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50 Sombras de oscuridad — capítulo 4

Mientras volvía a la ciudad, intente con todas mis fuerzas analizar las cosas con frialdad, pero a cada segundo que pasa mi furia aumentaba, soy incapaz de razonar conmigo misma. Aunque también debo poner un punto de inflexión en toda esta historia. Necesito hablar con alguien que no vaya a juzgarme, aunque fuese por cinco minutos.

Treinta y cinco minutos después aparque en el parking, cogí aire varias veces, cogí el móvil del asiento del copiloto y entre la lista de contactos busque el nombre del doctor Flynn, al segundo toque una voz suave y con acento británico me respondió.

Hola querida ¿Está todo bien?  Hace casi tres semanas que no hablamos -

¿Tienes algún paciente? - pregunte con urgencia.

  • No ¿Grace te encuentras bien? - me preguntó preocupado.

Estoy en el parking de tu edificio, ahora subo - colgué. Salí del coche y entre en el ascensor, cuando llegue arriba  Denisse estaba esperando delante de la puerta del ascensor con un vaso de whiskey, me lo tome de un tragó, respire hondo y se lo agradecí mentalmente. Ella asintió con una sonrisa triste, no era la primera vez que pasaba, es más ambas habíamos perdido la cuenta.  Y con paso decidido entre en el consultorio del doctor Flynn.  John estaba apoyado en su escritorio y nada más verme se levantó y se acercó a mí.

Necesito que me des las cajas con las cintas de nuestras sesiones, también el documento en el cual te autorizo a revelar el contenido de nuestras sesiones y mi caja de pastillas - le exigí mientras me sentaba en el futón de  terciopelo negro que había al lado de la ventana.

¿Primero dime que pasa? Hablamos hace dos días por teléfono y todo parecía estar bien - respiré hondo una vez más y me quité la americana.

Esta mañana he ido a recoger mi vestido en la sastrería y después fui a mi cita con Elena, conseguí convencerla de que venga esta noche nos acompañe en la fiesta benéfica, pero antes se puede decir que Harry y yo tuvimos un pequeño roce porque me ha puesto un guardaespaldas sin consultarme, en fin, al salir del bar donde había estado con Elena me encontré con mi nana, Gail, la lleve a casa, y en el camino tuvimos una discusión. Me pidió que volviera a casa que las cosas iban muy mal, y le dije que no, que ya volvería, nunca, me pregunto cómo podía ser tan cruel. Me dijo que mi padre les prohibió a todos ponerse en contacto conmigo y que mi madre no dejaba de llorar desde que me fui. Salimos del coche y apareció mi hermano, el también insistió en que volviese, pero le dije que no a él también y me fui. No voy a negar que me siento culpable porque mi hermano, mi nana, Jason y mis abuelos están en medio de todo. Pero me arden las entrañas cada vez que los defienden. Estoy harta de escuchar como todos me recriminan y me juzgan por haberme ido de casa sin dar ninguna explicación, no tengo el deber ni real ni moral de darles ninguna explicación respecto a lo que hago. Estoy harta de oír pobrecita Ana, pobre Christian su hija es una desagradecida, inmadura que no sabe apreciar lo mucho que la quieren sus padres. Juro que a la próxima persona que oiga diciendo eso le doy un tiro entre ceja y ceja. ¿Por qué no puedo tener un maldito momento de tranquilidad?

  • ha cada palabra sentía como cada vez más lagrimas se agolpaban en mi interior queriendo salir, me temblaba la voz - Sé que está mal, pero, no puedo evitarlo odiarlos como nunca creía hacerlo en mi vida, sé que un hijo debe amar y respetar a sus padres, pero yo no puedo y de solo pensarlo me envenena. Estoy tan harta de que se hagan las víctimas, de que todo el mundo les compadezca y a mí me vean siempre como la mala del cuento, es muy injusto y estoy tan harta de la misma situación - me desahogue.

John se acercó a mí lentamente y se sentó a mi lado.

Esta conversación la hemos tenido mil veces, sé que es algo que te está costando mucho superar, pero tomate las cosas con calma, porque al final del día tu eres la que más sufre, esas personas que te juzgan no tiene ni idea como tu bien dices, así que no dejes que sus estúpidos comentarios te afecten. Y en segundo lugar he visto ayer a tus padres - al oír eso fruncí el ceño y me levanté rápidamente - tu padre me pidió que fuera a administrarle un calmante a tu madre. Antes de que pienses algo que no es, no te estoy juzgando, jamás me atrevería. Pero debes ver a tu madre, ella realmente está muy afectada por tu repentina partida, esta desconcertada, asustada y su única reacción hasta ahora ha sido llorar y pelearse con todo el mundo para intentar encontrar una respuesta para entender por qué su hija pequeña no está en su casa y dice que la odia -

¿Qué estás insinuando? - le pregunte atónita, no esperaba esto de él - ¿Cómo podéis? ¿Cómo os atrevéis? No entiendo como podéis esperar que vaya a su casa, me acerque a ella, la abrace y que le diga que todo va a ir bien, cuando no es así. Todo el mundo se compadece de ellos, pero nadie ha tenido ni tiene piedad de mí ¿Por qué iba a tenerla yo de ellos? Sabes que, estoy harta, dame la autorización y las malditas cintas y acabemos con esto - le pedí cortante

Grace, por favor estas llevando esto demasiado lejo… - intento razonar conmigo, pero le interrumpí antes de que terminara.

