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El Pocionista y la Cantante — capítulo 47

  • ESTO NO PUEDE SER POSIBLE - Gritó Emily tras arrojar de su vista un ejemplar de El Profeta

Emily salió corriendo fuera de su habitación aún en camisón, bajó a toda velocidad las enormes escaleras de mármol y se plantó frente a la chimenea buscando los polvos flu por todos lados sin encontrarlos pese a que estaban colgados donde siempre (en unos pequeños ganchos de oro ornamentado que sobresalían de la chimenea)

  • ¿Qué te sucede Emily? - Inquirió su madre al verla desesperada hecha un mar de llanto - Sabes que tu padre mandó a desconectar la red flu por nuestra seguridad

  • Es Espina mamá, acabo de leer en El Profeta que Espina fue encontrada muerta, no mamá…. No puede ser posible no…

  • ¡Dios mío! Pero ¿Cómo puede ser posible? - Inquirió la señora Smith ayudando a su hija a levantarse del suelo donde se había dejado caer

  • No lo sé, ahí solo dice que fue hallada muerta en Diagon

  • ¿En Diagon? - Inquirió con sorpresa su madre

  • Probablemente estaba investigando algo para la orden, las chicas son más activas que yo porque…. Ya sabes que no me dejan… ¡Dios mío! Espina… no…

En ese momento un auror abrió la puerta principal que daba al vestíbulo, echó un vistazo sorprendido sobre Emily que no paraba de llorar y posteriormente miró a Greta

  • ¡Señora Smith! ¿Me permite un momento por favor?

La mujer asintió

  • Espera un momento hija, ya regreso pero por favor trata de calmarte, tal vez se trate de un malentendido

Emily advirtió a lo lejos que el rostro de su madre se iluminó al hablar con el auror, entonces se levantó del suelo y se encaminó hacia ellos logrando advertir así solo las últimas palabras de la conversación

  • Pero aún así voy a ir a comprobarlo yo misma - Determinó la señora Smith

  • Podría ser peligroso señora, tenemos órdenes de no permitir que…

 - Lo sé pero ustedes estarán presentes cuando yo comience a hacer las preguntas, acompáñame - Dijo mientras empuñaba con certeza la varita

  • ¿A dónde van mamá? - Inquirió Emily preocupada

  • A las verjas de la entrada, parece que nos llegó visita y quiero cerciorarme mediante las acostumbradas preguntas de que no se trata de alguien indeseado

  • Pero ¿De quién o quiénes se trata? - Inquirió la cantante secándose las lágrimas con el dorso de la mano

  • Es mejor que me cerciore porque todo esto parece muy raro - Respondió su madre - Será mejor que vayas a tu habitación y no salgas de allí

  • No voy a dejar que…

  • Es mejor que la dejemos a resguardo ¿Podrías llamar a alguien? - Inquirió Greta dirigiéndose al auror sin escuchar a su hija

  • Desde luego señora… ¡Hey David! Quédate con Emily, yo acompañaré a la señora Smith a las verjas, allá hay más de nosotros

La señora Smith salió al fin acompañada del joven auror mientras Emily con un movimiento de su varita convocó su bata que se acercó flotando desde el piso superior para luego colocársela encima del camisón. Un auror rubio, fornido y aunque era joven tenía rasgos sobrios, entró en el vestíbulo y se plantó junto a la cantante

  • Creo que deberías ir a tu habitación, la mansión está llena de aurores pero aún así podría resultar peligroso

  • No temo por mí David - Espetó Emily tomándose la frente con la mano derecha - Temo por mi madre… Espina… ¿No leíste el periódico?

  • No lo hago mientras estoy de servicio - Respondió el hombre

Emily volvió a sentirse invadida por el pánico conforme recordaba el escueto artículo donde anunciaba la muerte de su amiga y baterista de la banda

  • Esto no puede ser posible… Espina no puede estar muerta… no es así… no puede ser

  • ¡Cálmate Emily! Estás muy alterada - Respondió el auror al ver como la muchacha se paseaba de un lado a otro sin un rumbo fijo - Podrían estar equivocados     

  • No, lo leí claramente…Brithaney Richardson mejor conocida como Espina Richardson, baterista de Las Brujas de Macbeth… Novia de Sirius Black, el manager de la banda… mi amiga Espina

  • Mandaré a uno de los elfos para que te traiga una poción tranquilizante

  • No quiero nada David, gracias pero no

  • Muchacha… esas cosas pasan en la vida, mírame a mí

-Tía Hepzibath, por favor… no me tortures

  • Solo quise ayudar ¡Que mal agradecida eres!

