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El Pocionista y la Cantante — capítulo 15

En su lecho, Julieth Malfoy cayó exhausta y casi sin aliento en el paroxismo del éxtasis junto a Roger Carter quien se hizo a un lado para mirarla complacido mientras intentaba recuperarse también.

  • ¡Wow! - Dijo él sin dejar de mirarla esta vez con lujuria - Eres la mejor, como siempre.

  • Y como siempre tú no estuviste nada mal - Respondió ella con indiferencia - Aunque nunca habrá nadie como él, sí que es todo un caballero, sí que sabe tratar a una mujer.

El comentario hizo enfurecer a Roger que dejó caer el puño contra el colchón protestando.

  • Ya estoy harto de que me compares con ese imbécil de Snape, tan gris, tan simple y tan…

  • Sexy y atractivo - Completó Julieth con una risa socarrona - Y en la cama… nadie como él.

  • ¡Ja! ¿Hablas de cuando lo mantenías drogado con Amortentia? Ya me contaron esa anécdota querida mía - Respondió Roger tratando de molestarla lo que al parecer logró conseguir. 

  • Al menos yo conseguí tenerlo por un tiempo en cambio tú… jamás conseguiste nada de la salvaje esa que como tú mismo me has dicho, rebelde y todo no pasa de ser una mojigata.

  • Sólo estás ardida Julieth… fíjate, acabamos de divertirnos tú y yo y ni así dejas de pensar en esos dos… Tienes razón, mientras estuve a su lado no logré tenerla pero eso no significa que me haya resignado.

  • ¿Qué quieres decir? - Inquirió Julieth con una sonrisa de ironía.

  • Que algún día voy a hacerla mía.

Julieth soltó una risotada que difícilmente pudo controlar.

  • Que tú… ¡Cielos!... sí que estás mal Roger - Dijo cuándo pudo hablar - Esa perra está muy encaprichada con mi Severus y ahora debe estarlo aún más que logró atraparlo - Estas últimas palabras le fueron difíciles de pronunciar, le producían una ira terrible.

  • Eso cambiará Juli y lo sabes - Espetó el otro fulminándola con la mirada - Ya sabes lo que el señor tenebroso tiene en mente. Cuando tu primo acabe con el viejo (si es que lo logra claro está) a Snape no le quedará más remedio que mostrarse tal cual es, se le caerá el teatrito y ella lo odiará por ser uno de nosotros.

  • ¿Y crees que por eso irá corriendo a tus brazos? - Soltó Julieth con ironía - Ella no sabe que eres uno de los nuestros pero… tu rostro aparece por todo Diagon y Hogsmeade bajo el título de "Se busca por fraude" Para la cantante de quinta tú solo eres un delincuente más… que para colmo también la robó a ella y a su banda.

  • No me interesa si ella me corresponde o no… ya te dije que nunca se me ha pasado el capricho de tenerla.

  • Severus… - Comenzó a decir Julieth, luego tomó aire para continuar pues parecía que lo que venía a continuación era algo que también le costaba decir y mucho más asimilar - No creo que él se desprenda de ella después de… que Draco mate al viejo y tenga que demostrar su verdadera lealtad, también está encaprichado con ella, quizá hechizado por los encantamientos típicos de su condición.

  • Todo a su debido momento querida mía, el tiempo pasará y ya veremos qué sucede más adelante… mientras tanto ya no pensemos en esos dos y más bien ven aquí que quiero sentirte de nuevo entre mis brazos.

Ella se encogió de hombros, se giró sobre su costado izquierdo y procedió a besarlo con pasión. De veras quería olvidar a Snape o quizá buscarlo en los brazos de Roger Carter aunque aquella parecía una tarea imposible, pero al menos de vez en cuando aquellos encuentros les servían a ambos para calmar sus instintos y dicho sea de paso, con un poco de imaginación fantasear que entre sus brazos yacía su ser deseado.

En la madriguera, Harry Ron y Hermione conversaban antes de acostarse pues al día siguiente debían tomar el expreso escarlata que los llevaría de vuelta a Hogwarts. Los tres estaban muy enfrascados recordando el día que fueron a comprar sus útiles al callejón Diagon y de paso visitaron la tienda de los gemelos.

  • Que lástima que Emily haya tenido que irse para reunirse con el murciélago ese - Se lamentó Harry - De lo contrario habría visto lo mismo que nosotros vimos ese día que fuimos a Diagon.

  • ¿Te refieres a cuando seguimos a Malfoy hasta Borgin y Burkes? - Inquirió Hermione.

  • Si - Respondió Harry - Algo trama el muy cretino, estoy absolutamente seguro de eso.

  • Esa conversación que mantenía con el viejo Borgin era muy extraña - Añadió Ron rememorando el momento en que, muy cerca de la tienda, los tres habían oído la conversación valiéndose de las famosas orejas extensibles de los gemelos - Eso de que él debía enseñarle como reparar aquello que a su vez debía quedarse donde estaba.

