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Historia 161312 — capítulo 8

holaaa primeramente muchas gracias por su apoyo XD enserio muchas gracias por los comentarios y por las 62 personitas que la agregaron a sus favoritos (YEI cuando lo vi no me lo crei) GRACIAS!!!, pasando a otro punto les cuento que ya no podre actualizar seguido :( recien iniciaron mis clases en la U y bueno ya no tengo tanto tiempo pero no se preocupen que voy a tratar de subir uno o dos capítulos por semana no les voy a dejar con historia incompleta, espero me comprendan pero como les dije la continuo SI O SI bueno ya no las distraigo besos merodeadores. aqui esta el capitulo (diganme que tal les parecio :D)

Capítulo 8: El sombrero seleccionador

-no tiente a su suerte señor Black  mejor lea el siguiente capitulo

-está bien pero no me va a negar que lo que dije es cierto

-¡¡SIRIUS!!

-¡Minnie!-todo el salón empezó a reír

-el capítulo se llama**"**El sombrero seleccionador"

Todos los estudiantes siguieron las gradas como les había dicho Hagrid donde vieron que una bruja alta, de cabello negro y túnica verde esmeralda, los esperaba allí. Tenía un rostro muy severo, y el primer pensamiento de Harry fue que se trataba de alguien con quien era mejor no tener problemas.

-¡¡¡TREVOR!!!-grito un niño de cara redonda saliendo del grupo y alzando una rana que estaba a los pies de la bruja, la cual solo le lanzo una mirada severa y el niño se regresó con la mirada baja

-Bienvenidos a Hogwarts yo soy la profesora McGonagall -les dijo -El banquete de comienzo de año se celebrará dentro de poco, pero antes de que ocupéis vuestros lugares en el Gran Comedor deberéis ser seleccionados para vuestras casas. La Selección es una ceremonia muy importante porque, mientras estéis aquí, vuestras casas serán como vuestra familia en Hogwarts. Tendréis clases con el resto de la casa que os toque, dormiréis en los dormitorios de vuestras casas y pasaréis el tiempo libre en la sala común de la casa. Las cuatro casas se llaman Gryffindor, Hufflepuff, Ravenclaw y Slytherin. Cada casa tiene su propia noble historia y cada una ha producido notables brujas y magos. Mientras estéis en Hogwarts, vuestros triunfos conseguirán que las casas ganen puntos, mientras que cualquier infracción de las reglas hará que los pierdan. Al finalizar el año, la casa que obtenga más puntos será premiada con la copa de la casa, un gran honor. Espero que todos vosotros seáis un orgullo para la casa que os toque. La Ceremonia de Selección tendrá lugar dentro de pocos minutos, frente al resto del colegio. Os sugiero que, mientras esperáis, os arregléis lo mejor posible.

Los ojos de la profesora se detuvieron un momento en la capa de Neville, que estaba atada bajo su oreja izquierda, y en la nariz manchada de Ron. Con nerviosismo, Harry trató de aplastar su cabello.

-algo imposible

-porque lunático

-no es obvio canuto de seguro heredo el cabello de cornamenta -lo cual causo risa en todos

-¡oye! Mi cabello es muy bonito -dijo James enfadado pero solo causo más risas

-pero es muy rebelde y se nota de que es imposible peinarlo-le dijo Lily

-Volveré cuando lo tengamos todo listo para la ceremonia -dijo la profesora McGonagall -Por favor, esperad tranquilos - se dirigió a las puertas dobles donde desapareció y todos se empezaron a murmurar mientras se arreglaban

-es cierto lo que decían en el tren Harry Potter ha venido a Hogwarts -dijo un niño de inmediato los murmullos cambiaron a "¿Harry Potter?"

Se pusieron delante de él tres niños, Harry noto que el niño del medio era el mismo de la tienda de Túnicas pero esta vez se veía más interesado en el

-Ellos son Crabbe y Goyle -índico señalando a los niños que estaban detrás de él -yo soy Malfoy, Draco Malfoy

-así que por eso están aquí -les dijo Sirius a los Malfoy

-Sirius era obvio de que ese era el motivo no

-porque era obvio pelirroja

-a ver Sirius piensa un poco….futuro…..es obvio de que también habla de mi hijo -le dijo Narcissa

