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Historia 171638 — capítulo 5
-Vuelvan a sentarse con sus correspondientes grupos para recibir las pruebas y realizar sus correcciones, las calificaciones ya han sido colocadas…
Annabeth miro hacía al techo del salón, deseando traspasar con la mirada y gritar a todo pulmón al cielo en una plegaria, ¿Por qué Señor? ¿Por qué?
-¡Ey! ¡Annie! Por aquí-indico Jason con una sonrisa encantadora que le alivio en parte, solo en parte.
Will Solace también le sonrió y cuando ella se acercó, el chico se levantó de un tirón y le recorrió la silla para que se sentara. Percy rodó los ojos ante el gesto.
-¿Lista para ver nuestra estupenda calificación?- preguntó Jason risueño- A puesto a que será calificación perfecta.
-Eso espero-comentó Will- Vaya que la necesito- y le sonrió a Annabeth nuevamente, dando cuentas de porque tanta galantería, el chico le agradecía haber pertenecido al grupo porque el chico andaba realmente mal en sus notas finales.
El profesor comenzó a repartir las calificaciones y Annabeth observó al grupo de Malcolm festejar por su nota. Annabeth debería haber pertenecido a ese grupo, ella realmente debía superar a Malcolm en los promedios, cada nota contaba, sobre todo esta, siendo el examen final de matemáticas del semestre, debido a que la diferencia entre ambos se manejaba en décimas de puntuación, más que simple rivalidad, lo de Annabeth era cuestión de si permanecía o no en ese instituto.
-Ya veras que sí, viejo-inicio nuevamente Jason- Revisé las respuestas que puse y estaban correctas a todas luces-sonrió- Annabeth nunca falla tampoco y pues…aunque Perce parezca un cabeza de chorlito, es un nerd en matemáticas.
-Eso espero, Jason-le sonrió Annabeth- de verdad necesito esa calificación como Will.
-Pues vas a llevarte un chasco- comentó Percy por lo bajo mientras deslizaba la mirada hacía la ventana, justo cuando el profesor pronunció el nombre de Annabeth.
La rubia tembló al notar la mirada decepcionada de su maestro en ella y cuando tomo el papel entre sus manos, observó como meneaba la cabeza en silencio. Sus ojos corrieron a la calificación y sintió que casi se desmayaba al ver que el resultado del examen no era el esperado.
-¿Qué tal nos fue Annie?- preguntó Jason sonriente.
La chica sintió la garganta cerrarse y se obligó a si misma a no llorar. Sería el hazmerreir del salón si rompía en sollozos solo por una calificación, porque nadie comprendería lo importante que era esa puntuación para ella, excepto tal vez Jason.
Estiro el brazo y le paso a Jason el examen.
Will dejó escapar un suspiro satisfecho, evidente, ya que la calificación no era mala, pero distaba mucho de ser la ideal.
Jason entrecerró los ojos.
-No lo entiendo-dijo, mientras ojeaba los ejercicios- yo revisé las respuestas y… ¡Espera! ¡Son los tuyos, Perce!- dijo Jason mirando al chico.
Percy ni siquiera se molesto en devolverle la mirada.
-Seguro estaba distraído-comentó.
Annabeth apoyó los codos en la mesa y ocultó el rostro entre las manos.
-Ya lo creo-dijo Jason con la voz sonando extrañada- esto esta…Perce, hiciste todo el procedimiento perfecto, pero…los resultados, son simplemente absurdos…
-Estaba distraído.
Will, que sonreía abiertamente, se inclino para mirar el examen a la par de Jason.
-Joder, Percy, Jason tiene razón, hasta yo me doy cuenta de que algo anda mal por aquí…parece como si hubieras…
-Fallado a propósito- terminó Jason.
Annabeth, que se lamentaba de su puñetera suerte, levantó la cabeza al instante.
-¿Tú hiciste qué?
Percy rodó los ojos y la miro con cansancio.
-No todos somos tan eficaces y perfectos como tú, listilla - le dijo- Cometí errores, como cualquier humano normal…
-Mmmmm…normal no…-agregó Jason- Percy hasta podíamos usar calculadora, tus errores están en sumas simples y…
-¡Cállate, Jason!- bramó el chico, fulminando a su amigo con la mirada.
Annabeth cogió la prueba de sus manos y la examinó.
-¡Por el amor de Dios! ¡Es verdad! ¡Fallaste a propósito!
Percy la miró en silencio, con una sonrisilla bailando en la comisura de los labios.
-¿Por qué?- preguntó Annabeth enfurecida.
-Porque era lo justo- explicó él.
-¿Lo justo? ¿Desde que punto de vista era lo justo hacerte pasar por un tonto?- cuestionó ella.
-Era lo justo por no hacer que Will hiciera su parte, solo ajustaba las tornas-explicó.
-Rayos, Perce…-dijo Jason, sin rastro de enfado, pero si cuidado.
Will frunció el ceño.
-Nada cool de tu parte, chico percebe- le recriminó- aunque yo estoy conforme con la calificación…
-¿Así que por eso, decidiste por todo el grupo?- Annabeth estaba tan sorprendida por su calma y poca vergüenza que hasta olvidó su aparente enfado, pero no por mucho- ¿Ni siquiera te importó la calificación que Jason y yo obtendríamos?
-Jason y tú estuvieron de acuerdo con dejar a Will sin hacer nada… además, ¿No te importa demasiado esa calificación, no Jason?
El rubio lo miro consternado.
-No pero…
-A mí si que me importa- dijo Annabeth- mi promedio se arruinará por tu culpa.
Percy rodó los ojos.
-Lo justo es lo justo, era trabajo en equipo, nosotros no lo hicimos, además, no exageres- Percy la miro con frialdad- es una nota, listilla, no es el fin de tu vida.
