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Historia 161312 — capítulo 11

Holaaa :) primero quiero mandarle un saludo a****tayftswift (Adry) que recientemente fue su cumpleaños FELICIDADES!!!! (atrasado :D) espero que te guste el capitulo (quería subirlo ayer pero mi computadora.... bueno en fin) gracias por tu comentario.

segundo les mando un saludo a todas las chicas que comentaron y a las que agregaron a favoritos GRACIAS por su apoyo tratare de actualizar lo antes posible..... les mando muchos besitos merodeadores

Capítulo 11: Halloween

-adelante señor Malfoy -le dijo Dumbledore mientras que todos asentían y Moody le pasaba el libro

-bien el capítulo se llama "Halloween"

-¿Halloween?, no es el año en el que paso lo del tr...

-si - interrumpió Draco, Neville estaba a punto de meter la pata - bien inicio

Por la mañana Harry y Ron pensaron que el encuentro con el perro de tres cabezas había sido una excelente aventura, y ya estaban preparados para tener otra. Mientras tanto, Harry les habló a Ron y Anto del paquete que había sido llevado de Gringotts a Hogwarts, y pasaron largo rato preguntándose qué podía ser aquello para necesitar una protección así.

-Es algo muy valioso, o muy peligroso - dijo Ron.

-O las dos cosas - opinó Harry

Pero como lo único que sabían con seguridad del misterioso objeto era que tenía unos cinco centímetros de largo, no tenían muchas posibilidades de adivinarlo sin otras pistas.

Hermione se negaba a hablar con Harry, Anto y Ron, lo que a Anto no le hacía muy feliz  pero para los chicos que la consideraban una sabihonda mandona, lo tomaron como un premio.

A mitad del desayuno las lechuzas volaban por el Gran Comedor, como de costumbre, la atención de todos se fijó de inmediato en un paquete largo y delgado, que llevaban seis lechuzas blancas. Harry estaba tan interesado como los demás en ver qué contenía, y se sorprendió mucho cuando las lechuzas bajaron y dejaron el paquete frente a él, tirando al suelo su tocino. Se estaban alejando, cuando Hedwig dejó caer una carta sobre el paquete, para luego irse al lado de la profesora McGonagall la cual la acaricio y le dio una tostada antes de que se fuera volando

Harry abrió el sobre para leer primero la carta que decía:

NO ABRAS EL PAQUETE EN LA MESA Contiene tu nueva Nimbus 2.000. Oliver Wood te esperará esta noche en el campo de quidditch a las siete, para tu primera sesión de entrenamiento.

Profesora McGonagall

-Minie, yo también estoy en el equipo y sabes que te quiero mucho me compras una escoba - dijo Sirius, pero McGonagall lo miro seria - Minnie le diste una Nimbus 2000 a Harry, y yo que soy tu merodeador favorito no me das una escoba - todos rieron por su comentario

-es cierto Minie yo también quiero una no seas mala soy el capitán y además YO soy tu merodeador favorito - dijo a lo que Sirius le saco la lengua

-Gracias profesora - dijo Lily toda anonada

-no hay de que señorita Evans y no a ninguno de los dos les doy una escoba en el caso de Harry fue especial - dijo mirando a James y Sirius

-eso quiere decir que quiere más a Harry que a ustedes dos - les dijo Neville con lo que todos empezaron a reir

Harry tuvo dificultades para ocultar su alegría, mientras le alcanzaba la nota a Ron.

-¡Una Nimbus 2.000! —gimió Ron

Los tres amigos salieron rápidamente del comedor para abrir el paquete en privado, antes de la primera clase, pero a mitad de camino se encontraron con Crabbe y Goyle, que les cerraban el camino. Malfoy le quitó el paquete a Harry y lo examinó.

-¡Draco devuelve eso, no es tuyo! - Le grito Anto

-Es una escoba - dijo ignorándola y  devolviéndoselo bruscamente a Harry, con una mezcla de celos y rencor en su cara—. Esta vez lo has hecho, Potter. Los de primer año no tienen permiso para tener una.

Ron no pudo resistirse.

-No es ninguna escoba vieja - dijo - Es una Nimbus 2.000. ¿Cuál dijiste que tenías en casa, Malfoy, una Comet 260? - Ron río con aire burlón - Las Comet parecen veloces, pero no tienen nada que hacer con las Nimbus.