Dame los malditos papeles y las putas cajas, ahora - le exigí subiendo un poco el tono de voz, cogí mi cartera, abrí la puerta. John se levantó abrió su caja fuerte y saco de ahí una carpeta, ahí tenia parte de mis evaluaciones y el documento donde le autorizo a revelar el contenido de mis sesiones.

Las cajas están abajo en el almacén, puedes venir a recogerlas cuando quieras. Pero antes de irte quiero hacerte una pregunta ¿Estas segura de lo que estás haciendo? ¿Crees realmente que es lo correcto? - nos miramos a los ojos un par de segundos después me di media vuelta y cerré la puerta de un fuerte portazo.

¿Denisse podrías acompañarme a por las cajas con mis cintas? - le pregunte, ella se levantó rápidamente y asintió, ambas fuimos hasta el ascensor entramos dentro.

  • El doctor Flynn me ha dado la tarde libre ¿Por qué no vamos a tomar algo y te olvidas de toda esta mierda? - me pregunto a la par que se abría el ascensor al sótano.

Conozco a Denisse desde que tengo ocho años, ella y mi hermano estudiaron juntos en el colegio, en el instituto y Teddy le consiguió este trabajo mientras la secretaria de John estaba de vacaciones, además que eran novios desde los catorce años. Confiaba y confió en ella más que en mi misma. Mi hermano, Harry, ella y la hermana de Harry y Lucy habían sido inseparables desde que tenían diez años y Harry se mudó de Londres.

Seguro que Teddy y tú tenéis planes, ahora como tú estás trabajando  no os veis tanto como antes - Denisse me sonríe.

  • No uses a tu hermano como excusa, no vas a poder librarte de mí por mucho que te esfuerces, ahora vamos a cargar con esas cajas y me esperas a que le diga al doctor que me voy, cojo mi bolso y salimos pitando de aquí -  declaró emocionada.

Necesito una tarde de chicas - confieso. Denisse me pasa un brazo por los hombros y me besa en la sien, hay varias puertas a nuestro alrededor, pero Deni abre la que está enfrente del ascensor, a tientas busca en la pared el interruptor, después de un par de segundos la habitación se ilumina levemente.

Fuimos hasta el final de la habitación donde había lo que parecía ser una cámara acorazada, después de escribir al menos unos veinte dígitos Denisse consigue abrir la puerta, dentro abría al menos unas treinta cajas enormes.

Las tuyas son las que tiene la inicial G, habrá al menos unas dieciocho cajas - suspiro mientras se daba la vuelta para mirarme, yo estaba estupefacta.

Jamás pensé que habría tantas - confesé en un susurro para mí misma.

Cuatro de ellas son con evaluaciones, las demás son todas cintas, hay algunas de video y otras solo de audio - suspiro de nuevo - ¿Por dónde quieres empezar? Me pregunto mientras volvía a girarse hacia el montón de cajas.

Pues la verdad es que no sé - confesé - He venido con el coche de Harry y ahí apenas caben tres cajas, además que si se entera de que le e manchado la tapicería o el maletero del Ferrari con alguna de estas cajas llenas de polvo me mata - realmente nunca me esperé que fueran tantas cajas, reconozco que había asistido a terapia desde los doce años e iba casi todos los días y más de una vez usaba más de tres cintas en una sola sesión, pero aun así perecía tan surrealista.

  • Si quieres podemos venir otro día con tu coche y el mío - me ofreció.

  • Si sería lo mejor - reconocí. Denisse cerró la cámara acorazada

  • Te espero fuera a la entrada del edificio -  le dije mientras salía del almacén, ella fue rápidamente hacia el ascensor, yo me subí al Ferrari y salí de allí, a los cinco minutos Denisse corría hacia el coche.

¿Qué te ha dicho? - sabía perfectamente que John le diría algo y quería saber que era, al fin y al cabo se trataba de mí y de mi vida.

Solo que te cuidara y que no permitiese que hicieses ninguna estupidez - "jum" como si Denisse pudiera impedirlo pensé. - ¿Cómo va todo con Harry? - me preguntó.

Bien, la verdad es que a cada día que pasa me convenzo más de que no merezco que este en mi vida - reconocí.

¿Has dejado ya el trabajo de bailarina? - Denisse desde un principio me advirtió que tendría problemas si trabajaba ahí, no solo con Harry, pero mis padres nunca se enteraron.

Mañana es mi último día. No podía dejar tirado a Matt así como así, le debo mucho, además es mi amigo - le explique.

  • ¿Y dime que te apetece que hagamos? - Cambió rápidamente de tema, era más que obvio que Harry había hablado con ella, aunque jamás se lo reprocharía - Yo en principio había quedado con Lucy y Adriana ¿Si quieres podemos comer con ellas o vamos tu y yo solas? - la verdad es que no tenía ni el menor problema  en estar con Adriana, pero Lucinda era otro tema, antes de que Harry y yo empezáramos a salir tuvieron relaciones durante un par de meses y jamás terminó de superar que Harry la dejara para estar conmigo, aunque yo nunca le he dado importancia a sus comentarios estúpidos ya que Harry duerme a mi lado cada noche y no con ella.

