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Una vida sin magia — capítulo 17

Un rato después cuando la cena termino, Draco se levanto y miro a sus invitados. −Ahora es hora del baile y disfrutar de esta hermosa velada. −Y la música empezó a sonar.El hombre miro a su prometida. −¿Me acompañas?

−Te acompaño. −Se levanto y se fueron al lugar que habían preparado para el baile.

Llevaban un rato bailando, cuando Hermione lo miro. −No puedo más, si sigo bailando, mañana no podré ponerme esos zapatos que me he comprado.

Draco le sonrió y la beso. −Vamos a descansar.

−Sí. −Y se fueron a sentar, donde Victor Krum estaba hablando con Harry y Cedric.

−Os venimos a hacer compañía. −Dijo Draco y ayudo a sentarse a su mujer. −Estamos muy cansados, llevamos una semana de caos.

Cedric los miro. −Hermosa casa, pero un poco grande.

Hermione se rio. −Es cosa de Draco, que se enamoro de ella.

Draco lo miro. −Siempre me dice lo mismo, así que ya estoy acostumbrado.

−Tío Draco. −Lyra se le acerco y lo abrazo fuerte.

El hombre lo miro sonriendo. −¿Quieres algo?

−Pastel, mi papi dice que hay un inmenso pastel. −Y la niña estiro los brazos imitando un gran pastel.

−El pastel es mañana.

−Jo.

Draco la cogió y la sentó en sus piernas. −Mañana habrá mucho pastel. −Y le sonrió. −¿Dónde has dejado a tus primas?

−Están por ahí.

Al escuchar eso los adultos la miraron. −¿Dónde es por ahí? −Pregunto Hermione.

Lyra se rió. −Pues por ahí.

−Es como mi tío. −Dijo Draco suspirando, y miro a su prima. −Lyra, o me dices o que te quedas sin pastel mañana.

−Pohhh. −Y lo miro. −Han entrado en la casa.

Hermione le sonrió y se levanto. −Ya las voy a buscar yo. −Y miro a Lyra. −¿Dónde exactamente?

−En la cocina.

La leona asintió y se fue, no tardo mucho en entrar en la cocina y vio a las niñas, sentadas debajo de la cocina riéndose, acercándose las miro. −¿Qué hacéis aquí?

−Mami queremos pastel.

−No hay pastel, es mañana.

−Johh, nosotras queremos ahora.

−Lo sé, pero es mañana, así que salir de allí, y salir al jardín.

Las niñas asintiendo salieron y se fueron corriendo, al llegar donde Draco cogieron a Lyra y se fueron corriendo las tres juntas.

−Las primas Black dan mucho miedo. −Dijo Draco mirando como las tres iban riéndose.

−Y que lo jures. −Hermione lo miro. −Estaban debajo de la mesa de la cocina, buscando pastel. ¿Quién dijo que habría pastel esta noche?

−Ni idea. −Draco sentó a su prometida encima de sus rodillas, para seguir hablando con sus amigos.

Al día siguiente, Hermione se despertó temprano y vio que su marido no estaba por ningún lado, aunque vio una nota en la almohada, sonriendo la cogió.

Mi amor, te espero delante del cura, no llegues tarde y ni se te ocurre dejarme delante de tantos invitados, te amo.

Draco Malfoy.

Riéndose se levanto y se fue a bañar, al salir con el albornoz de Draco puesto, tocaron a la puerta.

−Adelante.

Luna, Dora, Pansy y Susan entraron sonriendo y cargadas, y el peluquero con su gente detrás.

−¿Preparada?

−Preparada. ¿Traéis mi vestido?

−Traemos tu vestido. −Pansy la miro. −Espero que tu marido no lo haya visto.

La mujer negó. −No, le dije que no entrara y no entro, al fin y al cabo hoy me vera.

−¿Cómo están los niños?

−Ya Sam y las chicas de la casa se están ocupando de ellos. −Dora la miro. −Has escogido 8 pajes, no hacían falta tantos.

Hermione se sentó en una butaca para que le empezaran a preparar y las miro. −Todas sois importantes en mi vida y en la de Draco, así que queríamos que estuvieran todos, Scorpius me dijo que no, que prefería que los más pequeños lo hicieran así que escogí a unos cuantos. Lo que me da miedo son las primas Black.