Ron dejo escapar una pequeña risa

-crees que mi nombre es gracioso, esa cara y esa ropa usada y vieja debe ser un Weasley -dijo mirando con rencor a Ron -veras que algunas familias son mejores que otras, yo te puedo ayudar a no equivocarte -le dijo a Harry mientras le extendía la mano

-gracias pero ya sé quién es el equivocado -le dijo Harry fríamente

-ven Anto - dijo Malfoy cuando la vio

-Draco, yo me quiero quedar con Harry -Harry noto que Draco iba a jalar a Antares pero él se interpuso por suerte para romper la tensión apareció la profesora McGonagall

-el momento llego formen una hilera

Con la extraña sensación de que sus piernas eran de plomo, Harry se puso detrás de Antares, con Ron tras él. Pasaron por las puertas dobles y entraron en el Gran Comedor. Harry nunca habría imaginado un lugar tan extraño y espléndido. Estaba iluminado por miles y miles de velas, que flotaban en el aire sobre cuatro grandes mesas, donde los demás estudiantes ya estaban sentados. En las mesas había platos, cubiertos y copas de oro. En una tarima, en la cabecera del comedor, había otra gran mesa, donde se sentaban los profesores. La profesora McGonagall condujo allí a los alumnos de primer año y los hizo detener y formar una fila delante de los otros alumnos, con los profesores a sus espaldas. Los cientos de rostros que los miraban parecían pálidas linternas bajo la luz brillante de las velas. Harry levantó la vista y vio un techo de terciopelo negro, salpicado de estrellas.

-el cielo está encantado para que aparezca el cielo nocturno-susurro Antares

-lose, lo leí en La Historia de Hogwarts-le susurro Hermione

Era difícil creer que allí hubiera techo y que el Gran Comedor no se abriera directamente a los cielos. Harry bajó la vista rápidamente, mientras la profesora McGonagall ponía en 

silencio un taburete de cuatro patas frente a los de primer año. Encima del taburete puso un sombrero puntiagudo de mago. El sombrero estaba remendado, raído y muy sucio. Durante unos pocos segundos, se hizo un silencio completo. Entonces el sombrero se movió. Una rasgadura cerca del borde se abrió, ancha como una boca, y el sombrero comenzó a cantar: 

Oh, podrás pensar que no soy bonito, 

pero no juzgues por lo que ves. 

Me comeré a mí mismo si puedes encontrar 

un sombrero más inteligente que yo. 

Puedes tener bombines negros, 

sombreros altos y elegantes. 

Pero yo soy el Sombrero Seleccionador de Hogwarts 

y puedo superar a todos. 

No hay nada escondido en tu cabeza 

que el Sombrero Seleccionador no pueda ver. 

Así que pruébame y te diré 

dónde debes estar. 

Puedes pertenecer a Gryffindor, 

donde habitan los valientes. 

Su osadía, temple y caballerosidad 

ponen aparte a los de Gryffindor. 

Puedes pertenecer a Hufflepuff 

donde son justos y leales. 

Esos perseverantes Hufflepuff 

de verdad no temen el trabajo pesado. 

O tal vez a la antigua sabiduría de Ravenclaw, 

Si tienes una mente dispuesta, 

porque los de inteligencia y erudición 

siempre encontrarán allí a sus semejantes. 

O tal vez en Slytherin 

harás tus verdaderos amigos. 

Esa gente astuta utiliza cualquier medio 

para lograr sus fines. 

¡Así que pruébame! ¡No tengas miedo! 

¡Y no recibirás una bofetada! 

Estás en buenas manos (aunque yo no las tenga). 

Porque soy el Sombrero Pensante. 

-esa canción está más bonita que la nuestra -dijo James

-ay que decirle al sombrero que nos haga otra

-eso no se puede señor Black

-porque profesor -le pregunto Remus

-porque el sombrero crea las canciones pensando en los nuevos estudiantes

-eso quiere decir que nosotros somos más bonitos que ustedes - les dijo Neville todos rieron menos los merodeadores

-mejor continuo

Todo el comedor estalló en aplausos cuando el sombrero terminó su canción. Éste se inclinó hacia las cuatro mesas y luego se quedó rígido otra vez. La profesora McGonagall se adelantaba con un gran rollo de pergamino.