  • No hay ningún problema, estoy deseando ver a Adriana -

Sabes, en unas dos horas llegan unos amigos de Harry y de Gemma ¿Si quieres podríamos ir a recogerlos al aeropuerto?   -

  • No sabía nada de eso, pero claro, por mí no hay problema al contrario -  conteste con una sonrisa.

Teddy me llamó antes de que vinieras - no por favor, suplique para mis adentros.

Por favor no empieces tú también con lo mismo - le pedí con tono cansado.

Déjame terminar. Me llamó y me dijo que vuestros padres no iban a venir esta noche a la cena porque tu madre se sentía muy mal y si os encontrabais se pondría peor, pero al parecer Harry llamo a Ana y la convenció de que asistiese. Ante de que estalles, Harry pidió que te lo dijera porque él no sabía cómo y más no estando contigo. Y lo ha hecho porque esta mañana en el aeropuerto antes de despegar tu abuela Grace lo llamó llorando para que convenciera a tus padres de que fuesen a la fiesta, y como comprenderás él no podía negarse  - una sonrisa irónica se asomó en mi rostro, como no.

Vamos a cambiar de tema o antes de que acabe el día habré matado a alguien - le pedí a Denisse sin apartar los ojos de la carretera.

A los dos minutos llegaron al restaurante donde Denisse había quedado con Adriana y Lucy.

Había tantas palabras para describir a Adriana pero la que más se acercaba a la realidad era perfecta, Adriana era una mujer bellísima tanto físicamente como en carácter. Adriana era rubia, de estatura media, con los ojos azules como dos zafiros.

Sin embargo Lucy, era muy guapa no puedo negarlo pero no le llega ni a la suela de los tacones a Adriana, Lucy era alta, pelirroja, teñida, de ojos marrones verdosos.  Su voz era irritante y su intento por parecer arrogante, patético.

Estaban sentadas a tres mesas de las escaleras, junto a la ventana. Nada más vernos Adriana se levantó rápidamente y corrió hacia nosotras.

Que alegría me da verte - me susurro al oído mientras seguimos abrazadas.

  • Te echaba de menos nena - confesé mientras nos separábamos lentamente.

  • ¿Y mi príncipe azul? -  no pude evitar sonreír al oír como había llamado a Harry, hacía años que no lo llamaba así.

  • En D.C resolviendo unos asuntos con su padre, pasado mañana vuelve - cuando llegamos a la mesa, nada más verme Lucy emitió un leve bufido y yo le dedique mi mejor sonrisa burlona.

  • No esperaba veros a las dos - confesó la pelirroja con desdén.

Ya, es que habíamos quedado para resolver algunos asuntos con respecto a la fiesta benéfica de esta noche - respondió rápidamente Denisse. A leguas se notaba que no quería que armásemos ningún espectáculo y más no estando Harry para tranquilizarme.

Por cierto mi madre me dijo ayer que te habías ido de tu casa ¿Es cierto?  - me preguntó, era más que evidente su sonrisa ponzoñosa. Apreté el vaso de agua con fuerza hasta que los dedos se volvieron blancos, Adriana que estaba sentada a mi lado cuando se dio cuenta coloco su mano sobre mi pierna y me guiño un ojo.

Sí, es cierto. Hace dos semanas que Harry y yo estamos viviendo juntos - al escuchar eso abrió tanto la boca que parecía que por poco y la mandíbula le llegaba al suelo. Denisse no dejaba de negar mientras hacía esfuerzos titánicos por no reírse, Adriana, sin embargo, su puso las dos manos sobre la boca para que su carcajada no fuese tan notoria.

Vaya me alegra que vayan tan enserio - tartamudeo, al oír eso ni Adriana ni Denisse pudieron contenerse más y estallaron en sonoras carcajadas mientras el rostro de Lucy se tornaba del color de su pelo.

Gracias ¿Por cierto como está Charles? Me dijeron que estaban juntos - al mencionar su nombre sus ojos se llenaron de lágrimas y se levantó de la mesa y salió corriendo al baño, mire interrogante a mis amigas que ya habían parado de reírse.

  • Lo encontró con su madre en una situación demasiado comprometida en la oficina de ella - susurró Adriana con un deje de tristeza. Mire a Denisse que rápidamente aparto su mirada de la mía, vaya pobrecita. Me levante de la mesa y fui a buscarla. Cuando abrí la puerta del baño de señoras estaba frente el lavabo con una pequeña cuchilla en las manos apunto de cortarse  en la muñeca izquierda, al ver mi reflejo en el espejo ni se inmuto.

Oye Lu por que no sueltas esa cuchilla, anda - la tenía agarrada con todas sus fuerzas y con la clara intención de cortarse 

  • Esa no es la solución - intente persuadirla.

¿Tu que sabes? - Me pregunto con desdén - Tu madre te quiere, ella jamás tendría el descaro de hacerte algo así - antes de que pudiera darse cuenta le quite la cuchilla de las manos y la arroje a uno de los servicios.

Mira Lu hemos compartido fiestas de pijamas, películas de miedo, risas y en alguna ocasión algún que otro llanto, ese hijo de puta no se merece que te estés haciendo esto, él ha seguido con su vida como si nada, no veo porque tú tienes que hacerte daño. No vale ni una sola lágrima ni mucho menos que te infrinjas estas lesiones - una solitaria y rebelde lágrima cayo por su mejilla, se dio media vuelta abrió una de las puertas, bajo la tapa del W.C y se sentó.

