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Historia 171638 — capítulo 9
La casa de los Grace era como la de cualquier familia con su posición económica. Grandiosa.
Las paredes de granito blanco marmolado del vestíbulo y su exquisita decoración al estilo londinense de mediados de siglo, hacia que cualquier contuviera la respiración, mas una aspirante a Arquitectura como Annabeth.
Jason la condujo por los pasillos hasta una sala oscura con una enorme televisión plana que seria al menos como 4 veces la que Annabeth y su padre tenían en la sala, sillones de cuero negro, tres para ser exactos, un par para dos personas a los lados y uno centra para cuatro, una alfombra minimalista, un gabinete lleno de dulce y las mesitas con cajas de palomitas de maíz aguardando por ellos.
Ella misma había estado en la mini sala de cine de la familia Grace, con Thalia, hacia unos años, y aunque no había cambiado ni un ápice desde entonces, le pareció todo nuevo y espectacular.
Annabeth vio al grupo casi completo, acomodándose frente a la gran televisión.
William Solace, como era de esperarse, estaba allí, abrazando por los hombros a una chica, Katie Garnden, de la clase de Bilogía, se sentaban junto en uno de los sillones para dos personas, con una manta sobre sus piernas, lo cual Annabeth no entendía mucho, después de todo, no hacía frio en esa temporada, en el sillín opuesto, estaba ese chico tan amable de rasgos asiáticos y tiernos, Frank Zhang, pensó Annabeth, con su novia al lado, Hazel Lavesque, ambos le dirigieron una sonrisa agradable. Annabeth pensó en lo genial que era que Jason, entre toda la basura engreída de la escuela, escogiera personas tan amables para invitar, a pesar de tener y conserva su estatus de chico súper popular, aunque claro que desde Will hasta Hazel, también gozaban de cierta popularidad.
Piper Mclean, la novia de Jason, estaba sentada en el sofá central, tenía el cabello desordenado, con algunas trenzas saliendo de él, la ropa con estilo hippie, pero aun así, se la veía completamente hermosa, aunque ella no intentara verse así, Annabeth tenía sensaciones encontradas con esa chica, aunque era mas por sus primas, Drew y Silena que por ella misma, así que eso no empañaría la tarde, se dijo, sobre todo porque reconoció a uno de los pocos chicos que le agradaba verdaderamente, sentado a los pies de Piper.
Leo Valdez, un chico de raíces hispanas, guapo sin duda, pero por sobretodo muy divertido, que también estudiaba, al igual que Annabeth, con una beca especial, solo que la de Leo iba ambientada mas al factor mecánico y constructivo, que el meramente intelectual de Annabeth.
El chico le dirigió una amplia sonrisa e hizo un saludo militar.
-¡Annabeth, ricitos listos!- rio.
Piper le dirigió una sonrisita tímida que le alumbro el rostro.
Al lado de Leo estaba una chica de cabello largo y trenzado hacia un lado, de un inusual color canela tostado, llevaba un vestido blanco perfecto, que le sentaba espectacular.
Calypso, una de las chicas populares que había salido con Percy hacía poco. Sin embargo el chico pez no se dejaba ver por allí… ¿Había rehuido a la invitación que su mejor amigo le hizo solo porque una de sus ex´s estaba ahí?
-Ponte cómoda Annie, falta una persona más y empezamos.
Jason volvió al vestíbulo tras revisar su teléfono.
Annabeth se sentó al borde opuesto del de Piper en el sofá para cuatro personas y aguardo, mientras Leo charlaba con esa chica Calypso y Will se entretenía susurrándole cosas al oído a Katie, todo un conquistador, pensó Annabeth.
La voz de Frank Zhang la sacó de sus pensamientos.
-¿Ese muñeco es el del programa de Valores del Sr. D?- Annabeth asintió con una sonrisa- Vaya maestro, ¿Eh? Hasta encontró uno que si parece hijo tuyo…
-Esta genial-dijo Hazel, a su lado, mientras entrelazaba sus dedos con su novio- Tu pareja para el trabajo es Percy, ¿Verdad?