-cuando yo les llame se acercaran les pondré el sombrero seleccionador y sabrán cuál es su casa-dijo-Granger, Hermione -Hermione fue corriendo hacia el taburete muy nerviosa

-rayos-escucho que decía Antares, se giró a verla y vio como le pasaba una bolsa a Malfoy el cual tenía una gran sonrisa

-GRYFFINDOR-grito el sombrero, en ese instante la mesa de la izquierda estalló en aplausos, donde Harry pudo ver a los gemelos

-Bones, Susan- grito la profesora, la niña se sentó en el taburete y la profesora le puso el sombrero, Harry noto como todos estaban atentos a la selección así que dejo de prestarle atención y hablar con Antares

-¿qué paso?- le pregunto Harry

-aposte con mi primo de que nos llamarían por orden de lista como en los años anteriores y el aposto de que sería por los cumpleaños y como ves el gano

-¿él es tu primo?-le pregunto Ron

-sí, sé que no se nota el parecido -les dijo con una sonrisa -yo y mi maldita suerte no podían llamar por orden de lista

-no porque yo saldría afectado, recuerda Weasley seria al final

-¿Cuándo naciste Ron? -le pregunto Harry

-el primero de marzo

-suertudo te llamaran por la mitad -le dijo Antares

-¿Cuándo naciste Antares? -le pregunto Harry

-el 15 de Agosto, los vagos de mis padres no me pudieron tener antes -dijo mientras se cruzaba de brazos y hacia un pequeño puchero

-jajajaja canuto eres un vago

-pero eso ya lo sabíamos cornamenta -le dijo Remus

-sí, pero yo no sabía que canuto era vago para te….

-¡¡señor Potter!! No es momento de hablar de esos asuntos

-la profesora  tiene razón mejor continuo leyendo -dijo Sirius todo rojo

-Nott, Teodore -dijo la profesora

-SLYTHERIN-grito el sombrero después de un rato

-yo sé que en esa casa fueron magos tenebrosos -le susurro Ron

-no es cierto, bueno no todos son magos tenebrosos -le dijo Antares

-claro que si -contradijo Ron, Antares le iba a responder pero la profesora McGonagall les miro así que se callaron

La selección seguía su curso normal y como Harry había nacido a finales de Julio estaría por el final, ya habían pasado un poco más de la mitad, unas gemelas Patil habían sido separadas una había entrado a Gryffindor y la otra había entrado Ravenclaw

-Weasley, Ronald -Harry vio como Ron se acercaba al taburete todo pálido y nervioso

-GRYFFINDOR-grito el sombrero, Ron corrió a la mesa y fue recibido por muchos aplausos de todos, sobre todo de sus hermanos ahora Ron sí que estaba más relajado, mientras la selección pasaba Un horrible pensamiento atacó a Harry, uno de aquellos horribles pensamientos que aparecen cuando uno está muy intranquilo. ¿Y si a él no lo elegían para ninguna casa? ¿Y si se quedaba sentado con el sombrero sobre los ojos, durante horas, hasta que la profesora McGonagall se lo quitara de la cabeza para decirle que era evidente que se habían equivocado y que era mejor que volviera en el tren?

-Malfoy, Draco -dijo la profesora, Harry salió de su trance y vio que faltaban unos 9 niños más

-SLYTHERIN-grito el sombrero apenas toco su cabeza

De inmediato Lucius mostro su sonrisa llena de orgullo seguido por Narcissa

-¿es cierto que todos los magos tenebrosos van a Slytherin? -le pregunto Harry a Antares

-pues claro que si querido ahijado

-no es cierto -dijo Neville sorprendiendo a todos

-¿porque dices eso? -le pregunto Lucius

-porque yo conozco a un Slytherin que no es un mago tenebroso en realidad,  solo que motivos personales lo llevaron a serlo- le respondió -deben saber que no hay que juzgar antes de saber los verdaderos motivos, todo tiene su explicacion- les dijo a todos -continuemos

-no, la verdad es que van ahí las personas que tienen las características de esa casa

-Perks, Sally-Anne

-¿Qué características?- le pregunto el sombrero solo había dicho astucia

-veras, a Gryffindor van los valientes, osados, los que no se dan por vencidos, a Hufflepuff van los Justos, Leales, los que siempre trabajan de forma honrada, a Ravenclaw van los inteligentes, sabios, los que tienen una mente dispuesta y a Slytherin van los astutos, ambiciosos, los que piensan antes de actuar, sobre todo para ver lo que más les conviene

-ah-Harry entendió que si les conviene los de Slytherin se convertirían en magos tenebrosos, tal vez por eso todos los veían como malos

-Longbottom Neville

-bueno los de Slytherin también creen en la pureza de la sangre-murmuro Antares

-¿pureza de la sangre?