¿No lo entiendes verdad? Mi madre lo ha metido en mi casa como su amante, todas las mañanas cuando bajo a desayunar están ahí comiéndose la boca. Hay veces por la noche cuando llego a casa los oigo - me contó con repulsión. Vaya, tenía que tener muchos ovarios la mujer para hacer algo así.

¿Tu padre cuando se divorciaron a nombre de quien dejó la mansión en la que vivís? - me miró un tanto perdida.

Está a mi nombre ¿Pero no entiendo que tiene que ver eso con que mi madre este saliendo con mi ex novio?  -

Vamos a ver Lu, parece mentira que estés en cuarto año de derecho y no te des cuenta. Esa casa está a tu nombre y tú ya eres mayor de edad, puedes disponer de tus vienes como y cuando quieras sin necesidad del permiso de tu madre, esa casa es tuya, y si no te quieres ir de ahí, pero tampoco eres capaz de seguir aguantando a esos dos, no tienes más que decirle a tu madre y a ese mequetrefe que vayan haciendo las maletas y que se larguen de "tu casa" - le explique haciendo énfasis en esas dos últimas palabras.

  • Yo no creo ser capaz de hacer eso, a pesar de todo es mi madre - dijo a la par que suspiraba.

Mira Lucinda tu sabes lo que es mejor para ti, pero como te vuelva a pillar con una cuchilla en la mano y o con un corte, en cualquier parte de tu cuerpo, te juro que te hago tragártela ¿Está claro? Ahora dame un abrazo - le ordene, inmediatamente nos fundimos en un fuerte abrazo. Maldita bruja, no se merece una hija como ella. Yo si hubiera sido ella hace mucho que les hubiese pegado un tiro en la cabeza.

Lentamente nos separemos y salimos del baño, no sin antes Lucy lavarse la cara y respirar hondo varias veces.  Al vernos aparecer Adriana y Denisse me miraron interrogantes, yo solo asentí dándoles a entender que todo estaba bien.

Oye no se vosotras pero yo no voy a comer, solo quiero un helado para ver si se me endulza un poco el carácter - comente provocando la risa de todas.

Creo que tienes razón, yo también me pediré solo un helado ¿De qué lo quieres?

  • me pregunto Lucy.

  • De vainilla y chocolate - era nuestro helado favorito. Siempre que Lucy venía a casa a estudiar con Teddy, compraba helado de vainilla y chocolate. Una sonrisa apareció también en su cara, las dos estábamos recordando lo mismo. A los pocos minutos llegó el camarero con nuestros helados, estaba realmente delicioso.

¿Den a qué hora dijiste que teníamos que ir al aeropuerto a por los amigos de Harry? - Denisse hizo además de intentar recordar y dijo que en una media hora debíamos estar en el aeropuerto - ¿Y Cuantos son? -

Son cuatro chicos -

  • No cabemos en el Ferrari ni poniéndolos uno encima del otro -

Podemos acompañaros, cada una lleva su coche y así cabríamos de sobra - se ofreció Adriana.

¿Seguro que no tenéis nada más importante que hacer? - ambas negaron enérgicamente - De acuerdo, vamos a acabarnos los helados -

  • ¿Y qué sabes de ellos? - me pregunto Adriana.

Pues poca cosa, sus nombres. Niall, Louis, Zayn y Liam. Sé que se conocen desde siempre y que nunca han perdido el contacto, por sus cumpleaños se pasan horas enteras hablando.

  • ¿Y cómo es que vienen? -

  • Al parecer Harry los invitó, no sé muy bien la verdad - confesé, la verdad es que no tenía ni la menor idea, y si Denisse no me hubiera dicho nada yo no sabría que ellos venían. Tal vez a Harry se le olvidase contármelo, o ya me lo dijo y no lo recuerdo. Todo es posible, aunque me inclino más por la primera opción.

Antes de que nos diéramos cuenta pasaron los minutos y solo nos quedaban veinte minutos para llegar al aeropuerto. Pague la cuenta y salimos del restaurante. Al cabo de casi cinco minutos llegamos al aeropuerto y llamé a Harry.

Hola ¿Cómo va todo? -  le pregunte.

Bien. Grace, cielo, de verdad que siento no haberte preguntado sobre lo de tener escolta pero sabía que dirías que no y yo solo quiero que estés a salvo, si algo te sucediera yo me moriría ¿Me perdonas? - no pude evitar imaginarme su cara de perrito atropellado y una tierna sonrisa apareció en mi cara.

  • Si te perdono, pero este no es el momento de hablar de eso, estoy en el aeropuerto. ¿Por qué no me dijiste que hoy llegaban tus amigos desde Londres? - escuche un ligero Oops¡¡  al otro lado de la línea.

  • Se me olvido por completo, lo siento ¿Pero cómo te has enterado? -

  • Mi cuñadita está en todo, mi hermano se ha sacado la lotería con ella - se le escapo un pequeña risilla, adoro escuchar su risa, es lo único que me reconforta.

