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El Pocionista y la Cantante — capítulo 19

Emily y Dora se dirigieron risueñas al estadio de quidditch donde se iba a suscitar en pocos minutos el primer partido de Gryffindor contra Slytherin y la joven metamorfomaga fue asignada para vigilar el campo de juego junto a otros colegas. Emily parecía flotar en una nube mientras a su lado pasaban cientos de alumnos con escarapelas y bufandas de los dos equipos que se iban a enfrentar.  

  • ¿De veras? - Preguntó Tonks ya franqueando las rejas que conducían al estadio.    

  • Si, ya lo estamos intentando - Respondió Emily - No sé qué le pasó, de pronto una de estas noches me dijo que había cambiado de opinión y que tal vez si debíamos pensar en tener hijos.

  • ¡Vaya! - Exclamó Dora con una sonrisa picara mientras le daba con el codo en las costillas a su amiga.

Mientras las dos abrieron las rejas del estadio escucharon una pequeña discusión detrás ellas y al volverse se dieron cuenta de que eran Harry, Ron y Hermione.

  • No debiste haberlo bebido Ron - Increpaba Hermione.

  • Claro que sí, soy un pésimo guardián - Respondió este.

  • Podrían expulsarte por esto Harry - Volvió a increpar Hermione.

  • ¿Y por qué? si se puede saber - Inquirió Tonks con los brazos en jarra fingiendo molestia.

  • ¡Ehhh!….¡Ahhh! - Harry que se quedó mudo, enfrascado en la conversación con sus amigos, no vio a ninguna de las dos mujeres.

  • Descuida Harry, ya sabes que Emily y Dora son de confianza - Respondió Hermione.

  • Pero Hermione - Rebatió él - No les dig….

  • Resulta - Lo interrumpió la chica en tono de molestia - Que el señor inconsciente aquí presente le colocó una pequeña cantidad de Felix felicis, es decir, poción de la suerte, al jugo de calabaza de Ron.

  • ¿Y dónde conseguiste esa poción? - Preguntó Nymphadora.

  • Me la dio Slughorn en la primera clase porque preparé muy bien el filtro de muertos en vida.

  • Con ayuda del príncipe, no lo olvides - Terció Hermione.

  • ¿Qué príncipe? - Preguntó Tonks confundida.

  • Un libro que Harry se encontró en la clase de Pociones que al parecer hace muchos años era de un chico que se hacía llamar "Príncipe mestizo" - Respondió Emily - Pero ese no es el punto, lo importante es ¿Por qué le diste esa poción Harry? - Inquirió la muchacha mientras vio como Harry, detrás de Ron, negó con la cabeza mostrando el frasco, todavía sellado, por encima del bolsillo de su túnica de quidditch.

  • Es evidente Emily - Respondió Ron cabizbajo - Porque soy pésimo guardián, necesitaba una ayudadita y sin duda alguna hoy ganaremos.

Emily comprendió enseguida que Harry sólo había fingido darle el brebaje a su amigo para animarlo, de modo que le siguió la corriente.

  • Descuida Ron, lo harás bien - Dijo ella abrazándolo mientras é sentía que perdía todas las fuerzas esbozando una sonrisa tonta.

  • ¡Ah! - Exclamó de repente el muchacho separándose de ella, como si hubiese recordado algo importante

  • Por favor, no le digas nada de esto al múrciela… quiero decir a Snape ¿De acuerdo?

Emily rió.

  • No le diré nada al temible murciélago de las mazmorras, está bien - Concedió Emily a sabiendas de que Harry no le había dado realmente la poción a su amigo.

  • Y tampoco a Remus ¿De acuerdo Dora?

  • Tranquilo Ron, no diré nada - Respondió Tonks risueña - Pero no vuelvan a tontear con pociones ¿De acuerdo?

Los tres chicos asintieron pero esta vez, cuando otra vez se disponían a entrar, una nueva voz los distrajo…

  • ¡Animo Ronnie! Lo harás bien, estoy segura - Dijo Lavender ignorando a los demás.

