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la hija de bellatrix, bajo la sombra — capítulo 6
5-De besos y cosas de chicas.
-Di ha besado a un chico o eso dice.-es Willa, acaba de entrar a la biblioteca y se ha adelantado para darnos la noticia. Estamos en la biblioteca preparando nuestro último trabajo de historia de la magia con Ritha, Clarissa y Ann. Hay que presentarlo antes del receso (antes de vacaciones de navidad).
Di viene detrás haciendo gala de toda la pavonería que tiene, parece que se creyera mis mundo o que hubiera sido condecorada por la reina. Camina con paso lento luciendo su figura, lleva maquillaje y se ha dejado suelto el cabello. Definitivamente algo ha cambiado en ella.
-Holab chicabs…-dice con un tono bastante gracioso, arrastra las palabras con una suavidad excesiva en lo que pretende ser un tono sexy, Dí está super agrandada, se cree súper guay.
-vamos suéltalo todo.-dice Clary curiosa.
-¿awhb chicabs, de que hablawbhs?-dice Di acentuando ese extraño tono que se le ha dado por usar, parece que tuviera una papa en la boca o que fuera medio lela, simplemente suena y se ve estúpida.
-del beso.-dice Wila sentándose a la mesa, parece que la curiosidad hace que perdonen su estupidez.
-ohb eso, no es cosa para niñas, no es algo que pueda ir contando.-dice para darse importancia. Se nota que en el fondo se muere de ganas de contarlo todo y presumir. Por el rabillo del ojo veo a Ann poniendo cara de fastidio, sin embargo para variar se calla la boca.
Clary insiste una vez más y Di no está dispuesta a arriesgarse a perder el protagonismo, se sienta a la mesa y comienza a contarnos en detalles como ha sido, de la emoción se le ha olvidado usar su tono de superada. Todas la miramos con los ojos grandes, nadie ha besado (salvo Ann según creo) nos dice que hubo lengua y que le ha puesto la mano debajo de la blusa. Ella no sabe cómo pasó según dice, todas sueltan unas risitas nerviosas como a coro, no le encuentro tanta emoción.
¿Bien? Aprendí que las fiebres podían ser porque nos gustaran los chicos, pero no lo sé, la idea de besar a uno me da cosa, no estoy tan desesperada como Clary, Rittha o Wila. Di se ha pasado cerca de quince minutos hablando del beso, aunque se niega a decirnos con quien ha sido.
-¿dónde?-pregunto entonces. Lo admito, algo de curiosidad me da.
-en la boca, boba.-me dice como si fuera una niñita tonta, me molesta que me trate así, generalmente son mi "corte lame culos" es raro que alguna de ellas se crea mejor que yo.
-no, eso ya lo sé, en que sitio de Hogwarts.-aclaro, me siento expuesta. Todas se han reído de mí y ahora me creen tonta, esto es horrible, sólo Ann parece aburrida con el tema. Está sentada con los codos sobre la mesa y la cabeza descansando sobre los puños, la he visto bostezar un par de veces de forma teatral, me sorprende que aún no haya dicho nada. Di también la ha visto, noto que le molesta su actitud pero no se anima a decirle nada. Ni siquiera con todos sus aires de superación se anima a enfrentarse a la pelirroja.
-en los aseos de prefectos.
-¡ha sido con un chico mayor!-exclama Willa en un tono que queda entre medio de la acusación y la emoción.
-shhh…
Di se limita a sonreír con picardía.-vamos chicas no entraré en detalles.
-no, claro que no.-es Ann que se ha sacado de quicio.-si hubieras hecho una felatio seguro hasta nos dibujarías como es su pene. Pero para no dar detalles omitirías su nombre ¿no? Es muy discreto de tu parte.
-¡¿tú que sabes de chicos?!-Di se ha ofendido, no parece dispuesta a dejar que la pelliroja arruine su momento de protagonismo. los ojos de todas van de Di a Ann como en una partida de Ping-pong.
