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Una vida sin magia — capítulo 16
En hogwarts, después de enviarles la carta a sus padres se fue al comedor, cuando se choco con alguien.−Lo siento. −Dijo Scorpius mirándolo.
−No pasa nada, iba distraído, este juego me tiene muy enganchado. −El niño se lo enseño.
−Lo conozco. −Dijo Scorpius y le sonrió. −Scorpius Malfoy.
−Marc Johnson, tu padre es quien crea estos juegos tan guays.
El rubio sonrió. −Si mi padre los crea.
−No sabía que tuvieras poderes, entonces eres como yo.
−Estúpido, no puedes compararte con él. −Dijo un chico mayor de slytherin. −El es un Malfoy, su familia lleva siglos en Hogwarts, en slytherin, es un sangre limpia.
−Lo siento. −Dijo Marc agachando la mirada.
−No te preocupes. −Le sonrió y miro al chico de slytherin. −Te equivocas, es verdad que mi padre es Draco Malfoy, pero no soy un sangre limpia como los llamas tu, mi madre es Hermione Granger, la primera bruja en su familia, que estuvo en gryffindor.
−Eres un sangre sucia. −Escupió el slytherin.
−Así es, soy un sangre sucia, pero nunca llegaras a estar a mi altura, por mi sangre corre sangre de grandes familias, los Malfoy y los Black. -Lo miro con ojos frío y luego sonrió. −Y no me importa lo que me digas, estoy orgulloso de mis padres. −Y miro a Marc. −Mi padre siempre me dice que el cometió muchos errores, pero que cuando conoció a mi madre se dio la oportunidad de cambiar.
−Scorpius. −Grito una chica que llegaba corriendo.
−Ariadna, felicidades por entrar en ravenclaw, mi tía Luna estuvo allí y mi madre me dice siempre que allí entran los más inteligentes, y que a ella por casi la envían allí, pero termino en gryffindor.
−Felicidades por entrar en slytherin. −Dijo la niña.
−Gracias, mi padre, mi abuelo, mi bisabuelo, y mi tatatarabuelo, o sea todos estuvieron allí. −Dijo riéndose. −Yo prefería otra casa, pero bueno. −Y miro a Mark. −Podemos jugar juntos, me he traído algunos juegos de mi casa, que aquí aun no han salido, además mi padre me ha hecho algunos que nunca saldrán a la venta.
−¿No te importa que este en gryffindor? −Pregunto Marc.
El niño se rió. −No, mi madre estuvo en gryffindor, mi tío Sirius, mi tío Remus también lo estuvieron y son súper guays. −Y miro a los mayores. −Mi padre me ha explicado bien, lo que se espera de un slytherin, que sea frío sin sentimientos y que se porte mal con todos que no sean sangre limpia, pero yo paso, ni siquiera soy un sangre limpia, así que podéis olvidarme. −Y miro a los chicos. −Vamos a desayunar, si no llegaremos tarde a clase.
−Vamos. −Y los tres se fueron.
Dumbledore que lo había escuchado todo, sonrió, Scorpius Malfoy tenía lo mejor de dos de sus alumnos más brillantes.
En la mansión Black, estaban desayunando, cuando recibieron la lechuza de Scorpius.
Draco la cogió y la abrió y empezó a leer en voz alta.
Querida familia:
Me gusta mucho el castillo, en casa no hay nada parecido, y me gustan mucho los fantasmas, he visto a algunos, y no dan miedo.
He entrado en Slytherin, yo quería entrar en otra casa para cambiar eso, pero la tradición tendrá que seguir.
Ariadna ha entrado en ravenclaw.
Besos, Scorpius.
Hermione suspiro y sonrió.
−Yo también esperaba que la tradición se rompiera, tendremos que esperar con los demás.
Draco sonrió y guardo la carta. −Ahora ya podemos irnos. −Y miro a sus tíos. −La chimenea ya está conectada, así que vendremos si hay alguna emergencia, si no seguiremos usando el avión privado.
−Terminar de desayunar, que os llevaremos al aeropuerto. −Dijo Sirius sonriendo a su sobrino.
−Sí.
OOO
Faltan cuatro días para la boda del décimo aniversario del gran empresario Draco Malfoy y su mujer la abogada Hermione Granger, la pareja celebrara la ceremonia religiosa en la iglesia que está cerca del centra park.
Según de lo que nos hemos enterado, mucha gente importante asistirá a la boda del año, desde jugadores de básquet, pasando por músicos famosos, estrellas de cine, hasta empresarios extranjeros, así que aprovechen si están en la ciudad, acérquense seguro que ven a alguno de sus ídolos.
Hermione exasperada apago la radio, y miro a sus amigas. Al final será un circo.
−Nada de circo. −Dijo Pansy y la miro. −Tu jefe de seguridad, se está ocupando de todo, además Theo y Blaise les han dejado los suyos, mas de 20 hombres vigilaran que todo esté bien.
−Eso espero. −Y miro a su marido que estaba leyendo el periódico, mientras desayunaban. −¿No vas a decir nada?
El hombre dejo el periódico y le sonrió. −No, tu dime qué quieres que haga y yo voy.
−Hombres. −Hermione puso los ojos en blanco y cogió la lista que llevaba con ella. −Tienes que ir con los niños a buscar los trajes.
−Ya tengo cita para esta tarde. −Dijo Draco cogiendo su café y dándole un trago. −Blaise y Theo irán conmigo. −Y miro a su mujer. −¿Cuándo vendrán mis tíos?
−Mañana estarán aquí, el avión de la empresa trae a todos, a la familia, a los Wesleay, a los profesores de Hogwarts, a Neville y más gente.
