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Renaciendo a tu lado — capítulo 19

Hola chic@s! como estan? aqui les dejo un nuevo cap con una sorpresa...¡Y prometo que el proximo tendrá una GRAN sorpresa...! dejen sus commnts a ver si alguien adivina qué es lo que pasará... gracias a los 56 fav (*) y a todos los que siguen la historia C; y bueno, los dejo a 30 min de mi cumple :D sii! 31 de julio, como Harry... dato freak xd

Un Abrazo C;

Astoria

..-°-..

Draco miraba a la nada sentado en la arena, mientras jugaba con un puñado de arena... nada. Llevaban 15 días en esa isla, la habían recorrido entera y nada. No había rastro de los padres de Hermione por ninguna parte, y eso lo tenía más que frustrado. Ginny se sentó a su lado y le ofreció una manzana verde, de esas que le encantaban al chico. Durante estos días recorriendo la isla juntos habían compartido lo suficiente como para que la pelirroja se diera cuenta lo equivocada que estaba con respecto a él, y para que cada vez más los nervios se intensificaran al verlo...y después de discutirlo con Luna, una y mil veces (y es que ella era un... poquitito terca) había asumido oficialmente que lo suyo, había sido fulminante, si, pero no por eso menos cierto: le fascinaba Draco, le gustaba, lo deseaba...todo de Draco la tenía de cabeza.

  • Gracias Ginny...- le dijo, intentando distraerse por un segundo, sin mucho éxito. Ella le sonrió de vuelta y rememoró cómo había comenzado todo...

El primer dia de búsqueda había transcurrido con normalidad para los dos: Draco se comportó como todo un caballero, aunque claro, no pudo evitar soltar una sonrisa de medio lado al ver que la pelirroja andaba media... "saltona" con lo que había ocurrido en el almuerzo, pero se encargó muy bien de disimularlo...pero Ginny definitivamente no podía disimular para nada, ya que sus mejillas continuamente se coloraban más de lo normal al sentir la cercanía del platinado, cuando la traicionera brisa llenaba sus fosas nasales de su exquisito perfume, o lo peor, peor, peor... cuando un pequeño roce revolucionaba el estómago de la pelirroja.

El clima, muy distinto al que estaban acostumbrados, los dejó agotados por lo que al llegar a la cabaña y darse una ducha de agua fría (todos por diferentes razones), durmieron plácidamente hasta el otro dia.

El segundo día debían avanzar un poco más lejos en la isla, para visitar dos clínicas abiertas hace un par de meses. Ginny se había levantado con la firme convicción de pedirle disculpas ese dia a Malfoy cuando estuviesen solos, pero al momento de la verdad, los nervios se apoderaron absolutamente de ella y no sabía cómo empezar. Avanzaron varios metros en silencio por una solitaria calle donde la arena abundaba y las palmeras les daban una refrescante sombra a ratos. La pelirroja lo miró de reojo y lo único que vio fue a un chico absolutamente despreocupado, caminando con las manos en los bolsillos de sus bermudas y con el viento golpeando su pecho, provocando que la delgada polera blanca se pegara a este, sonrojandola de nuevo.

Un puente de madera bajo el cual pasaba un río que desembocaba en el mar se apostó frente a ellos, y la pelirroja encontró el lugar ideal: se prometió a sí misma que antes de que cruzaran el puente, debía hablar con él.

Draco miró el océano que se extendía en su inmensidad, y se vio invadido por la calma del lugar: la fría brisa, el sol calentando su piel, Ginny a su lado..-¿¡Weasley!?- giró abruptamente al no encontrar a la pelirroja a su lado, pero para su calma la divisó rápidamente al comienzo del puente.-¿Por qué no avanzas?- le preguntó, dando un paso hacia ella, pero la pelirroja levantó la mano en señal de "stop", tomando la palabra.