-¿Qué sabes tú, Weasley, si no puedes comprar ni la mitad del palo? - Replicó Malfoy - Supongo que tú y tus hermanos tenéis que ir reuniendo la escoba ramita a ramita.

-¡¡Draco!! - le grito Anto toda enojada

-¡que! no me vas a decir que no es cierto - le dijo mirando a Ron con superioridad, Antes de que Anto pudiera contestarle, el profesor Flitwick apareció detrás de Malfoy

-No os estaréis peleando, ¿verdad, chicos? - preguntó con voz chillona.

-A Potter le han enviado una escoba, profesor - dijo rápidamente Malfoy.

**-Sí, sí, está muy bien

  • dijo el profesor Flitwick, mirando radiante a Harry - La profesora McGonagall me habló de las circunstancias especiales, Potter. ¿Y qué modelo es?**

-Una Nimbus 2.000, señor - dijo Harry, tratando de no reír ante la cara de horror de Malfoy - Y realmente es gracias a Malfoy que la tengo.

Harry y Ron subieron por la escalera, conteniendo la risa ante la evidente furia y confusión de Malfoy, Anto que iba detrás de ellos estaba triste por la conducta de su primo.

-Bueno, es verdad - continuó Harry cuando llegaron al final de la escalera de mármol - Si él no hubiera robado la Recordadora de Neville, yo no estaría en el equipo...

-¿Así que crees que es un premio por quebrantar las reglas? - Se oyó una voz irritada a sus espaldas. Hermione subía la escalera, mirando con aire de desaprobación el paquete de Harry

-Pensaba que no nos hablabas - dijo Harry.

-Sí, continúa así - dijo Ron - Es mucho mejor para nosotros - Hermione se alejó con la nariz hacia arriba.

-Hermione - le llamo Anto, pero la niña siguió su camino - no estuvo bien lo que le dijiste Ron - lo miro enfadada, pero de inmediato bajo la mirada - perdona por el comentario de Draco, no debió decirte eso….

-tranquila el que debería pedir perdón es el no tu además no importa - la interrumpió Ron con una sonrisa - se nos hace tarde para las clases - de inmediato los tres amigos se fueron corriendo.

Durante aquel día, Harry tuvo que esforzarse por atender a las clases. Su mente volvía al dormitorio, donde su escoba nueva estaba debajo de la cama, o se iba al campo de quidditch, donde aquella misma noche aprendería a jugar. Durante la cena comió sin darse cuenta de lo que tragaba, y luego se apresuró a subir, para sacar; por fin, a la Nimbus 2.000 de su paquete. Harry, que no sabía nada sobre las diferencias en las escobas, pensó que parecía maravillosa. Pulida y brillante, con el mango de caoba, tenía una larga cola de ramitas rectas y, escrito en letras doradas: «Nimbus 2.000».

-ah creo que me he enamorado - dijeron Sirius y James

-y donde quedamos Alexis y yo

-tu estas grabada en mi corazón pelirroja y nadie te quitaría tu lugar - le dijo James para después darle un beso - aunque la Nimbus 2000 está peleando por ocupar tu lugar - todos rieron por su comentario

-y yo que te quería regalar una Nimbus…pero como hay que eliminar a la competencia te olvidas de tener una Nimbus 2000

-NOOOO -grito James todo desesperado todos menos James y Sirius empezaron a reír

-no es gracioso, no se bromea con una Nimbus - dijeron ambos haciendo un puchero por lo que volvieron a carcajearse

Cerca de las siete, Harry salió del castillo y se encaminó hacia el campo de quidditch. Nunca había estado en aquel estadio deportivo. Había cientos de asientos elevados en tribunas alrededor del terreno de juego, para que los espectadores estuvieran a suficiente altura para ver lo que ocurría. En cada extremo del campo había tres postes dorados con aros en la punta. Le recordaron los palitos de plástico con los que los niños muggles hacían burbujas, sólo que éstos eran de quince metros de alto. Demasiado deseoso de volver a volar antes de que llegara Wood, Harry montó en su escoba y dio una patada en el suelo. Qué sensación. Subió hasta los postes dorados y luego bajó con rapidez al terreno de juego. La Nimbus 2.000 iba donde él quería con sólo tocarla.