¿No te molesta que se queden en casa? Es que no quiero que se queden en un hotel -

Por supuesto que no, ya he llamado a Sarah y le he pedido que arregle las habitaciones de huéspedes, todo estás listo. Te extraño, hoy no ha sido un día ideal -

  • Lo sé, Gail me llamo después de que te fueras y luego el doctor Flynn. Parece mentira todo lo que has hecho cuando solo llevo fuera ocho horas, amor debes tratar de tomártelo con calma, no podría soportar que te pase algo - me pidió/regañó.

¿Por qué no me dijiste que te llamó mi abuela para que hablaras con mis padres?

  • un suspiro sonó al otro lado de la línea.

  • No creo que sea una buena idea hablar esto por teléfono - razonó.

¿Tanto me voy a enfadar? - inquirí consternada. No me esperaba esa respuesta.

  • No se trata de que te vayas a enfadar o no, que lo vas a hacer - admitió - Es solo que no creo que se bueno que hablemos esto por teléfono y estando yo en la otra punta del país, por favor no insistas cuando regrese te prometo que te voy a contar todo lo que quieras - suspire derrotada - Por cierto acabo de colgarle a Matt - mierda, mierda estoy en problemas - quería confirmar que mañana irías a trabajar ¿Me puedes explicar por qué demonios no lo has dejado ya? - siseo furioso.

Mira cariño no te enfades vale, no podía dejarle tirado, Matt es mi amigo, además mañana es mi último día, te lo prometo - vale oficialmente voy a matar a Matt ¿Cómo se le ocurre llamar a Harry en vez de a mí? Idiota.

  • Me juraste que lo habías dejado - me reprocho.

  • Lo sé per…

  • No

  • me interrumpió cortante - Me lo habías jurado , mentiste - me recrimino fríamente antes de colgar. Estupendo. Respire hondo varias veces, no pasa nada Grace, seguro que cuando vuelva ya se le habrá pasado el enfado, o al menos eso espero.  Está muy concentrada en mis pensamientos hasta que oí la canción de los mensajes, desbloqueé el móvil y miré mi correo. Eran dos mensajes de Harry.

"Los chicos te van a reconocer porque les mandé una foto tuya. Te quiero"  

Y en el segundo había una foto de los chicos.

"Perdóname, te amo.

Pd: no trabajes demasiado.

Le envíe. Después me acerque a las chicas que estaban hablando muy animadas.

¿Cómo está el príncipe azul? - me preguntó Denisse al odio.

Peor que un dragón enjaulado - frunció el ceño - Lo llamó Matt para preguntarle si iba a ir mañana a trabajar - le explique.

  • Ya sabias que pasaría -

  • Me ha enviado una foto de sus amigos para poder reconocerlos - les dije mientras les enseñaba la foto.

Son muy guapos - admitió Adriana mientras le daba un codazo a Lucy - ¿Dónde se van a quedar? - me preguntó.

  • En casa, hay habitaciones suficientes. Podéis venir cuando queráis - anuncie con una sonrisa cómplice con Adriana.

  • ¿Y qué vas a hacer con ellos está noche? Tenemos la fiesta en casa de tus abuelos

  • me recordó Lu.

Vendrán conmigo. A falta de mi novio llevare dos chicos de cada brazo jajajaja

  • reímos todas.

Durante cinco minutos estuvimos en alerta máxima para ver si veíamos a alguno de los chicos pero nada, pasaron otros diez minutos y tampoco, pasaron otros diez y alguien todo mi hombro y me di la vuelta, un chico rubio con unos grandes ojos azules me miraba sonriente.

Hola, tú debes ser Grace la novia de Harry, yo soy Nial, un placer - me dio una abrazo y dos besos.

Sí, yo soy Grace también es un placer para mí - respondí.

Ellos son Louis, Liam y Zayn - uno a uno les di dos besos y un abrazo al igual que las chicas.

¿Estáis muy cansados? El viaje debió haber sido agotador - les preguntó Adriana.

  • La verdad es que no, Harry nos dijo que está noche iríamos a una cena benéfica - respondió Louis y me miró interrogante al decir lo último, yo asentí.

¿Qué os parece si os llevamos a casa, dejamos las maletas, coméis algo y después hacemos lo que vosotros queráis? - Sugerí, todos asintieron y salimos del aeropuerto hacia los coches, una vez que llegamos, dije - Dos pueden venir conmigo - Zayn se subió en el asiento del copiloto del coche de Adriana y Niall en de Lu y Louis y Liam se subieron en la parte de atrás del Ferrari.

A los cinco minutos Harry llamo a Louis y puso él alta voz.

¿Habéis llegado bien? - les preguntó.

Sí, todo está perfecto, me encanta tu coche y adoro a tu novia, tranquilízate Hazza - respondió Louis.

¿Hazza? - Pregunte sorprendida y divertida a la vez ¿Por qué lo llamaban así? Me pregunté.

¿Has puesto el alta voz? Te voy a matar en cuanto te vea Tomilson - le grito avergonzado -  Nena te lo explicare cuando vuelva - me dijo.

  • De cuerdo Hazza, te quiero - me burle.

  • No te pases Elizabeth - amenazó muy serio - Os veré en dos días chicos tened cuidado, más tarde volveré a llamar - y colgó.

Y los cuatro empezamos a reírnos como idiotas. Pocas veces Harry podía inspirarme miedo, aunque sé que esa no había sido su intención.

