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"Conquistando al Lobo." — capítulo 5
Capítulo 4:
"La primera Reunión de la Orden"
Luego de aquella salida con Selene, Andrómaca excedió un poco más el límite y decidieron quedar hasta las 2:30 de la madrugada, paseando por las calles de Londres.
Una vez que ya estuvieron cansadas y no había nada más interesante, decidieron volver.
Cuando no faltaba tanto para llegar, Selene se sacó los zapatos y caminó el resto del trayecto descalza antes de llegar al Cuartel de la Orden.
-Mi querida, Andy.-dijo, colgándose de los hombros de la pelirroja.- Esta ha sido, sin duda, la noche más divertida de toda mi vida.-le besó sonoramente la mejilla y recargó todo su peso sobre su amiga.
Andrómaca la sostuvo por la cintura y de esa forma llegaron al 12 Grimmauld Place.
A la mañana siguiente, la mayor de los Weasley se levantó temprano. No había podido dormir en toda la noche por lo que no le quedó más opción que dejar la cama.
Sobre sus hombros se colocó una bata de fina tela y salió de su habitación sin hacer el menor ruido posible. Su reloj de muñeca marcaba las 6:15 de la mañana. Ella sabía que nadie estaría despierto a esa hora, por lo que tenía un pequeño tiempo para estar sola.
Bajó las escaleras en silencio y salió al pasillo que comunicaba las habitaciones del piso de abajo. Cuando se dirigió hacia la cocina, el estómago le comenzó a hacer ruido.
Al llegar, la atrapó un intenso olor a chocolate. Corrió la puerta y vio a Remus en el interior de la habitación, leyendo el matutino del Profeta.
-Buenos días.-saludó, cerrando la puerta detrás de ella.
-Hola.-Remus apenas bajó el periódico y le dedicó una cálida sonrisa.-Hay chocolate preparado.-comentó.-Por si quieres servirte.-
-Se me apetece algo más fuerte, tal vez un poco de café.-Andrómaca se encogió de hombros.-Pero el chocolate jamás se rechaza.-Lupin rió.
-Eso es cierto.-
Luego de haberse llenado una taza, se sentó frente a Remus, agarrando el segundo ejemplar del Profeta.
-¿Y cómo les fue en la salida?-preguntó el ex profesor, dejando su diario sobre la mesa.
-Fue divertida.-Andrómaca sonrió de lado, pasando las hojas con desgana.-Hacía tiempo que no me divertía.-admitió.
-Me alegró.-quedaron en silencio un buen rato.
Andrómaca había dejado el Profeta a un lado y había llevado sus rodillas hacia su pecho, manteniendo la taza sobre estas.
-Cambió el clima.-comentó, rompiendo el silencio.
-Sí, sí.-asintió Remus.- Pensar que ayer hacía calor y ahora está lloviendo.-
Nuevamente quedaron en silencio. Cuando se hicieron las 7:00, el elfo de la familia Black, Kreacher, ingresó a la cocina. Se tomó su tiempo para insultar a ambos y comenzó a hacer ruido con los cacharros que había en las estanterías bajas.
-Creo que iré a darme un baño.-murmuró Andrómaca, tomando ambas tazas con la intención de llevarlas hacia el fregadero.
-¡Espera!-la detuvo Remus, reteniendo su taza. Por un instante, sus manos se rozaron. Andrómaca levantó la vista y miró esos ojos color ambarino.- Yo…yo las llevo.-finalizó Lupin.
-No hace falta…-
-Insisto.-la interrumpió.
Y antes de que ella pudiese negarse, él recogió ambas tazas y las llevo hacia el fregadero.
..*
Luego de que Molly hubiese puesto al resto de sus hijos a limpiar la casa, se dio paso a la primera reunión oficial de la Orden.
Allí estaba presentes Tonks, Kingsley, Fletcher, el mismísimo Albus Dumbledore, Moody, entre otros. La presencia de Severus Snape sorprendió a la mayoría. Los mellizos estaban al tanto de su pasado como Mortifago, pero se quedaban…medianamente tranquilos al saber que Dumbledore apoyaba al profesor de pociones.