-¡Eh, Potter, baja! - Había llegado Oliver Wood. Llevaba una caja grande de madera debajo del brazo. Harry aterrizó cerca de él - Muy bonito - dijo Wood, con los ojos brillantes - Ya veo lo que quería decir McGonagall, realmente tienes un talento natural. Voy a enseñarte las reglas esta noche y luego te unirás al equipo, para el entrenamiento, tres veces por semana.

Abrió la caja. Dentro había cuatro pelotas de distinto tamaño.

-Bueno - dijo Wood - El quidditch es fácil de entender; aunque no tan fácil de jugar. Hay siete jugadores en cada equipo. Tres se llaman cazadores.

-Tres cazadores - repitió Harry, mientras Wood sacaba una pelota rojo brillante, del tamaño de un balón de fútbol.

-Esta pelota se llama quaffle - dijo Wood - Los cazadores se tiran la quaffle y tratan de pasarla por uno de los aros de gol. Obtienen diez puntos cada vez que la quaffle pasa por un aro. ¿Me sigues?

-Los cazadores tiran la quaffle y la pasan por los aros de gol - recitó Harry - Entonces es una especie de baloncesto, pero con escobas y seis canastas.

-¿Qué es Baloncesto? - preguntaron varios

-es un juego muggle -respondió Lily

-¿y de que se trata? - pregunto Sirius todo interesado

-oh bueno se trata de… - Lily estaba a punto de explicarle pero recordó las reglas, y lo difícil que sería explicar y contando que tal vez no le entenderían tardarían - es muy largo de explicar mejor continuemos con la lectura

**-¿Qué es el baloncesto?

  • preguntó Wood.**

-Olvídalo - respondió rápidamente Harry

-Hay otro jugador en cada lado, que se llama guardián. Yo soy guardián de Gryffindor. Tengo que volar alrededor de nuestros aros y detener los lanzamientos del otro equipo.

-Tres cazadores y un guardián - dijo Harry, decidido a recordarlo todo - Y juegan con la quaffle. Perfecto, ya lo tengo. ¿Y para qué son ésas? - Señaló las tres pelotas restantes.

-Ahora te lo enseñaré - dijo Wood - Toma esto - Dio a Harry un pequeño palo, parecido a un bate de béisbol - Voy a enseñarte para qué son - dijo Wood - Esas dos son las bludgers.

Enseñó a Harry dos pelotas idénticas, pero negras y un poco más pequeñas que la roja quaffle. Harry notó que parecían querer escapar de las tiras que las sujetaban dentro de la caja.

-Quédate atrás - previno Wood a Harry. Se inclinó y soltó una de las bludgers. De inmediato, la pelota negra se elevó en el aire y se lanzó contra la cara de Harry. Harry la rechazó con el bate, para impedir que le rompiera la nariz, y la mandó volando por el aire.

Pasó zumbando alrededor de ellos y luego se tiró contra Wood, que se las arregló para sujetarla contra el suelo.

-¿Ves? - Dijo Wood jadeando, metiendo la pelota en la caja a la fuerza y asegurándola con las tiras - Las bludgers andan por ahí, tratando de derribar a los jugadores de las escobas. Por eso hay dos golpeadores en cada equipo (los gemelos Weasley son los nuestros). Su trabajo es proteger a su equipo de las bludgers y desviarlas hacia el equipo contrario. ¿Lo has entendido?

-Tres cazadores tratan de hacer puntos con la quaffle, el guardián vigila los aros y los golpeadores mantienen alejadas las bludgers de su equipo - resumió Harry.

-Muy bien - dijo Wood.

-Hum... ¿han matado las bludgers alguna vez a alguien? - preguntó Harry, deseando que no se le notara la preocupación.

-Nunca en Hogwarts. Hemos tenido algunas mandíbulas rotas, pero nada peor hasta ahora. Bueno, el último miembro del equipo es el buscador. Ese eres tú. Y no tienes que preocuparte por la quaffle o las bludgers...

-Amenos que me rompan la cabeza.

-Tranquilo, los Weasley son los oponentes perfectos para las bludgers. Quiero decir que ellos son como una pareja de bludgers humanos.