A los diez minutos llegamos a casa, subimos arriba, Sarah les enseño a los chicos sus habitaciones, se dieron una ducha y bajaron a comer pollo y patatas al horno, mi comida favorita.

¿Chicos os habéis acordado de sacar vuestros trajes de la maleta? - les pregunte.

  • Sí

  • contestaron todos al unísono.

Estupendo, Sarah encárgate por favor de que todo listo para cuando volvamos. Bueno chicos que preferís hacer ¿Dormir y salir por ahí? -

Salir - respondieron Louis y Niall.

Yo, si no te importa preferiría descansar - me susurró Lucy.

  • Yo también, el viaje ha sido largo y tengo un poco de sueño - admitió Zayn.

  • Yo igual preferiría quedarme - se manifestó Liam.

  • Yo soy tu niñera el día de hoy, así que mi hablar, lo siento, pero no te vas a librar de mí - dijo Denisse con una sonrisa burlona.

Buenos chicos  descansad y cualquier cosa que necesitéis llamad a Sarah y si queréis llamadme a mí, al lado del teléfono fijo hay una agenda con mi número y el de Harry en la primera página - cogí a Lu del brazo y nos separamos un poco de los demás - Intenta descansar un poco anda y cualquier cosa llámame, puedes dormir en mi habitación - le di un abrazo cogí mi cartera y nos fuimos.

¿Vamos en el Ferrari? - me pregunto Denisse en el ascensor. Ya que había cogido otras llaves.

No, vamos en mi coche - la verdad es que a comparación en cómo estaba esta mañana estaba muy tranquila y relajada y dispuesta a enfrentarme a mi familia y apoyar incondicionalmente a Elena, por muchos problemas que podría ocasionarme.

Extrañaba tanto Harry, era casi surrealista, no llevábamos ni un día entero separados y sentía que me habían arrancado mi otra mitad, en las últimas dos semanas habíamos estado casi todo el tiempo juntos. Estoy absolutamente enamorada de él, de una forma que no creí jamás que se podría. Es mi vida entera, y si algún día me llegara a faltar me morirá de la tristeza, estoy segura.

Amo su forma de mirarme, como si fuese su mayor tesoro, solo me grita cuando está realmente enfadado, es incapaz de hacerme daño, se preocupa tanto por mí, siempre hace todo para que yo esté bien, feliz, conforme.  Daría mi vida por él sin dudarlo ni siquiera una milésima de segundo, sin Harry mi vida no tiene sentido, no podría respirar, él es mi aliento, mi sonrisa y la persona que hace que quiera despertar todas las mañanas, solo para verlo dormir y sentir como me abraza con todas sus fuerzas. Para mí no tiene precio, es mi amor, mi vida entera.

¿En qué estás pensando? - Me pregunto Louis mientras nos bajábamos del coche para entrar en el bar.

  • En Harry. Sé que suena ridículo por que no llevo ni doce horas separada de él, pero lo extraño muchísimo - respondí.

  • No es ridículo, cada vez que venía Harry a Londres estaba todo el día con la cabeza en las nubes pensando en ti, esta perdidamente enamorado de ti, y ahora entiendo porque - contó con una sonrisa coqueta, le devolví la sonrisa. - Creo que Niall y Adriana están congeniando - observó. Y realmente tenía razón,  el par de rubios estaba bailando en la pista

Espero que se lo pasen muy bien - les deseé. Denisse, Louis y yo son sentamos en la barra con una copa y charlamos durante un buen rato.

Pasaron dos horas y media y dieron las seis y media, en dos horas debíamos estar en la cena, así que llego el momento de volver a casa para prepararnos.

Al entrar vi a Lu dormida en un lado del sofá y a Zayn en el otro, eran tan tiernos. Lentamente desperté a Lucy, pero a Zayn lo dejaría dormir una media hora más.

Oye Lu, despierta, hay que prepararse para la fiesta, Lu - susurré mientras la zarandeaba un poquito, lentamente abrió los ojos y se levantó.

Fue al baño que había en la plante de abajo a lavarse la cara y despejarse un poquito. Yo subí a mi habitación. Al entrar encontró a Harry durmiendo en mi lado de la cama, tenía puesto unos pantalones de pijama grises y una camiseta blanca, estaba abrazando mi almohada con la misma fuerza que me abraza a mí, es tan tierno, es imposible no amarlo. ¿Pero qué demonios hace aquí? Debería estar en D.C. bueno pero se lo preguntaría después ya que tenía que meterme a la ducha y me daba penita despertarlo.

Entre en el baño, me quite la ropa, abrí el grifo y ajuste el agua, después de diez minutos salir de la ducha, envolví una toalla a mi alrededor y otra en la cabeza y entre en la habitación, abrió la puerta del vestidor, abrí un cajón y saque mi ropa interior y volví al baño, luego de ponérmela empecé a secarme el pelo, entre tanto pasó una media hora, salí del baño, ya era hora de despertar a Harry, lentamente me acerque a él, le quite la almohada de entre  los brazos, y no hizo falta más nada, porque abrió los ojos inmediatamente.

Hola - me  saludó mientras se frotaba los ojos.

Hola - dije yo también.

Que manera más agradable de despertar, deberías hacerlo todos los días - sugirió mientras me miraba fijamente.