  • Gra… gracias - Respondió Ron.

Hermione y Emily intercambiaron una mirada y la mitad veela advirtió un dejo de ira en los ojos castaños de la chica. Sin embargo decidieron no hacer ningún comentario y todos se introdujeron al fin al estadio de quidditch.

Las gradas ya estaban llenas de gente mientras Harry se dirigió junto a Ron a los vestidores para organizar el equipo.

  • Es extraño pero mientras desayunábamos no vi a Draco con su túnica de quidditch, de hecho no le vi intenciones de jugar - Dijo Emily tomando asiento junto a Hermione que ya parecía más calmada.

  • No jugará - Respondió esta fulminando con la mirada a Lavender que en ese momento se estaba enrrollando en el cuello una bufanda de Gryffindor - Harry dijo que Malfoy reportó estar lesionado lo que nos pareció extraño pues, por lo general, cuando eso sucede él procura cambiar la fecha del partido, no le gusta perderse los partidos contra Gryffindor.

  • ¿Lesionado? - Inquirió Emily preocupada mirando a Snape a lo lejos sentado en las gradas de Slytherin

  • Severus no me dijo nada.

  • Tal vez sólo sea una tontería, no parecía lastimado en el gran comedor - Respondió Hermione.

  • Si, tienes razón - Dijo Emily a quien sin embargo la idea no se le fue de la cabeza.

La señora Hooch sonó el silbato dando inicio al partido. Catorce escobas surcaron el aire y de inmediato el campo se inundó con la arrogante voz del nuevo comentarista. 

  • ¡Ha comenzado el partido! Este año sorprende mucho el equipo que formó Potter ¿No es así? Es decir, ¿Ronald Weasley de nuevo en el equipo después de su deplorable actuación el año pasado? ¡Claro! debimos imaginarlo, con el capitán como mejor amigo esto era de esperarse.

  • ¿Quién carajos está en?... ¡Ah! claro, es ese payaso - Dijo Emily echando un vistazo a la cabina del comentarista descubriendo así que se trataba de su primo lejano, Zacharias Smith, el favorito de la abuela Gertrude - Es un envidioso.

  • No… no puedo creerlo, ¿Weasley ha parado la Bludger? - Inquirió el comentarista mientras Ron abría mucho los ojos en señal de sorpresa.

Emily y Hermione se abrazaron emocionadas.

La verdad es que la sugestión de Ron estaba dando resultados pues, a la media hora del partido, logró parar casi todos los tantos de los cazadores de Slytherin, frustrando así las intenciones de la marea verde y plata de entonar la canción que el año anterior compuso  Malfoy "A Weasley vamos a coronar".

Harry buscó afanosamente la esfera dorada y Smith parecía irritado por la inminente victoria de Gryffindor, tanto que no dejó de hacer estúpidos comentarios como que los golpeadores de Gryffindor eran flacuchos y por lo general debían ser más fornidos como McLaggen quien a su vez podría haber sido un excelente guardián.

  • ¡Ya me tiene harta! - Comentó Emily fulminando a Zacharias con la mirada.

  • Y a mí la que me tiene harta es otra - Dijo Hermione señalando a Lavender que gritaba vítores saludando a Ron con la mano.

Finalmente el partido terminó con Gryffindor como ganador como era de esperarse, y de regreso al castillo, Harry le confesó a su amigo que sólo lo había sugestionado fingiendo haberle colocado la poción a su jugo, es decir que todos los goles los había parado por sí mismo, sin ayuda de nadie.

La fanaticada de Gryffindor organizó una pequeña fiesta para celebrar el triunfo en la sala común y todos se dirigieron hasta allí sólo que un grupo se adelantó con Ron a cuestas como el año pasado cuando ganaron la copa.