-primero el bosque prohibido y ahora esos dos en escobas encargándose de las bludgers… pobre de mí - se lamentaba Molly

-cualquiera diría que son sus hijos - dijo Remus mirando a James y Sirius

-es cierto cornamenta, incluso yo estoy empezando a tener mis dudas

-¿Neville estas seguro de que los gemelos son hijos de Arthur? - pregunto James

-pues eso dice la señora Weasley - dijo encogiéndose de hombros, todos rieron ante su respuesta

Wood buscó en la caja y sacó la última pelota. Comparada con las otras, era pequeña, del tamaño de una nuez grande. Era de un dorado brillante y con pequeñas alas plateadas.

-Esta dorada - continuó Wood - es la snitch. Es la pelota más importante de todas. Cuesta mucho de atrapar por lo rápida y difícil de ver que es. El trabajo del buscador es atraparla. Tendrás que ir y venir entre cazadores, golpeadores, la quaffle y las bludgers, antes de que la coja el otro buscador, porque cada vez que un buscador la atrapa, su equipo gana ciento cincuenta puntos extra, así que prácticamente acaba siendo el ganador. Por eso molestan tanto a los buscadores. Un partido de quidditch sólo termina cuando se atrapa la snitch, así que puede durar muchísimo. Creo que el record fue tres meses. Tenían que traer sustitutos para que los jugadores pudieran dormir... Bueno, eso es todo. ¿Alguna pregunta?

Harry negó con la cabeza. Entendía muy bien lo que tenía que hacer; el problema era conseguirlo.

-Todavía no vamos a practicar con la snitch - dijo Wood, guardándola con cuidado en la caja - Está demasiado oscuro y podríamos perderla. Vamos a probar con unas pocas de éstas.

Sacó una bolsa con pelotas de golf de su bolsillo y, unos pocos minutos más tarde, Wood y Harry estaban en el aire. Wood tiraba las pelotas de golf lo más fuertemente que podía en todas las direcciones, para que Harry las atrapara. Éste no perdió ni una y Wood estaba muy satisfecho. Después de media hora se hizo de noche y no pudieron continuar.

-La copa de quidditch llevará nuestro nombre este año - dijo Wood lleno de alegría mientras regresaban al castillo - No me sorprendería que resultaras ser mejor jugador que Charles Weasley. Él podría jugar en el equipo de Inglaterra si no se hubiera ido a cazar dragones.

Tal vez fue porque estaba ocupado tres noches a la semana con las prácticas de quidditch, además de todo el trabajo del colegio, la razón por la que Harry se sorprendió al comprobar que ya llevaba dos meses en Hogwarts. El castillo era mucho más su casa de lo que nunca había sido Privet Drive. Sus clases, también, eran cada vez más interesantes, una vez aprendidas los principios básicos. El castigo de Anto se había acabado hace una semana, según lo que les había contado a Harry y a Ron, Snape le había hecho limpiar (al estilo muggle) el salón los primeros días pero después le había enseñado algunas pociones avanzadas, eso ultimo les costaba creer ya que los dos estaban seguros que el castigo solo fue limpiar.

-yo igual estoy seguro de eso - dijo Sirius mientras miraba a Severus con odio - escucha Quejicus pobre de ti que le hagas algo a mi canutita

-yo no le hice nada… aun, y además el castigo sí que lo tenía merecido quien la manda a pelearse con una estudiante - se defendió Severus

-tu escuchaste que lo hizo para defender a sus amigos, pero tú que vas a entender de eso - le dijo James defendiendo a la "canunitita"

-cálmense por favor, les aseguro que lo que conto Anto es cierto - dijo Neville todos lo miraron como si estuviera loco

-es cierto, Anto era la mejor en pociones - confirmo Draco - a pesar de  ser Gryffindor y ser tu hija - dijo mirando a Sirius - Snape la apreciaba y reconocía su talento - todos menos Dumbledore, McGonagall, Moody y Snape quedaron con la boca muy abierta - bien continuo

En la mañana de Halloween se despertaron con el delicioso aroma de calabaza asada flotando por todos los pasillos. Pero lo mejor fue que el profesor Flitwick anunció en su clase de Encantamientos que pensaba que ya estaban listos para empezar a hacer volar objetos, algo que todos se morían por hacer; desde que vieron cómo hacía volar el sapo de Neville. El profesor Flitwick puso a la clase por parejas para que practicaran. La pareja de Harry era Seamus Finnigan, a Anto la pusieron con Neville. Ron, sin embargo, tuvo que trabajar con Hermione Granger. Era difícil decir quién estaba más enfadado de los dos. La muchacha no les hablaba desde el día en que Harry recibió su escoba.