  • No te entiendo -  lo mire extrañada, se incorporó lentamente y se apoyó en su brazo izquierdo mientras el derecho lo ponía sobre mis piernas.

Que mejor forma de despertar a un hombre que su novia en lencería - me explico mientras me miraba de arriba abajo, para después darme un beso. Dios como lo había extrañado, era mi marca de éxtasis.

¿No deberías estar en D.C? - le pregunte mientras nos separábamos lentamente.

Debería, pero prefería estar contigo - volvió a darme otro beso, pero esta vez más apasionado, más amoroso, estaba tratando de tentarme, pero no lo iba a conseguir, así que nos volvimos a separar.

Vamos levanta, voy a despertar a Zayn - dije mientras iba hacia la puerta.

Espera, no piensas ir así - dijo mientras me señalaba.

¿Qué tiene de malo? Que yo sepa no estoy desnuda - rebatí.

No, pero casi, haz el favor de ponerte una bata aunque sea - me pidió muy serio, pobrecito mío. Cogí una de sus camisas blancas del armario y me la puse.

¿Contento? - le pregunte lo más seria posible, Harry seguía mirándome como si fuese a abalanzarse sobre mí.

Realmente pretendes matarme ¿No es cierto? -  preguntó.

Nada más lejos de la realidad - dije mientras volví  a acercarme a él, le di un último beso y salí de la habitación.

Abajo en la sala estaban sentados en la barra de desayuno Zayn y Lucy charlando, ambos se quedaron mirándome al verme aparecer.

Venia a despertarte, pero veo que se me han adelantado - le dije a Zayn mientras me acerba a ellos y cogía la botella con agua de la nevera, después cogí un vaso y me serví.

Harry volvió pocos minutos después de salir vosotros - anunció Lucy.

  • Lo sé, lo acabo de despertar. Oye cuando quieras empezar a prepararte sube a mi habitación - puse el vaso en el lavavajillas.

  • ¿Y Harry? -

Ahora lo echo, hasta luego - y subí de nuevo a mi habitación. Harry estaba en la ducha, y yo empecé a peinarme. Nunca, nunca nos duchábamos juntos, la única vez que lo hicimos Harry pilló un resfriado que casi lo manda al hospital, yo siempre me bañaba con agua fría y el con caliente y no era una buena combinación, desde ese día aprendimos la lección.

 A los diez minutos salió del baño con el pelo seco y en bóxer.

Deberías vestirte, Lucy vendrá en cualquier momento a vestirse - le informé. Me miro durante un par de segundos y suspiro, se metió en el vestidor y se puso el traje y después salió - ¿No te vas a poner corbata? - Negó mientras se mordía los labios por dentro - Oh vamos, es una cena de gala, deberías llegar smoking

  • volvió a negar y suspire - De cuerdo, tu ganas no te la pongas - una estúpida sonrisa triunfante apareció en su rostro mientras se acercaba a mí, miró un par de segundos nuestro reflejo en el espejo y después dejo caer la cabeza en el hueco entre mi cuello y mi hombro.

  • No quiero ir a la cena ¿No podríamos quedaros aquí? - negué lentamente, suspiro y se incorporó, me levante de la butaca, ya estaba peinada y maquillada, solo me faltaba poner el vestido y los zapatos y estaría lista para irnos.

¿Con que coches vamos? - le pregunte mientras nos agarrábamos de las manos.

Tú, Elena y yo con mi coche, Lu tiene aquí el suyo, podría ir con Zayn y Louis, Adriana con Niall en el de ella Liam va con su novia en tu coche - asentí y me metí en el vestidor, cogí mi vestido de la percha y me lo puse.

Era de color negro, con escote corazón, largo y entallado, tenía una abertura en el lado derecho que me llegaba hasta casi la cadera, aunque no se veía nada que no debía de verse.

Vamos a llegar tarde ¿Estas lista? - me preguntó Harry al cabo de cinco minutos. Salí del vestidor, ya estaba lista.

Su expresión lo decía todo.

Estás preciosa - me susurro al oído, nos fundimos en un beso llego de amor y complicidad.

-  Tú también estás increíble - nos volvimos a besar, pero a diferencia del anterior fue más corto.

Todos nos estaban esperando abajo, las chicas estaban preciosas, Adriana llevaba un vestido con el corsé negro y con la falda de tul rosa palo y Lucy un vestido verde esmeralda corto y ajustado a su esbelta figura.

Harry le dio a Liam la llave de mi coche y bajamos al garaje, Elena nos estaba esperando ahí.

Al verla le di dos besos y nos subimos a los coches y emprendimos la marcha hacia la mansión de mis abuelos, tengo el presentimiento de que iba a ser una velada muy interesante.

Casi media hora después llegamos, entre la multitud de coches distinguí en de mi padre y el de Teddy.

Louis y yo íbamos los primeros agarrados del brazo, detrás nuestra iban Harry y Elena y después Lucy y Zayn, Adriana y Niall  y Liam y su novia Sophia.

Había alrededor de unas sesenta mesas redondas y en cada una unas cuarenta sillas. La primera mesa era la de la familia, por un lado tenía a John y a su esposa y por otro lado a mi hermano, Denisse y mis padres en la mesa de al lado estaban los chicos.

A mi derecha se sentó Harry y a mi izquierda Elena, pero antes fuimos a saludar a mis abuelos y a los padres de Harry.