-me he acostado con un par y no necesariamente lo ando divulgando, pequeña, todavía no sabés nada de la vida.- esa confesión nos ha dejado a todas pasmada y Ann se ha apuntado el protagonismo como siempre. Ahora es Di la que se ha encogido en su sitio y la francesa se ha transformado en un ídolo.
Ann se levanta y sale de la biblioteca dejando el silencio tras su partida. De a poco el murmullo en nuestra mesa comienza a crecer, todas tienen preguntas, incluyéndome, pero no voy a compartirlas con ellas, no me gusta mucho el clima que se está formando. Me limito a terminar mi trabajo y me voy.
Di se ve algo deprimida ahora, siento pena por ella.
Ann ha ganado popularidad entre los chicos y las chicas desde que ha corrido el rumor de que es toda una experta, se ha creado casi un mito sobre sus "besos franceses" todos quieren probarlos, siento un poco de celos, todos los chicos se pelean por estar junto a ella.
Ann está encantada, me siento como la amiga fea de la chica popular es frustrante, Annette aletea sus pestañas y consigue que le carguen los libros, le hagan las tareas y le regalen dulces. La quiero pero estoy celosa. Me gustaría ser un poco más como ella, ella es mucho más madura yo ni siquiera sabía que era una felatio, ella me lo explicó, me dio mucho asco, nunca voy a hacer una.
-nunca voy a estar con ningún chico.-susurro aunque estoy segura de que es una afirmación. Definitivamente nunca voy a estar con un chico, son todos nos tontos.
Estamos sentadas junto al haya con Ann tratando de hechizar una ramita para que cobre vida, es más difícil de lo que parece.
-¿y que me dices de Matthew?
-¿Mathew?
-sí, Matthew, Bell. El hermano de la prefecta de mi casa, Jenna me ha dicho que se conocen.
-hablamos una vez en el tren y luego nunca más.-admití.
-creo que le gustas.
-¿de qué hablas Ann?
-te está observando ahora mismo, y además si no ¿por qué Jenna me hablaría de ti y de su hermano?
Levanto la vista y efectivamente me encuentro con los ojos azules de Matth observándome en la distancia.
Va solo.
Por un momento encuentra mi mirada y levanta la mano en un vago gesto de lo que creo es un saludo. No me atrevo a saludarlo, podría ser que saluda a cualquier otro y no quiero quedar como una tonta, me limito a sujetarle la mirada. A los pocos instantes desvía la vista y sigue su camino cargando con su mochila al hombro.
-¿Qué ha sido eso?-pregunto a Ann, ella entiende mejor de chicos que yo.
-creo que se llama saludar Bella, y tú no le has devuelto el saludo.
-¿por qué debería hacerlo?
-¿cortesía?
-¿y sí no ha sido a mi a la que saludaba?
-aquí estamos sólo tú y yo, bella. Y créeme a mí no va a saludarme.
-¿y sí es que quiere probar uno de tus besos? Todos los chicos andan detrás de ti.-digo y de pronto siento un nudo cerrando mi estómago. Es posible, juro que por un momento me ilusioné de que me estuviera saludando a mí.
Annette inclina un poco su rostro hacia un costado y achina los ojos como cada vez que está pensando en algo. -nunca voy a meterme con él.
Realmente me siento aliviada de oírlo, no es que me guste Bell, claro que no, pero de todos modos no quiero que mi amiga termine con alguien como él, todos los chicos son unos tontos, en especial Matth es un tonto cobarde.
¡gracias por leerme amigo mío y por haber llegado hasta aquí!
para estas alturas supongo que ya tendrás esta historia en tus favoritos, le has dado me gusta y habrás dejado tu opinión ¿no es cierto? ¡vamos! ¿qué estás esperando? dale click abajo y dejá tu comentario, voy a estar esperándolo.
M
PD: que tengas una hermosa mañana/tarde/Noche.