Emily se quedó con Nymphadora en los jardines acompañándola a custodiar ya que dentro de poco sería la hora de la cena y no tenía nada más que hacer. En ese momento dos lechuzas pardas cargadas con correspondencia se acercaron a la cantante, picoteándose entre sí para tratar de entregar primero su encomienda.

  • ¡Basta ya! - Las regañó Emily - ¡Hey! A ver - Dijo tomando a una de ellas en pleno vuelo, Nymphadora tomó a la otra - ¿Son para ti o para mí? 

  • Creo que para ti - Respondió Dora desatando uno de los dos sobres que llevaba el animal - ¡Espera un momento! trae otra carta para mí.

  • Y esta trae un paquete

  • Respondió Emily - ¡Ohh si! es de la tienda de animales ¡Muchas gracias! - Dijo Emily acariciando a la lechuza que remontó nuevamente el vuelo en compañía de la lechuza que otrora había sujetado Tonks - Es la camita que encargué en la tienda de animales de Hogsmeade, para la señora Norris, y también una dotación de vitaminas.

  • ¿Quién lo diría no? Aún no eres madre y ya eres abuela - Dijo Tonks riendo mientras le pasaba una de las cartas a su amiga - Son de Gloria.

Emily tomó el sobre, despegó el lacre y comenzó a leerla al mismo tiempo que su amiga metamorfomaga mientras a ambas se les iluminaba el rostro.

  • ¡Wow! Kevin se decidió al fin - Dijo Emily - Quiere casarse con nuestra amiga, le pidió matrimonio.

  • Estos tiempos difíciles nos están haciendo sentar cabeza - Bromeó Dora contenta - Es genial ¿No es así? Ahora sólo falta que Jeremy se decida con Sasha.

  • Si, aunque creo que esos dos cuando mucho se irán a vivir juntos como Espina y Sirius.

En ese momento alguien salió del castillo con mucha celeridad, dirigiéndose hacia el gran árbol a los pies del lago negro. Emily divisó en esa dirección y reconoció la esponjosa melena castaña de Hermione ondeando con el viento mientras ella se cubría el rostro con las manos, al perecer estaba llorando…

  • ¿Es Hermione? - Inquirió Tonks con preocupación.

  • Si, es ella - Respondió Emily corriendo en dirección a la chica - ¡Hermione! ¡Hermione!

La chica estaba recostada del árbol y se había dejado caer sobre la hierba. Tenía espasmos propios del llanto excesivo.

  • ¡Dios mío! Hermione ¿Qué te pasa? - Preguntó Emily sentándose en la hierba para abrazarla - ¿Sucedió algo con tus padres?

Hermione se arrojó a los brazos de su amiga sin dejar de llorar mientras Emily la contuvo acariciándole el cabello. Nymphadora permaneció de pie pero miró a la chica con aprensión.

  • ¿Sucedió algo allí dentro? - Preguntó la metamorfomaga - Llamaré a los demás aurores.

  • No… no hace falta - Respondió al fin Hermione con voz trémula separando el rostro del hombro de Emily.

  • Pero ¿Qué te pasó Hermi? - Inquirió la rubia cantante sosteniéndole el rostro entre las manos - Por favor dinos, nos tienes aterradas.

  • Ron… Ron es un desgraciado ¡Lo odio! - Respondió golpeando con impotencia la hierba con el puño - Cuándo entré a la sala común… ella… - Un nuevo el acceso de llanto le impidió hablar.

Tonks y Emily observaron que Harry se acercó a toda velocidad en dirección a ellas. Parecía aliviado de haber podido alcanzar a su amiga.  

  • Harry ¿Qué pasó? - Preguntó Dora.

  • Lavender… bueno ella se prendó del cuello de Ron y…

  • Lo besó ¿Verdad? - Tanteó Emily ceñuda mientras Harry asentía.

  • ¡Que descarada! - Exclamó Nymphadora negando con la cabeza.

  • Pero lo tomó por sorpresa - Rebatió Harry en un inútil intento por justificar a su amigo.

  • ¡MENTIRA! - Gritó Hermione - Él no parecía resistirse.