-Y ahora no os olvidéis de ese bonito movimiento de muñeca que hemos estado practicando - dijo con voz aguda el profesor; subido a sus libros, como de costumbre - Agitar y golpear; recordad, agitar y golpear. Y pronunciar las palabras mágicas correctamente es muy importante también, no os olvidéis nunca del mago Baruffio, que dijo «ese» en lugar de «efe» y se encontró tirado en el suelo con un búfalo en el pecho.

Era muy difícil. Harry y Seamus agitaron y golpearon, pero la pluma que debía volar hasta el techo no se movía del pupitre. Las plumas de Anto y Neville parecía que estaban coladas al pupitre y Ron, en la mesa próxima, no estaba teniendo mucha más suerte.

-¡Wingardium levioza! - gritó, agitando sus largos brazos como un molino.

-no espera, espera le sacaras un ojo a alguien - le reñía Hermione - además no se dice así es Levi-o-sa no levioza

-hazlo tu si te crees tan lista hazlo, hazlo - dijo Ron con rabia. Hermione se arremangó las mangas de su túnica, agitó la varita

**-Win-gar-dium Levi-o-sa

  • La pluma se elevó del pupitre y llegó hasta más de un metro por encima de sus cabezas.**

-¡Oh, bien hecho! - gritó el profesor Flitwick, aplaudiendo - ¡Mirad, Hermione Granger lo ha conseguido! - al ver la pluma de Hermione Seamus se puso tan impaciente que la pinchó con su varita y le prendió fuego, y Harry tuvo que apagarlo con su sombrero. Al finalizar la clase, Ron estaba de muy mal humor.

-es levi-o-sa no levioza - se burlaba Ron de Hermione

-Ron Basta - le regañaba Anto

-es una pesadilla enserio - les decía a Harry y a Anto - ahora se porque no tiene amigos Alguien chocó contra Harry. Era Hermione. Harry pudo ver su cara y le sorprendió ver que estaba llorando.

-Ron eres un idiota, Hermione no tiene la culpa de que tu no puedas hacer volar una pluma - dijo Anto enfadada antes de irse tras Hermione

-¿Y qué? - Dijo Ron, aunque parecía un poco incómodo - no es mi culpa que no tenga amigos

Hermione y Anto no aparecieron en la clase siguiente y no las vieron en toda la tarde. De camino al Gran Comedor, para la fiesta de Halloween, Harry y Ron oyeron que Parvati Patil le decía a su amiga Lavender «Hermione está llorando en el cuarto de baño desde hace horas y Antares está afuera del cubículo consolándola pero Hermione le dice que se vaya y que la deje sola». Ron pareció más molesto aún, pero un momento más tarde habían entrado en el Gran Comedor; donde las decoraciones de Halloween les hicieron olvidar a Hermione.

Mil murciélagos aleteaban desde las paredes y el techo, mientras que otro millar más pasaba entre las mesas, como nubes negras, haciendo temblar las velas de las calabazas. El festín apareció de pronto en los platos dorados, como había ocurrido en el banquete de principio de año.

Harry se estaba sirviendo una patata con su piel, cuando el profesor Quirrell llegó con el turbante torcido y cara de terror mientras gritaba

-Un trol... en las mazmorras... hay un trol y esta suelto... Solo es un aviso - Y se desplomó en el suelo.

-mis hijos, mis hijos díganme que no les paso nada- se alteró Molly

-Harry - dijo Lily toda preocupada

-mi peque, ella no estaba en el gran comedor y no sabe del trol - dijo Sirius alarmado - continua leyendo Draco que me estoy desesperando

Se produjo un tumulto. Para que se hiciera el silencio, el profesor Dumbledore tuvo 

que hacer salir varios fuegos artificiales de su varita. 

