Bueno - dijo Andromeda aún entre sollozos - No volvieron físicamente, pero siempre estarán...- No empieces con ese de que los tengo en mi corazón y todo eso. No están - Ted no quitaba la mirada de aquella fotografía. De nuevo, parecía que las lágrimas nunca iban a dejar de salir de sus ojos.
Hubo uno más de esos largos silencios. Harry supuso que Andromeda no hablaría más, pues como dijo ella, esa fue la última vez que los vio con vida; así que decidió terminar el tema lo más pronto posible.
Teddy, yo sí los vi una vez más - Ted lo miró emocionado - No, no me mires así. No tuve la oportunidad de hablar con ninguno de ellos como te hubiera gustado. A tu padre lo vi enseñando un par de fotos tuyas muy orgulloso. No pude hablar con él. A los pocos minutos la guerra empezó y todos nos dividimos. Al cabo de una hora maso menos, vi a tu madre. Estaba preocupadísima por Remus. Lo único que me dijo fue que estabas con tu abuela y que estarías bien. La vi salir corriendo a buscar a Remus. La siguiente vez que los vi... - a Harry se le partió la voz - ... estaban en el Gran Comedor junto al cadáver de Fred Weasley. Estaban juntos, parecía que estuvieran durmiendo. Tenían una expresión de profunda tranquilidad - Un par de lágrimas rodaron por las mejillas de Harry - Ellos ya... estaban... ya habían...- Muerto - terminó Teddy con profundo dolor mientras sujetaba aún más fuerte aquella fotografía llegando al punto de arrugarla y más lágrimas salían de sus ojos.
Harry dio un largo suspiro y dijo:
-No sé exactamente como murieron, y es que parece que nadie los vio. Pero, tengo entendido que Dolohov, uno de los seguidores más fieles de Voldemort, fue quien asesinó a tu padre. Él quedó en el suelo y... y minutos después Tonks lo encontró. Obviamente verlo así la destruyó. En ese momento, Bellatrix la encontró. Tu madre intentó defenderse y luchar, pero ella estaba demasiado débil y afligida por la muerte de Remus; era la ocasión perfecta para Bellatrix y ella no iba a desaprovecharla. Una maldición asesina alcanzó a Tonks y... bueno.
Más lágrimas inundaron la habitación. Ted sintió un profundo odio y una inmensa sensación de venganza hacia los dos asesinos que lo obligaron a crecer sin padres.
¿Y... esos... el tal Dolohov... y... Bella... - Ted luchaba para hablar.- Ambos murieron luego en la misma batalla, Ted - respondió rápidamente Harry. Él entendía lo que Ted sentía - A Dolohov lo mató el Profesor Flitwick y a Bellatrix... Molly. Molly Weasley.- ¿Mo.. Mo... Molly, dices? - Ted pareció olvidarse por un segundo de sus padres. No se imaginaba a la gentil Molly Weasley asesinando a alguien.- Si, Molly. Bellatrix luchaba con Ginny, Hermione y Luna. Molly intervino y no dejó que nadie la ayudara. Todos estaban pendientes de aquella batalla. Al final, Molly fue mejor bruja. - Oh... - Ted aún no se hacía a la idea. - Ted, pero éste no es el final. En realidad, en el Gran Comedor no fue la última vez que vi a Remus - dijo Harry.- Wo... oh... ¿qué? - Ted lucía confuso - Pero dices que él... ¿qué?- Si, Ted. Él murió aquella noche, pero... - Harry suspiró - Yo me entregué. Me entregué a Voldemort para que me matara. Tenía que adentrarme al Bosque Prohibido para encontrarlo. Justo allí, en una snitch que Dumbledore me había dejado, saqué la Piedra de la Resurrección.- ¡¿La qué?! - Ted parecía emocionado - ¡Pero sí eso es de un cuento! ¡Es fantasía!- No, Ted. La piedra de la Resurrección, la Varita de Saúco y la Capa de Invisibilidad existen. - ¡Wooow! ¿Y de verdad puedes revivir a ... - Ted sonreía. Se veía emocionado. Harry sabía la razón.- No. O si... bueno, técnicamente. Verás, una vez alguien muere, permanece para siempre al mundo de los muertos. No existe magia tan poderosa aún para revivir a alguien.- ¿Pero... - Ted lucía decepcionado de nuevo. - Te puedes comunicar con los muertos. Ellos se ven no tan transparentes como los fantasmas, pero no con tanto color como los vivos.- - Oh... - Ted parecía recuperar un poco el ánimo.- Aquella noche, usé la piedra para llamar a mis padres, a Sirius y a Remus. Yo... - A Harry se le cortó la voz - Yo les pedí perdón. Ellos habían muerto por mi culpa. Recuerdo pedirle especialmente perdón a tu padre. Tú acababas de nacer y él... bueno, lo último que me dijo fue *"Yo también lo siento... Me apena pensar que nunca lo conoceré... Pero él sabrá por qué di la vida, y confío en que lo entienda. Yo intentaba construir un mundo donde él pudiera ser más feliz".*Esa fue.. esa fue en realidad la última vez que...- ¡Pero pudiste hablar con él, Harry! ¿No te das cuenta lo que eso significa? - Ted estaba exaltado - Existe un objeto lo suficientemente mágico para comunicarte con...- Deja de hacerte ideas en la cabeza, Ted. La piedra esta escondida.- Tú sabes donde está, ¿verdad? - No - mintió Harry.- Oh... - Ted no parecía convencido - No importa. Ahora que sé que existe...- Ni lo pienses.- Pero...- Tú mundo es éste. No puedes refugiarte en otro. - No, no, pero yo solo quiero...- Lo sé, créeme. Pero esa piedra solo causa daño. Te aleja del mundo real.- No, no, pero...- Ted, no te armes ideas. No te conté esto para que vayas a buscar esa Piedra. Nadie sabe donde está y es por la misma razón que ya te di. - Harry - Ted habló en tono de súplica - Yo solo quiero conocer a mis padres.- Yo sé lo difícil de entender que puede llegar a ser esto, Ted, pero es por tu bien.
Ted lucía aún más decepcionado que antes.
Igual, Ted, tú puedes visitar a tus padres cada vez que estás en Hogwarts - siguió Harry.- ¿Ah? - Supongo has visto un gran muro de mármol blanco que hay junto al lago negro. - El Monumento a los Caídos en la Batalla de Hogwa... ¡Oh!- Exacto. Allá están grabados los nombres de tus padres, y debo decir, tienen un lugar especial.
Ted lucía atónito. Había pasado ya 4 años en Hogwarts y nunca se le había ocurrido ir a aquel Monumento. Estaba siempre rodeado de flores así que no le parecía importante llevar unas más para los que hasta ahora, eran desconocidos para él.