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El Pocionista y la Cantante — capítulo 46

Había una atmósfera de tensión en la madriguera aquella noche, Emily aguardaban impaciente junto a la señora Weasley y Ginny, los nervios estaban a flor a piel, a cada momento alguien se asomaba por la ventana en busca de alguna señal. El resto de las Brujas de Macbeth junto a Jeremy Thompson y Kevin Harrison se había unido como refuerzo al séquito de escolta de Harry Potter conformado por el señor Weasley, Sirius Black, Remus y Nymphadora Lupin, Kingsley Shacklebolt, Alastor Moody, Hagrid, Bill, Fleur, los gemelos, Ron, Hermione y el pillo de Mundungus Fletcher. Emily se había quedado a regañadientes en la Madriguera en compañía de la señora Weasley y Ginny debido a que todo el mundo estuvo de acuerdo en que sería demasiado peligroso que ella se expusiera de esa manera ya que Snape podría intentar raptarla nuevamente, si ella se abstenía de participar no solo se mantendría a salvo sino que además evitaría enfrentamientos innecesarios y quizá hasta muertes, fue el único argumento que ella estuvo dispuesta a aceptar porque antes se había negado una y mil veces a mantenerse a raya, alegaba que no le temía a Snape en lo absoluto y que de enfrentarse a él con el odio que le tenía era capaz de matarlo antes de darle a él la oportunidad de acercarse un solo centímetro.

Los señores Smith no habían estado de acuerdo desde luego pero la obstinada cantante hizo caso omiso de sus súplicas y advertencias y ella decidió salir por aparición antes de que a ellos se les ocurriera alguna estratagema para contenerla como hacían cuando ella era adolescente, sin embargo ya les avisaría más tarde que se encontraba bien, su temperamento Gryffindor le impedía quedarse tranquila y mantenerse a raya sin hacer algo productivo, la espera la estaba asfixiando

  • ¡Cálmate Emily! Te veo muy agitada - Dijo la señora Weasley ofreciéndole una tacita de té con algunas gotas de esencia de valeriana

  • Gracias Molly - Respondió Emily recibiéndola pese a que nunca le gustó el té, sopló sobre la infusión para bajar la temperatura y para corresponder a la gentileza de la pelirroja tomó un par de tragos

  • Todo saldrá bien - Añadió Ginny más nerviosa que convencida - Tiene que salir bien, hay demasiado en juego, toda la gente que amo está allá fuera

  • El plan está muy bien trazado y no hay huecos - Dijo la señora Weasley abrazando a su hija aunque Emily captó cierto matiz de nerviosismo en el tono de su voz - Los mortífagos no tienen forma de saber que Harry será trasladado hoy, creen que no lo haremos hasta el día de su cumpleaños cuando se rompa el hechizo de protección

  • Aún así no me fiaría de que esas bestias estén rondando por ahí por si acaso - Soltó Emily después de tomar un nuevo sorbo para colocar la tacita sobre una mesita de té - Pero tienes razón Molly, todo saldrá bien porque el plan de Alastor es muy astuto e infalible

  • Se están tardando demasiado - Se quejó Ginny soltándose delicadamente del abrazo de su madre y acercándose a la ventana que daba al patio trasero

  • Recuerda que no vendrán aquí directamente - Puntualizó Emily - Primero irán a casa de los padres de Dora y de allí tomarán el traslador hasta aquí

  • Pero aún así creo que se está llevando más tiempo del previsto - Soltó la señora Weasley llevándose las uñas de la mano derecha a la boca en clara señal de preocupación - ¿Y si los mortífagos los estaban esperando?

Ginny y Emily se estremecieron ante aquella aterradora posibilidad

  • Pues ellos están muy bien preparados para combatirlos - Terció Ginny después de escrutar el oscuro cielo

  • Estoy de acuerdo - Dijo Emily pero no dejaba de pensar en el asunto

Media hora más tarde las tres se sobresaltaron pues el silencio fue roto por una explosión proveniente del patio trasero de la casa, las mujeres salieron en tropel con el corazón en vilo y pudieron advertir a Harry y a Hagrid que se tambaleaban por la sacudida del traslador, el cepillo que les había servido como tal fue a dar unos palmos más allá.

  • ¿Es Harry? - Inquirió la señora Weasley dubitativa - ¿Eres el verdadero Harry?