  • Y que al parecer tiene que ver con esa otra cosa que estaba en la tienda y que Borgin no debía vender

  • Terció Harry con un dedo en los labios en actitud muy analítica.

  • Tampoco la señora Malfoy debía enterarse de lo que Draco pretendía, según él mismo le hizo saber al aterrado Borgin - Siguió Hermione - ¿Qué rayos es eso que desea reparar y que quiere que Borgin le indique cómo? Debe ser algo muy secreto y a la vez importante, tanto como para amenazar a Borgin con Fenrir Greyback.

Por un momento reinó el silencio hasta que Harry lo rompió.

  • Quiere vengarse y está tramando algo.

  • Pero ¿Qué podría ser? - Inquirió Ron incorporándose de la cama que otrora ocupaba George en esa habitación. 

  • Ese es el punto… que no lo sé - Respondió Harry - Solo presumo que quiere vengarse de mí por haber enviado a su padre a Azkabán, tiene sus contactos, después de todo su padre es un mortifago…

Harry guardó silencio abruptamente y se quedó mirando a un punto fijo, la ventana detrás de Hermione pero debido a la oscuridad en el exterior no parecía ver nada a través de ella sino más bien, parecía mirar dentro de sus mismos pensamientos

  • ¿Qué sucede? - Preguntó Hermione un poco alarmada - ¿Estás bien Harry? ¿Te duele la cicatriz?

  • No… es sólo que pensé que… chicos, ¿y si Draco es un mortífago también?

  • ¿De qué rayos estás hablando?- Inquirió Ron entre risas - ¿Draco? Es solo un mocoso, como nosotros.

  • Piénsenlo, en la tienda de Madame Malkin cuando ella hizo el ademán de tocarle el brazo izquierdo para arreglarle la manga de la túnica, se quejó, creo que tiene la marca grabada a fuego allí.

  • No lo sé Harry… no creo que Voldemort quiera tenerlo en su equipo - Pugnó Hermione.

  • ¡Rayos! - Exclamó Ron sobresaltándose - No lo nombren… lo cierto es que no creo que quien - ustedes - sabes quiera tener a un chico de dieciséis años sirviéndole cuando puede tener a hombres y a mujeres cualificados para hacer el trabajo sucio.

  • Nada me quita de la cabeza que así es - Respondió Harry antes de que la señora Weasley entrara junto con Ginny.

  • Chicos, por favor vayan a la cama, mañana deben levantarse temprano, no olviden que el tren sale a las once de la mañana.

  • Está bien mamá - Respondió Ron con voz cancina.

  • Hasta mañana chicos, que descansen - Se despidió Hermione uniéndose a Ginny quien ya tenía puesta la bata sobre el piyama.

  • ¡Hasta mañana tarado! - Se despidió Ginny de su hermano, luego se dirigió a Harry - Que descanses cariño.

  • Dulces sueños Ron - Dijo Hermione con una tierna sonrisa

  • Hasta mañana Hermi. 

La señora Weasley sonrió tiernamente y posteriormente se marchó junto a las chicas.

A la mañana siguiente, una bandada de adolescentes junto  a sus padres o tutores se dirigió hacía King´s Cross. Todo era un revuelo de carritos para equipajes rodando de aquí para allá y lechuzas ululando por doquier que sus dueños intentaban hacer callar para no llamar la atención de los muggles. Al otro lado de la fría pared, entre los andenes nueve y diez, muchos alumnos se despidieron de sus familiares y otros subieron a la locomotora. Sirius y Espina fueron a despedir a Harry y los señores Granger con ayuda de los Weasley atravesaron la barrera para despedir a su amada Hermione…

  • Mi cielo, no olvides aplicar el flúor en tus dientes al menos una vez por mes, los fortalecerá - Le aconsejó su madre a la chica.

  • Anastasia tiene razón mi brujita - Añadió su padre estrechándola con ternura - Además, ten, usa este que ese cepillo que tienes ya debe estar muy gastado.

  • Gracias papi - Respondió Hermione tomando el cepillo que funcionaba con baterías y que su padre le ofrecía - Pero el que uso no tiene ni tres meses.

  • A los tres meses ya debes cambiarlo mi princesa - Soltó su madre besándola en la coronilla - ¡Ah! Y por favor no comas demasiados dulces.

  • ¡Hey Ron! - Lo llamó el señor Granger mientras el chico se acercaba con nerviosismo - Por favor cuida de mi brujita, mira que Anastasia y yo aunque muggles no somos tontos y sabemos que algo malo sucede y que tiene que ver con ese mago que tanto teme nombrar todo el mundo.  

  • Descuide señor Granger, Harry y yo sabremos cuidar de ella, además mientras el profesor Dumbledore esté en Hogwarts este siempre será un lugar seguro.

  • Lo sé muchacho, lo sé y es por ello que mi esposa y yo le hemos permitido a Hermione volver allí.