-una cosa estúpida

-GRYFFINDOR -Neville salió corriendo, todavía con el sombrero puesto y tuvo que devolverlo, entre las risas de todos

-Potter, Harry -grito la profesora

-luego te explico, suerte

Mientras Harry se adelantaba, los murmullos se extendieron súbitamente como fuegos artificiales. "¿Ha dicho Potter?, ¿Ese Harry Potter?"Lo último que Harry vio, antes de que el sombrero le tapara los ojos, fue el comedor lleno de gente que trataba de verlo bien. Al momento siguiente, miraba el oscuro interior del sombrero. Esperó.

-Mm -dijo una vocecita en su oreja -Difícil. Muy difícil. Lleno de valor, lo veo. Tampoco la mente es mala. Hay talento, oh vaya, sí, y una buena disposición para probarse a sí mismo, esto es muy interesante... Entonces, ¿dónde te pondré? Harry se aferró a los bordes del taburete y pensó: «En Slytherin no, en Slytherin no».

-entonces Harry no ira a Slytherin

-¿porque estas tan seguro canuto? -le pregunto James

-porque cuando el sombrero decidía en que casa ponerme yo le pedí que no me envié a Slytherin, el sombrero toma en cuenta tu opinión

-vaya yo no sabía eso -dijo Lily

-yo tampoco -dijo Alice

-acaso creían que el sombrero los pone donde él quiere -dijo Dumbledore a todos

  • claro que no, solo que pensé que era de acuerdo a tu personalidad -le dijo Remus

-eso también se toma en cuenta -les dijo el profesor

-En Slytherin no, ¿eh? -dijo la vocecita -¿Estás seguro? Podrías ser muy grande, sabes, lo tienes todo en tu cabeza y Slytherin te ayudaría en el camino hacia la grandeza. No hay dudas, ¿verdad? Bueno, si estás seguro, mejor que seas ¡GRYFFINDOR!

Harry oyó al sombrero gritar la última palabra a todo el comedor. Se quitó el sombrero y anduvo, algo mareado, hacia la mesa de Gryffindor. Estaba tan aliviado de que lo hubiera elegido y no lo hubiera puesto en Slytherin, que casi no se dio cuenta de que recibía los saludos más calurosos hasta el momento. Percy el prefecto se puso de pie y le estrechó la mano vigorosamente, mientras los gemelos Weasley gritaban: « ¡Tenemos a Potter! ¡Tenemos a Potter!». Harry se sentó al lado de Percy y de Hermione con Ron al frente de él.

Podía ver bien la Mesa Alta. En la punta, cerca de él, estaba Hagrid, que lo miró y levantó los pulgares. Harry le sonrió. Y allí, en el centro de la Mesa Alta, en una gran silla de oro, estaba sentado Albus Dumbledore. Harry lo reconoció de inmediato, por el cromo de las ranas de chocolate. Ya solo quedaban 2 niñas; Parkinson, Pansy  fue seleccionada a Slytherin y llego el momento de Antares

-Black Antares

-la única que queda -dijo Antares cuando se acercaba

-una Black de seguro ira a Slytherin-dijo un chico que estaba al lado de los gemelos

-¿Por qué creen que ira a Slytherin?-le pregunto Harry a Percy

-los Black son una de las familias más antiguas en el mundo de la magia, me sorprende que aun exista una descendiente directa, pero bueno… los Black  creen en la pureza de la sangre y solo se juntan con familias como ellos, además son muy prejuiciosos, arrogantes, se creen mucho por su sangre por eso todos han ido a Slytherin

-eso no es cierto yo conozco a un Black que no es así -dijo James

-es que canuto es un Black especial-aseguro Remus

-aunque eso no le quita su arrogancia y su ego

-cállate Quejicus -le dijeron James y Remus mientras sacaban sus varitas

-pues ahora hay dos Black especiales -les dijo Neville evitando que James hechice a Severus

A Harry le extraño esa descripción de los Black, su amiga era una Black pero no era así

-GRYFFINDOR- grito el sombrero todos los estudiantes estaban en silencio de seguro que muchos creían que iba a estar en Slytherin, pero Harry no podía estar más feliz su amiga estaba en la misma casa que él así que empezó a aplaudir junto con Ron (el igual estaba feliz de que Antares este en Gryffindor)y todos  los de Gryffindor empezaron a aplaudir y a festejar con ellos de que una Black estuviera en su casa, Harry noto que la profesora McGonagall y el profesor Dumbledore también tenían una sonrisa como si supieran que ella iría a Gryffindor

