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Historia 171782 — capítulo 14
|Capitulo Catorce|
— ¡Josh! — exclamé en un sollozo, al llegar a la cafetería. Me había pasado toda la mañana buscando a Quinn, y llorando por ambas maneras; felicidad y tristeza. Josh estaba en la fila para pedir comida, y no me escuchó. Estuve a punto de llamarlo otra vez, cuando sentí como me separaban de mi silla, tan bruscamente, que llamó la atención de todos allí, inclusive la de Josh, que salió disparado de la fila hacia mí.
—Bonita… ¿Qué paso? — preguntó preocupado, cuando empecé a llorar en su pecho. El me aferró a sus brazos— ¿Qué le hiciste, Lucile?
Lucile me había empujado de mi silla, como siempre. Genial, más dolor.
—Yo no le he hecho nada antes, recién empiezo— canturreó, y sentí como Josh se tensaba. Miré a donde él estaba viendo, y vi a Tania tomarle un mechón de su pelo, dirigiéndolo hacia abajo. Lucile chilló del dolor.
—Cuenta, ¿Qué le hiciste? — preguntó Tania, burlona. Cerré mis ojos con fuerza, negando con la cabeza, y abracé a Josh con fuerza, dándole a entender que Lucile no era el problema.
—Tania… Lucile no ha hecho a Emma llorar…— le dijo y escuché como un cuerpo caía al suelo. No dudé en saber que había sido Lucile, y su mechón de pelo junto a ella. Sentí la presencia de Tania, y el ruido de mi silla moverme a mi lado.
—No… la llevaré yo— lo escuché decir a Josh, y como me alzaba en sus brazos, y caminaba fuera de la cafetería. Yo seguía con los ojos cerrados, y Tania venía con mi silla detrás de nosotros.
Escuché y sentí como una puerta se abría, y los tres entrabamos en la habitación en donde estemos. Abrí mis ojos, y me vi en el salón de Literatura. Josh me sentó en uno de los bancos, pero no se separó de mí.
—Bonita, ¿Qué sucede? — me preguntó, y yo tome su mano, metiendo el cheque que Quinn me había dado. Confundido, lo abrió, y sus ojos se cristalizaron al verlo— ¿Quién… quien te lo ha dado?
Tania tomo el papel para entender lo que sucedía. Sonrió ampliamente al leerlo.
—Quinn Zippers— leyó Tania— la entrenadora…
—Y ex esposa del victimario de mi accidente— continué yo, y ambos me miraron sorprendidos. Acomodé un mechón de mi cabello, poniéndolo detrás de mi oreja, dando un suspiro— Quinn estuvo el día de mi accidente, ella, prácticamente, me salvó la vida, llamando a la ambulancia. Su esposo me atropelló, y la dejó plantada, en su estado ebrio.
—Un aplauso para esa mujer— propuso Tania, y sonreí— Mare, ¡está pagando la operación!
—Bonita… caminaras… Y esta vez, si— me dijo Josh, tomando mi rostro entre sus manos. Tania hiso su propio festejo, saliendo corriendo del salón, y gritando "Niall" a los cuatro vientos.
Josh unió sus labios a los míos, y rió contra ellos. Se separó, y me abrazó con todas sus fuerzas, sobando mi espalda con ternura— Bonita…
—Campeón…—canturreé en forma de burla en su oído. Se separó, y alzó su mano. Reí ante su gesto; nuestro antiguo saludo, cuando éramos solo amigos, de chocar manos.
Levanté la mía, y la estrellé contra la de él, mientras que reíamos.
Mi sueño había vuelto.
—Mi niña…—murmuró mi padre al ver el cheque, y después que le cuente toda la historia. Se acercó a mí, y me abrazó, con todas sus fuerzas. Sarah saltó de felicidad, mientras que reía. Mi madre solo me contemplaba desde lejos, con una pequeña sonrisa.