En ese momento la perorata del personaje del retrato fue interrumpida por el sonido abrupto de la puerta al abrirse, el auror inmediatamente se plantó frente a Emily tomando posición de ataque, ella detuvo su llanto y empuñó su varita también pero posteriormente el auror se relajó al ver a la señora Smith acompañada de Sirius Black y Espina sana y salva. Emily renovó su llanto visiblemente emocionada y sin darle tiempo a reaccionar ignoró a los demás y se lanzó sobre su amiga atrapándola en un abrazo que casi le roba el aliento

  • Dime que eres tú… dime que no te hicieron daño

  • Claro que soy yo tonta - Respondió Espina emocionada también por el llanto y el cariño de su amiga

  • ¿Qué rayos fue lo que ocurrió? Emily leyó ese artículo del Profeta que dice tú estabas muertas - Dijo Greta mirado a Espina con alegría al verla sana y salva  

  • Me alegra que te encuentres bien Espina - Dijo el auror mirándola con admiración - Me retiraré para darles privacidad pero estaré en los jardines junto a los demás  

  • Gracias - Respondió la baterista sonriéndole y estrechando su mano antes de que el auror se encaminara fuera del vestíbulo - Sirius y yo acabamos de llegar de la oficina de redacción de El Profeta, fue un articulo amarillista, exigimos que se retractaran lo más pronto posible para no alterar a los fans, gracias a Dios mis padres por ser muggles no leen esa mierd… ¡Eh! disculpe señora Smith, me refiero a que no se informan a través del Profeta, yo los mantengo informados, ¡ahh! y también avise que estoy bien a las chicas aunque ellas ni siquiera habían leído el periódico 

  • El artículo fue redactado por un tal Frederick Silverstone que no quiso dar la cara para que yo no se la partiera - Añadió Sirius visiblemente molesto - Mira que inventar semejante calumnia tan solo para asegurar la venta masiva de ese asqueroso pasquín y obtener una buena tajada, como si no tuvieran suficiente ya con los ejemplares que venden todos los días

  • Yo sentí un dolor muy grande en mi corazón, no me detuve a pensar que podría haber resultado en efecto una farsa - Dijo Emily abrazando una vez más a su amiga que le correspondió cariñosamente

 - Te lo dije cariño - Añadió su madre sonriendo - Hace muchos años sucedió con Patrick Spencer, mi cantante favorito de la adolescencia, creí que me volvería loca cuando leí la noticia que resultó ser falsa gracias al cielo

  • ¿Patrick Spencer? ¿El cantante de Blues que adorabas a los dieciséis?

  • Inquirió Emily con renovado entusiasmo

  • Así es, el mismo que tu padre desdeñaba diciendo que era un músico mediocre - Respondió la mujer

Todos rieron, logrado relajarse y dejando al fin el incidente atrás

  • ¿Ustedes ya desayunaron? - Inquirió la señora Smith tras los últimos espasmos de risa

  • Ni tiempo nos dio - Respondió Sirius negando con la cabeza - Nos levantamos muy temprano como hacemos desde que todo esto se recrudeció y en cuanto leímos la noticia Espina y yo salimos directamente hacia el ministerio de magia en busca de la oficina de redacción del Profeta, debíamos acabar con esa farsa cuanto antes, nos dijeron que rectificarán la noticia por la radio y también en la edición vespertina del periódico, Molly estaba muy indignada

  • Desde luego - Concedió la señora Smith - Pero por favor pasen al comedor y quédense a desayunar con nosotras, Emily cielo, ve arriba a alistarte por favor, tendrán que disculpar a mi esposo él está trabajando