  • No podía hacerlo Hermione - Respondió Harry tratando de acercarse - Lo tomó por sorpresa.

  • ¿Qué le costaba apartarla? - Inquirió la muchacha con dolor - Él ha debido respetar nuestra relación… además, discúlpame Harry pero el que debería estar aquí buscándome debería ser él y no tú.

  • Bueno eso es verdad - Analizó Emily.

  • No le importo - Continuó Hermione hablando con dificultad por el llanto - Pues que se quede con ella… yo ya no lo quiero más.  

  • Se quedó atrapado entre la gente en la sala común - Trató de justificarlo Harry nuevamente ya que le dolía ver a su amiga así y no quería que la relación de sus dos mejores amigos terminara. Sin embargo no hizo falta mucho tiempo para que Ron apareciera también en escena, corriendo, despeinado, sudoroso y con cara de asustado…

  • ¡Hermione! ¡Hermione!

  • Será mejor que nos vayamos - Propuso Emily prudentemente aunque hubiese querido abofetear a Ron, de hecho su bellísimo rostro estaba comenzando a adquirir un tono siniestro debido a la rabia que sentía.

  • Si, de todos modos yo estaré cerca, por si acaso - Dijo Tonks con el cabello de color rojo intenso debido a la rabia.

  • Hermione, no es lo que creías, es decir, ella…

  • ¿Te besó a la fuerza Ron? No me creas estúpida, no te resististe ni nada parecido, te quedaste allí…

Todos se alejaron, sin embargo pudieron escuchar claramente la absurda excusa de Ron. 

  • No podía Hermione, los otros chicos me habrían tomado por… ya sabes, no podía rechazarla de forma tan abrupta.

  • Entonces ¡QUÉDATE CON ELLA! - Gritó Hermione arrancando un trozo de hierba para lanzársela a Ron en el pecho - ¡Chicos! Espérenme, no puedo quedarme con él.

  • Pero Hermi - Pugnó Ron tomándola del brazo.

  • ¡Suéltame! es evidente que esto se acabó Ronald, vete con tu… Lavender.

  • Pues bien Hermione, traté de explicártelo pero tú… si así lo quieres está bien - Soltó Ron frustrado y molesto por la actitud de Hermione, aunque todos advirtieron en sus ojos que también estaba triste.

Emily volvió a abrazar a Hermione, ella también estaba furiosa con Ron y lo consideraba un cobarde, sin embargo prefirió no hacer ningún comentario al respecto para no lanzarle más leña al fuego, de modo que ciñendo a su amiga con un brazo la condujo dentro del castillo.

  • Ya llegó la camita y las vitaminas que encargué para la señora Norris, vamos a ver a nuestros nietos ¿Eh? - Dijo para animarla.

Hermione asintió aunque todavía hipando. Al entrar, los demás siguieron al gran comedor menos Nymphadora que se quedó custodiando la entrada del castillo junto a Lupin que en ese momento salió del gran comedor. Hermione y Emily hallaron al señor Filch en el armario de escobas, agachado frente a la señora Norris acariciándola. 

  • ¡Toma Filch! - Dijo Emily en son de paz - Son algunas cosas para que esté cómoda y vitaminas - ¿Cómo están?

  • Gracias - Soltó este tomando la caja un tanto sorprendido, no se imaginó aquel detalle pese a que ella le había pedido que la mantuviera al tanto de lo que le hiciera falta a la gata - Están bien, Hagrid dice que están creciendo bien y saludables.

  • ¡Qué bueno! Eh… cualquier cosa que necesites me avisas ¿De acuerdo?

  • Está bien… gracias de nuevo - Respondió el viejo con sequedad.

  • De nada, ¡vamos Hermi! ¿Verdad que son una monada?

La chica asintió llorosa mientras salían del armario de escobas. Emily iba a dirigirse al gran comedor pero notó que Hermione se dirigía hacia las escaleras que conducían a los pisos superiores del castillo.