—Emma...— ella intentó acercarse, pero negué con la cabeza.
—No…— ella me miro decepcionada. Bufe— No, aun.
Puede que me haya golpeado, pero en este momento, necesito una madre a mi lado.
Le entregué el cheque al doctor Billahr, quien lo recibió con gusto y una sonrisa. —Bueno la operación será mañana mismo— dijo él, y sonreí— puede retirarse.
Tania me empujó fuera de la oficina de Billahr, y cerró la puerta detrás de ella.
— ¡Mare! — Exclamó feliz— ¡Mañana caminaras!
Reí y empecé a llorar de felicidad. Caminaría, volvería a moverme por mi misma, por mi intención, no por la de otros. Tania corrió, y ambas comenzamos a carcajear de felicidad. Lágrimas salían riendo igual, y Tania reía como maniática en un loquero. Tendría que haberlo grabado.
Llegamos al pasillo donde todos esperaban mi presencia. Huilen, Justin, Katherine, Ian y Niall comenzaron a aplaudir, riendo y gritando de felicidad. Mis padres me miraban con orgullo, y Sarah me sonreía con sus dientes de leche.
Pero Josh no estaba allí.
Luego de los abrazos, felicitaciones, y lo demás, todos mis amigos saltaron con la idea de ir a festejar. Yo accedí, pero lo que más quería en ese momento, es que Josh estuviese a mi lado. Pero, raramente, el no estaba aquí.
Y justamente, antes de ir a la oficina, el dijo; <<Estaré aquí, no te preocupes>> Creo que su promesa no funciono.
Tania me subió al copiloto, en su auto. Katherine se subió detrás, con Huilen, y mi silla, se la quedaron mis padres.
—Chicas… ¿Dónde está Josh? — me animé a preguntar. Tania hiso una mueca, y Huilen y Kath igual. Ya me estaba preocupando— ¿Dónde está?
—Josh…tuvo algo importante que hacer, Mare— dijo Tania, nerviosa y en un estado seco. Katherine bufó, y asintió. Huilen se quedó callada.
—¿Importante? ¿Demasiado para no estar aquí conmigo? — pregunté dolida. Ellas agacharon la mirada, y Tania puso el auto en marcha.
Eso fue un golpe bajo.
Todos habían pedido pizza, pero a mí se me había ido el apetito. Yo solo quería estar con Josh, y él no estaba conmigo. Por un lado, entendía que tal vez haya ocurrido algo importante y el tuvo que ir, pero por otro, estaba enojada; ¿Qué era más importante que estar conmigo cuando más lo necesito?
—Nena… el ya vendrá— me dice Kath, y acaricia mi espalda. Ponen un plato con pizza al frente mío, pero niego con la cabeza, y ellos hacen una mueca triste— ¿Quieres que te llevemos a una mesa sola? No tenemos problema.
—Por favor…—murmuré apenas audible. Ian se levantó, y me tomo en brazos. Camino hasta lejos de ellos, y me sentó en una mesa, a un lado de la ventana. Apoyé mi codo en la mesa, cuando Ian se fue a sentar en la otra mesa con los demás.
Miré por la ventana, y me fije en los autos que pasaban, pero más me fije cuando el auto de mis amigos se iba. Me estaban dejando sola.
— ¿Qué demonios…?— susurré. Genial, una paralítica, sola, en un restaurante, y sin su celular. No hay nada mejor.
Quería pedir un celular, pero quería estar sola más rato. Apoyé mi cabeza en la mesa, y cerré los ojos. No sé porqué hice eso, pero lo hice igual.
— ¿Por qué una bonita dama esta sola? — preguntó una voz dulce y tierna a mi lado. Y el dueño solo podía ser una. Josh.
Levanté mis brazos, y lo abracé por el cuello, con todas mis fuerzas. Parecía trágico, pero lo quería a mi lado. Así, y para siempre.