Antares se sentó al lado de Ron mientras todos le saludaban. La profesora McGonagall enrolló el pergamino y se llevó el Sombrero Seleccionador. Harry miró su plato de oro vacío. Acababa de darse cuenta de lo hambriento que estaba. Los pasteles le parecían algo del pasado. Albus Dumbledore se había puesto de pie. Miraba con expresión radiante a los 

alumnos, con los brazos muy abiertos, como si nada pudiera gustarle más que verlos 

allí. 

-¡Bienvenidos! -Dijo -¡Bienvenidos a un año nuevo en Hogwarts! Antes de comenzar nuestro banquete, quiero deciros unas pocas palabras. Y aquí están, ¡Papanatas! ¡Llorones! ¡Baratijas! ¡Pellizco!... ¡Muchas gracias! Se volvió a sentar. Todos aplaudieron y vitorearon. Harry no sabía si reír o no. 

-Está... un poquito loco, ¿no? -preguntó con aire inseguro a Percy. 

-¿Loco? -dijo Percy con frivolidad -¡Es un genio! ¡El mejor mago del mundo! Pero está un poco loco, sí.

-¡Percy!- grito Molly -lo lamento mucho profesor

-no se preocupe señora Weasley, siempre supe que algo andaba mal en mi cabeza -dijo Dumbledore con lo que todos rieron

-aun así no es motivo para que Harry diga que está un poquito loco -dijo Lily

-tampoco Percy debió decir eso usted es el profesor y merece respeto -dijo Arthur

-gracias, y repito no se preocupen

¿Patatas, Harry? 

Harry se quedó con la boca abierta. Los platos que había frente a él de pronto estuvieron llenos de comida. Nunca había visto tantas cosas que le gustara comer sobre una mesa: carne asada, pollo asado, chuletas de cerdo y de ternera, salchichas, tocino y filetes, patatas cocidas, asadas y fritas, pudín, guisantes, zanahorias, salsa de carne, salsa de tomate y, por alguna extraña razón, bombones de menta. Los Dursley nunca habían matado de hambre a Harry, pero tampoco le habían permitido comer todo lo que quería. Dudley siempre se servía lo que Harry deseaba, aunque no le gustara. Harry llenó su plato con un poco de todo, salvo los bombones de menta, y comenzó a comer. Todo estaba delicioso. 

Cuando Ron iba alzar otra pierna de pollo una cabeza se asomó diciendo

-Hola bienvenidos a Gryffindor -todos los estudiantes observaron cómo varios fantasmas entraban al gran comedor y sobre volaban las mesas

-Creo que no me he presentado, ¿verdad? Sir Nicholas de Mimsy-Porpington a su servicio. Fantasma Residente de la Torre de Gryffindor -dijo mientras se levantaba y se iba

-¡Yo sé quién es usted! -dijo súbitamente Ron -¡Usted es Nick Casi Decapitado!

-Yo preferiría que me llamaran Sir Nicholas

-¿dijo Casi? Y por qué te dicen así -le pregunto Hermione

-por esto -dijo enfadado. Se agarró la oreja izquierda y tiró. Teda su cabeza se separó de su cuello y cayó sobre su hombro, como si tuviera una bisagra. Era evidente que alguien había tratado de decapitarlo, pero que no lo había hecho bien. Pareció complacido ante las caras de asombro y volvió a ponerse la cabeza en su sitio -¡Así que nuevos Gryffindors! Espero que este año nos ayudéis a ganar el campeonato para la casa. Gryffindor nunca ha estado tanto tiempo sin ganar. ¡Slytherin ha ganado la copa seis veces seguidas! El Barón Sanguinario se ha vuelto insoportable... Él es el fantasma de Slytherin.