Tenían razón, a pesar del maquillaje mi madre estaba pálida y tenía los ojos rojos, desde que me vio aparecer con Elena ella, mi padre y mi abuela parecían apunto de desmayarse.

Buenas tardes damas y caballeros es un verdadero honor para mí y mi familia darles la bienvenida a esta fiesta, esperamos que todo sea de su agrado, buenas noches - después de dar el discurso mi abuelo bajo del pequeño escenario y volvió a la mesa.

Cenamos tranquilamente, pero mi abuela y mi madre no quitaban la vista de encima. Así que en un momento de debilidad me levante y me acerque a mi madre.

¿Puedes ver conmigo un momento? - ella rápidamente se levantó. Todos los que estaban en nuestra mesa no nos quitaban la vista de encima, todos sabían lo que había pasado entre nosotros y era extraño, Harry era el más desconcertado, podía leer la súplica en su mirada para que no armase ningún escándalo, cuando pase por su lado le di un beso en la sien y le guiñe el ojo. Nos alejamos un poco de la fiesta, pero no mucho, todo el mundo nos podía ver y nosotras a ellos - Estás pálida, deberías pellizcarte un poco la mejillas para recuperar color - le aconsejé para romper el hielo.

¿Qué haces con esa señora? - pregunto sin rodeos, mi sonrisa desapareció al instante.

  • No creo que sea ni el momento ni el lugar para hablar de Elena, no me gustaría que salieses de aquí con el maquillaje corrido - mi madre me miro un par de segundos, no hacía falta ser adivino para darse cuenta de que yo ya lo sabía todo, absolutamente todo.

Hija yo siento tanto que te hayas enterado, no puedo ni imaginarme lo que fue para ti per…

  • No es el momento para hablar de eso. Y no, no me fui de casa por enterarme de la relación sadomasoquista que sostuvo mi padre con Elena cuando tenía quince años, si es eso lo que te preocupa. Me entere de todo hace cuatro años, así que no te preocupes. Y por cierto. No os atreváis ni tú, ni papa, ni la abuela a hacerle ningún desplante o a amenazarla, porque a mí no me importa estar mañana en la primera plana de todos los periódicos ¿Pero y a vosotros os importa? -  rápidamente bajo la mirada mientras un par de lágrimas corrían  por sus mejillas.

La agarre de la mandíbula y la obligue a mirarme, con la otra mano se quite todo rastro de lágrimas y le sonreí lo mejor que pude.

  • No te he dicho que me acompañes para martirizarte, no hoy, así que más te vale que cojas color y sonrías porque pareces un cadáver - sonrió tristemente, me enganche a su brazo y volvimos lentamente hacia la mesa. Me di cuenta que cuando la agarré se le iluminó levemente la cara.

¿Todo bien? - me preguntó Harry una vez que me hube sentado.

Sí, lo he hecho por ti, pareces muy preocupado. A ver si te tranquilizas, no voy a montar ningún espectáculo - me gire para ver cómo estaba Elena, parecía un tempano de hielo, rígida y pálida - Oye cielo por qué no sacas a Elena a bailar, los dos estáis demasiado tensos - le sugerí, yo también me levante de la mesa y me acerque a la de los chicos para ver cómo iban.

 Niall y Louis estaban muy entretenidos contándole a Adriana cosas sobre Gran Bretaña, Liam estaba hablando con su novia y Zayn y Lucy parecía ir a lo suyo. A la pelirroja se le escapaba de vez en cuando alguna que otra risilla.

¿Todo bien chicos? -

Estupendos ¿Tú? - Me preguntó Adriana, yo solo asentí - ¿De que estarán hablando Harry y tus padres? Tu padre está muy serio y tu madre está llorando como una magdalena - me di la vuelta para mirarles, es verdad, Harry parecía muy muy nervioso ¿Qué demonios está pasando aquí? Fui hacia ellos pero mi abuelo me abordó a medio camino.

¿Cómo va todo princesa? - ¿Qué demonios está pasando aquí? Todo es rarísimo.

Todo está bien - respondí no muy segura - Abuelo ¿Qué está pasando? ¿De qué están hablando Harry y mis padres? - aunque ahora que me gire de nuevo para mirarles ya no solo estaban mis padres sino que también mis tíos  Elliot, Ethan, mis tía Kate y Mia, la abuela Grace y mi hermano, se habían alejado un poco de las fiesta.

  • No es nada de lo que debas preocuparte - respondió con la más enigmática de sus sonrisas. ¿Qué me estaban ocultando? Es muy frustrante.

Abuelo - me quejé.

Vamos a volver a la mesa, que ya han vuelto - fuimos lentamente hacia la mesa, ya habían vuelto todos, justo cuando me iba a sentar Harry me cogió de la mano y me hizo un gesto para que no me sentara, una vez más lo mira extrañada. Le temblaban las manos, dios no entiendo nada.

Lentamente saco algo del bolsillo y se arrodillo a mis pies

Grace Elizabeth Grey Steele, te amo más que a nada en este mundo ¿Te quieres casar conmigo? - dios, me falta el aire, estoy totalmente aturdida, siento como varias lagrimas resbalan por mis mejillas. Todo el mundo a nuestro alrededor nos está mirando, esperando mi respuesta.