Un poco más allá Harry estaba conversando con Espina, Sirius y el señor Weasley de pronto vieron atravesar la barrera a Narcisa y a Draco Malfoy, vestidos de muggles muy a su pesar pero como siempre que iban a King's Cross sorprendentemente muy bien combinados y elegantes. Él lucía un traje oscuro de chaqueta y camisa negra, sin corbata y su pelo rubio platino, engominado y peinado hacia atrás. Narcisa lucía un traje sastre de color verde olivo, combinado con unos zapatos de tacón alto del mismo color, su rubio y largo cabello estaba peinado en un apretado moño por detrás de la nuca y sobre la cabeza, casi a la altura de la frente llevaba una pamela que hacía juego con su traje dándole la apariencia de un miembro de los reales Windsor de Buckingham.

 La mujer le dio tal abrazo a Draco que casi lo asfixia…

  • ¡Que patéticos! - Se burló Sirius contemplándolos a lo lejos - Si el chico sigue los pasos del padre, tarde o temprano le hará compañía en Azkaban.

  • Y no me sorprendería para nada, la forma en que reaccionó en la tienda de Madame Malkin fue bastante agresiva - Terció Espina

Harry reaccionó ante aquellas palabras y en el acto les contó a Sirius, Espina y el señor Weasley lo que vio y oyó a duras penas en Borgin y Burkes además de su teoría de que Draco tal vez podría ser un mortífago.

  • Y entonces Hermione ingresó en la tienda para tratar de averiguar que había comprado Draco y que tenía que permanecer en la tienda, preguntó por las cosas que estaban en venta para saber cuál era la que estaba apartada, dijo que era amiga de él y que su cumpleaños estaba cerca y por lo tanto quería averiguar que había comprado él para ella comprarle otra cosa - Concluyó Harry.

  • Lo lamento Harry pero creo que Hermione fue muy evidente al entrar en la tienda preguntando por cuales eran las cosas que posiblemente había apartado Malfoy - Comentó Sirius.

  • Lo sé pero… creo que tal vez él trama algo y…

  • Yo también lo creo - Lo interrumpió Sirius mientras el tren lanzaba su primer pitido como llamado de abordo.

  • Cuando arrestamos a Lucius Malfoy registramos su casa y nos llevamos todo lo que consideramos que podría ser peligroso, no creo que haya nada más - Dijo el señor Weasley. 

  • Tal vez no en su casa pero como le dije, si en Borgin y Burkes

  • Respondió Harry - Creo que Draco es un mortífago también.

  • Lo que nos contaste de la tienda de Madame Malkin no tiene ninguna relevancia Harry - Terció Espina - Yo estuve allí también y vi que cuando él se quejó fue porque sin querer ella lo había pinchado con un alfiler.

  • No - Rebatió el chico - Tal vez no te fijaste pero… él estaba renuente a que le tocaran el brazo izquierdo, es allí donde Voldemort marca a sus seguidores.

El señor Weasley compuso un gesto de desagrado al escuchar la mención de aquel nombre.

  • Tal vez Malfoy simplemente se había lastimado allí Harry - Dijo mientras analizaba la situación.

  • No lo creo señor Weasley, él es un mortífago, pienso que tal vez quiere relevar a su padre.

  • Pero es muy joven - Continuó rebatiendo el señor Weasley a quien la idea le pareció absurda e incluso cómica - No creo que el que no debe ser nombrado reclute a un adolescente. No te ofendas hijo pero… alguien como él debe preferir a alguien que tenga más experiencia, adultos, magos y brujas brillantes.

  • Su teoría no es descabellada en absoluto - Añadió Sirius - Podría tener razón, muchos de los que conocemos se unieron a Voldemort cuando eran muy, muy jóvenes, tal vez de la edad de Draco o quizá apenas un poco mayores.

No hacía falta que fuese más específico, todos sabían que estaba hablando de Snape.

  • No hace falta tener mucha edad para ser un haz en artes oscuras - Continuó Sirius.

  • Sé por dónde van los tiros cariño - Soltó Espina mientras el tren pitaba por segunda vez y la señora Weasley se acercaba -Ya mejor deja de meterle ideas a Harry en contra de Snape que sólo es un hombre amargado y hostil que además, nos guste o no ya es el marido de nuestra querida Emily.

  • Para su desgracia -Dijeron Harry y Sirius al mismo tiempo lo que a su vez desató la risa colectiva.

  • Harry, cielo ya es hora de partir, el tren está a punto de hacer su último llamado - Dijo la señora Weasley tomándolo del brazo - Ya metiste tu equipaje ¿Verdad?

  • Así es señora Weasley - Respondió el chico todavía riendo.

  • Ven aquí, pórtate bien ¿Eh? -  Dijo Sirius abrazándolo - Te agradecería que me mantuvieras informado como siempre.

  • Descuida, lo haré.

  • Oye Sirius ¿Le dijiste a Emily lo de la entrevista que tenemos en el programa "La hora de las Brujas" en C.M los cuarenta magistralesel jueves, o se lo mandarás a decir con Harry? - Inquirió Espina.

