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Una vida sin magia — capítulo 5

Al día siguiente, después de un día de mucho trabajo volvieron al hotel, y se encontraron a Zabini y los demás.

−Hola.

−Hola, ¿espero que no llevéis mucho tiempo esperando? −Draco les sonrió.

−No.

−Draco yo voy a buscar la llave.

−Sí. −Malfoy vio como su amigo iba a por la llave de su habitación y miro a sus amigos.

−Esperamos no molestar. −Dijo Theo.

−Claro que no.

−Ya la tengo. −Dijo Taylor, volviendo.

Todos subieron a la suite, y se sentaron en los sofás.

−Voy a bañarme, Taylor pide algo de comer para todos.

−Sí.

−Esperar aquí no tardare. −Dijo Draco que entró por una de las puertas.

Taylor cogió el teléfono y después de pedir algo al servicio de habitaciones se sentó.

−¿Conoces hace mucho a Draco? −Pregunto Pansy.

−Desde los 17 años, el me contrato para su nueva empresa, desde entonces somos grandes amigos.

−Entonces sabrás de su matrimonio.

−Claro, Hermione y el hacen un gran equipo, son un buen matrimonio.

Al escuchar eso, Pansy suspiro.

−Cuando al empezar la escuela no lo vi, creí que su padre lo había matado, era un hombre cruel que no aceptaba que le dijeran que no.

−Draco me ha contado muchas cosas, como que su padre era un hombre malvado que no aceptaba a los que no tenían magia.

−Sí.

−Ya estoy. −Dijo Draco que salió con el pelo mojado y abotonándose una camisa blanca.

−Quiero que nos cuentes todo. −Dijo Blaise.

−Mientras vosotros habláis yo me ocupare de unos documentos. −Dijo Taylor que se levanto y se fue a sentar a una silla.

Malfoy se sentó en el sofá y les explico todo, desde que había descubierto que estaba enamorado de Hermione hasta su vida en la ciudad de los rascacielos.

Entonces picaron a la puerta. −Debe de ser la comida, ahora vuelvo. −Dijo Taylor que se acerco a la puerta y la abrió después de darle propina al botones metió el carro dentro.

−Todos a la mesa. −Dijo Draco, que cogió los papeles en los que había estado trabajando su amigo y los dejo en un armario para que no se arrugaran.

−Draco. −Dijo Blaise cuando llevaban un rato cenando.

−Dime.

−¿Te importa si vamos contigo a Estados Unidos?, aquí es imposible vivir, no entienden que solo nos hicimos mortifagos para proteger a nuestras familias.

−Claro que podéis venir conmigo, pero como os digo no uso la magia.

−No importa, la odio. −Dijo Pansy. −No quiero saber nada de ella.

−Pues entonces sois bienvenidos en mi casa, Herms estará feliz de teneros en casa.

−Hermione. −Dijo Pansy.

−Tranquila, ella olvido hace mucho todo eso, ya verás cómo se alegra al teneros allí. Theo y Blaise, podéis ocuparos de vuestros negocios.

−Sí, yo mientras disfrutare de la vida. −Dijo Pansy riéndose.

−Hermione ahora mismo hace lo mismo.

−Así que es una pequeña princesa.

−Iba a la universidad, pero se quedo de nuevo embarazada, así que desde hace un mes se dedica a  disfrutar de la vida, cuida de Scorpius.

−Seguro que es igual que tu.

−Idéntico, son los genes Malfoy.

−¿Genes Malfoy? −Pregunto Taylor.

−Sí, desde hace generaciones todos los niños somos iguales, rubios con los ojos grises, y solo uno para que sea el heredero de los Malfoy, yo he cambiado eso, es una tontería.

−Sí.

−¿Luna que estudias? -Pregunto Draco mirando a la mujer de su amigo.

−Quiero ser medi-maga pero si nos vamos con los muggles, no sé.

−Puedes estudiar medicina, no tendrás ni envenenamiento por pociones, ni maldiciones, pero los muggles tienen muchas otras enfermedades.

−¿Tú crees? −Pregunto Luna mirándolo.

−Llevo viviendo entre ellos 5 años, y te puedo asegurar que la vida de ellos a veces es mucho mejor que la nuestra, no me tengo que preocupar si unos magos locos entraran en mi casa y empezaran a lanzar maldiciones imperdonables.

−Lo probare.

−Eso está bien, y si no te gusta puedes volver al mundo mágico, no he ido a Nueva York mágico, pero seguro que es como Londres mágico.