-¡Pero es que si lo es, pedazo de idiota!- Annabeth estalló, sin importarle que el maestro los mirara enseguida, cogió el botellón de agua que Percy tenía sobre la mesa, como buen deportista, saco la tapa de un tirón y le arrojó el contenido a la cara mientras salía echa una furia del salón.
Percy se quedó tan sorprendido que sin dudarlo, ignorando las protestas del maestro, se puso en pie de un salto y dio zancadas tras ella.
Annabeth caminó hasta las graderías, sintiendo los pasos del chico tras ella, pero decidida a ignorarlo, aceleró la marcha y corrió por las escaleras hasta llegar a la cafetería, se desvió a un costado y abrió la puerta que conducía a la terraza, caminando derecho a la baranda, pero entonces sintió que tiraban de su brazo para que volteara.
Percy era todo un atleta, así que no le costó mucho alcanzarla, incluso cuando ella iba prácticamente a toda marcha y él apenas se había esforzado.
-¡¿Que rayos te ocurre?!- le gritó cuando ella volteo.
Annabeth se detestó profundamente al sentir las lágrimas escapar de sus ojos, mientras veía el rostro contraído por la furia de Percy.
-¡¿Qué que me pasa?!- gritó también- ¡Arruinaste la calificación de la prueba a propósito!
-¡¿Y eso qué?! ¡No te da derecho a tirarme agua por a cabeza!
-¡Ya lo creo que sí!
-¡Pues no!- rugió él.
Annabeth lo miro con impotencia, antes de volverse y caminar lo que faltaba, apoyando los brazos sobre la baranda de piedra, se echó a llorar, incapaz de detenerse, aún fuera por simple orgullo.
Percy perdió todo el enfado al verla así. Una cosa era fastidiarla y otra ponerla a llorar, pero… ¡Era solo una calificación! ¿Por qué exageraba tanto la situación?, pensó para sí, mientras ponía los ojos en blanco y se acercaba a ella.
-Hablemos…-dijo entre dientes.
La chica no le prestó atención, y lloró por unos minutos más antes de levantar la cabeza, pero tampoco lo miro, simplemente su vista se perdió en el patio del instituto que se veía de allí.
-¿De qué? Ya no hay nada de lo que hablar…supongo que ahora estarás feliz.
Percy soltó un suspiro.
-Mira, lo que hice no fue para fastidiarte, por mucho que quieras creerlo así, tengo un sentido fuerte de la justicia y…
Annabeth se bufó de él con una carcajada amarga.
-Tú no tienes idea de lo que es la justicia- aquello a Percy le dolió.
-Claro que si…
-¡No!- dijo ella enfureciéndose nuevamente y esta vez llevando sus ojos hasta él- ¡No, no lo sabes! ¿Y sabes por qué? ¡Por tu culpa perdía la beca que tenía! ¡Gracias a esta calificación Malcolm me ganará la beca!
-Pues paga el colegio como to…
-¡No tengo dinero!- bramó ella- ¡Mi padre no tiene empleo, la fortuna de nuestro abuelos se fue cuando mi madre se fue también! ¡No puedo pagar este colegio, no sin esa beca!
Percy se quedó de piedra al escucharla.
¿Así que los rumores eran verdad?, difícil de creer desde luego, pero bueno, nadie era lo suficientemente amigo de Annabeth Chase para conocer la realidad de su familia, sobre todo considerando que su familia, seguía poseyendo la misma casa en el mismo suburbio adinerado en que la mayoría de los chicos del instituto vivía, incluyéndolo a él.
Pensó en los años de su infancia, en la diferencia que había de la Annabeth de ellos, casi igual a todas las chicas mimadas del lugar y la de ahora, que se vestía con ropa normal y asistía a la escuela en autobús o bicicleta, la que estudiaba hasta morir y seguía cayéndole igual de mal, recordó también haberse enterado del divorcio del Sr. Chase con su esposa pero no sabía que ella se había quedado con el dinero, además tampoco le importaba tanto la chica para atender mucho a los cotilleos sobre ella o su familia.
Annabeth bajó los hombros y dejó escapar otro sollozo.
-Yo…yo no tenía idea…
-¡Claro que no! Pero aun así me juzgas como te viene en gana, ¿Qué hice para que me odiaras tanto?- le dijo.
-Yo…Annabeth- se escuchó así mismo tartamudear, incapaz de hallar palabras para borrar la abrumadora culpa que sentía- no pensé que era tan importante…yo... por favor, discúlpame…
-¿De que sirve?- le respondió ella con amargura- Disculparte no hará que me regresen la beca o mejorará la calificación, solo hará que tú te sientas mejor… pero que digo…ya te sentirás mejor cuando deba irme de aquí…tu disculpa no me pagara la matrícula del instituto.
El chico bajo la mirada avergonzado.
-Yo podría…quiero decir, ya que fue mi culpa, yo podría pagarla…
-Como a un caso de caridad- repitió, tal como había hecho en la mañana, cuando él se ofreció a llevarla en su auto.
-¡Deja de ser obstinada!
-¡Tú deja de ser un idiota!- Annabeth le dio un empujón y salió disparada hacía la puerta. Percy se preparó para seguirla, ella lo sintió y volteo a verlo- ¡Aléjate de mí! ¡Siempre lo has hecho, así que ahora hazlo! ¡Esto no lo puedes arreglar, aunque realmente no quieres hacerlo! ¡¿Verdad?!
Sin otra palabra, salió dando un portazo. Percy volvió el rostro.
-¡Joder!-exclamó para si mismo.
Buscaría la manera de resarcirle el daño que le había hecho. Una cosa era odiar a una persona, y otra muy diferente, arruinarle la vida.