  • Ya se lo dije, anoche le mandé una lechuza.

  • Entonces no me perderé la entrevista - Dijo Harry risueño mientras abrazaba a Espina para despedirse.

En efecto el tren soltó un pitido por tercera vez y Harry subió de prisa aupado por Ron y Hermione, buscaron rápido un compartimiento donde ya estaban Neville y Luna a quienes no veían desde el día de la boda. El tren comenzó a moverse y a través del cristal de la ventanilla vieron el humo blanquecino y espeso del tren  desperdigarse por el andén. Todos despidieron a sus seres queridos hasta que el tren tomó una curva y ellos desaparecieron de vista.

Ron y Hermione pronto tuvieron que abandonar el compartimiento para ir con los otros prefectos y delegados para comprobar que todo estuviese en orden. Harry se quedó con Neville y Luna, entonces la puerta del compartimiento se abrió pero contrario a lo que todos pensaban no era Malfoy con su acostumbrada inquina el que entró sino una chica a la que Harry sólo conocía de vista.

  • ¡Hola! - Lo saludó con una pícara sonrisa - Soy Romilda Vane y… me preguntaba si querías venir con nosotras a nuestro compartimiento - Señaló a sus amigas - No tienes que andar con gente como esa - Señalo esta vez a Luna y el trasero de Neville que en ese momento se encontraba con la cabeza y el torso metidos debajo del asiento buscando como siempre a Trevor.

  • Ellos son mis amigos - Terció Harry con determinación y molestia a la vez por la manera grosera en que la chica se dirigió a ellos.

  • Como quieras - Respondió la chica molesta marchándose junto a sus amigas.

Después de analizarlo bien, Harry notó que algo raro les estaba sucediendo a todas las chicas del colegio porque desde el andén no dejaban de mirarlo, ya estaba acostumbrado a las miradas, incluso a que lo señalaran con el dedo y dijeran algún estúpido comentario acerca de que estaba loco o si era el heredero de Salazar Slytherin, pero ahora las miradas eran distintas y únicamente provenían de las chicas, le sonreían y algunas hasta se ruborizaban cuando él les devolvía la mirada o alguna sonrisa.

Luna y Neville le agradecieron por sus palabras hacia Romilda Vane y él les reafirmó que lo que dijo fue cierto. Ron y Hermione entraron dejándose caer en sus asientos, comentando divertidos acerca de que Malfoy al verlos les dedicó un gesto grosero con la mano, pero justo en ese momento, una chica de tercero entró en el compartimiento sosteniendo en la mano dos rollos de pergamino.

  • ¡Hola! - Saludó - Traigo esto para Neville Longbottom y Harry Potter.

Ella se marchó apresurada y ruborizada luego de tocar la mano de Harry para darle su pergamino.

  • ¿Qué rayos es esto? - Inquirió Neville nervioso desenrollando el suyo.

  • Creo que es una invitación, ¡mira! - Respondió Harry.

Harry:

Me complacería mucho que vinieras al compartimiento C a comer algo conmigo

Atentamente,

                                           Prof. H.E.F. Slughorn

  • ¿Quién es el profesor Slughorn? - Inquirió Neville con su acostumbrado nerviosismo.

  • Es el nuevo profesor de D.C.A.O - Respondió Harry - ¿Recuerdas? Estuvo en la boda de Emily y el profesor Snape, Supongo que debemos ir.

  • ¿Qué rayos?... ni siquiera hemos llegado a Hogwarts y ya estás metidos en problemas Harry - Bromeó Ron.

  • No seas tonto Ronald - Dijo Hermione palmeándole el brazo - Apresúrense chicos, vayan a ver qué quiere.

Harry y Neville salieron de su compartimiento y se dirigieron al compartimiento "C" donde Slughorn les había indicado que fuesen, al llegar los recibió muy contento rodeado de un corro de alumnos de todas las casas.

  • Hola Harry ¡Cuánto me alegro de verte de nuevo! - Lo saludó afablemente el profesor - ¡Y tú debes ser Longbottom!

Neville asintió y ambos, por indicación de Slughorn tomaron asiento. Harry reconoció a un chico de Slytherin que a veces estaba en la pandilla de Draco, era negro, alto, de pómulos marcados y ojos rasgados. Estaba también un alumno de séptimo que no conocía, asimismo Cormac McLaggen y un poco más allá Ginny le hacía señas con la mano para indicarle que estaba allí, aunque su rostro le indicó al muchacho que ella no tenía ni idea de qué estaba haciendo en ese lugar.

  • Quizá ya todos se conocen - Empezó Slughorn - Estos son Blaise Zabini - El chico de raza negra los miró esbozando un gesto de indiferencia - Cormac McLaggen, Marcus Belby y Ginevra Weasley quien aseguró conocerlos muy bien - ¡Ehh!… traje un poco de comida para nosotros.