  • ¿Hermione no vas a?...

  • No tengo hambre Emi… sólo quiero estar sola - Respondió la muchacha antes de perderse escaleras arriba.

Emily se dirigió sola entonces al gran comedor, comprendiendo que Hermione necesitaba realmente estar sola para pensar. Una punzada de dolor atravesó a la cantante al comprender cuánto dolor sentía su amiga. El año anterior ella había pasado por una situación similar aunque más extrema. Cuando Emily entró al gran comedor y vio a Ron cabizbajo mientras Lavender (unas sillas más allá, lo contemplaba con aprensión sin atreverse esta vez a acercársele) lo tomó por un brazo y lo hizo levantarse…

  • Sé que no es mi problema - Le dijo ante el asombro de Dean Thomas y Neville Longbottom que estaban a cada lado de él, Ron notó que su semblante hermoso se había tornado un poco siniestro y hasta el tono de sus ojos y su cabello se oscurecieron como si una sombra se apoderara de su talante  - Pero me importa un soberano rábano lo que opines de eso, eres un cobarde.

  • ¿Que querías que hiciera? - Preguntó el pelirrojo debatiéndose entre la molestia por la intromisión de Emily y el embriagante olor de su exquisito perfume natural - Ella fue la que decidió mandarlo todo al caño.

  • Debiste insistir - Contestó ella liberándolo al fin aunque no dejó de fulminarlo con su mirada - Y en primer lugar no debiste ceder cuando esa atrevida… ¡Olvídalo! No pienso hacerte entender lo que no puedes, sería inútil.

Emily avanzó entonces con toda la rabia que sentía hacia la mesa de los profesores. Quería a Ron pero no le perdonaba el hecho de que hubiese lastimado a Hermione. Emily comprendía perfectamente a su amiga porque había pasado por la misma terrible experiencia con Roger Carter ya que, aunque ahora él no le importaba en lo más minimo, en la época en que lo encontró besando a Dorothy Robinson se sintió morir de decepción, rabia y dolor.

Cuando la cantante llegó a la mesa de los profesores y le contó a su marido lo que había ocurrido, este sólo se limitó a enarcar una ceja negando con la cabeza.

  • No deberías meterte en eso, no es asunto tuyo - Espetó.

  • Es mi amiga, desde luego que es asunto mío - Rebatió la rubia.

  • ¿Ya probaron el salmón? Está riquísimo - Los interrumpió Charity Burbage muy sonriente ofreciéndoles la fuente con los filetes de salmón.

  • Gracias Charity - Respondió Emily sirviéndose uno tratando de comer en paz y olvidarse del asunto al menos por el momento.

Los días fueron pasando y ni Ron ni Hermione parecían querer reconciliarse, de hecho lamentablemente para la castaña, Ron pareció haber encontrado refugio en los brazos de Lavender Brown pues ahora estaban saliendo. Los primeros días Hermione no dejó de llorar alternándose entre los brazos de Harry, Emily, Ginny y Nymphadora pero después, bajo los consejos de Ginny y Emily, aparentó (Al menos frente a Ron) no importarle que él ahora estuviera saliendo con Brown. Los ignoraba y tomaba otros caminos cuando se los topaba de frente, aunque era casi evidente que Ron sólo había actuado de aquella manera llevado por la rabia que le provocó el que Hermione dudara de su amor, además de que se enteró de que ella había salido con Krum durante el cuarto curso y eso lo molestó terriblemente. Esta información se la había dado Ginny en un intento por despertar en él los celos pero lo único que logró fue que el chico decidiera salir con Lavender para lastimar a Hermione. No soportó imaginarla atrapada entre los musculosos brazos del buscador búlgaro y la expectativa de que volviera por ella como bien le había dicho Ginny para molestarlo.  

Lavender por su parte, sesgó el espacio del pelirrojo. No lo dejaba solo ni un minuto y prácticamente no le permitía respirar. Hasta Harry comenzó a hartarse de aquella situación, pues ya no podía conversar a solas con su amigo como lo hacía antes.