  • Malfoy...yo...- avanzó hacia él, lento y tomando aire.- yo lo siento...lamento mucho lo que dije el otro día.- terminó la frase mirando la asombrada expresión del chico, pero cuando él abrió la boca para decir algo, ella se le adelantó.- tú me has demostrado que eres muy diferente a lo que creía, Hermione me lo dijo pero yo... era muy difícil cambiar de un dia para otro mi opinión pero al final, casi fue así... en pocos días tu cambiaste lo que pensaba de ti.- Ginny avanzó hasta quedar a un paso de él, que seguía incrédulo de lo que estaba pasando.-¿podemos empezar de nuevo?- le propuso ella, estirando su mano hacia él.

Draco estaba como piedra, mirando la mano de la chica y los ojos de ella, intermitentemente. "Salazar...¿¡En serio me esta pasando esto a mi!?" gritaba en su interior, mientras otra voz a la vez le decía que en realidad, no sabía si era tan cierto eso de que había cambiado su percepción de él, pero no, no podía ser tan idiota de rechazar la propuesta que había estado esperando toda su vida: empezar de nuevo.

Draco tomó su mano suavemente mientras ella le sonrió sinceramente, presentándose.

  • Ginny Weasley.- él tomó su mano y le dio un galante beso en ella, respondiendo con su sexy sonrisa de medio lado.

  • Mucho gusto señorita Weasley.-

  • Ginny, solo Ginny.-

  • Bien.- le dijo, sin soltar su mano.- Draco Malfoy... aunque me puedes decir "majestuoso y sexy Draco".- La pelirroja soltó una risotada ante la "broma" del chico y ella asintió.- muy bien majestuoso y sexy Draco... creo que es tiempo de irnos.- le dijo, soltando su mano pero al colocarse al lado de él, lo tomó del brazo y conversaron amenamente, mientras él disfrutaba de su nuevo comienzo y ella, de las mariposas que revoloteaban y revoloteaban en su interior.

Los días habían pasado así para los dos, entre broma y broma, una que otra discusión, galantería y egocentrismo tipo Malfoy's y risas coquetas y sonrojadas tipo Ginny. Ambos habían ido descubriendo en el otro una más que agradable compañía: un amigo con quien bromear, una fuente inagotable de discusiones, sorpresas e historias sin contar, y un refugio como nunca antes habían descubierto.

Ginny miraba constantemente al platinado y analizaba lo que estaba pasando, todo había sido tan explosivo... sin embargo nunca había sentido algo así, ni siquiera con Harry. No era hermandad...era algo más.

Draco había aceptado con recelo el acuerdo con la pelirroja, pero con el transcurrir de los días, se dio cuenta que había sido en serio, y por fin, como había esperado durante tanto, tanto, tanto tiempo estaba disfrutando de la compañía y risas de la chica, por fin ella actuaba natural con él, por fin, él tenía una oportunidad real con ella.

Y así...llegamos al día quince, con Draco frustrado en la arena y Ginny intentando animarlo.

  • Sabíamos que esto podía pasar Draco.- comenzó ella.- El avión parte mañana a la otra isla, no hay nada más que hacer que esperar.-

El chico le dio una mordida a la manzana y masticó con pesar. Ni el exquisito sabor agridulce de esta lo podía animar.

  • Detesto esperar.- confesó.- la paciencia no es una de mis innumerables virtudes.- bromeó (aunque muuuy entre comillas la broma), haciendo que la pelirroja riera. Le dió otra mascada a la manzana...ahora sabía mejor.

Harry estaba sentado en su escritorio sin saber muy bien qué hacer. Él había encontrado algo..."extraño" en las vacaciones que estaban tomando ella, Hermione y Luna. Si bien, no era un experto en descifrar el comportamiento femenino, podía decir que conocía a su amiga lo suficiente como para saber que ella no estaría tomando vacaciones mientras sus padres estaban desaparecidos. Sin decirle nada a Ron (por dos razones principales: una, si bien él había insistido en que algo raro había, estaba lo suficientemente ocupado con las fiestas como para preocuparse del tema; y dos...lo más probable es que arruinara todo con sus ataques de ira y estupidez.) había pedido un informe de los trasladores solicitados por Hermione, Luna y Ginny... y los resultados estaban sobre su mesa: ninguno. ¿habrían viajado en avión?.. no.. ¿por qué viajarían en avión...?. Harry golpeaba su pluma compulsivamente con la mesa mientras pasaba su mano izquierda por su frente, intentando arrancar la razón de allí.