  • Lo sabemos, lo vimos en el ministerio - Respondió Espina - Estaba algo atareado porque al parecer ha habido actividad masiva de magia en menores de edad, según nos dijo la mayoría de encantamientos detectados fueron apariciones y uso de trasladores no autorizados

  • No me extraña para nada - Respondió Emily - Vuelvo en unos minutos chicos, me bañaré y estaré lista en un tris

Luego de desayunar tanto Espina como Sirius invitaron a  Emily a la celebración del cumpleaños de Harry y fue cuando la mujer cayó en la cuenta de semejante día importante, desde hacía días que sabía que la fecha se acercaba y hasta tenía preparado su regalo para el muchacho pero con la noticia que recibió su memoria había bloqueado por completo el acontecimiento hasta que fue recordado por sus amigos

Así es Macbethers, pueden estar tranquilos y respirar aliviados que hay Espina Richardson para rato, la noticia resultó ser falta y nuestra querida baterista se encuentra viva aunque bastante indignada por el rumor. El caos que se ha estado viviendo últimamente ha dado pie a muchos rumores que van desde…

Snape apagó la radio mágica con una floja sacudida de su varita y se pasó la mano derecha por el rostro con notable alivio, él no había sido avisado de ninguna misión y por lo tanto no entendía en que enfrentamiento podría haber muerto la baterista de la banda. No pudo evitar pensar en Emily cuando leyó el periódico aquella mañana (las lechuzas continuaban dejando el periódico en su casa aunque lo dejaban en plena calle al no poder hallar la casa tras el encantamiento fidelio) él amparado bajo un encantamiento desilusionador salía a buscar el periódico y como era muy temprano ninguno de sus vecinos advertía que un periódico flotaba en medio de la calle hasta perderse de vista detrás de la puerta del extraño hombre a quien no habían visto en su casa pese a que era verano.

El hombre se terminó el café que se había estado bebiendo y apenas le dio un mordisco a su croissant, no tenía apetito, todo le daba igual desde que había perdido a su Emily, a veces tenía que batallar con el impulso de irrumpir en Covent Garden donde estaba seguro que se encontraba su esposa y luchar contra todos aquellos aurores que el ministerio había adjudicado a la mansión, a sabiendas de que podría vencerlos y así llevársela aunque tuviera que soportar su odio y sus dolorosos reproches pero luego admitía que no podía darse el lujo de ser increpado por Voldemort por su imprudencia, debía mantenerlo conforme con su trabajo como lo venía haciendo hasta ahora aunque ese hecho lo hiciera sentirse indigno. Se subió la manga de la camisa para contemplar una vez más con rabia y repulsión la marca en su antebrazo izquierdo, la serpiente se movía con mucha lentitud y podía apreciarse claramente, sabía que tenía una reunión con él pero solo Dios sabía cuánto detestaba aquellas reuniones, cuanto le asqueaba codearse entre todos aquellos sucios delincuentes que se regodeaban y se jactaban sin ningún remordimiento contando todas sus fechorías: que si asesinaron a un joven en una carretera, que si destrozaron la humilde vivienda de un granjero, que si un par de muggles se aterraron al verlos aparecer ante ellos y los torturaron antes de matarlos, en fin eran incontables los casos.

  • ¡Severus! - Escuchó que Dumbledore lo llamó

Snape entró entonces a su despacho secreto y miró con tedio la pintura que representaba a Dumbledore, el anciano en cambio le devolvió una mirada de admiración

  • ¿Te llamó de nuevo? - Inquirió poniendo atención al brazo izquierdo del pocionista que en ese momento volvía a arreglarse la manga de la camisa

  • Últimamente lo hace muy seguido, como esperábamos - Respondió Severus con aspereza

  • Sé que es muy duro para ti hijo, no creas que no lo sé pero gracias a lo que haces te has ganado su confianza

Snape rodó los ojos en señal de impaciencia

  • Severus, el ministerio está a punto de caer según todo lo que me cuentas y todo lo que me ha dicho Minerva en mi antiguo despacho las pocas veces que me ha capturado sin hacerme el dormido, si eso sucede, lo más seguro es que tomen Hogwarts, necesito que si eso llega a ocurrir como estoy seguro que ocurrirá, tú te propongas para director si es que Voldemort no ha pensado ya en ti para ocupar ese cargo…