-Bienvenidos.-habló el director, poniéndose de pie.-Me alegra mucho que todos estén aquí.-les dirigió una mirada a uno y cada uno.-Me temo que lo que más temíamos ha ocurrido: como ya todos saben, Voldemort ha regresado.-a la señora Weasley se estremeció pero permaneció en silencio.-Hace unos meses, el joven Cedric Diggory fue la primera víctima que se cobró en su regreso.-Dumbledore negó y se masajeó el puente de la nariz.-Lamentablemente, el señor ministro nos ha despojado de nuestro único testigo: Barty Crouch Jr.-
-Los Dementores le dieron el beso.-susurró Bill, hacia su melliza.
-Ahora, corremos en desventaja porque nadie cree que regresó.-continuó Albus.- El Ministerio se está encargando de cubrirlo.-
-Pero, no podrán hacerlo por mucho tiempo, ¿verdad?-preguntó Andrómaca, frunciendo el ceño.
-Eso sería un alivio para nosotros.-asintió Dumbledore.-Tarde o temprano la verdad saldrá a la luz y el mundo mágico se enterará.-
-¿Y qué podemos hacer nosotros?-quiso saber Selene.
-En otros tiempos, mí querida señorita Mckinnon, teníamos la misión de detener al Quién-ustedes-ya-saben.-habló Albus.- Hoy en día, nuestra misión es mantener a salvo a una sola persona: Harry Potter.-por un instante le dirigió una breve mirada a Snape.-El Ministerio y el Profeta están haciendo todo lo posible para hacerlo ver como un mentiroso. El señor Potter fue quién vio a Voldemort regresar, nos advirtió de lo que tenía pensado hacer pero Fudge se niega a creerlo y nos está arriesgando a todos.-
-Bufón.-gruñó Moody.
-Nuestra misión.-continuó Albus.- Es proteger al señor Potter; por el momento está a salvo en casa de sus tíos Muggles. Mundungus y Arabella Figg están vigilándolo y pasando información a la Orden.-
-¿Y cuándo podrá venir?-preguntó la señora Weasley.-Sin duda, creo que aquí estará mucho mejor.-
-Me temo, Molly, que no sé cuándo podrá reunirse con nosotros, pero…nadie debe comunicarse con él.-
-¿Por qué no?-quiso saber Andrómaca.
-Aquellas lacras que traicionaron a Voldemort fueron revindicados y están a su servicio nuevamente, eso quiere decir que habrá espías monitoreando cada movimiento de Potter.-habló Moody, inclinándose sobre la mesa.-También estarán sobre nosotros y no me sorprendería que se infiltren en el Ministerio. El trabajo de los Aurores que pertenecen a la Orden…-les dirigió una mirada a Tonks, Selene y Andrómaca con su ojo mágico.-…será husmear en el Ministerio y traer cada trozo de información que puedan recolectar.-las tres chicas asintieron.
-Sí mal no me equivoco, la señorita Weasley ha sido asignada a la custodia personal del Ministro.-observó Dumbledore.-Por lo menos tenemos una ventaja.-repiqueteó sus dedos contra la mesa.-Molly, querida, la señorita Granger vendrá en estos días.-la señora Weasley asintió.-Es muy importante que ni ella ni Ron le envíen cartas a Harry. Es un método de mantenerlo a salvo y de no revelar ninguno de los movimientos de la Orden.-corrió la silla hacia atrás y se puso de pie.- Y bueno, si no hay nada más que hablar, la reunión finaliza.-
..*
¡Hola!
Mil perdones si el capítulo es un tanto corto, pero como era la primera reunión no tenía ni la más pálida idea de cómo hacerla. Prometo que para la próxima semana el capítulo va a ser más largo y un tanto más llamativo que este.
Espero, que a pesar de que sea medio soso, les haya gustado.
¡Besos y abrazos!
Dany Styles