Annabeth volvió a asentir pero esta vez sin sonrisa.
-Válgame dios, hasta tiene los ojos verdes como Percy-comentó Piper divertida, uniéndose- El Sr. D. es un bromista de primera…
-Algo así…
-¿Y que tal se lleva Percy con la paternidad?-bromeó Frank
Annabeth estaba a punto de responder cuando una voz detrás suyo lo hizo por ella.
-Bastante bien, hombre, gracias por preguntar.
Giro en redondo al oír su voz y allí estaba de pie. Así que no le importaba después de todo enfrentarse a una de sus ex´s.
Perseus Jackson exhibiría esa sonrisa ladeada un tanto arrogante, aunque alegre y divertida, que hacia brillar sus ojos verde mar, tenía el cabello revuelto como siempre y llevaba un par de jeans, que aunque se notaba eran carísimos, estaban desgastados, junto a una camiseta aeropostal verde, que resaltaba sus ojos.
-Hola a todos-dijo y cada uno le devolvió el saludo, ni siquiera se vio sorprendido al notar allí a Calypso, ni lo bien que esta parecía llevarse con Leo.
Rodeo con la vista toda la habitación hasta posarse en ella y aunque Annabeth esperaba una mueca de su parte, no la obtuvo, apenas si una simple elevación de sus cejas algo sorprendidas.
-Hola Listilla.
-Hola.
-Muy bien- dijo Jason- Ya podemos poner esa película, una vez que este atolondrado se acordó de venir.
-La gente no suele llegar temprano a las invitaciones, Jason, porque siempre empiezan tarde.
-Pues lo hacen porque la gente no llega a la hora citada, y sin gente no hay fiesta, si no fuera así, pues entonces si empezaría a hora, Perce, ahora siéntate en el sofá…
-¿Junto a Pipes?- bromeó el chico.
-Si quieres conservar tus cinco sentidos, no-negó Jason divertido, mientras se sentaba junto a su novia y rodeaba sus hombros con su brazo.
Annabeth desvió la mirada, mientras Perseus se sentaba a su lado, entre Jason y ella, cuando las luces bajaron de repente, oscureciendo todo.
-Quiero unos M&M´s - dijo Will- ¿Dónde los tenías, Jason?
-En el gabinete de abajo, solo búscalos.
Frank se unió al pedido y Annabeth no pudo evitar hacer lo mismo, así que mientras pasaban los trailers de los próximos estrenos, Will le arrojo un paquete a Frank, que lo tomo sin problemas, y Percy, amablemente, lo cogió los de Annabeth en el aire para dárselos, no sin antes abrirlos y tomar unos pocos para él.
Mientras la primera escena aparecía en la pantalla, Annabeth ya predijo como ocurriría todo y no se refería a la película.
Piper se había apoyado en Jason, que estaba muy ocupado susurrándole cosas al odio para prestar atención, Hazel parecía asustada nada mas ver la iluminación decadente del film, de terror tipo documental, por lo que Frank la sostenía aun mas cerca, Will y Katie al fin le demostraron la utilidad de esa manta sobre sus piernas, al taparse hasta la cabeza con ella.
Leo por su parte se acercaba un poco más de cuando en cuando a Calypso, con una u otra broma que la chica aceptaba gustosa y le festejaba con pequeñas risitas.
Aquella era una tarde de citas y Annabeth no podía entender porque Percy y ella estaban solos, rodeados de ese ambiente de romance.
Percy, por su parte, miraba la pantalla, sin ver nada en realidad, pensando en las ciento ochenta formas de tortura que podría aplicarle a Jason por haberlo invitado a ver como las hormonas de los chicos y chicas que creía sus amigos, se alborotaban.