La sonrisa de los Slytherins era grande mientras que los merodeadores estaban en shock

-Minnie cómo es posible que usted permita eso

-disculpe señor Black- dijo McGonagall perpleja

-como pudo permitir que Slytherin se llevara la copa de la casa durante 6 años seguidos

-para su información señor Potter yo no soy la encargada de decidir quién se lleva la copa, eso lo logran los estudiantes que respetan las reglas y prestan atención en clases

  • y como eso les hace falta a Gryffindor

-cállate Quejicus -gruñeron los merodeadores

Harry miró hacia la mesa de Slytherin y vio un fantasma horrible sentado allí, con ojos fijos y sin expresión, un rostro demacrado y las ropas manchadas de sangre plateada. Estaba justo al lado de Malfoy que, como Harry vio con mucho gusto, no parecía muy contento con su presencia. Cuando hubieron comido todo lo que quisieron, los restos de comida desaparecieron de los platos, dejándolos tan limpios como antes. Un momento más tarde aparecieron los postres. Trozos de helados de todos los gustos que uno se pudiera imaginar; pasteles de manzana, tartas de melaza, relámpagos de chocolate, rosquillas de mermelada, bizcochos borrachos, fresas, jalea, arroz con leche... Mientras Harry se servía una tarta, la conversación se centró en las familias.

-Yo soy mitad mago -dijo Seamus -Mi padre es muggle mi Mamá una bruja por poco se muere cuando se enteró -Los demás rieron.

-¿Y tú, Neville? —dijo Ron.

-Bueno, mi abuela me crio y ella es una bruja -dijo Neville - pero la familia creyó que yo era todo un muggle, durante años. Mi tío abuelo Algie trataba de sorprenderme descuidado y forzarme a que saliera algo de magia de mí. Una vez casi me ahoga, cuando quiso tirarme al agua en el puerto de Blackpool, pero no pasó nada hasta que cumplí ocho años. El tío abuelo Algie había ido a tomar el té y me tenía cogido de los tobillos y colgando de una ventana del piso de arriba, cuando mi tía abuela Enid le ofreció un merengue y él, accidentalmente, me soltó. Pero yo reboté, todo el camino, en el jardín y la calle. Todos se pusieron muy contentos. Mi abuela estaba tan feliz que lloraba. Y tendríais que haber visto sus caras cuando vine aquí. Creían que no sería tan mágico como para venir. El tío abuelo Algie estaba tan contento que me compró mi sapo.

-¿Por qué creciste con tu abuela?- pregunto Alice a Neville

-eso no les puedo decir, pero créanme que pronto se enteraran

-está bien -se resignó Alice

-pero yo hablare con el tío Algie de las formas de sacarte la magia -le dijo Frank

Harry, que comenzaba a sentirse reconfortado y somnoliento, miró otra vez hacia la Mesa Alta. Hagrid bebía copiosamente de su copa. La profesora McGonagall hablaba con el profesor Dumbledore. El profesor Quirrell, con su absurdo turbante, conversaba con un profesor de grasiento pelo negro, nariz ganchuda y piel cetrina. Todo sucedió muy rápidamente. El profesor de nariz ganchuda miró por encima del turbante de Quirrell, directamente a los ojos de Harry... y un dolor agudo golpeó a Harry en la cicatriz de la frente.

-¡Ay! -Harry se llevó una mano a la cabeza.

-¿Qué ha pasado? -preguntó Percy

-N-nada.

El dolor desapareció tan súbitamente como había aparecido. Era difícil olvidar la sensación que tuvo Harry cuando el profesor lo miró, una sensación que no le gustó en absoluto.

-¿Quién es el que está hablando con el profesor Quirrell? -preguntó a Percy.

- es el profesor Snape. Su materia es Pociones, pero no le gusta... Todo el mundo sabe que quiere el puesto de Quirrell. Snape sabe muchísimo sobre las Artes Oscuras.

Harry vigiló a Snape durante un rato, pero el profesor no volvió a mirarlo.

-oh no Quejicus de profesor pobre de mi hijo

-James no seas exagerado estoy segura de que Severus es un gran maestro-dijo Lily mientras sonreía a Severus

-pero no escuchaste pelirroja hasta los estudiantes saben de qué Quejicus sabe de las artes oscuras -dijo Sirius que miraba a Severus con odio

Por último, también desaparecieron los postres, y el profesor Dumbledore se puso nuevamente de pie. Todo el salón permaneció en silencio.

-Ejem... sólo unas pocas palabras más, ahora que todos hemos comido y bebido. Tengo unos pocos anuncios que haceros para el comienzo del año. Los de primer año debéis tener en cuenta que los bosques del área del castillo están prohibidos para todos los alumnos. Y unos pocos de nuestros antiguos alumnos también deberán recordarlo -Los ojos relucientes de Dumbledore apuntaron en dirección a los gemelos Weasley.