Abrió la puerta de su despacho, encontrándose con el escritorio de su asistente.

  • Henry.- lo llamó.- necesito pedirte unos informes.-

  • Por supuesto Harry, ¿Que necesitas?- le preguntó, con la pluma dispuesta a anotar

  • Necesito un seguimiento de Ginevra Weasley y Hermione Granger.-

  • Harry...- le dijo, con un poco de inseguridad en su voz...no quería negarle nada a su jefe pero...- Esos papeles necesitan autorización del ministro.-

  • Oh..ahm..esperame un segundo.- dijo, y rápidamente entró en su despacho cerrando la puerta tras él. Se estaba pasando de la raya. Esto no era parte de una misión ni de nada por el estilo, esto era producto de un... un...un "ataque celopático"... no.. no podía violar su privacidad de esa forma. ¿Y si les pasó algo?.. -NO HARRY POTTER, ESTÁS BUSCANDO UNA EXCUSA PARA PEDIR LA AUTORIZACIÓN.-

El ojiazul se sentó nuevamente en su silla, con un pergamino en blanco frente a él y la pluma en su mano.

  • ¿Que tengo que hacer Merlín...?

Draco movió perezosamente su cabeza sobre el libro que estaba leyendo: la playa y la canción de cuna cantada por las olas lo habían logrado dormir profundamente. Abrió los ojos luego de un largo bostezo y miró a su derecha, al lado...y se atragantó con su propia saliva por lo que vió: Ginny tomaba el sol en un pequeño bikini a rayas de colores que encerraba sus abultados senos, un poco más abajo su cintura y abdomen plano terminaban en un pequeño triángulo blanco que tapaba lo exacto, dando inicio a los muslos donde el platinado quería desembocar por siempre. Draco sintió como la visión estaba provocando estragos dentro de él...y en una parte muy particular de su cuerpo.- "Noo...lo último que necesito ahora es una erección..."- pensó, apoyando su cabeza en el libro que le había servido de almohada.-"piensa en otra cosa Malfoy".- se ordenó, y sacó del bolsillo de su traje de baño su varita. Miró la arena frente a él y se le ocurrió una brillante idea...

  • Domare.- apuntó con su varita hacia la arena y un pequeño remolino comenzó a formarse, pero rápidamente se desvaneció. El platinado lo intentó nuevamente varias veces, sin lograr hacerlo funcionar. Hizo una mueca de enojo y se incorporó, sentándose sobre sus talones, extendió la varita y nuevamente invocó el hechizo..- ¡Domare!- un remolino de medio metro se formó y luego de unos segundos lo estabilizó.

  • ¡Ajaaaaa!.- celebró, levantando los brazos de felicidad sin darse cuenta que con esto había dirigido el remolino...directo hacia Ginny.

Unos golpes en la ventana sacaron a Harry de sus cavilaciones, por lo que dejó la pluma en la mesa y se acercó para darle paso a la lechuza. Esta le extendió su patita para que el ojiazul tomara la nota que cargaba, le dió un dulce y el ave salió velozmente emprendiendo el vuelo. Volvió a sentarse en su sillón de cuero y vió el sello del ministro impreso en el sobre, que rasgó para poder leer el contenido.

-¿¡PERO QUE....?- La pelirroja se levantó de su sueño casi bañada en arena sin entender nada, pero al ver a Draco, con los ojos abiertos como platos, las manos en alto y su varita en una de ellas, le quedó todo claro. -¡MALFOY!.- le gritó furiosa, mientras se levantaba caminando amenazante hacia él.

  • ¡Fue un accidente Ginny!.-

  • ¿Un accidente?, ¡Lo hiciste a propósito Malfoy!.-

  • ¡Claro que NO!.- le dijo el platinado, comenzando a enojarse ya que ella no le creía.