Ni siquiera podría creer que hubiera invitado a Calypso, así que esa era la chica que tenía en mente para Leo… ¡Pues que condenado idiota!, pensó Percy, Calypso era…de las pocas de sus exnovias que le había hecho olvidar un poco a Rachel, pero aun así, su relación no parecía que estuviera en buena marcha, faltaba algo, era como si Percy sintiera que estaba atrapado con ella, condenado a una vida eterna a su lado y esa idea, aunque algo tentadora, era también sofocante, pues de hecho, las cosas siempre pueden ir mejor, ¿Cierto?
Ahora que la veía reír y juguetear con Leo, pues esperaba que conociendo al chico, Calypso no perdiera la paciencia con él y lo mandara a un lugar poco agradable.
-¡Ah!-gritó la rubia a su derecha y Percy volvió su rostro hacía ella con una sonrisita divertida.
Bueno, después de todo, Annabeth Chase si resultó ser una chica, bueno…vale, aquello no era justo, porque hasta unos años atrás, Annabeth se vestía casi igual a Silena Beauregard, aunque no tan exagerada, sin embargo, esa tarde, su ropa era casual, pero femenina de alguna extraña manera que no resultaba empalagosa, sino correcta.
Sus largas pestañas proyectaban sombras bajo sus mejillas y sus ojos se abrían algo asustados por lo que la pantalla mostraba.
-¿No acostumbras ver esta clase de películas?-preguntó
La rubia negó con la cabeza.
-Me gustan más las que te hacen romper los sesos para entenderla.
-Bueno, mis sesos son algo blandos para eso.
-Por supuesto, si tienes sesos de alga-Annabeth rio.
Percy rio para su consternación.
-Vale, listilla, has encontrado un apodo, ¿Eh?
-Pues eso parece...sesos de alga-dijo ella
Percy negó divertido mientras la puerta del sala se abría y entraba la elegante figura del padre de Jason, con su traje diplomático a rayas y tras él, dos hombres igual de elegantes se abrían paso.
El Sr. Grace miro directamente a su hijo al hablar.
-Jason, necesito que desocupen la sala ahora mismo, debo utilizar la pantalla para mostrar el video de la última presentación a estos caballeros-Jason y todos los demás le dirigieron un saludo cordial y educado a los recién llegados.
En unos minutos, Will, Jason, Percy y Frank, recogieron las pocas cosas que habían llevado y salieron apresurados, con el resto, de la sala.
-Oh, hombre, lo siento-dijo Jason, una vez de vuelta en el vestíbulo- Papá pocas veces usa la sala de televisión…
-No te preocupes, Jason- empezó Hazel.
-Tal vez podamos hacer otra cosa-comentó Will-¿Sigues teniendo ese juego de preguntas y respuestas que jugamos la última vez?- preguntó, con su brazo sobre los hombros de Katie.
-Claro que sí-sonrió Jason- podemos subir a jugarlo en mi habitación, es el único sitio donde nos dejaran algo de tranquilidad, venga entonces, vamos.
El resto río y subió las escaleras tras Jason, que tomaba la mano de Piper, todo menos Annabeth, que seguía parada en medio vestíbulo.
Percy, que había subido ya los dos primeros escalones se volvió para mirarla.
-¿No vienes?
-¿A su habitación?-preguntó la chica escandalizada
Percy rio, mientras bajaba hasta estar frente a ella.
-No sabía que fueras tan puritana, además…estamos yendo en un grupo grande, no es como si fuéramos a tener una org…
Annabeth puso su dedo índice sobre su boca, callándolo, mientras sus mejillas se ponían rojas.
-No hace falta que lo digas de esa manera- Percy tomo con delicadeza su muñeca y la bajo, liberando sus labios.
-Una organización delictiva-dejo escapar una carcajada- ¿Qué creías que iba a decir? Y luego dicen que somos los chicos los de las mentes pervertidas, ¿Eh?
Annabeth no respondió y con un bufido se puso a subir las escaleras de dos en dos para alcanzar al resto e ignorar las risitas de Percy a sus espaldas.