-El señor Filch, el celador, me ha pedido que os recuerde que no debéis hacer magia en los recreos ni en los pasillos. Y por último, quiero deciros que este año el pasillo del tercer piso, del lado derecho, está fuera de los límites permitidos para todos los que no deseen una muerte muy dolorosa.

-¿Lo decía en serio? -murmuró Harry a Percy.

-Eso creo -dijo Percy, mirando ceñudo a Dumbledore-Es raro, porque habitualmente nos dice el motivo por el que no podemos ir a algún lugar. Por ejemplo, el bosque está lleno de animales peligrosos, todos lo saben. Creo que, al menos, debió avisarnos a nosotros, los prefectos.

-¡Y ahora, antes de que vayamos a acostarnos, cantemos la canción del colegio! -exclamó Dumbledore. Harry notó que las sonrisas de los otros profesores se habían vuelto algo forzadas. Dumbledore agitó su varita, como si tratara de atrapar una mosca, y una larga tira dorada apareció, se elevó sobre las mesas, se agitó como una serpiente y se transformó en palabras. -¡Que cada uno elija su melodía favorita! -dijo Dumbledore - ¡Y allá vamos!

Y todo el colegio vociferó: 

Hogwarts, Hogwarts, Hogwarts, 

enséñanos algo, por favor. 

Aunque seamos viejos y calvos 

o jóvenes con rodillas sucias, 

nuestras mentes pueden ser llenadas 

con algunas materias interesantes. 

Porque ahora están vacías y llenas de aire, 

pulgas muertas y un poco de pelusa. 

Así que enséñanos cosas que valga la pena saber, 

haz que recordemos lo que olvidamos, 

hazlo lo mejor que puedas, nosotros haremos el resto, 

y aprenderemos hasta que nuestros cerebros se consuman. 

Cada uno terminó la canción en tiempos diferentes. Al final, sólo los gemelos Weasley seguían cantando, con la melodía de una lenta marcha fúnebre. Dumbledore los dirigió hasta las últimas palabras, con su varita y, cuando terminaron, fue uno de los que aplaudió conmás entusiasmo.

-¡Ah, la música! -dijo, enjugándose los ojos -¡Una magia más allá de todo lo que hacemos aquí! Y ahora, es hora de ir a la cama. ¡Salid al trote!

Los de primer año de Gryffindor siguieron a Percy a través de grupos bulliciosos, salieron del Gran Comedor, pero antes de llegar a las gradas se encontraron con los de Slytherin

-Anto, mi padre puede hablar con Dumbledore y hacer que entres a Slytherin, le mandare una lechuza -le dijo Malfoy a Antares cuando paso por su lado

-no Draco yo me quiero quedar en Gryffindor aquí están mis amigos -le dijo mientras miraba a Harry y a Ron con una sonrisa

-pero tú sabes que nuestra familia siempre ha entrado a Slytherin

-tú sabes que eso no es cierto, yo me quedo en Gryffindor, nos vemos en las clases -dijo enfadada y se fue con los de su casa

-¿tu familia siempre ha entrado a Slytherin?- le pregunto Harry mientras subían  por la escalera de mármol.

-si-dijo seria-pero en realidad ya somos dos que rompemos esa estúpida tradición-le dijo con una sonrisa

-¿otro Black entro a Gryffindor antes que tú?-pregunto Ron asombrado era obvio que no sabía eso y tal vez iba ser el único de Hogwarts aparte de Harry que lo sabría

-si, por eso estoy feliz de estar en Gryffindor, al igual que mi padre -dijo con una sonrisa - ¡ay! ¡Estoy muy orgullosa de ser una leona! -dijo mientras pasaba sus brazos por los hombros de Harry y Ron

-jajajaja canuto mis diez galeones -dijo James que le extendía la mano a Sirius pero el otro se quedó en estado de Shock-¡¡¡SIRIUS!!!