  • ¡Claro que sí!, ¡y para peor, usaste tu varita!¿¡ACASO NO SABES HACER NADA SIN ELLA!?-

  • Respira, cuenta hasta diez...uno, dos, tres, cuatro...hace tu mejor intento por no pelear con ella...cinco, seis...

  • ¿¡ME ESTAS ESCUCHANDO MALFOY!?-

  • ¡BASTA!.- le dijo, tirando su varita al piso.- no necesito mi varita para ser peligroso Weasley.- le espetó.- y pelea sola, yo me voy a bañar.-

Ginny vio como el chico avanzaba decidido hacia el mar, dejándola sola en el lugar.- Esto no se va a quedar así Malfoy...- dijo, avanzando tras él.

  • Henry.- lo llamó el azabache, por lo que el secretario dejó sus funciones para tomarle atención.- Aquí tengo la autorización del ministro para el informe de seguimiento de la señorita Weasley y Granger.- le dijo, entregándole el papel.- lo espero en una hora.- y tras decir esto, se encerró en su despacho a esperar entre nervios el resultado.

Cuarenta y cinco minutos después las dos carpetas estaban sobre su escritorio, pero él no había sido capaz de abrirlas.

  • Esto esta tan mal... - dijo en voz baja, mientras soltaba un pesado suspiro y pasaba por milésima vez su mano por su pelo...- Harry Potter.- se dijo a si mismo.- debes averiguar lo que está pasando.

Y tras decir eso, abrió ambas carpetas para leer su contenido.

El agua estaba exquisita, por lo que el platinado avanzó para tener el agua hasta la cintura, pero de repente...¡PAAF!, Ginny le lanzó agua con un hechizo haciendo que el Draco quedara empapado completamente. Se corrió el pelo que tenía pegado a la cara y volteando lentamente, vio a la causante.

  • Weasley...-

  • Ahora estamos a mano.-

  • Por supuesto que no...- le dijo, avanzando lentamente hacia ella, que seguía con la varita en guardia.- esto...lo hiciste...a propósito.- con un ágil movimiento, le quitó la varita de las manos, desarmandola por completo. Ella intentó recuperarla pero el chico se guardó la varita en el bolsillo de su pantalón y agarró las manos de la chica, colocándolas a un par de centímetros de su cuello- dime si ahora eres tan valiente Weasley.- dejó las pequeñas manos de la chica en su cuello, y él colocó las suyas en el aire- vamos Weasley...- la picó.- te estoy dando la oportunidad para atacarme... pero apuesto a que no te atreves.-

Las manos de Ginny ardían en ese lugar, estaba cerca, demasiado cerca de él, y ya no aguantaba mas.- ¿Quieres ver si me atrevo Malfoy?

  • Ilustrame Weasley.- le respondió

  • ¿Estas seguro Draco?.- le dijo, con los ojos en llamas

  • Adelan...-

Pero no pudo terminar la frase. Ginny apretó las manos en el cuello del chico y con sus dedos capturó la nuca bañada en cabellos platinados, pegando con fuerza su cuerpo al de él y por fin unieron sus labios en un desesperado beso. Draco abrió los ojos de sorpresa, pero en un segundo cerró los ojos y movió sus manos a la cintura de la chica, para eliminar cualquier espacio entre ellos. El platinado pidió permiso para profundizar el beso, lo que le fue concedido con gusto sumergiéndose en un desesperado baile perfectamente coordinado. Se sentía a gloria, el éxtasis personal del otro que los ponía a mil encendiendo sus manos y cada milímetro de su piel. Draco comenzó a acariciar la espalda de la pelirroja haciendo que ella ahogara un travieso gemido en la boca de él. Hundió sus uñas con fuerza mientras con un saltito, se lanzó sobre él cruzando sus piernas en la cintura del chico.

Un beso.

Un beso había sido suficiente para encender la llama en ambos.

Harry apoyó la cabeza en la ventana mientras negaba una y otra vez.

Ginny no estaba con Hermione.

Hermione no estaba ni con Ginny ni con Luna.

Hermione estaba con Snape.

Y Ginny estaba junto a Luna con dos mortífagos en una isla.

Malfoy y Nott.

-¿Qué demonios está pasando....?-