−Sí.

Siguieron hablando, hasta que fue la hora de retirarse, después de despedirse de sus amigos se metió en el cuarto para dormir.

Taylor estaba terminando unos papeles, cuando escucho unos ruidos, Draco tenía una pesadilla, se levanto y le fue a ver.

−Despierta. −Dijo sentándose en la cama. −Solo es una pesadilla.

El joven abrió los ojos y vio que estaba en la habitación del hotel. −Gracias por despertarme, hace mucho tiempo que no tenía pesadillas, han vuelto desde que estoy en Londres.

−Pronto nos iremos y no las volverás a tener.

−Eso espero.

−Sigue durmiendo, tengo que terminar unos papeles para mañana.

−Sí.

Taylor salió del cuarto, y Draco se levanto un momento a lavarse la cara, y volvió a meterse en la cama, esperaba dormirse sin tener más pesadillas.

Al día siguiente por la tarde, Draco y Taylor estaban en una tienda de joyas del callejón diagon, mirando el regalo perfecto para Hermione cuando se encontró con su tío, y como siempre no iba solo.

−Hola tío Sirius.

−Hola, ¿Qué haces?

−Mirando un regalo para Hermione.

−Compra esto. −Dijo Taylor enseñándole un bonito collar.

−Me gusta lo compro.

−5.000 galeones. −Dijo la dependienta.

Draco saco una bolsa y se la dio a la dependienta, para que contara.

−Veo que ya has entrado en la bóveda de los Malfoy. −Dijo su tío.

−Sí, el profesor Dumbledore, me dijo que aunque el ministerio se había quedado con algunas cosas y la mitad de la fortuna, la otra era mía por no haber participado en la guerra. Aunque no necesito el dinero que ahí allí, igual siempre es bueno saber que hay más dinero.

−¿Qué te parece esto? −Pregunto Taylor, enseñándole un colgante.

−Cómpralo, seguro que le gusta. −Dijo Draco sonriéndole.

−Sí, lo comprare.

En ese momento sonó el teléfono de Draco, y al ver quien lo llamaba se rio.

−Nos controlan, para ver que no hacemos nada malo. −Dijo Malfoy enseñándole el teléfono a Taylor, antes de cogerlo. −Jack, no nos dejas disfrutar de nuestro viaje. Vale, ya no digo nada más. −Dijo riéndose. −Llévale una copia a Hermione para que lo firme, y haz una transferencia bancaría, si nos vemos dentro de 4 días, no te olvides de nada.

Cuando termino colgó.

−¿Ya ha comprado la casa? −Pregunto Taylor.

−Si, al final la ha comprado en Miami.

−¿Os mudáis? −Pregunto Sirius.

−No tío, lo que pasa, es que queríamos comprar una casa nueva para vacaciones, así que la hemos comprado en Florida un lugar lleno de playas, y mucho sol.

−Draco estás aquí. −Dijo Theo que venía con los demás.

−Sí, estaba comprando los regalos para Hermione y Scorps. ¿Qué pasa?

−Ya está todo preparado para la mudanza.

−¿Os vais? −Pregunto Sirius, mirando a los amigos de su sobrino.

−Sí, aquí no tenemos nada, y Draco nos ha dicho que en la ciudad donde vive se está muy bien, así que dejaremos la magia atrás, ya hemos hablado con el ministro nos ha preparado todos los papeles.

−Menos mortifagos. −Dijo Ron mordaz.

−Si, Wesleay menos mortifagos para oler a los comadrejas. −Dijo Blaise.

−Wesleay y Potter, no le habéis contado nada ¿verdad? −Pregunto Draco, no iba a permitir que insultaran a sus amigos después de lo que ellos le habían hecho a Hermione.

−¿Qué me tienen que contar? −Pregunto Sirius, mirando a su sobrino.

−Que hace cinco años nos escapamos de Londres, porque aquí tu ahijado y sus amigos, echaron a Hermione de la madriguera después de enterarse de que ella estaba esperando un hijo mío, por eso huimos porque sabíamos que aquí el pobretón Wesleay se lo diría todo a mi padre, nunca ha sabido perder.

−¿Es verdad? −Pregunto Sirius mirándolos enfadado.

−Es verdad. −Dijo Harry.

