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El Libro Rojo - Las Mil Banderas (Legolas) — capítulo 8

Regresamos al campamento, en donde Gandalf estaba observando la fogata con intensa concentración, mientras que Aragorn y Gimli dormían tranquilamente alrededor del fuego.

Le dije a Legolas que descansara, había notado que lo necesitaba, yo por otro lado… necesitaba pensar lentamente todo lo que había ocurrido.

Había perdido a un amigo tiempo atrás, Blandleaf, un Ent, quien se ofreció a cuidar a Legolas en la guerra cuando yo estuviera de camino a Angmar. Sólo que habían dos cosa que lo impedían ahora: Blandleaf estaba muerto, y yo no iba en camino a Angmar.

La muerte de mi amigo Ent fue dolorosa para mí, estaba recordando a mi difunta hermana, Húriel, que, por mi culpa, ahora la llamaban 'difunta'. Cada muerte de un ser querido me ha traído tristeza año tras año, pero… era diferente con Legolas.

No había amado tanto a alguien desde… ¡Nunca!

No siquiera a mi padre o a mi madre, ni en comparación con Húriel, lo que sentía por Legolas pasaban los límites de lo que alguien puede llegar a querer, y lo gracioso era que… no hay límites para querer a alguien, lo cual me permite amarlo infinitamente, él era el dueño de mi estrella, Náriël, siempre le había pertenecido a él, pero yo no lo sabía

Hasta ahora.

Si mi pesadilla tornara siendo realidad… ojalá fuese yo la que muriera, no él.

Todas mis intenciones han sido protegerlo, ya es demasiado arriesgado haberme convertido en su pareja, porque así Manadhon podría asesinarlo y hacerlo conmigo de una sola vez. Si algo llegara a pasarle a Legolas… mi vida pierde sentido.

Me senté al lado de Gandalf, observando la fogata, mis lágrimas secas en mi rostro y el fuego calentando mi cuerpo una vez me había sentado frente a él

-¿en qué piensas?- pregunté, sin necesidad de mirarlo a los ojos, sabía que pensaba en algo.

-todo está al borde de la muerte- susurró Gandalf, descubrí un pequeño tono de angustia dentro de su voz, el mago estaba mirando la fogata, perdido en los pensamientos y seguramente tratando de descifrar algo- nuestra misión puede fracasar

-pero no será así, Gandalf. Hemos dado mucho para llegar hasta aquí- dije, coloqué mi mano en su hombro, dándole un consuelo de que todo iba a resultar bien- ya hemos cumplido una parte del plan...- fui interrumpida

-¿hablas del plan en el que tú, se supone, irías hasta Angmar?- ésta vez, Gandalf clavó sus ojos azules en los míos, inculcándome temor y angustia

-Gandalf- comencé- ¿tú creíste que en verdad iría a tomar ese camino?

-me sorprendió que lo prometieras, me sorprendió que lo hubieses prometido y… que hayas roto tu promesa ¿dónde quedó la chica de palabras fieles y siempre responsable al cumplir una promesa?- noté cierta ironía en su voz. Sonreí

-¿crees que fui débil?- era lo que había entendido, después de todo, yo misma me había tragado mis palabras cuando dije que jamás rompía una promesa, sin embargo, lo hice

-no- dijo Gandalf, sinceramente y con el aliento de una esperanza- no fue sabio de mi parte separarte del elfo a quien amas- una sonrisa se formó en mi rostro- sabía que, de todas formas, idearías un plan para escaparte del destino planeado y no del libre

-pero ahora he arriesgado la misión- fruncí el ceño

-¿arriesgar? No, desde luego que no, nadie sigue a los hobbits ahora, ellos están a salvo, lo único que puede torturarlos pueden ser terremotos, derrumbes, algunas criaturas y el temible dragón, no más

-¿hablas enserio? ¿Cómo demonios derrotarás a un dragón? ¡Ni siquiera yo podría hacerlo!- elevé la voz un poco

-shh- me indicó Gandalf con el dedo índice en sus labios- no los despiertes- señaló a la comunidad, quienes dormían tranquilamente alrededor de la fogata. El rostro de Legolas estaba siendo iluminada por ésta, cada perfecta facción, sus ojos cerrados, descansando, su cuerpo totalmente relajado y la respiración calmada, me recordaban cuánto lo amaba

-tuve una pesadilla- le dije a Gandalf, quien volteó a ver, interesado y decidido a escuchar. Las lágrimas volvieron a caer al recordar su piel pálida y sus ojos cerrados, sin abrirse de nuevo- fue la peor de todas- escondí mi rostro en mis manos, dejando escapar las lágrimas