  • ¿Yo? - Se extrañó Snape mirando con incredulidad el retrato

  • Si muchacho, tú. Imagínate ¿Qué será de todos esos chicos rodeados de mortífagos con uno de ellos al mando? Voldemort  siente un especial apego por Hogwarts, así que no tardará en reclamarlo como suyo para así asegurarse de tener poder sobre la educación mágica, querrá controlar las mentes de los aprendices y sobre todo de los nuevos, implantar su doctrina llena de odio. Los chicos estarán perdidos, pues no en todos los casos habrá obediencia, muchos se resistirán y entonces habrá muertes a diario, me tortura pensar en ello, no podemos permitir que suceda algo así

  • ¿Y crees que si yo soy el director podré evitarlo?

  • Todos los mortífagos te respetan o te temen, de seguro te obedecerán

  • Muchos me tienen envidia - Rebatió Snape

  • Es verdad pero eso se debe a que Voldemort tiene toda su confianza puesta en ti y como te he dicho en reiteradas oportunidades eso es un punto a tu favor lo que garantiza que ninguno de ellos rebatirá tus decisiones y lo mejor de todo hijo… allí también estaré presente a tu lado, a tu disposición como hasta ahora

    - Está bien, también yo sospecho que de eso se trata esta reunión de hoy pues la última vez habló sobre Hogwarts y sobre la inmensa necesidad que tiene de depurar lo antes impuesto allí

  • Lo recuerdo bien si - Respondió Dumbledore - Por eso es necesario y de vital importancia que él te tome en cuanta y estoy seguro de que lo hará

Tras un estallido Emily apareció junto a Sirius y Espina en una pequeña colina cubierta con un pasto tan verde y perfecto que parecía de plástico, detrás de sí se veía una casa a lo lejos

  • ¡Que casa más bonita! - Se admiro Emily señalando por encima de su hombro derecho con el pulgar

  • Es la casa de los Lovegood - Explicó Espina

  • ¡Vaya! ¿De Xenophilus y Luna Lovegood? Me gustaría saludarlos - Comentó Emily con emoción

  • Pero se nos haría tarde Emily, recuerda que nos están esperando - Rebatió Sirius

  • Tienes razón - Concedió la cantante tras un encogimiento de hombros - Ya vendré otro día a saludarlos… ¡Ahh! Al fin puedo librarme de tanto cuido en casa de mis padres, me sentía ahogada con todos esos aurores desperdigados por la casa y los jardines - Añadió tras un suspiro de alivio abrazando a sus dos amigos que rieron con el comentario

  • Es lo normal en estos días - Comentó Sirius mientras se ponían en marcha - Los padres de Espina solo están tranquilos porque saben que estamos viviendo en la Madruguera y que allí es donde tenemos toda la protección ahora 

  • Así es - Confirmó la baterista - Ya sabes que mis padres son súper despreocupados como yo, relajados,  músicos rebeldes como su hija, pero cuando se trata de mi seguridad…

  • No dudan en atosigarte como si aún fueses una niña - Completó Emily riendo

  • Temo por ellos - Añadió Espina deteniéndose al llegar a la verja que cercaba la casa de los Weasley, su semblante antes risueño de pronto se ensombreció - ¿Y si todo esto empeora? ¿Y si los buscan para hacerles daño? soy un personaje público no tardarán en dar con ellos y quizá hacerles daño solo por pura maldad 

  • Ya te dije que la orden está preparada para eso cariño - La tranquilizó Sirius - Los llevaremos a un lugar seguro

  • Si, no debes temer amiga, estarán bien - Añadió Emily sonriéndole para tranquilizarla

Al fin traspasaron las verjas y quedaron admirados con la decoración del lugar, muchas serpentinas doradas adornaban el jardín y varios arbustos habían sido teñidos del mismo color a través de la magia y una enorme carpa blanca imperaba en medio del jardín y abarcaba mucho espacio, a lo lejos se distinguía una mesa muy larga aunque en realidad eran varias mesas unidas, los tres sonrieron ante la visión