Slughorn señaló la mesa llena de deliciosos manjares y tras invitarlos a servirse, Marcus Belby se sirvió una generosa ración de faisán frito que comenzó a engullir con premura.

  • Estaba comentándole al joven Belby que tuve el placer de enseñarle a su tío Damocles - Continuó Slughorn - Un mago extraordinario, primera orden de Merlín.

Belby se atragantó y Slughorn lo apuntó con su varita.

  • ¡Anapneo!- Exclamó y las vías respiratorias del muchacho se despejaron - tranquilo, respira… ¿Ves mucho a tu tío?

  • No… mucho - Respondió el muchacho con un poco de dificultad.

  • Claro, debió invertir mucho tiempo en inventar la poción Matalobos.

Harry quedó perplejo, así que el tío de ese tal Marcus Belby era el que había inventado tan magnífica pócima. La tertulia era de las que ya le había advertido Dumbledore. Todos los invitados parecían estar allí por pertenecer a familias celebres como McLaggen a quien Slughorn aseguró haber visto en una fotografía con su tío Tiberius casando nogtails en Norfolk y que luego el muchacho confirmó antes de añadir que en efecto fue de paseo junto a su tío además de Bertie Higgs y Rufus Scrimgeour antes de ser nombrado ministro.

Tal vez a Ginny la habría invitado el profesor al saber que era amiga de Emily, a Zabini quizá porque su madre, según supo Harry por la conversación entre este y Slughorn, era una bruja muy hermosa que se había casado siete veces y sus maridos ya muertos le habían heredado cada uno una cuantiosa fortuna. Cuando el profesor interrogó a Neville fue de lo más incómodo ya que este se vio forzado a hablar de cómo sus padres fueron torturados hasta la locura por Bellatrix y otros dos mortifagos. Slughorn dejó a Harry para el final.

  • Y aquí tenemos a Harry Potter a quien ahora llaman "El Elegido"

  • No, eso no es cierto - Terció Harry.

  • Bueno hay muchos testigos que te vieron en el ministerio y…

  • Yo tampoco creo que sea cierto - Terció Blaise Zabini interrumpiendo a Slughorn, Ginny lo fulminó con la mirada.

  • Ten cuidado que esa jovencita sabe hacer un encantamiento de mocomurciélago terrible, yo mismo la vi al pasar por delante de su compartimiento. Yo en tu lugar no la provocaría. Eres muy modesto Harry - Continuó Slughorn - Pero ¿Es cierto que estuviste allí en el ministerio? ¿Es cierto lo de la mentada profecía?

  • No escuchamos ninguna profecía - Terció Neville ruborizándose.

  • Es cierto, yo tampoco escuché nada - Añadió Ginny.

  • ¿Ustedes también estuvieron allí? - Inquirió Slughorn con verdadero interés.

Comenzó a anochecer y por lo tanto Slughorn los hizo regresar a sus compartimientos ya que pronto llegarían a la estación de Hogsmeade. Entonces Ginny quien decidió acompañar a Harry y a Neville, les comentó que Slughorn la vio lanzarle el maleficio a Zacharias Smith de Hufflepuff, un primo lejano de Emily a quien sus padres le habían aconsejado no acercarse demasiado a la cantante por considerarla una chica alocada, rebelde y la vergüenza de la familia Smith. Al parecer, el chico asedió con preguntas a Ginny acerca de la incursión al ministerio y esta nerviosa le arrojó el maleficio cuando Slughorn la vio y la invitó a la tertulia.

Cuando regresaron al compartimiento, Neville entró pero Harry sacó su capa invisible del bolsillo deteniendose en la entrada…

  • Nos vemos luego linda - Se despidió de Ginny besándola escuetamente en los labios.

  • Pero… ¿Qué vas a hacer con eso Harry?

  • Después te lo digo.

Ginny entró en el compartimiento no muy convencida mientras miraba a Harry desaparecer bajo la capa invisible, Neville también parecía extrañado.

Harry siguió entonces a Zabini hasta el vagón de Slytherin aunque la tarea de esconderse bajo la capa era un poco difícil ya que tenía que cuidarse de no rozar a nadie por los estrechos pasillos; como la puerta estaba trabada a Zabini le costó abrirla y cuando lo hizo tropezó, trastabilló y fue a parar al regazo de Goyle lo que Harry aprovechó para trepar a la rejilla del portaequipajes agradeciendo que todos se enfrascaron en una discusión porque le pareció ver que Malfoy vio uno de sus zapatos el cual se salió de la capa fugazmente.

Cuando la discusión entre Zabini y Gregory Goyle terminó, Malfoy comenzó a interrogar al primero acerca de la reunión con Slughorn mientras Pansy le acariciaba el cabello

  • Sólo quería ganarse el favor de algunas personas que parecían influyentes - Contestó Zabini.

Harry tuvo la impresión de que Malfoy estaba furioso por no haber sido invitado aunque insistía en asegurar que le daba lo mismo.