Él asintió con la cabeza, incapaz de hablar momentáneamente debido al mareo  

Emily, la señora Weasley y Ginny corrieron a abrazarlo

  • ¿Estás bien? - Preguntó Emily tomándole el rostro entre las manos para escrutarlo - ¡Dios mío! Tienes rastros de sangre en la boca

  • Déjenlo respirar - Dijo Hagrid - Miren que hemos pasado por mucho, Ted y Andrómeda nos socorrieron cuando llegamos a su casa pero Harry y yo quedamos muy magullados  

Emily y Ginny soltaron a Harry y se abrazaron a Hagrid que les correspondió con cariño

  • ¿Qué sucedió? ¿Dónde están los demás? - Preguntó Ginny volviendo a abrazar a Harry

  • ¿No han llegado aún? - Se sorprendió Harry mientras las mujeres negaban con la cabeza

  • Nos atacaron los mortífagos - Espetó Hagrid - E incluso el mismísimo quién ustedes saben

Emily, Ginny y la señora Weasley ahogaron un grito

  • ¡Vamos adentro! - Exclamó la señora Weasley protectoramente

  • ¿Te encuentras bien? - Quiso saber Emily rodeando a Harry con un brazo

  • No del todo, perdí a Hedwig - Respondió en un hilo de voz - Fue uno de esos hijos de… ¡Lo lamento!

  • No te disculpes - Respondió Emily levantándole el rostro para que la mirara a los ojos - Cualquier insulto es poco para esas bestias malditas, te entiendo, si yo perdiera a mi Pandita me moriría de dolor - Musitó la cantante al ver a su gato que dormitaba hecho un ovillo en la alfombra de la sala - Pese a que fue un regalo de… ¡Olvídalo! Lo importante es que estás a salvo

En ese momento volvió a escucharse una detonación acompañada de un destello azulado que iluminó la negrura de la noche, la señora Weasley, Harry y Ginny corrieron para ver de quien o quienes se trataba mientras Hagrid y Emily se quedaron adentro. Al poco rato madre e hija entraron en tropel precedidas por Remus y Harry que traían recargado en sendos el hombros a George, sujetando todo su peso pues estaba inconsciente, su oreja derecha había sido desprendida y en su lugar había un hueco del cual manaban varias líneas de sangre que se iban a perder en su cuello y en su ropa. Ginny y la señora Weasley ahogaron un grito al verlo con la luz del interior de la casa

  • ¡Dios mío George! Mi bebé ¿Cómo pasó esto?

Pero no hubo respuesta porque apenas Remus ayudó al muchacho a  recostarse del sofá saltó sobre Harry y lo apuntó con su varita, Emily y Hagrid lo miraron incrédulos

  • ¿Que animal estaba en mi despacho la primer vez que Harry Potter fue a verme? - Preguntaba mientras lo zarandeaba

  • ¿Te has vuelto loco Remus? ¡Déjalo en paz! - Protestó Emily empujándolo para qué dejara al muchacho

  • Si, ¿Qué demonios te sucede? - Preguntó Hagrid

  • ¡CONTESTA! - Gritó Remus

  • Un grindylow - Respondió Harry visiblemente sorprendido - Dentro de un estanque ¿o no?

  • Es él - Respondió Lupin bajando la guardia - Lo lamento Harry pero tenía que asegurarme, fuimos traicionados, es evidente que alguien avisó que tu partida sería hoy

  • Descuida - Respondió Harry arreglándose la ropa - ¿Qué sucedió con George?

  • Nos atacaron pero no contaban con que lleváramos 7 Potters - Miró a Emily de soslayo y añadió - Snape atacó a George pensando que era Harry, no podrá recuperar la oreja ¡Lo lamento!

Emily aspiró profundamente mientras los ojos se le llenaban de lágrimas pero las retuvo como le fue posible, se encaminó hacia el sofá donde George permanecía recostado bajo el cuidado de su madre y su hermana

  • Estarás bien, ya verás - Le dijo la cantante con voz apacible mientras le acariciaba el cabello

  • Si sigues con esas caricias de seguro que si - Respondió pícaramente el muchacho en cuanto despertó aunque con voz débil - Pero me recuperaré más rápido si me das un beso aunque sea en la mejilla

  • Eres un pícaro - Bromeó la semi Veela

  • Pero aún así no puedo negarte lo que me pides

Ella se inclinó hacia él para besar su mejilla y cuando se separó el muchacho tenía una expresión de felicidad incompatible con su aspecto, la señora Weasley le sonrió agradecida a Emily

  • Estoy contigo mi sol, ya nadie te va a hacer daño - Dijo la pelirroja mientras Emily trataba de borrar la imagen mental que se había hecho de Snape atacando al pobre muchacho

De pronto otras explosiones y al poco rato ya la sala de los Weasley estaba llena con casi todos los miembros de la orden. Fred y el señor Weasley corrieron a encontrarse con George tras saber lo sucedido

  • Fue horrible Emily - Dijo Sasha abriendo desmesuradamente los ojos - Había como treinta mortífagos, jamás había visto tantos, nos tenían rodeados

  • Esquivamos maldiciones y arrojamos otras de vuelta, casi caigo de la escoba si no es por Kevin que me sujetó - Añadió Gloria abrazándose a su marido