  • Todo está tan bonito y mañana para la boda lo estará todavía más - Expresó Espina

Emily le echó un vistazo a la carpa pensando que al día siguiente estaría abarrotada con todos los invitados a la boda, entonces un nudo se apoderó de su garganta y las lágrimas pugnaron por inundar sus ojos al recordar su propia boda en el jardín de la casa de sus padres, pero ella obstinada como era le ganó la batalla a las lágrimas y sonrió lo más ampliamente que pudo, no lloraría, no le daría ese gusto a ese cerdo que se hacía llamar su esposo, a ese asesino cruel que no merecía ni uno solo de sus recuerdos, de modo que caminó más de prisa

  • Me muero por ver a Harry y entregarle mi regalo, sé que le va a encantar - Dijo con voz cargada de entusiasmo

  • Si y mucho más después que perdió la suya en el viaje - Reconoció Sirius

  • ¿Sasha y Gloria también fueron invitadas? - Inquirió Emily

  • Si, desde luego - Respondió Espina - Y también Hagrid, Remus y Dora

  • ¡Son ellos! Y vienen con Emily - Exclamó Fred desde la mesa

Cuando llegaron ante todos, hubo un intercambio de abrazos y saludos. La señora Weasley presentó a Emily a los Delacour que se hallaban presentes ya para la boda de su hija con Bill, luego la cantante sacó de su bolsito de cuentas con encantamiento extensor que Nymphadora le regaló por cumpleaños una vez, la última y más moderna edición de la saeta de fuego y la puso sobre las manos de Harry

  • Sé que perdiste la tuya en el viaje así que supuse que necesitarías una nueva ¡Feliz cumpleaños Harry! ¡Ah! Y bienvenido a la mayoría de edad 

  • ¡Muchas gracias Emily! - Respondió él mirando su regalo con admiración para luego estrechar a la cantante, esta vez sin embriagarse con su perfume, solo concentrándose en lo mucho que la quería y que agradecía su presencia pese a saber que llevaba aun el corazón destrozado por la muerte de su amado abuelito

  • ¿A que no sabes quién nos acompaña después de tanto tiempo? - Inquirió Bill entregándole una copa de elfo a Emily y echándole una mirada de complicidad a Espina y a Sirius

  • No me digas que…

  • Supongo que sabías que era yo ¿No es así?

  • ¡Charlie! - Exclamó con alegría la mujer al ver al musculoso muchacho que salía al patio desde la puerta de la cocina - Como has cambiado, no puedo creer que te raparas la cabeza ¿Desde cuándo usas ese look?           

  • Pues técnicamente desde hace unos minutos, a mamá se le pasó la mano - Respondió él estrechando a Emily

  • Pues así te ves mucho mejor que con todas esas greñas

  • Pero si no hay nada de malo en llevar el pelo largo mamá - Terció Ginny tras un encogimiento de hombros - Dumbledore llevaba… ¡Lo lamento! - Se disculpó tras caer en la cuenta de la presencia de su amiga

  • No te disculpes Ginny, estoy tratando de pensar en mi abuelito sin que me cause dolor, es lo más sano…pero en fin, Charlie, no te veía desde ese concierto hace como…

  • Cinco años exactamente - Completó el muchacho tomando asiento e invitando a la cantante a hacer lo mismo - En el cairo, volvieron locos a los egipcios en ese concierto

  • Si, recuerdo que cuando fuiste a visitarnos al camerino después del concierto nos dijiste que hubo una riña muy fuerte entre algunos borrachos que se batieron a duelo fuera del auditorio

Charlie rió con ganas recordando el evento

  • ¿Tú estudiaste con las chicas y con Bill? - Inquirió Hermione curiosa

  • No, en realidad ellos entraron un año después que yo - Respondió Charlie

  • ¡Miren eso! - Exclamó Sasha mirando una extraña bola de luz que flotaba en dirección a la mesa, luego tomó forma de comadreja y se sentó sobre los cuartos traseros para luego hablar con la voz del señor Weasley:

"El señor ministro me acompaña"

  • ¿Scrimgeour? - Se extrañó la señora Weasley - ¿Qué querrá?