Por otra parte, Emily comenzó a preocuparse pero por otro asunto que no tenía nada que ver con la situación de sus amigos adolescentes…

Aquella mañana, después de darse un baño matutino mientras Severus la esperaba en la habitación colocándose las botas, ella salió del baño con aire taciturno.

  • ¿Qué te sucede Emily? - Preguntó Snape al ver el semblante de su esposa.

  • No sucedió - Respondió ella - Ese es precisamente el problema.  

  • ¿De qué hablas?

  • Me acaba de llegar mi periodo - Respondió ella sentándose en la cama - Pensé que después de estos días…. Es decir, No he bebido la poción anticonceptiva ¿Por qué no sucedió si no lo estoy evitando? Antes no me hacía ilusión pero ahora que lo hemos intentado…

  • No te preocupes Emily, es normal que no suceda de buenas a primeras - Respondió su marido rodeando la cama para ir a abrazarla - A veces la poción anticonceptiva tiene un efecto a largo plazo, sucederá cuando tenga que suceder.

  • Y además tengo un terrible cólico - Añadió ella apretando una almohada contra su vientre, dejándose caer en la cama.

  • Te prepararé una poción para combatir los dolores menstruales. No necesita maduración así que estará lista en cuanto haya agregado el último ingrediente - Dijo Snape inclinándose sobre ella para besarla en los labios - Tú descansa y no te preocupes querida.

Severus no se lo dijo pero en aquel momento había comenzado a dudar si tal vez aquello no sería una señal divina de que no debía tener descendencia aún. Confiaba en lo que Dumbledore había dicho, sabía que tenía razón pero también pensó que tal vez por alguna razón sucedió lo que sucedió. Ella se encogió de hombros suspirando con pesadez mientras Severus la abrazaba con delicadeza, posteriormente él se dirigió a su despacho y se puso manos a la obra con la poción.

Por la noche, completamente aliviada, después de la cena Emily se dirigió al despacho del director Dumbledore para saber cómo seguía de la herida de su mano ya que en esos días no había tenido oportunidad de reparar en ella con más detalle. Al llegar frente a la puerta tocó la aldaba y sonrió cuando al abrir la recibió Harry Potter.

  • ¿Cómo estás? - Lo saludó ella también - ¿Están en sus clases particulares?   

   - De hecho ya terminamos - Respondió el muchacho mientras Dumbledore le hacía a ella una seña con la mano para que entrara.

  • Sólo vine a ver como estabas abuelito, no sabía que estaban reunidos ustedes dos.

  • Descuida hija, ya sabes que le he permitido a Harry hablar de esto contigo y con sus amigos - Respondió Dumbledore tomando asiento. Lucía un poco cansado y Emily no pasó por alto que su mano, aún más ennegrecida, pareció dolerle un poco, lo sospechó por la mueca que el viejo esbozó al levantarla para colocarla sobre el escritorio - En esta ocasión - Continuó - Vimos un recuerdo del viejo Slughorn, bueno… uno falso.

  • ¿Un recuerdo falso? - Repitió Emily interesada, tomando asiento frente a Dumbledore. Harry permaneció de pie junto a ella - ¿Se puede hacer eso?

  • Desde luego - Respondió el director - Si el mago es muy hábil pude crear un falso recuerdo o alterar su contenido.

En ese momento tanto Harry como el director le comentaron lo que habían visto. Slughorn se mostró en el recuerdo muy molesto ante la inquietud del joven Ryddle por los misteriosos horrocruxes, sin embargo todo a su alrededor parecía neblinoso lo cual indicaba que el contenido del recuerdo, o al menos su mayoría era falso.

  • Dividir el alma - Susurró Emily sintiendo escalofriaos - Asesinar para dividir el alma ¿Crees que eso haya hecho Voldemort?

  • Es posible - Respondió Dumbledore - Es probable, pero debemos estar seguros de la respuesta que Horas le dio en su momento, es esencial.