  • Era evidente que estaban esperándonos - Masculló Kevin

  • Un verdadero caos, me aterré por Harry cuando lo perdí de mi campo visual - Añadió Sirius

  • Fueron instantes de verdadero terror - Lo secundó Espina

  • Que bueno que no hayas ido Emily - Dijo Jeremy - Snape estaba ahí, pude verlo porque se le resbaló la capucha, era él

Ella sintió una punzada de dolor al escucharlo, era la confirmación de lo que Remus había dicho, efectivamente Snape había estado ahí, en su elemento, junto a los suyos, causando daño y tratando de asesinar a gente inocente solo por satisfacer el capricho de su amo 

  • ¿Porqué no lo mataron? - Preguntó con un tono endurecido, casi siniestro - De haberlo hecho él no hubiese tenido la oportunidad de lastimar al pobre George

Todos sabían que la muchacha hablaba desde el rencor, así que tras su pregunta reinó un silencio cargado de tensión que solo fue roto por otra explosión que se escuchó en el exterior

  • Deben ser ellos - Exclamó la señora Weasley aliviada - Mi hijo Bill y su novia, los que faltaban  

Efectivamente Bill y Fleur entraron al salón y se conmocionaron al saber lo de George

  • Y eso no es todo - Musitó Bill lamentando ser portador de nuevas y devastadoras noticias - Ojoloco murió

  • ¿Qué? - Preguntó Nymphadora abriendo mucho los ojos - Dime que no es cierto… por favor Bill

La mujer pese a su temple de auror se deshizo en llanto hundiendo el rostro en el pecho de su esposo que solo la contenía sin palabras que ofrecerle, Emily se recordó a sí misma el día de la muerte de Dumbledore y se encaminó hacia ella para acariciarle la espalda a modo de consuelo

  • La rata de Mundungus se desapareció presa del pánico y el - que - no - Debe - ser - nombrado que estaba allí le impactó en pleno rostro con su maldición a Ojoloco, ¡Por cierto! Quien ustedes saben vuela sin escoba

  • Ya lo sabíamos, voló tras nosotros - Respondió Hagrid secándose las lágrimas con un enorme pañuelo

  • Era un guerrero - Musitó Emily para tranquilizar a Tonks - Murió como siempre quiso, luchando, es un héroe

La metamorfomaga se soltó delicadamente del abrazo de su esposo para abrazar a Emily que la contuvo con fuerza escuchando sus sollozos, sabía por lo que estaba pasando la muchacha y por eso sabía que nada de lo que dijera podía mitigar su dolor, sin embargo conforme fue pasando el tiempo Nymphadora se fue calmando aunque no dejó de escrutar el cielo lamentando el que no pudieran recuperar el cuerpo del ex auror.

Muy tarde ya, Emily y Panda regresaron a  Covent Garden a través de un traslador que Sirius preparó cuidadosamente. Emily estaba devastada, había tenido presente todo el tiempo que Snape había lastimado a George y que su amo había matado a Ojoloco Moody. Los señores Smith se miraron escandalizados cuando su hija les relató lo ocurrido y la increparon por haber abandonado la mansión para ir a involucrarse en asuntos que según ellos no eran de su incumbencia

  • Pues claro que lo son - Respondió la muchacha con exaltación -  ¿Se les olvida que pertenezco a la Orden del Fénix? 

  • Eso es una locura Emily - Dijo el señor Smith - ¿Acaso quieres terminar como Moody o ese muchacho hijo de los Weasley? Estás en peligro, todos lo estamos, no es necesario que te expongas más

  • Comprendo su preocupación por mí papá - Respondió Emily un poco más relajada - Pero ustedes deben comprender que no se trata de huir y dejar que todo fluya, tenemos que hacer algo si queremos que esta situación cambie, debemos luchar

  • Para eso está Potter - Intervino Greta - Él es el elegido hija, al menos es lo que todo el mundo cree

  • Si, lo es pero sería demasiado injusto dejar que luche solo cuando a todos nos conviene que destruya a Volde…

  • ¡Shhh! - La hicieron callar sus padres

  • Creo que jamás entenderemos a nuestra Gryffindor querido - Resolvió la señora Smith mirando con resignación a su marido

  • Sé que ya eres una mujer, que eres totalmente independiente pero aún así siempre serás nuestra niñita, es por ello que tu madre y yo morimos de angustia cada vez que decides salir de casa con todo como está

Emily los abrazó a ambos enternecida ante las palabras de su padre 

  • Pero ya estoy de vuelta sana y salva

  • Y nosotros te tenemos una buena noticia, al menos algo bueno dentro de todo - Terció su madre