  • De seguro entrevistarse con Harry - Contestó Ron engullendo un canapé

  • O conocer los detalles de su rescate de la casa de sus tíos - Intervino Gloria con gesto de fastidio - Querrá ganar indulgencia con escapulario ajeno como dice mi madre

  • Pero no se lo vamos a permitir - Terció Sirius con vehemencia - Aquí no se hablará una sola palabra acerca de la orden y sus movimientos

  • Yo… lo lamento pero creo que Dora y yo debemos irnos, no quiero que nos vea aquí - Expresó Remus

  • Pero… no seas tonto lunático, quédense - Tanteó Sirius inútilmente

  • Scrimgeour no me ve con buenos ojos al igual que muchos otros, no quiero entrar en discusión ni en enfrentamientos con alguien, será mejor que nos vayamos… lo lamento Harry

  • Creo que Remus tiene razón - Añadió Nymphadora tras un encogimiento de hombros mientras su marido la tomaba de la mano - Scrimgeour es un payaso

Los Lupin avanzaron hasta la verja y se perdieron de vista, a los pocos minutos las figuras de Scrimgeour y el señor Weasley se hicieron visibles. El ministro había llegado con la tarea de entregarle al trío de oro parte del legado del profesor Dumbledore, todo el mundo quedó extrañado con la noticia, se preguntaban como es que había incluido en su testamento a Harry, Ron y a Hermione y había excluido a Emily a quien consideraba una nieta, ella misma se lo pregunto, desde luego por curiosidad no por ambición ni envidia, en su corazón no había cabida para tales sentimientos. Más de pronto en el jardín se escucharon algunas voces acaloradas provenientes del interior de la casa y el señor y la señora Weasley entraron para ver de qué se trataba. Al salir el ministro lucía bastante molesto y decepcionado y señalando a Harry con un dedo le dijo que lamentaba mucho su actitud. Después que se marchó los muchachos mostraron su herencia la cual pasó de mano en mano para ser admirada y cuando los tres quedaron por un momento a solas con Emily, Harry le expresó a la mujer su inquietud acerca de su herencia  

  • Es extraño - Le dijo - No entiendo porqué no me entregó la espada mientras estábamos en nuestras reuniones ¿Recuerdas que ella estaba ahí frente a nosotros?

  • Claro que lo recuerdo - Respondió la muchacha asintiendo con la cabeza

  • Pero supongo que no podía darte la espada así como así… aunque ahora también sea imposible pero… ¿Para qué la necesitarías?

  • No lo sé - Respondió Harry sincero

  • No sabemos nada - Terció Ron - Yo no era muy cercano a Dumbledore y sin embargo me legó este desiluminador, es bonito pero… No entiendo para que querría que lo usara, evidentemente solo sirve para extraer luces y luego regresarlas

  • Es evidente que algo se esconde detrás de todo esto - Terció Hermione mientras recogía los platos de las mesas junto a sus amigos (Adentro algunos lavaban los que ya se habían llevado y un poco más allá Bill y Fleur se alternaban entre doblar los manteles y besarse) - Y esa es la razón por la cual el ministerio tardó un mes entero en entregarnos esos objetos

  • Tienes razón - Contestó Emily llevándose un dedo a la barbilla mientras recordaba las veces que Dumbledore le pidió hablar con el retrato de Hepzibath Smith - Hay algo escondido aquí, tanto en el libro, como en la snitch y en el desiluminador, mi abuelito sabía a qué se enfrentaba, sabía que no podía exponer sus planes o de lo contrario los pondría en riesgos

  • Si, pero mientras nos devanamos la cabeza tratando de entender que significa - Comentó Ron    

  • ¡Hmmm! supongo que no ha de ser imposible o de lo contrario no se le hubiese ocurrido que ustedes podrían descubrir de que se trataba… a él le encantaban los retos y los acertijos… recuerdo que cuando yo estudiaba en Hogwarts a veces pasaba gran parte de mis ratos libres en su oficina tratando de resolver los acertijos con los que me retaba, si perdía debía comerme una de esas asquerosas pepas bartie que él había rechazado del montón porque sabían a cera de oídos