  • ¿A mí que más me da si le caigo bien o mal a ese viejo gordo y estúpido? - Dijo - Al fin y al cabo es apenas un profesor y no creo que el año próximo yo regrese a Hogwarts.

  • ¿Qué quieres decir? - Inquirió Pansy mientras Harry ponía mucha atención.

  • No lo sé, tal vez me dedique a algo más… interesante

  • ¿Te dedicarás de lleno a la musica? - Inquirió Pansy con una sonrisa.

Draco guardó silencio unos segundos como inmerso en aquella maravillosa posibilidad que ahora parecía más utópica y lejana que nunca.

  • No - Respondió finalmente - Me refiero a… ya sabes Pansy.

  • ¿Te refieres a él?

  • Mi madre prefiere que yo termine mis estudios en Hogwarts pero francamente… cuando el señor tenebroso ascienda al poder ¿Creen que a él le importará cuantos TIMOS o ÉXTASIS haya aprobado? Lo que realmente importa es quien le haya servido mejor.

  • Pero sólo tienes dieciséis - Rebatió Zabini - ¿Crees que podrías servirle? Además ni siquiera has terminado tus estudios.

  • ¿No acabo de explicarte so bobo que eso me tiene sin cuidado? No son mis estudios lo que lo impresionarán.

El tren comenzó a perder velocidad y Harry dedujo que ya estaban llegando hasta que de pronto se detuvo por completo y todos comenzaron a bajar del tren haciendo mucho ruido. Él confiaba que sus amigos le bajaran el equipaje pero algo le llamó la atención poderosamente…

 Gregory Goyle, Vicent Crabbe, Blaise Zabini y Pansy Parkinson salieron del compartimiento pero Draco Malfoy se quedó luego de pedirles que se adelantaran, tomó su túnica del colegio y se la colocó con parsimonia sobre la ropa, tomó su baúl y su guitarra, los bajó de la rejilla y los colocó sobre el asiento, luego sacó su varita y antes de que Harry pudiera tomar también la suya o hacer algo más exclamó:

  • ¡Petrificus totalus!

Harry adquirió la rigidez de una tabla y sin poder evitarlo cayó de la rejilla sin que Malfoy hiciera algo para evitarlo, más bien pareció disfrutarlo.

  • Lo imaginé - Dijo con regodeo - Tenías que ser tú San Potter ¿No te enseñó tu madre sangre sucia a no escuchar conversaciones ajenas? ¡Ahhhh! si, lo olvidaba, murió antes de que pudieras limpiarte las babas tú solo.

Malfoy le propinó una fuerte patada a Harry que le rompió la nariz, él por su parte sintió ahogarse en su propia sangre y al mismo tiempo un deseo enorme de poder levantarse y hacerle pagar a ese cretino por lo que hizo y dijo.  

  • Eso es por mi padre - Prosiguió Malfoy tomando la capa invisible y cubriendo de nuevo a Harry - No escuchaste nada que me importe, ¡ahh! Y no te encontrarán hasta que hayas regresado a Londres.

Malfoy salió al fin del compartimiento no sin antes pisarle una mano a Harry quien además de dolor e ira sintió una gran angustia al saberse indefenso y escondido en el piso del tren. Confiaba en que Ron, Ginny y Hermione lo estuvieran buscando.

  • ¿Dónde rayos está Harry? - Inquirió Ginny comenzando a preocuparse mientras bajaban del tren.

  • No lo sé, lo busqué por todos lados y no lo vi - Respondió Hermione mirando en todas direcciones - Ojalá no se meta en problemas.

  • Chicos, vengan por aquí

  • Los llamó Nymphadora agitando los brazos junto a Remus Lupin en medio del montón de alumnos - De nuevo voy a custodiar el castillo este año y ahora Remus también lo hará, no es un auror cualificado pero… a Scrimgeour no le importa ¿verdad cariño? 

  • Así es Dora, a él únicamente parece importarle el bienestar de Harry o al menos eso parece… por cierto, ¿Dónde está Harry? - Inquirió Remus buscándolo con la mirada.

  • No lo hemos visto desde que regresamos al compartimiento después de la reunión con Slughorn - Respondió Neville nervioso.

  • ¡Ehhh chicos! Remus es el encargado de llevarlos a todos al castillo, irán con ese grupo de aurores que están allá - Dijo Nymphadora señalando a un grupo de magos y brujas que aguardaban cerca de los carruajes que ya abordaban los chicos - Vayan con él, yo revisaré el tren ¿De acuerdo?

Así lo hicieron, todos se encaminaron a Hogwarts aunque Ginny se rascaba la cabeza en señal de preocupación y varias veces durante el camino manifestó su deseo de bajarse y regresar a Hogsmeade.

Harry en cambio desde su vulnerable posición sintió que odiaba a Malfoy más que nunca mientras la sangre que pasaba de su nariz a su garganta le provocaba nauseas. De pronto una sensación horrible se apoderó de él, el tren comenzó a moverse muy lentamente mientras rugía pero casi inmediatamente sintió que le quitaban la capa invisible de encima.