Al escuchar eso Draco se rio. −¿Sabes que pasara cuando mi padrino y Sirius estén allá arriba todos juntos?
Pansy y Luna miraron a su amigo y se rieron. −Vamos a tener que celebrar un funeral en vez de una boda.
−Lo más seguro. −Hermione se rió y los miro. −Igual nadie va a estropear mi boda, tenemos alrededor de 500 invitados, gente mágica y otra tanta que no lo es, y si tengo que petrificar a alguien lo hago, pero nadie me la estropea.
−Nadie te la va a estropear. −Draco la miro. −Yo me encargo de ello.
−Sí.
El hombre se levanto y miro a todas. −Tengo que ocuparme de algunas cosas, nos vemos pasado mañana en la cena.
−Nos vemos.
Draco beso a su mujer y se fue.
Hermione las miro. −Ahora iremos a hacer todo lo que tenemos que hacer, que son muchas cosas.
−Sí. −Y se pusieron a terminar de desayunar.
Al día siguiente, en un aeropuerto privado, Draco estaba esperando a que el avión que traía a sus invitados, aterrizara.
−Jefe ya están aquí. −Dijo Oliver.
El hombre sonrió y asintió. −Vamos a buscarlos.
El avión aterrizo y la compuerta se abrió, los primeros en bajar fueron Sirius y Susan con los niños.
Los niños al ver a su primo mayor se acercaron corriendo.
−Draco, Draco. −Y lo abrazaron.
El hombre les sonrió y miro a todos sus invitados, se quito las gafas de sol y los saludo. −Ahora os llevaremos a un hotel, hay camas suficientes para todos. −Y miro a Sirius. −¿Os vais a vuestra casa?
−Sí.
Draco llamo a uno de sus guardaespaldas. −Nick, déjales tu coche, tu vendrás con nosotros.
−Si jefe. Y saco las llaves de su coche y se lo entrego a su antigua jefa.
−Cuidaremos de él. −Susan le sonrió y abrazo a Draco. −Me alegro de verte.
−Yo también. −Y le dio un beso en la mejilla, y miro a Remus. −¿Dónde os quedáis?
−Se vienen con nosotros. −Dijo Sirius.
−Ok, mañana os esperamos en casa, Hermione está terminando unas cosas, y pasado mañana es la cena en casa.
−Sí, ahora me voy a dormir. −Sirius bostezando cogió a sus hijos y se fueron a buscar el coche.
Draco sonrió a su padrino. −Tú te vendrás conmigo, hace mucho que no hablamos.
El hombre asintió y miro a una mujer. −Iremos con ellos.
−Como quieras.
−Draco, nosotras queremos ver a Pansy. −Dijo Astoria sonriéndole.
−Ok. −Y miro a otro de sus guardaespaldas. −Tim, llévales con Blaise.
−Sí señor. −Y miro a las chicas. −Vengan conmigo.
−Sí. −Astoria le dio un beso a Draco en la mejilla. −Gracias por invitarnos.
El hombre le sonrió. −Es todo un placer.
Cuando las mujeres se fueron.
Draco miro al resto de invitados. −Ahora mi gente os llevara a un hotel, es un buen lugar, mañana cuando hayáis descansado podréis conocer la ciudad.
−Gracias. −Dijo Neville sonriéndole.
−De nada. −Y les sonrió. −No os perdáis. −Y miro a su padrino. −Vamos, seguro que estáis cansados.
−Sí.
Y se fueron.
A la tarde siguiente, en la hermosa mansión de Draco y Hermione, todos estaban colocando las mesas y sus adornos, bajo la atenta supervisión de Sam.
Justo cuando terminaban de colocar todo, el autobús con los invitados entraba en la gran propiedad de los Malfoy, al bajar del autobús, muchos se quedaron parados, habían escuchado muchos rumores de que Draco tenía mucho dinero, pero al ver esta casa lo dejaba claro.
Las dobles puertas se abrieron y apareció Sirius sonriendo. −Pasar, los novios aun se están terminando de preparar, pero pronto estarán, mientras disfrutaremos de un refrigerio.
Dumbledore miro la casa y miro a Sirius. −Es hermosa.
−Mucho. −Sirius le sonrió. −A mi sobrino le ha ido muy bien, sin necesidad de usar su apellido. −Y entro en la casa, donde el hombre los llevo al jardín donde había más gente, sentada. −Ir colocándoos, hay espacio para todos.
Cuando todos se sentaron, Draco y Hermione salieron, al verlos todos aplaudieron, lo novios se acercaron a la mesa principal, donde estaba la familia sentada.
El hombre miro a todos. −Hace diez años, nos casamos, pero no pudimos invitar a todos aquellos que queríamos haber invitado, por eso esta vez, hemos querido hacer bien las cosas, amigos de hoy y amigos de siempre, espero que disfrutéis de esta hermosa cena, y no bebáis mucho, que mañana es la boda, no nos gustaría que algún invitado se la perdiera.
Los invitados aplaudieron y se sentaron, después del novio.
Hermione le sonrió. −Has dicho algo hermoso.
Draco le sonrió. −Yo todo lo que digo es hermoso.
La leona se rio. −Sigues tan presumido como siempre.
−Lo sé. −Y se rio.
Muchos al ver a Draco riéndose se extrañaron, nunca lo habían visto así, para muchos era el príncipe de los serpientes antisocial con todo el mundo y sin sentimientos.
−Aquí tiene. −Dijo uno de los camareros. −Y le puso un plato delante.
Draco le sonrió. −Gracias.
−De nada señor, espero que le guste.
−Sí.