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Una vida sin magia — capítulo 18
Draco estaba durmiendo, cuando empezó a sonar su teléfono, lo cogió y vio que era una vídeo llamada, y la cara de su hijo mayor apareció.−Scorpius.
−Papa, siento llamarte tan tarde, pero estoy en el equipo de slytherin de quidditch, soy el nuevo buscador.
Draco al escuchar eso, sonrió y se despertó del todo. −Felicidades, yo también empecé en segundo siendo buscador, mañana me pasare por el callejón diagon y te comprare la escoba más rápida que haya.
−Sí, papa, y traerme caramelos.
−Por supuesto, ahora voy a seguir durmiendo, besos, y felicidades.
−Gracias. −Y colgó.
Draco apago el móvil y se acostó de nuevo.
−¿Todo bien con Scorpius? −Pregunto Hermione abriendo los ojos.
−Sí, me ha llamado para decirme que es el nuevo buscador de slytherin.
−Eso está bien, se cuanto le gusta ese deporte.
−Mañana hablamos, ahora vamos a seguir durmiendo. −Draco la abrazo y pronto estuvieron de nuevo durmiendo.
Scorpius caminaba hacia el campo de quidditch con sus amigos, cuando vio a sus padres, y sus tíos.
−Papa. −Grito el niño y se acerco a los adultos.
−Felicidades, por entrar en el equipo.
−Gracias. −Scorpius le sonrió.
Draco le sonrió y le enseño su regalo, la escoba más rápida que había en el mercado.
−Gracias papa. −Dijo cogiéndola y mirándola.
−Scorps ten cuidado. −Dijo Hermione preocupada.
El niño le sonrió y le abrazo. −No hare nada que no hagas tú.
Al escuchar eso, los adultos se rieron.
−Entonces todo irá bien. −Dijo Sirius sonriéndole.
−Malfoy date prisa, te tienes que cambiar. −Dijo un slytherin mayor.
−Sí. −El niño sonrió a su familia y a sus amigos. −Nos vemos luego. −Y se fue corriendo.
−Vamos. −Dijo Hermione y sonrió a los amigos de Scorpius. −¿Queréis venir con nosotros?
−Gracias. −Dijo Marc.
Y se fueron a sentar con los profesores, cuando el partido empezó Hermione se puso muy nerviosa.
−Tranquila. −Dijo Draco cogiéndole de la mano. −No le pasara nada, el no tiene una bludger loca, siguiéndole.
La leona lo miro con el ceño fruncido. −Eso no me tranquiliza nada.
El rubio le sonrió y se puso a ver como su hijo jugaba, el partido no tardo en terminar, Scorpius había conseguido atrapar a la snitch.
Hermione se bajo de las gradas y fue a ver a su hijo.
−Felicidades, Scorpius por haber ganado tu primer partido.
−Gracias. −Dijo el niño sonriendo.
−Felicidades. −Dijo Draco sonriéndole.
−Gracias papa, seguiré entrenando duro para ganar a los gryffindor que son los mejores del colegio.
−Lo harás muy bien. −Dijo su padre, y le dio una bolsa de caramelos. −Compártelos con tus amigos.
−Si papa. -Y la cogió.
−Nosotros ya nos vamos, nos veremos pronto. −Dijo Hermione.
El niño sonrió y vio como su familia se aparecía, y miro a sus amigos. −Cuando termine de bañarme nos reunimos en el gran comedor y comeremos los caramelos.
−Sí.
OOO
Draco estaba en su despacho, cuando empezó a sonar su teléfono móvil, sin dejar de trabajar en el ordenador lo cogió.
−Aquí Malfoy.
Draco.
−¿Tío Sirius y esa agradable sorpresa? −Pregunto el hombre dejando de trabajar y girando su sillón para mirar por la ventana.
Dentro de poco se celebrara el decimo aniversario del fin de la guerra.
−¿Y para que me llamas?
Quiero que vayas.
−¿Yo? Ni siquiera estuve, y si te has olvidado mis padres estuvieron en el bando de los malvados.
Lo sé, pero tú no, quiero que todos vean que no todos los Malfoy son como todos dicen.
−¿Cuándo es?
En abril.
−Dame unos días, voy a hablar con Hermione haber que dice, no me lo esperaba me has desencajado totalmente.
Lo sé, pero el ministro me ha dicho que te quiere presente, y yo también.
−Dame unos días, como te he dicho, el jueves te llamo, haber qué decisión hemos tomado.