−Tranquila ya está todo arreglado, Draco les ha dicho que o se portan bien o se quedaran sin pastel.

−Pues entonces me quedo tranquila.

Unas horas después, terminaban de preparar a Hermione, y tocaron a la puerta.

−Adelante.

Sirius entro, el llevaría a Hermione al altar, era como un padre para ella y Draco y quería que el tuviera ese honor.

−Preciosa. −Dijo el hombre acercándose para darle un beso en la frente.

−Gracias.

Sirius miro a las damas de honor. −Vosotras también estáis preciosa, pero este día es de Hermione. −Y la miro. −Draco me ha dado algo para ti, me ha dicho que quiere que lo lleves hoy. Y le enseño un hermoso colgante.

Hermione lo cogió y le encanto, se lo paso de nuevo a Sirius. −Pónmelo.

−Te lo pongo. −Sirius se lo puso con cuidado para no estropear el peinado y la miro. −¿Ya nos podemos ir?

−Nos podemos ir, tardaremos un rato en llegar a la iglesia.

Sirius miro su reloj. −Queda una hora y media para que empiece la boda así que tenemos tiempo.

Con la ayuda de todos, Hermione se subió en la parte de atrás del rolls royce blanco que Draco había alquilado para ese día, mientras las damas de honor y los pajes iban en otro coche detrás y delante iba otro coche con los guardaespaldas que Draco había dicho que le acompañaran.

En la iglesia Draco llegaba y se acercaba al altar, con Scorpius que sería su padrino de bodas, no había querido ser paje, y él lo había escogido como su padrino, el Remus, Theo, Blaise y Taylor, tenía cuatro padrinos mas su hijo, y Hermione tenía cuatro damas de honor mas 8 pajes.

No habían escatimado en los gastos, querían que ese dia fuera muy especial.

Oliver se le acerco.

−Perfecto. −Y le sonrió. −Hermione ya se acerca, estará aquí en 10 minutos.

Draco lo miro. −¿Todo bien?

−Perfecto, todos los coches tienen guardaespaldas, y la policía nos está ayudando con las fans que esperan fuera.

−Te lo dejo todo a ti, hoy solo quiero disfrutar.

−Y lo harás.

Remus se acerco. −¿Nervioso?

Draco miro al marido de su prima. −Un poco, hace 10 años que no pasaba por eso.

−Bueno no todos los días te casas. −Y miro la iglesia era grande y estaba hermosamente adornada, todo lleno de flores.

−¿Papa falta mucho? −Pregunto Scorpius mirándolo.

Draco le sonrió. −No, ya pronto tu madre vendrá.

No tardo mucho en empezar a sonar la música, al escucharla, los invitados se pusieron de pie y los pequeños pajes aparecieron y empezaron a lanzar pétalos de sus cestas.

El novio al ver a Hermione se quedo sin habla, estaba realmente hermosa, no tardaron mucho en acercarse.

−Draco sigue cuidándola. −Dijo Sirius.

−Lo hare. −Miro a Hermione le soy sonrió, y ella le cogió del brazo.

Y la ceremonia empezó.

−Hermione Jane Granger, aceptas Draco Malfoy Black, en la salud en la enfermedad hasta la muerte os separe.

−Acepto. −Y sonrió a Draco.

Draco Malfoy Black, aceptas  Hermione Jane Granger en la salud, en la enfermedad para cuidara y protegerla hasta que la muerte os separe.

−Acepto.

−Yo os declaro marido y mujer. −Y miro al novio. −Puedes besar a la novia.

Draco la beso y todos aplaudieron.

−Estas realmente hermosa. −Dijo el novio sonriéndole.

−Tú también lo estas. −La leona vio a su marido, llevaba un hermoso esmoquin gris como sus ojos.

El novio sonriendo escolto a su mujer a la entrada, y los invitados se le acercaron para felicitarlos, y que los fotógrafos hicieran las fotos correspondientes.

Sirius se le acerco sonriendo. −Muy guapos los dos, pero es mejor que sigamos en el salón de bodas, los niños tienen hambre.

Draco le sonrió. −Tienes razón. −Y miro a Hermione. −Vamos.

−Sí.

Las damas de honor ayudaron a subir a Hermione en el coche y se fueron al salón.