-Les suplico que se calmen - exclamó - Prefectos llevad a sus casas devuelta a los dormitorios, educadores acompañadme a las mazmorras - Percy al escucharlo empezó a gritar

-¡Seguidme! ¡Los de primer año, manteneos juntos! ¡No necesitáis temer al trol si seguís mis órdenes! Ahora, venid conmigo Haced sitio, tienen que pasar los de primer año. ¡Perdón, soy un prefecto!

-¿Cómo ha podido entrar aquí un trol? - preguntó Harry, mientras subían por la escalera.

-No tengo ni idea, parece ser que son realmente estúpidos - dijo Ron - Tal vez Peeves lo dejó entrar; como broma de Halloween.

Pasaron entre varios grupos de alumnos que corrían en distintas direcciones. Mientras se abrían camino entre un tumulto de confundidos Hufflepuffs, Harry súbitamente se aferró al brazo de Ron.

-¡Anto y Hermione!

-¿Qué pasa con ellas?

**-No saben nada del trol

  • Ron se mordió el labio.**

-que Percy no nos vea.

Se agacharon y se mezclaron con los Hufflepuffs que iban hacia el otro lado, se deslizaron por un pasillo desierto y corrieron hacia el cuarto de baño de las niñas. Acababan de doblar una esquina cuando oyeron pasos rápidos a sus espaldas.

-¡Percy! - susurró Ron, empujando a Harry detrás de un gran buitre de piedra. Sin embargo, al mirar; no vieron a Percy, sino a Snape. Cruzó el pasillo y desapareció de la vista.

-¿Qué es lo que está haciendo? - Murmuró Harry - ¿Por qué no está en las mazmorras, con el resto de los profesores?

-No tengo la menor idea.

Lo más silenciosamente posible, se arrastraron por el otro pasillo, detrás de los pasos apagados del profesor.

-Se dirige al tercer piso - dijo Harry, pero Ron levantó la mano.

-¿No sientes un olor raro?

Harry olfateó y un aroma especial llegó a su nariz, una mezcla de calcetines sucios y baño público que nadie limpia. Y lo oyeron, un gruñido y las pisadas inseguras de unos pies gigantescos. Ron señaló al fondo del pasillo, a la izquierda. Algo enorme se movía hacia ellos. Se ocultaron en las sombras y lo vieron surgir a la luz de la luna. Era una visión horrible. Más de tres metros y medio de alto y tenía la piel de color gris piedra, un descomunal cuerpo deforme y una pequeña cabeza pelada. Tenía piernas cortas, gruesas como troncos de árbol, y pies achatados y deformes. El olor que despedía era increíble. Llevaba un gran bastón de madera que arrastraba por el suelo, porque sus brazos eran muy largos. El monstruo se detuvo en una puerta y miró hacia el interior. Agitó sus largas orejas, tomando decisiones con su minúsculo cerebro, y luego entró lentamente en la habitación.

-La llave está en la cerradura - susurró Harry - Podemos encerrarlo allí.

-Buena idea - respondió Ron con voz agitada. Se acercaron hacia la puerta abierta con la boca seca, rezando para que el trol no decidiera salir. De un gran salto, Harry pudo empujar la puerta y echarle la llave.

-¡Sí!

Animados con la victoria, comenzaron a correr por el pasillo para volver, pero al llegar a la esquina oyeron algo que hizo que sus corazones se detuvieran: un grito agudo y aterrorizado de dos niñas, que procedía del lugar que acababan de cerrar con llave.

-Oh, no - dijo Ron, tan pálido como el Barón Sanguinario.

-¡Es el cuarto de baño de las chicas! - bufó Harry.

-¡Anto y Hermione! - dijeron al unísono.

Todo el salón estaba en un silencio escuchando el horrible suceso, aunque Lily, Molly, Arthur, James y Sirius estaban muy preocupados de que nada les pasara a sus hijos

En el cuarto de baño Anto había logrado que Hermione saliera y ya no llorara pero cuando la niña salía ambas se toparon con un enorme trol que estaba rompiendo todo lo que tenía a su paso

-¡AHHH! - gritaron ambas, el trol empezó a ir donde ellas

-rápido entra al cubículo - le decía Anto mientras la empujaba  pero el Trol rompió a la mitad todos los cubículos con su bastón de madera, cubiertas de escombros empezaron a gatear hasta los lavabos en ese instante aparecieron Ron y Harry que vieron como el Trol las seguía

-¡Distráelo! - gritó Harry desesperado, arrojó un trozo de madera con toda su fuerza contra la pared. El trol se detuvo a pocos pasos de las niñas. Se balanceó, parpadeando con aire estúpido, para ver quién había hecho aquel ruido. Sus ojitos malignos detectaron a Harry Vaciló y luego se abalanzó sobre él, levantando su bastón.