Está bien, dale besos a Hermione y a los niños, nos vemos.
−Sí. −Draco colgó y suspirando se levanto, se fue al despacho de Taylor, pico y cuando le dio permiso para entrar, lo hizo. −¿Podemos hablar?
El hombre dejo de trabajar y miro a su amigo. −¿Qué pasa?
Draco se fue al sofá que había y se acostó en el. −Mi tío me ha llamado, quiere que vaya a una estúpida fiesta que hará el ministro de magia, para celebrar el decimo aniversario del fin de la guerra.
−Pero si tú no estuviste allí.
−Y yo se lo he dicho, pero me ha dicho que quiere que todos vean que no he salido como mis padres.
Taylor se levanto de su silla, se acerco a su amigo y se sentó en la mesilla que había al lado. −Ves, y demuéstrales a todos esos estirados que tu no los necesitas, que puedes vivir sin magia y que eres feliz con Hermione.
Draco lo miro. −Creí que me dirías que no.
−Soy la voz de tu conciencia, ¿Qué no te acuerdas?
El hombre se rio. −Más bien eres la voz de las locuras, pero bueno, está bien iré a esa estúpida fiesta, Hermione ira hermosa y dejaremos a todos sin habla. −Y lo miro. −Ahora tengo que hablar con Theo y Blaise, para que se queden con los niños, ellos no irán. −Draco cogió su teléfono y llamo a sus amigos, y como él había previsto no irían, aparte de que habían estado en el bando equivocado, su vida en New York les gustaba demasiado para que una noche les volviera a estropear la vida.
−Se lo vas a tener que decir a la princesa.
Draco lo miro. −Como sigas llamándola princesa, te golpeara y no podrás tener más hijos.
Taylor le sonrió, gracias a un vientre de alquiler, Taylor y Jack habían podido tener un hijo, y habían tenido mellizos, y estaban encantados con ellos.
−Ya no quiero más, tengo a mis mellizos. −Y le sonrió. −Te acompañare a comprar un traje muy elegante.
El hombre lo miro. −Eres peor que Herms con las compras. −Y se levanto. −Paso de seguir trabajando, me voy a casa, cuando sepa que me ha dicho mi leona te aviso.
−Sí. −Taylor le sonrió y volvió a su trabajo.
Draco miro una última vez a su amigo y fue a ver a Anna. −Me voy a casa, no quiero ver a nadie.
−¿Ha pasado algo? −Pregunto su secretaria.
−Mi tío que quiere que vaya a una fiesta, y no tengo ganas de ir.
Anna lo miro. −Si Sirius te lo ha pedido, será por algo.
−Si lo sé. −Y le sonrió. −Me voy a casa, nos vemos mañana, vete pronto.
−Lo hare, hasta mañana.
El hombre se despidió y se fue a coger su descapotable, y se fue conduciendo tranquilamente, cuando llego a su casa, vio a Hermione leyendo un libro.
La leona al ver a su marido se quedo extrañada. −¿Cómo es que estas aquí?
Draco la beso y se acostó apoyando la cabeza en sus piernas.
−Mi tío Sirius quiere que vayamos a la fiesta del decimo aniversario del final de la guerra.
−Pero si nosotros no estuvimos.
−Lo sé, pero es lo que él quiere. −Y la miro. −¿Qué dices tú?
−Yo no quiero ir. −Y lo miro. −Pero si tu tío te lo ha dicho es por algo, así que si vamos.
−Bien. −Draco cogió su teléfono y busco el número de teléfono de su tío.
Draco.
−Vamos a ir a esa fiesta, dos horas no más.
Sirius se rio.
−Dos horas, no mas, Blaise y Pansy se quedaran con los niños, no los quiero allí, son demasiado pequeños para entrarse de todo lo relacionado con la guerra.
Lo sé no te preocupes, nos vemos en unas semanas.
−Nos vemos, no me vuelvas a llamar si es para fiestas de magia, si es en tu casa sí, pero nada de magia.
Nada de magia. Chao.
−Chao. −Colgó y miro a su mujer. −Este tío mío me está llevando por la perdición.
Hermione se rio. −Que te parece ahora que estas aquí, vamos a disfrutar de un baño relajante con burbujitas.
El hombre asintió, se levanto y la cogió en brazos. −Vamos princesa.
−Vamos mi rey. −Y entre risas los dos subieron al cuarto.