El rió cuando bese sus labios, tomándolo de las mejillas. Rodeo mi cintura con un brazo, y me levantó, sentándome en su regazo. Se separó de mí, y besó mi mejilla. —Tomare eso como un "Hola" — dijo, y sonreí. Acaricié el sedoso cabello de su nuca, y lo miré a los ojos.
— ¿Dónde estabas? Te necesitaba en ese momento…—murmuré, y el hiso una mueca mirando hacia abajo. Estiró su mano a un lado de él, y quitó un pequeño ramo de rosas azules. Eran realmente hermosas— Josh…
—Eres original, así que no quise traerte una rosa roja como todo novio hace. Esta vez, quise yo ser el original, así que, compré azules— sonrió, y tome las 5 rosas, en mi mano. Aspiré su aroma, y cerré los ojos. Era delicioso.
—Gracias Josh…—murmuré, y bese su frente. El sonrió, y me abrazó. Apoyé mi frente en su hombro, y suspire.
— ¿Por qué no has pedido nada? — preguntó, acariciando mi cintura. Hice una mueca, y subí mi mano, hasta apoyarla en su otro hombro.
—Estaba esperándote…—murmuré, y lo sentí sonreír. Rodee finalmente su cuello, apoyando mi cabeza en uno de mis brazos— Te amo, ¿lo sabes? Significas mucho para mí— confesé.
El suspiro.
—Tu lo significas todo para mí— besó mi cabeza, y me aferró a su cuerpo.
Miré el techo con nervios. Estaba en mi cama, y no podía dormir. Estaba nerviosa, tenía miedo, ¿y si no salía como esperaba? ¿Y si salía mal la operación?
Negué con la cabeza, y voltee, dejándome ver la silueta de mi hermana en la puerta. Caminó hasta mi cama, y se metió entre las sabanas, conmigo. Se aferró a mi pecho.
— ¿Nena? ¿Que pasa? — le pregunté, y ella gimió dormida. Reí; sonámbula otra vez. Rodee el pequeño cuerpo de ella, y bese su cabello castaño.
Algo dentro de mí decía que aprovechase la ocasión. Extrañamente, lo hice; me aferré a mi hermana con fuerza, como si pudiera perderla.
—Bueno… la operación es en unos minutos… — Katherine sonaba muy apresurada y nerviosa. Reí; ella sentía lo que yo sentía. Tania apretó mi mano, y Huilen me abrazaba con fuerza. Reí nerviosa, y Niall, Justin y Ian, apretaron los labios. ¿Qué todos estaban nerviosos?
Josh estaba entre mis piernas, tomando mi mano restante entre ambas suyas. Apreté con fuerza la de él, y el depositó un beso en la mía.
Ya tenía la bata del hospital puesta, y estaba en mi silla, tal vez, hasta despidiéndome de ella. Cerré los ojos con fuerza, y hice presión en ambas manos que tenía sujeta, por ambos Hutcherson.
—Yo… iré a buscar a tu hermana, nena— Katherine se levantó, y besó mi frente, presionando sus labios con fuerza— Si no vuelvo a tiempo, sabes que tienes mi apoyo en todo.
Lo sentí como un "Adiós" muy lejano. No le di importancia, y sonreí, al verla caminando, y tambaleando de los nervios.
Una gruesa voz nos llamo la atención. Ya era la hora.
Todos me abrazaron, en un fuerte aferro a los brazos. Tania besó mi cabeza varias veces, y me susurraban cosas para levantarme el ánimo. Josh fue el último en acercarme.
—Te amo, bonita, caminando o no— besó mis labios, con ternura, y me abrazó con fuerza.
El doctor me llevó a la sala, y miré a atrás, viendo sus miradas orgullosas. Llegamos a la sala donde sería la operación, y bufé cuando me acostaron en la camilla, y me colocaron la anestesia.
En el fondo de mi corazón decía, que cuando despierte, algo iba a estar diferente, y ello, haría que todo cambiaría.