puerta de la enfermería-nadie debe vernos ¿oíste?
-pero… Hermione-Harry corría para poder ir a su lado-explícame qué está pasando.
Después de recorrer el castillo durante unos minutos, salieron a los jardines.
-Hermione-la tomo del brazo para detenerla-explícame qué sucede-ambos estaban agitados. Hermione hizo que su amigo se agachara.
-Harry, veras: volvimos en el tiempo. Estamos justo en el instante en que íbamos a la casa de Hagrid. Y señaló cuando ella le estaba pegando a Malfoy en la nariz.
-buen golpe-admitió.
-gracias-ella sonrío-lo que tenemos que hacer es llegar hasta el final del día para poder sacar a Sirius antes de que el dementor le dé el beso.
-y entonces… ¿para qué volvimos al principio del día? Podíamos retrasar solo un par de horas.
-¿pero no escuchaste a Dumbledore? Podemos salvar más de una vida inocente.
-¿y quién es la otra víctima?
-ese es el problema… no tengo ni…-se paró en seco-espera ¡ya se! ¡Buckbeak!-señalo al hipogrifo que esperaba, ahí atado entre las calabazas, a que su sentencia a muerte se cumpliera por fin.
-¡vamos!
-¡espera Hermione!
-¿Qué tienes?
-¿esa cosa-dijo señalando el bolsillo donde su amiga había guardado el giratiempo-te lleva a cualquier hora de cualquier día?
-eh… si-lo miró extrañado-¿por qué?
-¡dámelo!-intento arrebatárselo.
-¡no! ¿Qué haces? ¿Para qué lo quieres?
-quiero volver al día en que Sindy y yo nos besamos
-no me digas que quieres impedir que pase…
-¡¿estás loca?! Solo quiero impedir que su tío nos vea, así jamás la retara y jamás le impedirá que salga conmigo.
-Harry, lamento decepcionarte pero la opinión de Dumbledore no cambiará. Si los ve en algún otro momento también se enfadará.
-pues me encargare de que eso jamás pase-aseguró-solo necesito que me des el giratiempo-estiró el brazo y abrió la palma de su mano.
Al principio Hermione iba a decir un rotundo no pero le vio la cara de ilusión a su amigo y se animó a preguntarle.
-en realidad te gusta ¿no?-sonrió enternecida.
-más de lo que imaginas.
-pues entiendo que quieras evitar ese momento para estar con ella Harry, y es muy tierno pero… ¿no crees que el problema de Sirius es un poquito más importante?
-sí, pero vamos, solucionamos lo del beso y después volvemos a este mismo momento-dijo esperando que su amiga aceptara su improvisado plan.
-no Harry, lo siento, pero esto no funciona así. No es tan sencillo manejar el tiempo.
-si está bien-dijo su amigo, algo decepcionado, después de unos segundos.
-recuerdo la última vez que atravesé esas puertas-dijo Sirius mientras él y Harry miraban el castillo desde lejos-quisiese poder volver a hacerlo como cuando tenía tu edad. Pero si lo hago ahora y-se miró-en este estado… no creo que me reciban con los brazos abiertos-sonrió irónico.
-escucha Sirius… sé que eres mi padrino-dijo después de unos minutos.
-si… supuse que a estas alturas ya estarías al tanto de mi conexión contigo-asintió-y… sé que vives con tus tíos y… pues si quieres venir a vivir conmigo yo…
-¿es enserio?
-entendería si prefieres quedarte con tus tíos… era solo… una idea…
-¿bromeas? ¡Me encantaría!
-¿de verdad?-miro a su ahijado y le sonrió amplia y felizmente.
-¡claro! Yo…
-¿Sirius?-preguntó una voz proveniente de detrás de los árboles. Una voz que parecía la de una nenita perdida y asustada.
Sirius entornó los ojos para ver con más claridad.
-si…-respondió él mientras ella se acercaba un poco y permitía que la luz de la luna la iluminara por completo.
-¿Sindy?-Sirius al parecer la reconoció al instante y abrió los brazos-¡ven aquí pequeña!-ella corrió sollozando y lo abrazo muy fuerte.
Harry veía como las lágrimas brotaban de los ojos de Sindy y caían sobre el hombro de Sirius.
-te extrañe tanto, padrino-sollozo ella.
-lo se… yo también. Pero aquí estoy pequeña, aquí estoy-la consoló.
-¿padrino?-dijo Harry y Sirius dejo otra vez a Sindy en el suelo.
-si Harry-esta vez ella sonreía y se abrazaba a la cintura del ex prisionero-él también es mi padrino.
-¡vengan acá ahijados!-dijo Sirius con el cariño que le da un padre a sus dos hijos pequeños, agarró a Harry de un hombro y lo acercó a él para que se abrase del otro lado de la cintura.
Mientras su padrino los abrazaba por la cabeza con cariño, Harry y Sindy se miraron. Ella sonreía aun con lágrimas en los ojos y Harry le devolvió la sonrisa mientras pensaba: "es linda hasta cuando está llorando"
Ya fuera del tren y listos para volver cada uno a su respectiva casa, Harry encontró a Sindy entre todos los que estaban allí.
-¿podemos ir a un lugar más privado?-le preguntó él-necesito decirte algo.
Ella le sonrío levantado una ceja y dejó que él la guiara hasta detrás de una de las tantas plataformas, pero ocultos para que nadie los viera. Sindy se apoyó en la pared.
-¿y bien? ¿Qué quieres decirme que esta tan importante que nadie lo puede escuchar?-preguntó sarcástica.
-ah sí… emm…-pensó en algo que decirle.
-era mentira verdad ¿verdad?-sonrío con obviedad y el asintió.
-la verdad es que… bueno como hoy es el último día que nos veremos hasta después de las vacaciones… pensé: "Harry, arriésgate. No tienes nada que perder."
-¿arriesgarte con qué?-ella arqueó las cejas.
Harry le acaricio la mejilla y la miró.
-sabes a lo que me refiero-susurró-
Sindy empezó a ponerse roja y nerviosa. Le encantaba cuando Harry se ponía así. Pensó en hacerse la difícil pero… era el último día. No podía quedarse con las ganas.
Sonrío resignada y le dedicó una mirada sugerente.
-está bien, pero considéralo como el segundo y último beso. Recuerda que tenemos que ser solo amigos.
-aja si, ya quisieras-dijo divertido y antes de que Sindy pudiera contradecirlo le tomó la cara suavemente entre sus manos y la acercó a la de él para darle un hermoso segundo beso. Ella tomo la cara del chico le tanto le gustaba y, acto seguido, lo abrazó por el cuello.
Separaron sus bocas, juntaron sus frentes y se quedaron así, con los ojos cerrados y sonriendo.
HOLA LECTOOOOOOR!! :3
si leiste este capitulo y te gustó aunque sea una pequeña partecita porfiis comenta!!!
me pone muy contenta que lo hagan y me da animos para seguir la historiaaa :)
graciaas por leer y besos a todos!! ;)