  • ¡Hola Harry! Pero ¿Qué rayos te han hecho?- Soltó Nymphadora.

Harry nunca se sintió tan feliz de verla.

  • ¡Finite Incantatem!- Exclamó ella apuntándolo con la varita mientras él volvía a adquirir movilidad - Tenemos que salir de aquí, debemos saltar del tren.

  • ¿Estás loca Dora? - Inquirió Harry tomando su varita y su capa incorporándose con dificultad.

  • ¿Quieres volver a Londres acaso? - Respondió ella con otra pregunta al tiempo que lo ayudaba a ponerse de pie - Ven.

Llegaron a la puerta y antes de que Harry pudiera prepararse mentalmente, ella saltó tomándolo de la mano, afortunadamente cayeron sobre césped blando aunque dieron varias vueltas antes de detenerse.

  • ¿Quién te hizo eso Harry? - Preguntó Nymphadora sacudiéndose la ropa.

  • El imbécil de tu primo

  • Contestó Harry - Lo siento… gracias Dora.

  • De nada y… descuida, sé que mi primo lamentablemente es un imbécil.

Ella también se ofreció a reparar su nariz por medio de un encantamiento sanador y posteriormente ambos se fueron caminando a Hogwarts mientras le contaba lo mismo que les dijo a sus amigos antes de ir al castillo junto a Remus, que él ahora custodiaría el castillo junto a ella y los demás aurores.

  • Será mejor que vuelvas a colocarte la capa Harry - Lo advirtió la joven auror - Por tu seguridad.

Luego ella agitó su varita y de la punta de esta emergió una hermosa criatura de cuatro patas que salió corriendo en dirección al castillo.

  • Si, es un Patronus - Respondió ella cuando Harry se lo preguntó - Aviso al castillo que te he encontrado. 

  • ¿Y cómo?…

  • Los chicos - Respondió ella interrumpiéndolo - Estaban muy preocupados por ti.

En Hogwarts, Ginny, Neville, Luna, Ron y Hermione entraron al gran comedor con muchas esperanzas, creyendo que tal vez Harry se encontraría allí pero al no verlo su preocupación creció. Sin embargo su temor se calmó un poco al ver a Emily encaminarse hacia la mesa de Gryffindor.

  • ¡Hola chicos! - Los saludó ella con emoción - Vine con Severus a través de la red flu - ¿Cómo están? ¿Dónde está Harry?

Cuando ellos le contaron que no lo habían visto, ella se alarmó dada las circunstancias de amenaza en que este se encontraba y casi por instinto miró a la mesa de Slytherin donde encontró a Draco  a quien ya había saludado, al parecer no se había movido de allí.

  • ¿Y desde cuando no lo han visto? - Inquirió nerviosa.

  • Desde la reunión con Slughorn, cuando volvíamos de esta- Respondió Ginny.

  • Voy a buscarlo - Dijo la cantante con determinación.

  • Dora se quedó en Hogsmeade e iba a revisar el tren - Contestó Remus incorporándose a la conversación en ese momento.

  • Pues… esperen, iré a hablar con Severus y con mi abuelito.

Emily se dirigió nuevamente a la mesa de los profesores, la mejor opción era hablar con Dumbledore y Severus… bueno,  pensó que por mucha inquina que Snape le tuviera a Harry al menos se preocuparía de que no hubiese regresado. 

  • Abuelito, Sev. Harry no está con los chicos y ellos no saben dónde está, estoy muy preocupada.

  • Tal vez el chico sólo quiere llamar la atención Emily - Terció Snape.

  • Podría ser peligroso Severus - Terció Dumbledore - Creo que sería mejor investigar, mientras él esté fuera del castillo puede correr peligro.

  • Remus dice que Dora iba a revisar el tren pero… yo quiero ir a ver también.

  • No Emily, deja que vaya yo, espera aquí - Sugirió su esposo.

  • Ten cuidado cielo.

Mientras tanto, Harry y Dora llegaron a las verjas flanqueadas por cerdos alados que para su sorpresa estaban cerradas con una gruesa cadena.

  • ¡Alohomora! - Exclamó Harry apuntando el candado con la varita pero nada sucedió.

  • Dumbledore en persona embrujó la reja - Explicó Tonks - En realidad todo el castillo está protegido por embrujos antiintrusos, las medidas de seguridad han sido muy estrictas este año Harry.

A lo lejos, Harry vio acercarse la amarillenta luz de un farol y cuando esta se acercó por completo comprobó que se trataba de Snape. Así que se quitó la capa con desgano suspirando pesadamente.

  • ¡Que honor recibirte Potter! - Se mofó Snape abriendo las cadenas con un toque de su varita - Después de tener preocupados a todo el mundo excepto a mí claro que sabía que nada más querías hacerte el interesante.