Los ojos de Emily brillaron amenazando con derramar lágrimas y entonces Harry soltó lo primero que se le ocurrió para evitarlo

  • ¡Iuck! Si, él dijo que no solía comer las pepas bartie por esa razón -  Comentó mientras comenzaba a reír, Emily también lo hizo pero luego tomó un semblante más serio

  • Hablé con tía Hepzibath pero ella alega que no sabe nada sobre la copa, dice que solo sabe que ese Tom, es decir, Voldemort  la robó

  • ¡Por Merlín Emily! Ya deberían dejar de nombrar a ese ser - Intervino Ron después de estremecerse

  • Lo lamento - Se excusó la mujer y luego continuó - Debemos llevar a cabo una investigación más profunda con respecto a todo esto, no se puede escapar ningún detalle

  • Emily yo…

  • ¿Qué, todavía insistes en que no te acompañemos en tu búsqueda? - Preguntó ella casi ofendida

  • Ya lo convencimos de lo contrario - Terció Ron - Él sabe que no está solo en esto

  • Lo sé y se los agradezco pero… Emily sigo creyendo que no es conveniente que nos acompañes   

  • ¿Ah sí? ¿Y se puede saber porqué? Creo que les he demostrado que sé mucho más que cantar, componer canciones y tocar la guitarra

  • Eso lo sabemos muy bien, lo que pasa es que… recuerda que allá afuera nos enfrentaremos a muchos mortífagos, incluso a Snape - Harry pronunció estás últimas palabras con un tono un poco más elevado en vista de que Emily amenazaba con volver a interrumpirlo - Y recuerda que ya intentó raptarte en aquella ocasión

  • Escúchame bien Harry Potter - Terció la cantante molesta ante la mención de su esposo - Poco y nada me importa ese cretino o mejor dicho sí…. si me importa porque lo que más deseo es encontrarme con él para hacerle pagar por lo que le hizo a mi abuelito y también a George, lo odio con todas las fuerzas con las que un día lo amé y por eso lo mataré en cuanto lo vea

Tras aquella perorata todo volvió a quedar en silencio, a la débil luz de las farolas del jardín el rostro hermoso de la cantante había tomado un semblante tan siniestro y hosco que daba miedo, los muchachos quedaron sorprendidos con la determinación de ella

  • ¿Lo ves? - Inquirió Harry cuando puedo hablar - Esto no se trata de venganza Emily

  • Dime que no quieres hacerle pagar a Snape por su cobardía, dímelo mirándome a los ojos Harry, dime que si lo tuvieras al frente en este mismo instante le concederías indulgencia por sus crímenes

Harry guardó silencio y también Ron y Hermione

  • Ahora soy yo quien pregunta ¿Lo ves? - Continuó Emily - Además, no solo lo hago por vengarme de él y del cobarde de su amo, lo hago porque tomé esa resolución desde hace mucho tiempo, yo le prometía  a mi abuelito ayudarte 

  • Y lo puedes hacer trabajando junto a la orden

  • No, lo haré estado contigo a donde quiera que tú vayas, luego los miró a los tres suavizando la mirada e incluso sonriendo - ¡Mírense! ¿A dónde llegaría un trío de mocosos como ustedes sin un adulto que los acompañe?

  • Pues por si no te has enterado ya los tres somos adultos - Intervino Ron con rimbombancia alzando el índice de su mano derecha

  • Lo sé tontito, solo les pido… no me dejen de lado, de verdad quiero ayudar

Antes de obtener una respuesta Bill y Fleur se acercaron lo bastante como para que la conversación se detuviera y Harry agradeció internamente por ello

  • ¿Esos son los últimos? - Preguntó Fleur al ver la pila de platos que reposaba en el regazo de Harry, Ron, Hermione y Emily respectivamente

  • Si, ya está listo - Contestó Hermione

  • Bien, entonces Bill ayúdame con la fuente de salsa y también levanta de ahí esos cubiegtos pog favog paga que así yo pueda quitag el mantel que nos falta - Solicitó amablemente Fleur  

Emily suspiró y sin más se dispuso a entrar resignada a la cocina en compañía de sus amigos