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Historia 171782 — capítulo 17

|Capitulo Diecisiete|

El continuó mi beso, bajándome de él. Apoyó mis pies en el suelo, y con delicadeza, rodeo mi cintura con sus brazos. Los míos rodearon su cuello, metiendo mis manos en su sedoso cabello de la nuca. Su beso irradiaba calor, como el primero que nos habíamos dado en aquel parque de diversiones. Siempre irradiaron calor, pero ahora, más que nunca.

Mostraba muchos sentimientos; cariño, ternura, pasión y amor. Un beso que pocas veces nos hemos dado. Para mí, este beso es perfecto.

Me empujó hasta dejarme caer en la cama, y se puso sobre mí. Apoyó sus codos a cada lado de mi cabeza, y volvió a besarme. Rodee su cintura con mis piernas, y mis manos vagaron por su pecho desnudo.

Bajo sus besos hasta mi cuello, y gemí involuntariamente. El me hundió aun más en el colchón, cuando volví a gemir, en su oído, ya que su barba me causaba cosquillas.

—Te deseo, te necesito, te amo Emma_, mi bonita— murmuró, mirándome a los ojos. Sonreí, y volví a besarlo, sonriendo en el beso. El comenzó a quitarme la playera, dejándome en sostén. Lo empujé levemente, haciendo que el caiga a mi lado, y yo me coloque sobre su cadera.

Ambos estábamos sentados, yo sobre él, besándolo como si hace años no lo hubiésemos hecho.

El gimió cuando pasé mis brazos por detrás de su espalda, y con mis uñas, fui marcándole la espalda. Era como un cariño.

Dirigió sus manos a los botones de mi jean, y los descolocó. Volvió a voltearme, y se agachó a la altura de mis pies, quitándome mis zapatillas de lona. Bajó mi jean con lentitud, haciéndomelo una tortura. Volvió a subir sobre mí y me besó otra vez.

Con mis piernas, baje su pantalón de pijama de lana, y el término quitándoselo, y quedándose en boxers.

Tomo la sábana negra de su cama, y nos cubrió con ella, sin dejarme de aferrar a su cuerpo, trasmitiendo su calor, con el sobre mí.

Apoyé mis codos en sus hombros, y rodee su cintura, otra vez, con mis piernas. Metí mis manos por su cabello, mientras que el volvía a besarme el cuello. Sentí como dislocaba mi sostén, y lo hacía a un lado. Con sus manos, rozo donde recientemente había desnudado, y deposito un beso allí, haciéndome jadear.

Baje mis manos hasta su bóxer, y lo quité, rozando a cada lado de sus caderas desnudas. El gimió, y con su mano, quitó mi última prenda.

Abrió mis piernas, y se colocó entre ellas, abrazando mi cintura con sus brazos. Rodee su cuello con mis brazos, y lo sentí que nos volvíamos uno.

Ambos gemimos, y nos quedamos quietos un momento.

—Te amo, campeón— me animé a decir en ese incomodo silencio, donde ambos solo jadeábamos— Te amo demasiado para olvidarte.

Y el dio la primera embestida, con poder y posesión. Gemí, y el besó el lóbulo de mi oreja, pegándome su aliento en el odio.

—Yo también te amo, bonita— beso mi mejilla— Yo también te amo demasiado para olvidarte.

Y después siguió en lo suyo. El resto fueron gemidos, jadeos, gruñidos. No me importa lo que hayan sido, me importa que hayan sido con amor, cariño, pasión, lujuria.

Me importaba que Josh estuviese conmigo.

Y ahora, no cometería el mismo error, no lo dejaría ir por nada del mundo. Nos adoramos demasiado, nos protegeríamos uno al otro, nos daríamos el cariño que ambos merecemos, aprenderemos de nuestros errores.

Nos amaremos por cómo somos.

Jugué con el borde de la camiseta de Josh, mientras que la tenía puesta. Sonreí al sentir los labios de Josh en mi hombro derecho. Estaba entre sus piernas, el pegando su pecho a mi espalda, tirándome sobre él, y rodeándome la cintura con sus brazos. Tenía puesta mi prenda femenina y una camiseta de Josh. El tenía su pantalón de lana puesto otra vez, y su espalda apoyada en el respaldo de la cama.

—Te extrañé tanto, bonita— murmuró él en mi oído, y besó mi mejilla con ternura— Demasiado…

—Yo igual, campeón— le respondí, y giré mi rostro para verlo. Sonrió y beso mis labios. Se separó, y ambos sonreímos como dos enamorados. Apoyó su mejilla en mi cabeza, y suspiro. Yo también lo hice, ya que recordé a Ian— Josh… ¿Cómo está Ian?

Lo sentí tensarse, y tragar en seco. ¿Por qué todo el mundo se ponía así cuando le preguntaba sobre Ian?

—Bonita… Ian amaba con locura a Kath— empezó, y apoyó sus labios en mi cabeza— Y, bueno… el…

—Ve al grano, campeón— ya me estaba preocupando, el estaba nervioso. Lo sentí tomar aire, y apretarme con fuerza hacia él.

—Ian… Ian se suicidó hace dos meses— dijo, y mis ojos se abrieron al tope— Justin lo encontró colgado en su casa. El ha quedado traumatizado; ver a tu mejor amigo muerto, es la cosa más horrible del mundo…

Ian. El Ian que yo conocí, muerto. No puede ser, es imposible, ¿Por qué toda la gente que quiero muere?