-¡Eh, cerebro de guisante! - gritó Ron desde el otro extremo, tirándole una cañería de metal. El ser deforme no pareció notar que la cañería lo golpeaba en la espalda, pero sí oyó el aullido y se detuvo otra vez, volviendo su horrible hocico hacia Ron y dando tiempo a Harry para correr.

**-¡salgan de ahí corran!

  • gritaba Harry pero el trol les impedía el paso Los gritos y los golpes parecían haber enloquecido al trol. Se volvió y se enfrentó con Ron, entonces Harry hizo algo muy valiente y muy estúpido: corrió, dando un gran salto y se colgó, por detrás, del cuello de aquel monstruo. La atroz criatura no se daba cuenta de que Harry colgaba de su espalda, pero hasta un ser así podía sentirlo si uno le clavaba un palito de madera en la nariz, pues la varita de Harry todavía estaba en su mano cuando saltó y se había introducido directamente en uno de los orificios nasales del trol. Chillando de dolor; el trol se agitó y sacudió su bastón, con Harry colgado de su cuello y luchando por su vida. En cualquier momento el monstruo lo destrozaría, o le daría un golpe terrible con el bastón. Ron empuñó su propia varita, sin saber qué iba a hacer; y se oyó gritar el primer hechizo que se le ocurrió:**

-¡Wingardium leviosa!

El bastón salió volando de las manos del trol, se elevó, muy arriba, y luego dio la vuelta y se dejó caer con fuerza sobre la cabeza de su dueño. El trol se balanceó y cayó boca abajo con un ruido que hizo temblar la habitación. Harry se puso de pie. Le faltaba el aire. Ron estaba allí, con la varita todavía levantada, contemplando su obra. Hermione fue la que habló primero.

-¿Está... muerto?

-No lo creo - dijo Harry - Supongo que está desmayado. Se inclinó y retiró su varita de la nariz del trol. Estaba cubierta por una gelatina gris - Puaj... qué asco.

-ay creo que mi corazón está volviendo a latir

  • dijo Sirius

-no eres el único - le dijeron Lily y Molly

-nunca me he preocupado tanto como ahora - admitió James mientras abrazaba a Lily

-es que esta fue la primera vez que sintieron el miedo de perder un hijo - dijo Arthur mirando a James y a Sirius, mientras reconfortaba a Molly

-y no será la última vez - murmuro Neville

La limpió en la piel del trol. Un súbito portazo y fuertes pisadas hicieron que los cuatro se sobresaltaran. No se habían dado cuenta de todo el ruido que habían hecho, pero, por supuesto, abajo debían haber oído los golpes y los gruñidos del trol. Un momento después, la profesora McGonagall entraba apresuradamente en la habitación, seguida por Snape y Quirrell, que cerraban la marcha. Quirrell dirigió una mirada al monstruo, se le escapó un gemido, apretándose el pecho. Snape se inclinó sobre el trol. La profesora McGonagall miraba a Ron y Harry Nunca la habían visto tan enfadada. Tenía los labios blancos. Las esperanzas de ganar cincuenta puntos para Gryffindor se desvanecieron rápidamente de la mente de Harry.

-¿qué paso aquí? - Dijo la profesora McGonagall, con una furia helada - ¿Por qué no estaban en sus dormitorios?

Snape dirigió a Harry una mirada aguda e inquisidora. Harry clavó la vista en el suelo. Entonces, una vocecita surgió de las sombras.

-fue mi culpa profesora McGonagall

-¡Hermione Granger! - Hermione finalmente se había puesto de pie.