−Os pregunte muchas veces, donde estaba Hermione, porque se había ido, me mentisteis a la cara, me dijisteis que no sabíais nada. Sois unos mentirosos, me habéis defraudado, os he tratado como unos hijos y así me lo pagáis, que poca vergüenza. −Sirius miro a su sobrino. −Draco.

−Dime.

−¿Cuándo te vas?

−Taylor.

−Dime. −Dijo pasándole un brazo por los hombros.

−Contrata los servicios de un avión privado, con los que vamos a ser es mejor ir tranquilos.

−¿Para cuándo lo quieres? −Pregunto mirándolo.

−¿Cuándo terminaremos los negocios aquí?

−El domingo es el último día del festival.

−Pues para el domingo por la noche, no quiero pasar más días por aquí.

−Está bien, voy a llamar.

−Ok. −Taylor se fue a hacer unas llamas y Draco miro a su tío. −El domingo por la noche nos vamos.

−Pues el domingo me voy con vosotros.

−No te puedes ir. −Protesto Harry.

Sirius miró a su ahijado. −Me voy con Draco y Hermione ellos son mi familia, y nunca me han mentido, no como vosotros.

−Yo también soy tu familia.

−No, Harry dejaste de serlo, cuando me mentiste en la cara, la familia no se miente, no sé si algún día te perdonare, pero de momento me voy con ellos. −Dijo mirándolo.

−Ya estoy, luego te pasare la factura. −Dijo Taylor volviendo.

−Que morro tienes, te recuerdo que es mi empresa.

−Por eso lo digo, tu empresa tu dinero. −Dijo riéndose.

−¿A qué te reduzco tu salario? −Pregunto mirándolo.

−¿A que no serás capaz?

−No, porque trabajas mucho, pero te quitare el palco para los yankees.

−Nooo, eres malo, ya me callo. −Dijo Taylor.

Draco se rió.

Entonces volvió a sonar un móvil.

−A veces tengo ganas de enviarlos a la luna.

−Aun no hemos terminado nuestro satélite, así que aun no puedes enviarlo a la luna.

Draco sonrió y miro a Taylor, antes de cogerlo, ese hombre siempre tenía una respuesta para todo.

−Cariño, no salgas de casa, Jack te llevara los documentos para la nueva casa, en Miami, tampoco esta tan lejos, me quería comprar una isla pero no me dejaste. No, no la cambies ves, haber que te dice la doctora, ya para la próxima vez iremos juntos, no vayas sola, si está bien. Herms que no se me olvide, tienes que preparar tres habitaciones de invitados con camas de matrimonio y una habitación de niños, besos te quiero. −Y colgó.

−¿Qué tal? −Pregunto Taylor.

−Tiene medico, quería cancelarla para la semana que viene, pero le he dicho que no, Oliver la acompañara.

−¿De cuánto esta? −Pregunto Sirius.

−De seis meses, mi jefe de seguridad, la llevara al médico, está casado con mi ama de llaves, así que ellos los cuidan mientras yo no estoy en el país, es un buen hombre estuvo en varias guerras, y cuando volvió no quería seguir en el ejercito así que se fue y yo lo contrate, no solo cuida de mi casa, si no de mi empresa. Ya os lo presentare cuando volvamos.

−Oliver es un buen hombre, se puede confiar en él, hace años que lo conozco, cuando supe que Draco buscaba gente para su empresa, lo llame y desde entonces trabaja con nosotros. −Dijo Taylor mirando a Sirius.

−¿Cuánta gente tienes contratada? −Pregunto Sirius.

−No sé, de eso se ocupa Taylor.

−Ahora en plantilla somos 300 personas, pero pronto tendremos a mucha más gente, crece por momentos, la empresa tiene contratos con mucha gente de todo el mundo, desde gobiernos a privados, así que movemos millones de dólares. 

−Draco se que ya no usas magia pero tienes que aprender a aparecerte. −Dijo su tío mirándolo.

−¿Tú crees?

−Me acabas de decir que eres un chico muy rico, así que si lo aprenderás, mañana iremos al ministerio para que te hagan el examen.

−Está bien. −Draco dejo de mirar a su tío y miro a su amigo. −Taylor, ocúpate de todo, luego acompañare a los chicos a comprar las cosas que necesitaran para el viaje.

−Claro. −El hombre miro su reloj y vio que ya era de irse. −Nos tenemos que ir, tenemos una reunión.

−Sí, nos vemos mañana en el ministerio para el examen a las 10 ¿os va bien? −Pregunto Draco mirando a todos.

−Sí.

−Pues hasta mañana.