-QUE, que paso- dijo Sirius todo aturdido

-QUE ME DES MIS DIEZ GALEONES

-porque, si tú y yo no apostamos nada

-es cierto cornamenta tú y canuto no apostaron sobre si Antares era o no la hija de Sirius -le dijo Remus igual con su sonrisa

-perdón, me confundí -dijo James con una sonrisa

-mejor sigo leyendo -dijo Sirius más feliz de lo que nunca ha estado, y no era para menos el "el alma libre" iba a tener una hija y eso lo hacia uno de los hombres más felices, todos al notar la felicidad de Sirius sonrieron mas

Las piernas de Harry otra vez parecían de plomo, pero sólo por el exceso de cansancio y comida. Estaba tan dormido que ni se sorprendió al ver que la gente de los retratos, a lo largo de los pasillos, susurraba y los señalaba al pasar; o cuando Percy en dos oportunidades los hizo pasar por puertas ocultas detrás de paneles corredizos y tapices que colgaban de las paredes. Subieron más escaleras, bostezando y arrastrando los pies y, cuando Harry comenzaba a preguntarse cuánto tiempo más deberían seguir, se detuvieron súbitamente. Unos bastones flotaban en el aire, por encima de ellos, y cuando Percy se acercó comenzaron a caer contra él.

-Peeves -susurró Percy a los de primer año -Es un duende, lo que en las películas llaman poltergeist. -Levantó la voz -Peeves, aparece. 

La respuesta fue un ruido fuerte y grosero, como si se desinflara un globo. 

-¿Quieres que vaya a buscar al Barón Sanguinario?- Se produjo un chasquido y un hombrecito, con ojos oscuros y perversos y una boca ancha, apareció, flotando en el aire con las piernas cruzadas y empuñando los bastones.

-¡Oooooh! -dijo, con un maligno cacareo -¡Los horribles novatos! ¡Qué divertido! 

De pronto se abalanzó sobre ellos. Todos se agacharon. 

-Vete, Peeves, o el Barón se enterará de esto. ¡Lo digo en serio! -gritó enfadado Percy, Peeves hizo sonar su lengua y desapareció, dejando caer los bastones sobre la cabeza de Neville. Lo oyeron alejarse con un zumbido, haciendo resonar las armaduras al pasar.

**-Tenéis que tener cuidado con Peeves -dijo Percy, mientras seguían avanzando -El Barón Sanguinario es el único que puede controlarlo, ni siquiera nos escucha a los prefectos. Ya llegamos. -**Al final del pasillo colgaba un retrato de una mujer muy gorda, con un vestido de seda rosa.

-¿Santo y seña? -preguntó.

-Caput draconis -dijo Percy, y el retrato se balanceó hacia delante y dejó ver un agujero redondo en la pared. Todos se amontonaron para pasar (Neville necesitó ayuda) y se encontraron en la sala común de Gryffindor; una habitación redonda y acogedora, llena de cómodos sillones -Bien los niños dormirán del lado izquierdo y las niñas del lado derecho

Percy condujo a las niñas a través de una puerta, hacia sus dormitorios, y a los niños por otra puerta. Al final de una escalera de caracol (era evidente que estaban en una de las torres) encontraron, por fin, sus camas, cinco camas con cuatro postes cada una y cortinas de terciopelo rojo oscuro. Sus baúles ya estaban allí. Demasiado cansados para conversar, se pusieron sus pijamas y se metieron en la cama.

-Una comida increíble, ¿no? -Murmuró Ron a Harry, a través de las cortinas -¡Fuera, Scabbers! Te estás comiendo mis sábanas.

Harry estaba a punto de preguntar a Ron si le quedaba alguna tarta de melaza, pero se quedó dormido de inmediato.

-Ese es el final del capítulo -dijo Sirius

-¿muy bien ahora quien leerá el siguiente?

-yo profesor -dijo McGonagall

-bien aquí tiene Minnie -le dijo Sirius mientras le entregaba el libro

-ay canuto tú sabes que no me gusta decir te lo dije pero te lo dije -le dijo James

-si canuto que se siente saber que tendrás una hija -le dijo Remus -y eso que tú no lo aceptabas

-ya me equivoque, pero desde ahora les digo que es mi orgullo

-¿porque? Si al parecer la que la educara seré yo no tú y créeme que me encargare de que sea una verdadera Black -le dijo Narcissa

  • pues se nota que hiciste un mal trabajo, porque a pesar de haber sido educada por ti no cree en esas estupideces de la sangre pura -le dijo mirándola con superioridad -y para que lo sepas estoy orgulloso, porque le gusta ser una leona, porque se nota que tiene el alma merodeador-dijo con una sonrisa mirando a sus amigos- y estoy muy orgulloso solo por saber que es mi hija

-me alegra que piense así señor Black -le dijo McGonagall con una amplia sonrisa -bien inicio el capítulo se llama….