-Yo vine a buscar al trol porque yo... yo pensé que podía vencerlo, leí sobre ellos y creí que podía vencerlos - Ron dejó caer su varita. ¿Hermione Granger diciendo una mentira a su profesora? - Si ellos no me hubieran encontrado, yo ahora estaría muerta. No tuvieron tiempo de ir a buscar ayuda. Estaba a punto de matarme cuando los tres llegaron.

-así que eso fue lo en verdad paso - dijo Draco

-y Hermione fue la que le mintió a McGonagall

  • dijo Neville asimilando todo

-al fin todos los secretos de los cuatro serán revelados - dijo Draco

-¿todos creyeron en la historia de Hermione? - pregunto Remus

-aja, el colegio creía que Harry, Ron y Anto fueron a salvar a Hermione en su intento de vencer al trol - Dijo Neville

-aun asi no debieron mentirme - dijo McGonagall enfadada

-vamos Minie les hubieras castigado - dijo James, la profesora no dijo nada ya que era cierto si los hubiera castigado - viste que tengo razón, continua Draco

Harry, Ron y Anto trataron de no poner cara de asombro.

-Bueno... en ese caso - dijo la profesora McGonagall, contemplando a los cuatro niños -…Hermione Granger; eres una tonta. ¿Cómo creías que ibas a derrotar a un trol gigante tú sola?

Hermione bajó la cabeza. Harry estaba mudo. Hermione era la última persona que haría algo contra las reglas, y allí estaba, fingiendo una infracción para librarlos a ellos del problema.

-siempre pensé que eras más prudente que tus compañeros por esto Gryffindor perderá cinco puntos - dijo la profesora McGonagall - Si no te ha hecho daño, mejor que vuelvas a la torre Gryffindor. Los alumnos están terminando la fiesta en sus casas.

Hermione se marchó. La profesora McGonagall se volvió hacia los tres.

-en cuanto a ustedes tres sepan que no muchos pueden derrotar a un trol y viven para contarlo… cinco puntos… como recompensa a cada uno… por la suerte que tuvieron… pueden irse

Salieron rápidamente y no hablaron hasta subir dos pisos. Era un alivio estar fuera del alcance del olor del trol, además del resto.

-Tendríamos que haber obtenido más de quince puntos - se quejó Ron.

-diez, querrás decir; una vez que se descuenten los de Hermione.

-Se portó muy bien al sacarnos de este lío - admitió Ron - Claro que nosotros 

las salvamos - dijo mirando a Anto 

-no tendríamos que haberlas salvado si no hubiéramos encerrado esa cosa con ellas - le recordó Harry.

-además Hermione y yo no estaríamos en el baño si tu no la hubiera insultado - Habían llegado al retrato de la Dama Gorda.

-Hocico de cerdo - dijeron, y entraron. La sala común estaba llena de gente y ruidos. Todos comían lo que les habían subido. Hermione, sin embargo, estaba sola, cerca de la puerta, esperándolos. Se produjo una pausa muy incómoda. Luego, sin mirarse, todos dieron: «Gracias» y corrieron a buscar platos para comer. Pero desde aquel momento Hermione Granger se convirtió en su amiga. Hay algunas cosas que no se pueden compartir sin terminar unidos, y derrumbar un trol de tres metros y medio es una de esas cosas.

-fin del capítulo - anuncio Draco

-yo quiero leer el siguiente - dijo Neville adelantándose a la pregunta de Dumbledore

-bien, pero leeremos después de comer - anuncio Dumbledore

-si al fin - gritaron los merodeadores. Apareció Kreacher con su comida

-oh es un gusto volver a verlo amo Draco - dijo Kreacher mientras hacia una reverencia

-el gusto es mío Kreacher la ama te envía saludos y te agradece por estar aquí ayudando

-no tienen que agradecer nada a Kreacher, Kreacher está encantado de servir a la ama, con su permiso - enseguida desapareció y todos miraban a Draco con la boca abierta

-¿Qué? - Les pregunto al ver sus caras - las cosas cambiaron en estos años, Neville tú ya sabias esto ¿Por qué me miras con esa cara?

-perdón pero no quería romper la imagen de confusión - todos rieron y empezaron a comer

Todos terminaron de comer, listos para continuar

-bien ya comimos, ya bebimos, así que ahora inicio… - empezó Neville pero se vio interrumpido por que la puerta de visitas se abrió de donde salió….