Respiré hondo, y levanté la vista para ver a Josh, quien dejaba que una lágrima bajara por su mejilla. Se la limpié con mi mano, y acaricié su mejilla, volteándolo para que me viera.

—El… el ahora está en un lugar mejor, ¿sí? — susurré, y Josh asintió, pegando su frente a la mía— Entonces… ¿estamos juntos otra vez?

El sonrió, e hiso una mueca con sus labios.

— ¿Lo pido formal? — preguntó, y reí mientras que asentía. El se levantó, y se agachó en el suelo, conmigo de piernas cruzadas, frente a él— Emma Mare Greisen, ¿quiere ser mi bonita novia?

Asentí. Reí, y me colgué de su cuello, dándole un cálido beso. Él lo respondió, y se separó con una sonrisa.

— ¡TANIA SHEYLA! — Escuché el grito de Huilen— ¿¡PORQUE DEMONIOS LO OCULTASTE…!?

Antes de que dijera algo, salí corriendo hacia donde provenían los gritos; la sala principal. Golpee mi frente cuando vi a Tania, haberse olvidado de su bata. Vi a Josh caminar hacia mí, y quise que la tierra tragara a Tania cuando él la miro.

— ¿Pero que diablos…?— murmuró Josh impresionado al verla. Tania cerró los ojos con fuerza, maldiciéndose con los labios. Fui a un lado de Tania, y tome su mano, apretándola— ¿Estas… estas embarazada?

—No, me comí una sandia entera y así quedé— bromeó Tania y ahorré una carcajada. Ella estaba volviendo a ser la misma.

Josh sonrió, y negó con la cabeza.

—Castraré a Niall y sin anestesia— Josh pasó sus manos, frustrado, por el rostro, y bufó con fuerza— ¿Niall lo sabe?

— ¿Saber que? — preguntó el rubio entrando. Tania me apretó la mano con fuerza, y de suerte, la camiseta de Josh tapaba lo debido. El fijo su mirada en mi primero, y sonrió— Emma, hola

—Hola— saludé nerviosa, y Tania me movió para que no viera su vientre. Estaba jodida.

Niall nos miró confundido, cuando Tania se escondió detrás de mí. Josh bufó, y se acercó a nosotras. Tomo la mano de su hermana, y la apretó, dándole su apoyo. —Vamos, tú puedes…—le murmuró él. Tania soltó mi mano—… Si se niega, le pateo en los testículos. Apreté mi mejilla para no reírme, y Tania suspiro cerca de mi oído. Dio un paso hacia su hermano, y se dio a lucir, su vientre abultado. Niall abrió los ojos en par en par, y retrocedió. Vi a Josh apretar la mandíbula, y apretar con fuerza la cintura de Tania, ya que se estaba enfureciendo. —Serás padre, Niall— dije yo, ya que nadie se animaba a explicar lo que sucedía— Y te harás cargo, porque te patearé yo los testículos. Niall sonrió, y caminó hacia Tania. Estiró su mano hacia ella, quien la tomo con gusto, y de un tirón la cubrió con sus brazos. Tania rió, y se alzó en la cadera de Niall, mientras que el también reía. Hoy fue un día de muchas emociones.

Tania colocó bien su chamarra de algodón celeste, y subió sus jeans ajustados. Se giró en el espejo, mirándose de perfil, y levantó un poco su camiseta blanca holgada. —Vaya, hasta pachoncita me veo bien— comentó, y reí entre carcajadas. Me levanté, y tome su pelo, con una liga en mi mano. Prolijamente, le armé su coleta alta, y su pelo cayó hacia un lado, en vuelto en rulos. Ella me miró a través del espejo. —Gracias, Mare— sonrió, y se fijó en mi cadena de "Pretty" — La tienes aún… —Nunca la tiré— sonreí y ella también— ¿Vamos? Los chicos ya quieren ir. —Espera, tu no te has cambiado— me fijé hacia abajo, y me vi aun con la camiseta de Josh— Oh, vamos, no irás así, ¿verdad? — ¿Qué pasó con la Tania que no le importaba como vestía? — ella sonrió, y se encogió de hombros. —No tengo ni la menor idea— tomo mi mano, y encamino hacia su closet. Llegó, y se fijo en las perchas, que podría darme. De suerte, teníamos el mismo talle. Quitó una camiseta de ella, que tenía una frase bien bonita: "Be original". Quitó unos jeans doblados de un estante, y zapatillas de lona con bota, como a ella le gustan. Lo empujó en mi pecho, y corrió un mechón de mi pelo. —Vamos, vístete, te espero afuera— ella salió del closet, y cerró la puerta de este. Cuando me terminé de vestir, me fijé en el espejo, y me veía diferente. Podía ver mi piel soleada de felicidad, y mi mirada de estúpida enamorada. Sonreí y me fije que lo hacía con sinceridad. Salí del closet, y la vi tocándose el vientre abultado. Puse los ojos en blanco, y reí. —Sí, definitivamente; me sigo viendo sensual— reí a carcajadas, y ella también lo hiso. Extrañaba estos momentos.

Niall abrazó a Tania, y besó su frente, mientras que mecía la espalda de ella. Ambos sonrieron al separarse. Unas manos se cruzaron por mi cintura y me apegaron al pecho de alguien, dándole la espalda. Sonreí al sentir su fragancia. —Aun no caigo en que estas aquí— murmuró Josh en mi oído. Sonreí, y volteé para besarlo. —Pues cáete, que yo te atrapo— el rió, y volvió a besarme.


YA SOLO QUEDA UN CAPITULO Y EL EPILOGO!!