Estoy listo/ Ted Lupin — capítulo 26
Después de unos minutos que parecieron años, Andromeda habló.
- ¿Y ahora? ¿Ya lo entiendes? - No... él... se... fu... - decía Ted entre sollozos. Se negaba a aceptar que quizá... quizá su padre sí lo amaba.- ¡Vamos, Ted! ¡No te lo niegues más! ¡Es tu padre! ¡Cometió un error pero no por eso puedes condenarlo de por vida! - gritó exasperado Harry por la actitud de su ahijado.- Yo... - Ted sentía que tantos pensamientos bonitos que nunca sucedieron lo iban a matar. - Teddy - siguió Andromeda para tratar de bajar la tensión y convencer a su nieto de la verdad - Justo después de tomar esa foto fue cuando decidieron quien sería tu padrino - miró a Harry. Él se emocionó un poco. Jamás lo había escuchado - Y creo que hicieron la mejor elección - Y le esbozó una gran sonrisa... - Dora, yo... yo lo he pensado mucho en las últimas semanas y creo... creo que si no te molesta... bueno, esta bien si dices que no...- ¿Qué pasa, Remus? ¿No pensarás de nuevo en...- No, no, por supuesto que no.. Yo me refería a... al padrino del pequeño.- ¡Oh, cielos! ¡No había pensado en eso! ¿En quién pensaste?- En... bueno, sabes que no tengo a mis dos mejores amigos ya, pero ellos me dejaron a alguien para ayudarme... para decir lo que ellos habrían dicho y hacer lo que ellos habrían hecho.- No entiendo...- Harry, Harry Potter. Me gustaría que él fuera el padrino del pequeño.- Oh... Harry...- Sé que es joven aún, pero, bueno él... si no hubiera sido por él no habría tenido las agallas de volver... Y dado todo lo que le ha pasado, y conociéndolo como lo creo conocer, creo que...- Jamás dejaría que el pequeño viviera lo que él vivió.- Exacto.- Además es tú única conexión con James y Sirius, ¿no?- Bueno... yo...- Me encanta. Creo que no hay nadie mejor.- ¿En serio?- ¡Claro! El chico es inteligente, valiente y... bueno, entre él y yo le enseñaremos a meterse en problemas en Hogwarts.- Ay, Dora... Gracias, gracias. Ahora, sé que es arriesgado, pero sé que esta con Bill en El Refugio y me gustaría ir a contárselo ya mismo.- Solo si prometes que no volverás a huir...- Nunca.- ¡Oh, Remus! ¡Olvidamos lo más importante!- ¿Qué?- ¡El nombre, bobito!- Oh, si, si, claro... ¿Has pensado en algo?- Bueno... solo en uno. No sé que te parezca.- Dime.- Yo... mis padres me hicieron ser quien soy, y bueno... creo que les salí bien... Yo... yo sólo espero hacer la mitad del buen trabajo que hicieron ellos... Me gustaría que se llamara como papá: Ted. El hombre a quien más admiré.- ¡Oh... Dora!- Estoy de acuerdo, Dora. Además, míralo... ¡definitivamente es Ted!- Gracias.- Entonces, Ted Lu...- ¡No! Ted Remus Lupin.- ¿Estás se.. segura?- ¡Por supuesto!**- Ted Remus Lupin. Perfecto. Ahora si... Iré al Refugio a contarles que soy padre. Vuelvo pronto, pequeño. Te lo prometo.- Te dio un beso en la frente, besó a tu madre y salió. Tardó poco más de 1 hora.Tengo entendido que también fue a casa de Tía Muriel a contarle a los Weasley... ¡Estaba tan orgulloso! Ted no habló. Seguía sujetando la fotografía, pero miraba a su abuela.
- Creo que ahora sí sigue mi parte - habló Harry. Andromeda le sonrió - Yo estaba en El Refugio, la casa de Bill y Fleur, junto a Ron, Hermione, Luna, Dean, y Griphoock, un duende...- El que los llevó a Gringotts para recuperar un Horrocrux. Si, lo recuerdo - dijo Ted fríamente. A Harry lo seguía sorprendiendo que su ahijado de verdad hubiera escuchado todas las historias sobre sus aventuras sin perder detalle. - Bueno, si él... estábamos cenando cuando tocaron la puerta. Nos asustamos, pero Bill gritó primero... - ¿Quién esta ahí?-¡Soy yo, Remus Jhon Lupin! ¡Soy un hombre lobo, estoy casado con Nymphadora Tonks, y tú, el Guardián Secreto del Refugio, me revelaste la dirección y me instaste a venir aquí en caso de emergencia!- Lupin...**- ¡Es un niño! ¡Le hemos puesto Ted, como el padre de Dora!- ¿Qué? ¿Que Tonks... que Tonks ha tenido el bebé?- ¡Si, si! ¡Ha tenido el bebé!- ¡Enhorabuena!- ¡Vaya, un bebé!- SI, si... Es un niño... ¿Harry, querrás ser el padrino?- ¿Yo...?- Si, si, tú. Dora está de acuerdo, no se nos ocurre nadie mejor....- Pues, si... claro. Vaya...- No puedo quedarme mucho rato, tengo que regresar... Gracias, gracias, Bill. ¡Por Teddy Remus Lupin - brindó Remus - un gran mago en potencia!- ¿A quién se paguece?- Yo creo que se parece a Dora, pero ella dice que es igual que yo. No tiene mucho pelo; al nacer lo tenía negro, pero al cabo de una hora ya se le había vuelto pelirrojo. Seguramente, a estas alturas ya debe de tenerlo rubio. Andromeda dice que a Tonks le cambió el color de pelo el mismo día que nació... Va, solo una copa de trago más... No, no de verdad tengo que marcharme. Adiós, adiós. Volveré dentro de unos días e intentaré traerles fotografías. Todos se alegrarán cuando les diga que los he visto...- Ese, ese fue el día que más feliz lo vi, Teddy - dijo Harry con una sonrisa como recordando aquel momento - Seguía teniendo canas y cicatrices, pero se veía rejuvenecido. Por primera vez lo vi como de su edad real. Además, tenía una sonrisa de oreja a oreja y mucho brillo en sus ojos... Teddy, tú le cambiaste la vida a Remus, y le diste la felicidad que toda su vida mereció, aunque haya durado unos pocos días...- Y fueron los mejores de su vida, te lo puedo asegurar - intervino Andromeda - Aprendió rápido a cambiar tu pañal y te vestía con tanta delicadeza. Te tomaba cientos de fotografías - le señaló el álbum del que había sacado las dos fotos que él ya había visto - Pasaba las noches caminando por la casa contigo en brazos. Se aseguraba de tenerte junto a su pecho para que te sintieras seguro. Y durante el día, se la pasaba con Dora intentando hacerte reír. Aunque, bueno... eras muy pequeño. Hasta que por fin lo lograron... la mañana del 2 de mayo de 1998. Ted levantó la mirada. Por fin estaba en la parte feliz de la historia. Estaban los 3 juntos... eran una famila ¿por qué tenía que llegar esa noche? Y Harry... volvió a sentirse como 15 años atrás. Culpable de no haberse entregado antes. Quizá así Remus y Tonks estarían allí...
- La... la bata...lla de ... Ho...gwarts... - Teddy dijo esto con las pocas fuerzas que le quedaban para hablar. - Exacto - Andromeda se llenó de lágrimas de nuevo.