Mientras iban al lugar, la leona miro a su marido.

−Ha sido una ceremonia preciosa, mucho más que la anterior.

−La otra fue hermosa, pero no estaban todos nuestros seres queridos, pero esta vez sí. −Y miro el colgante que le había regalado. −Gracias por ponértelo.

Hermione lo toco. −Me ha gustado mucho, no sabía que hubieras comprado nada.

Draco la miro. −Fue algo que perteneció a mi madre, se que ella se porto mal con nosotros, pero siempre me gusto, lo llevaba en momentos especiales.

La leona le puso la mano en la mejilla. −Es muy hermoso y me gusta mucho.

El hombre la beso y suspiro. −Ahora viene la fiesta.

−¿Hay tarta verdad? −Y se rio. −Si no las monstruitas no nos dejaran disfrutar de la fiesta.

−Una hermosa y grande tarta de 9 pisos, blanca con muchas flores, tradicional como la querías.

Hermione lo miro. −En estas cosas siempre seré tradición.

−Lo sé. −Y la beso. −Yo respeto tu decisión.

−Sí.

No tardaron mucho en llegar a la sala de fiestas, y al entrar todos aplaudieron, los novios se fueron a sentar en la mesa principal.

Draco se levanto y los miro. −Gracias a todos por estar aquí, en este momento tan importante, para mí y Hermione, disfruten de la fiesta. −Y se sentó de nuevo.

Llevaban varias horas comiendo y antes de cortar el pastel, Taylor se acerco al escenario donde pidió a los músicos que pararan y cogió el micrófono.

−Buenas tardes a todos, como somos muchos los padrinos de Draco, a todos nos ha tocado decir unas palabras, no voy a decir el típico discurso, para los que me conocéis sabéis que no soy así, conozco a Draco desde hace 10 años, no solo es un excelente jefe, sino también una hermosa persona, siempre está allí para ayudar a todos los que lo necesitan, se ha convertido en un hermano menor, y sobre Hermione, bueno es la princesa.

Al decir eso Hermione lo miro ceñuda, pero luego se rio.

Taylor le sonrió y volvió a prestar atención a los invitados.

−Draco y Hermione, no solo forman un maravilloso matrimonio si no que son hermosas personas, estoy feliz de estar aquí este día, disfrutando acompañándolos, espero que sigan juntos muchos años y cumplan no solo 20 años si no muchos más. Besos.

Taylor dejo el micrófono y todos aplaudieron.

−Te voy a despedir. −Dijo Draco a Taylor.

El hombre lo miro riéndose. −Pero si te ha encantado, hasta te has puesto rojo.

−Que poco respeto me tienes.

−Un poquito. −Riéndose se fue a sentar a su silla.

Hermione miro a su marido. −A mi no me digas nada ya te dije que le dabas demasiada libertad.

−La verdad es que si. −Y se rio.

Blaise se levanto y se acerco al micrófono. −Buenas tardes a todos, conozco a Draco desde que éramos unos niños que íbamos aun en pañales, durante muchos años, creí que no tenia sentimientos ni sueños de futuro, pero cuando me lo volví a encontrar hace seis años, y lo vi tan cambiado, supe que había encontrado no solo a una buena mujer a la que amar y compartir sus sueños si no que en este país, en esta ciudad tan lejos, de nuestro país había encontrado un lugar al que llamar hogar. Draco, Hermione os deseo toda la felicidad del mundo, vosotros os la merecéis más que nadie en este mundo. −Sonriendo dejo el micrófono y todos aplaudieron.

Draco sonrió a su padrino. −Hermosas palabras.

Bliase se rio. −Pansy me ayudo a escribirlo sabes que las palabras nunca han sido muy fuerte.

−Te ha quedado precioso. −Dijo Hermione sonriendo.

−Gracias. −Y se fue a sentar al lado de su mujer que lo recibió con una sonrisa

Poco a poco todos fueron pasando y diciendo palabras hermosas, cuando terminaron Draco se levanto.− Después de escuchar estas hermosas palabras de mis padrinos, viene la hora de la tarta, muchos están esperándola. −Y miro a su hija y a sus primas. −Ahora es el momento. −Ayudo a Hermione a ponerse de pie y se acercaron al centro donde unos camareros se ocupaban de acercarla.