  • ¿Severus sabe sobre esto?

Dumbledore calló por unos segundos y luego contestó…

  • Si, lo he conversado con él pero prefiere no inmiscuirse, no quiere escuchar nada que tenga que ver con Voldemort.

  • Es comprensible - Respondió Emily - Ha sido juzgado duramente por su pasado como mortífago - Añadió luego evitando mirar a Harry que en ese momento negó con la cabeza, incrédulo.   

  • Harry tendrá como tarea conseguirme el recuerdo verdadero hija mía - Concluyó el director - Como habrás deducido no es una tarea fácil pero con un poco de esfuerzo creo que lo conseguirá, además, él estima mucho a Harry y lo tiene como una joya del club de las eminencias además…

  • ¿Si? - Preguntaron Harry y Emily a la misma vez al ver que Dumbledore pareció iluminado por una idea repentina.

  • Se me acaba de ocurrir que tal vez tú también podrías colaborar en esa misión Emily - También eres una celebridad y el viejo Horas te tiene en alta estima aunque le sacaras algunas canas verdes antes de que tu marido llegara para suplirlo.

  • Cuenta con eso abuelito

  • Respondió Emily asintiendo sin quitarle la mirada de encima a la mano del anciano - ¿Te sientes bien?

  • Si, sólo estoy un poco… cansado.

  • Yo, me retiraré señor - Tanteó Harry notando la preocupación de Emily en su bello rostro - Pensaré en una estrategia para obtener buenos resultados.

  • Que descanses Harry… ¡Ah! Y no olvides consultarlo con el señor Weasley y sobre todo con la señorita Granger, ellos te ayudarán además de Emily.

Ella le guiñó un ojo al chico y le deseó buenas noches mientras él, al ver ese gesto se retiró con una extraña sensación de haber sido alcanzado por un encantamiento estimulante de esos que enseñaba Flitwick en el cuarto curso.

Al verse solos, Emily rodeó el escritorio para acercarse a Dumbledore. Le tomó la mano lastimada entre las suyas y la observó por unos segundos, no con asco ni con lástima sino con un profundo rictus de preocupación.

  • ¿Ahora si me dirás?…

  • ¿Como me hice esta herida? - Completó Dumbledore mirándola con una sonrisa bonachona sin retirar su mano - ¡Que obstinada eres muchacha! Digna Gryffindor.

  • Es que no me trago ese cuento de que un encantamiento te salió mal ¡Por las barbas de Merlín! Eres Dumbledore, Albus Dumbledore, el mejor mago de todos los tiempos, el único al que Voldemort teme.  

  • Gracias por los elogios, pero eso no me convierte en un ser perfecto. Todos tenemos nuestras fallas hija, todos cometemos errores, incluso los viejos como yo.

  • Pero insisto abuelito… no puedo evitar sentir que hay algo más, algo que quizá se relacione con Voldemort… no lo sé, todo lo que está ocurriendo actualmente en el país, luego te lastimas misteriosamente la mano y… posteriormente decides darle clases particulares a Harry donde le muestras la vida de Voldemort.

  • También eres astuta como tus padres, dignos Slytherins en su época - Reflexionó de nuevo Dumbledore

  • Sin embargo hija mía me temo que tendrás que conformarte con la misma respuesta que le he dado a Harry… lo sabrás en su momento.

A Emily la invadió una extraña sensación de vacío tras aquella respuesta, sin embargo, el viejo al ver su expresión la sorprendió con una carcajada.

  • Descuida Emily, todo estará bien mi niña.

  • Es que te quiero mucho abuelito, no tienes idea de cuánto - Respondió la muchacha con los ojos húmedos

  • Me duele verte lastimado.

  • Lo sé hija, sé cuánto me amas, lo sé porque yo te amo de la misma forma - Contestó él acariciándole la mejilla con la mano sana - No te mortifiques, como te dije, todo estará bien.