  • ¿De que se trata? - Inquirió ella un poco esperanzada

  • El montón de periodistas que asediaban las verjas de la casa al fin fueron expulsados - Respondió Greta Smith

  • Conseguí al fin el permiso para expulsarlos - Terció Jacob - Es un fastidio tener que soportar el asedio de los medios después de lo que sucedió, dando siempre las mismas respuestas: "Mi hija no está disponible para los medios" "No responderé ninguna de esas preguntas"

Emily suspiró aliviada ya que desde hacía mucho que no podía ni pasear por los jardines cerca de las verjas por el acoso de los paparazis sedientos de más detalles sobre la muerte de Dumbledore, las verjas encantadas y los aurores de custodia los mantenían a raya pero aún así era incómodo tenerlos cerca y más aún tomándole fotografías a cada rato. Ella se alegró en demasía con la noticia aunque sabía que la periodista que más detestaba no se encontraba entre ellos pues se estaría preparando para el lanzamiento en pocos días de una absurda y calumniadora biografía de Albus Dumbledore, desde que Emily vio el articulo de Rita Skeeter en El Profeta sintió un arrebato de odio hacia la periodista que solo era superado por el que sentía por Snape, Roger y Julieth

Estos dos últimos se encontraban en la mansión Malfoy en la cual se había instalado Voldemort definitivamente, el oscuro ser caminaba entre sus mortífagos con ojos centelleantes de furia

  • ¡Bandada de inútiles! Dejaron que se les escapara - Espetó furioso mientras Naginni lo seguía en cada paso

  • Pero señor - Masculló tímidamente un mortífago jugueteado con la máscara que sostenía entre sus temblorosos dedos - Potter ya era suyo

  • ¡Avada Kedavra! - Exclamó Voldemort furioso deteniéndose en seco e impactando su rayo mortífero contra el mortífago insolente mientras la inmensa sala de los Malfoy se iluminaba de verde y los demás mortífagos se mantenían mudos - ¿Insinuabas que era yo él inútil?  Ahora no insinuarás nada más… Sucedió algo curioso y a la vez terriblemente frustrante… no sé qué es pero preciso averiguarlo - Añadió avanzando nuevamente - Apunté a Potter con la varita de Lucius, efectivamente ya era mío y sin embargo… no pude matarlo, la varita de Lucius quedó destruida necesito ver a Ollivander

  • Yo… yo lo llevaré señor - Musitó Lucius tembloroso 

  • Los demás márchense de aquí - Ordenó el mago obscuro

Todos se marcharon por aparición pero cuando Severus Snape caminó para tomar su capa de la percha, Julieth le sostuvo una mano

  • ¡Felicidades! - Le dijo - Pese a que no pudiste prever lo del montón de falsos Potter es evidente que tu información fue muy valiosa para el señor, Severus, de aquí en adelante podremos pensar en nosotros de una forma distinta, por favor medítalo  

  • Nadie pidió tu opinión - Respondió él zafándose con asco

  • ¡Espera! Ya nada te une a ella, se acabó el teatro Severus

  • Yo nunca fingí ante ti - Respondió él enarcando una ceja sonriendo socarronamente - No tenía motivos para hacerlo, te detestaba y te detesto ahora, siempre me aburrió lo fácil, podría tenerte cuando quisiera pero aún así no me inspiras ni un mal pensamiento

Dicho esto Snape se marchó dejando su voz vibrante todavía flotando en el recibidor de los Malfoy e inserta en los oídos y la mente de Julieth que lo maldecía una y otra vez en medio de gritos histéricos que hicieron que Narcisa, Draco y Roger Carter que estaban en el comedor  corrieran en su auxilio

  • Juro que si agarro a esa maldita perra de Smith la voy a hacer pedazos, voy a volcar en ella toda mi furia, ahora si puedo - Decía entre sollozos histéricos y rabiosos - No es importante para el señor ya… Y NO QUIERO QUE MENCIONES QUE ES LA AHIJADA DE LUCIUS NO ME IMPORTA NARCISA.

  • ¡Ya cálmate! - Le pidió Roger zarandeándola para tratar de calmarla - Nos vamos ¡Adiós!  

  • Si, llévatela, es un fastidio con tanto drama - Soltó Draco fulminando con la mirada a su prima que intentó patearlo inútilmente, presa entre los brazos de Roger que segundos después se desapareció con ella

Lucius se reunió con su familia minutos después

  • El señor quiere otra reunión, para mañana, no me dejó oír su conversación con el viejo Ollivander pero me pidió que los convocara nuevamente mañana, esto recién comienza Narcisa

La señora Malfoy se refugió preocupada entre los brazos de su marido y Draco después de suspirar con decepción se marchó a su habitación a cavilar porque dormir plácidamente ya no podía hacerlo desde hacía mucho tiempo