Mientras Hermione y Draco se ocupaban de cortar la tarta, Sirius se quedo mirando a su sobrino.

Draco Malfoy, no lo había conocido cuando nació, no podía ni ver a Lucius Malfoy y con su prima se había distanciado desde que se caso con él. Cuando se escapo de Azkaban y se puso al día, todos le dijeron lo mismo que Draco era igual que su padre, racista hacia los que no eran sangre limpia, prepotente y creyendo que todo se solucionaba con dinero.

Años después, cuando paseaba con su familia por el callejón diagon, nunca imagino que se lo encontraría allí, los rumores que corrían es que Lucius lo había matado.

Cuando lo vio al principio tuvo dudas en llamarlo o no, aunque nunca lo había visto en persona, su cabello rubio casi blanco y sus ojos grises lo hacían inconfundible.

Pero lo llamo, y el chico lo miro y sonrió, entonces le presento a su amigo muggle, cosa que le sorprendió ni en mil años se hubiera imaginado que el gran Draco Malfoy descendiente de dos familias tan importantes de sangre limpia estuvieron con un muggle, y ya no hablemos cuando le dijo que se había casado con Hermione, hija de muggles.

Cuando le dijo le podía acompañar, lo hizo sin pensarlo, Hermione la había salvado la vida y no quería que nadie le hiciera daño, y al verla allí en esa hermosa casa sonriendo y sin preocupaciones, supo que el antiguo Draco ya no existía, había dejado todo atrás para vivir como quería.

Y aunque nunca había tenido contacto con Draco se llevaron bien enseguida, el chico era un encanto de hombre y se habían hecho grandes amigos, como si se conocieran de toda la vida.

−Sirius, aquí la tierra llamando a mi marido.

El hombre salió de su ensoñación y miro a su mujer. −¿Susan?

−No la reina. −Y se rio. −Llevas diez minutos en tu mundo. ¿En qué piensas tanto?

−En lo mucho que ha cambiado Draco, ya te hablado de cómo eran sus padres, por suerte el no ha salido como ellos.

Susan lo miro afectuosamente. −Eso es porque él pudo salir de ese lugar, y venir aquí, encima tiene a una buena mujer con él.

−Si ha encontrado su lugar.

−Papi, mami. −Lyra se acerco con un plato lleno de pastel.

Sirius sonrió a su princesa, puso el plato encima de la mesa, cogió a su hija y la puso encima de sus rodillas, y la niña empezó a comérselo.

−¿Quién te ha dado tanto pastel?

−Draco.

−¿Le has dado las gracias?

−Si papi.

Draco se acerco a sus tíos y les puso un plato enfrente a cada uno. −Probarlo, está muy bueno.

Sirius le sonrió. −Ahora lo probaremos, antes de que aquí las niñas se lo coman todo.

El hombre se rio. −Ellas han cogido las partes más grandes. −Y volvió junto a su mujer, para coger un plato de pastel y sentarse en la mesa, mientras los camareros seguían cortando y repartiendo pastel a todos los invitados.

Un rato después, Draco y Hermoine se levantaron y miraron a todos. −Es hora de irnos de luna de miel, gracias a todos por haber venido, pero antes, Herms tirara el ramo haber quien es la próxima afortunada para casarse.

−Va a empezar la tercera guerra mundial. −Dijo Taylor mientras las mujeres se ponían a un lado y los hombres solteros se alejaban.

Sirius se rio. −Puede, dan mucho miedo.

Hermione sonrió a sus invitadas solteras. −¿Preparadas? −Y se giro. −A la 1, a las 2 y a las 3. −Y lo lanzó.

Una de las mujeres lo cogió, pero otra también lo quería así que empezaron a estirar de un lado cada una.

La leona miro a su marido. −Mejor nos vamos, esto puede terminar en guerra campal.

−Sí. −Y miro a su tío. −¿Te ocupas de todo?

−Lo haré. −Sirius los abrazos. −Disfrutar de vuestra luna de miel, cuando volváis aun tendréis monstruitos.

Los novios le sonrieron.

Los niños Malfoy-Granger se acercaron y sus padres los abrazaron.

−Hacer caso a los tíos, y portaros bien.

−Sí.

Los recién casados se despidieron de todos y se fueron a su luna de miel.