-hey, tranquila- me decía Gandalf, mientras me daba suaves golpecitos en mi espalda, tratando de desahogarme- cuéntame qué soñaste

Volví a dejar al descubierto mi rostro, tomé aire, y cerré mis ojos, con la fuerza escasa que tenía, por fin hablé

-vi a Legolas, arriesgando su vida por mí- Gandalf se quedó tenso- él estaba muerto-los sollozos comenzaban a formarse- lágrima tras lágrimas caían sobre él, con la esperanza de que volviera a abrir los ojos- dirigí mi vista hacia Legolas, quien dormía tranquilamente- pero nunca lo hacía- mi vista seguía en él, cada lágrimas era una pequeña muestra del dolor que sentía al imaginarme una vida sin él- no quería enfrentarlo, no quería aceptar que se había ido, pero… era evidente, había muerto

Escondí mi rostro lleno de lágrimas en el hombro de Gandalf, descargando el dolor sobre él. No le importó, de todas formas. Él acariciaba mi cabello, consolándome y diciéndome unas palabras para que me tranquilizara

Pero se dio por vencido

-he perdido amigos, ___, amigos queridos. Pero nunca he estado en tu situación- Gandalf se puso de pie, avanzando hacia la fogata- no sé lo que es perder a lo más importante que tienes, no sé cómo tranquilizar algo que te ha roto el corazón

-no lo ha roto- dije, con mi voz quebrada y haciéndome difícil hablar- él sigue aquí, como dije, fue sólo una pesadilla, pero aún si fuera una… dolió, Gandalf, fue como si él en verdad estuviera en mis brazos, muerto

-deja de preocuparte, ___, muchas preocupaciones pueden jugar con tu mente, y hacerte débil al momento de enfrentarlas. Debes entender que lo que amas, aleja todo mal de la mente, por eso es que cuando estás al lado de Legolas, las pesadillas no dominan tu mente, porque te sientes llena de todo aquello que destruye al mal

-¿qué es lo que destruye al mal?

-el amor- me dijo, sonriendo, apoyado en su cayado- una muestra de amor puede evitar que el mal triunfe, pero no siempre funciona así- eso sí se me hizo complicado de entender- casi siempre pasa que alguien te defrauda, o te traiciona, y es ahí cuando comienzan las guerras, ya no hay amor, hay odio. Y con el verdadero odio puedes lograr a convertirte en un ser realmente malvado

-¿cómo Manadhon?- Gandalf asintió

-Manadhon, al ser rechazado por la elfa de quien se enamoró, perdió el control y terminó en convertirse en el ser más siniestro de toda la Tierra Media, se dio cuenta que el amor podía ser rechazado, mientras que el odio era temido, y todos podrían tenerle respeto a Manadhon si sometía el miedo en cualquier lugar del mundo. Sin rechazos, sin desprecios, sin críticas, todo por una razón: ser adorado.

-¿eso fue lo que realmente pasó con Manadhon?- volvió a asentir- y pensar que tengo su maldita sangre

-creí que a Legolas le molestaba que te llamaras así- lo había olvidado

-diga lo que diga, es la verdad, soy una elfa con sangre maldita- bajé mi vista

-que seas hija del ser más temido por la Tierra Media y poseas una maldición, no te convierte en una maldita, Legolas ya te lo había dicho- Gandalf evaluó sus palabras- de hecho- se acercó a mí- Legolas ha sido realmente muy cariñoso contigo al decirte tantas cosas que eres y no eres- me miró a los ojos- por ejemplo, eres una elfa muy fuerte y hermosa- me sonrojé- y no eres una maldita

-pero…- me interrumpió

-no eres una maldita, quien lo es… es Manadhon, él es el origen de la maldición, tú no eres culpable por ningún medio y no mereces tener una maldición, por otro lado, Manadhon fue el cobarde que dejó la maldición para su familia

Sonreí

-Legolas tambien me había dicho eso- Gandalf esbozó una sonrisa

-¿lo ves?- miré sus ojos- no hay algo que él no te haya dicho, me alegra que te ama de verdad- volteó su vista hacia Legolas- es una esperanza bastante fuerte, la mejor, de hecho.

holooooo! ¿qué les pareció? ¿les gustó? esperen más, tuve 95% en mi tesis (uff) he salido de estrés y pronto me quitan el yeso de mi esguince (de nuevo uff) de cualquier forma, les agradezco su dedicación, apenas siete días desde que creé la historia y ya logramos 200 lecturas, son lo más, las re-adoro y las leo en el prox. cap

graciagreenleaf