Harry sintió un odio tremendo al escucharlo hablar.

  • Pasa, no te quedes allí parado como un imbécil ¿Por qué no traes la túnica del colegio?

  • No tuve tiempo de cambiarme..

  • ¿Tú recibiste mi mensaje Snape? Se lo envié a Hagrid - Dijo Dora.

  • Yo venía saliendo para acá porque Albus y Emily están muy preocupados por el mocoso y sí, yo lo recibí.

Cuando iban avanzando y acercándose al castillo el silencio reinó entre los tres, pero bajo la luz del farol que Snape sujetaba mientras caminaba delante de ellos, Harry y Nymphadora no perdieron oportunidad de intercambiarse algunas miradas cómplices para burlarse o quejarse del comportamiento de Snape. Al fin llegaron al castillo y cada uno tomó su lugar correspondiente.

  • Gracias por traerlo cariño - Dijo Emily luego de besar a su marido en los labios - Pero ¿Qué le sucedió? ¿Eso es sangre?

  • Buen trabajo muchacho - Lo felicitó Dumbledore.

  • De nada, pero ya lo traía la fenómeno de Nymphadora Lupin, no sé qué rayos le sucedió, pero el caso es que ya está aquí 

  • No seas malo Sev, bueno, ahora que ya estoy más tranquila, preparémonos para el maravilloso anuncio que hará mi querido abuelito - Respondió Emily mientras tomaba asiento y saludaba a Harry con la mano.

  • ¿Dónde demonios has estado? - Inquirió Ron.

  • Nos tenías a todos muy asustados Harry Potter - Añadió Hermione al borde del llanto.

  • Si ¿Qué te pasó? - Quiso saber Ginny arrojándose a sus brazos y luego alarmada ante la sangre que cubría su camisa y su rostro.

Hermione lo apuntó a la cara con la varita.

  • ¡Tergeo! - Exclamó limpiándole la sangre seca del rostro.

  • Después les cuento.

  • ¿Como qué?... Harry.

  • Después Hermione - Repitió el chico señalando discretamente a Neville, Dean y Seamus que estaban cerca

  • Creo que Dumbledore ya se dispone a hablar - Dijo Hermione mirando a la mesa de los profesores donde en efecto el director se dirigía a su atril.

  • Buenas noches a todos y bienvenidos una vez más al colegio. El señor Filch me ha pedido que les diga que los artículos de broma procedentes de una tienda llamada "Sortilegios Weasley" están prohibidos, los aspirantes a jugadores de quidditch deben notificárselo a sus respectivos jefes de casa, así mismo estamos buscando comentaristas… En fin, antes de comenzar con nuestra acostumbrada selección de los nuevos alumnos y el banquete de bienvenida me gustaría que todos les diéramos un fuerte aplauso de bienvenida y felicitación a la pareja de recién casados, nuestros queridos Emily y el profesor Snape.

Un fuerte aplauso acompañado de vítores y un murmullo colectivo se apoderó de la estancia mientras Emily agradecía de pie y Severus resoplaba molesto desde su asiento. Lo que le faltaba, Dumbledore sabía cuánto detestaba llamar la atención y ahora pedía que los mocosos lo aplaudieran.

  • Asímismo quiero que le den la bienvenida a un nuevo miembro del profesorado - Continuó Dumbledore - Aunque ya pasó por el colegio hace muchos años e incluso enseñó a muchos de sus padres queridos míos, se trata de Horace Slughorn.

Él se puso en pie mientras todos lo aplaudían.

  • El profesor Slughorn, mi viejo colega - Continuó Dumbledore - Ocupará su antiguo cargo de profesor de Pociones.

  • De… ¿Pociones? - Inquirió Neville nervioso - Pero Harry tú dijiste que…

  • Pensé que era de D.C.A.O, Dumbledore nunca mencionó que ocuparía ese cargo, el que estaba vacante era D.C.A.O… tal vez se equivocó - Contestó Harry con el pulso acelerado.

Alrededor todos comenzaban a comentar.

  • ¿Pociones? - Repitieron Ron y Hermione a la vez.

  • Tiene que haberse equivocado - Dijo Harry más para convencerse así mismo.

  • Pues no creo que se haya equivocado - Terció Ginny mirando hacia la mesa de los profesores.

  • El profesor Snape ocupará el cargo de profesor de Defensa Contra las Artes Oscuras - Continuó Dumbledore.

  • ¡No! Eso no puede ser posible - Dijo Harry mientras Snape se levantaba de la mesa y con una escueta cabezada agradeció los aplausos y los vítores de los Slytherin, sobre todo de Malfoy que no perdió oportunidad de mirar a Harry regodeándose con el odio que sentía este.

Snape se apresuró a sentarse nuevamente mientras recibía las felicitaciones de sus colegas en especial de su amiga Charity Burbage y su esposa que volvía a besarlo en los labios mientras muchos de sus alumnos todavía trataban de asimilar lo que habían oído.