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Historia 171782 — capítulo 2
|Capitulo Dos|
— ¡ OH NO NO NO NO ,YOU NEVER REALLY CAN FIX A HEART! — Cantaron Katherine y Tania eufóricamente la canción de Demi Lovato que sonaba en la radio, con un peine en sus manos, en el cuarto de Tania —¡ OH NO NO NO NO ,YOU NEVER REALLY CAN FIX A HEART ¡— Volvieron a cantar, y yo solo reía como las miraba cantando sobre la cama.Aplaudí cuando terminaron su concierto, y Katherine alzo el "peine-micrófono" como superestrella.
Ya había pasado un mes desde que las conocí, y desde que entre a la escuela. Hace un mes que esta nueva fase había comenzado, y yo era feliz en ella. Todos mis nuevos amigos, eran buenos conmigo.
Tania palmeo frente a mi rostro, cuando otra canción empezó en la radio. Era Yelow de Coldplay
—Vamos, ¡canta conmigo! — exclamó, y cantó la canción. Se la sabían, ambas dos; Katherine y Tania. Dúo desafinado.
— ¡Look at the stars,Look how they shine for you! — reí cuando Katherine desafinó, y Tania siguió la nota a la perfección. Cantaba bonito— ¡And everything you do, Yeah, they were all yellow! Ellas seguían cantando como si nada, mientras que yo las acompañaba. Fuimos interrumpidas cuando Josh golpeo la puerta con fuerza.
— ¡Ya dejen de cacarear! Quiero mantener mis tímpanos— exclamo y las tres reímos, y para molestarlo, seguimos cantando.
— ¡Cos you were all "Yellow,"I drew a line,I drew a line for you! — Continuamos— ¡ Oh what a thing to do,And it was all "Yellow! Vi como Josh entraba al cuarto, y tomaba a Tania, para luego subirla al hombro. Luego se acercó a mí, e hiso lo mismo. ¡Me había separado de la silla!
— ¡Eh! ¿Qué haces? — le pregunto Tania, y Katherine reía. Para que deje de hacerlo, la tome con fuerza del brazo, y Josh camino hacia abajo por las escaleras.
Katherine se movía a para quitar mi agarre, pero lo hice más fuerte. Ella reía mientras que era arrastrada por el caminar de Josh. Ella palideció, cuando salimos de la puerta trasera.
—Para… ¡Para! — exclamo desesperada, y escuché el zambullir de alguien en la pileta. Voltee y mi vista, y Tania ya no estaba sobre el hombro de Josh. Oh, diablos— ¡Emma no sabe…!
Katherine fue interrumpida, cuando se encontraba en la celeste piscina. Al igual que Tania. Tania miro mal a Josh, cuando me alzó como un bebe.
—Joshua, ni se te ocurra…—Tania no pudo terminar su frase, cuando yo estaba en el agua, aún en brazos de Josh.
— ¡Mierda, Joshua! —le dijo Tania, después de que salgamos. Yo yacía totalmente mojada, y muerta de risa. Josh termino mojado igual, aunque haya querido tirarnos a las tres, el termino igual — ¡Creí que tirarías a Emma al agua!
—Ni que fuera tan bruto, Tania— le respondió y la abrazo, como para molestarla— Disculpa a tu torpe y sexy hermano
— ¿Quién dijo que eras sexy, eh? — le espetó divertida, Tania, quien se separó del húmedo abrazo de su hermano.
—Déjame decirte, hermanita, que mitad de la escuela me desea…. — le dice él, como coqueto, y yo dejo que una carcajada salga de mi garganta.
—Tal vez solo quieran tu polla, mi querido amigo…— le dije, y Tania tuvo que retorcerse por el dolor de su estómago al reír, Katherine calló al agua otra vez, carcajeándose fuertemente. Josh rió como si no le importado.
—Vale, me la has jugado bien, Emma— se acerca a mí, y alza su mano— Chócalas, bonita
Choque mi mano con la suya, y él me sonrió para luego irse. Miré hacia Tania y Katherine, quienes se hallaban juntas, mirándome con una sonrisa.
De la nada, ellas chocaron sus puños, con una pícara sonrisa.
— ¿A qué viene ese ges…?— me quedé callada. Ellas habían escuchado lo que me dijo Josh.
Y Josh me había dicho bonita.
Tania me empujó hasta la clase de Matemática, parloteándome de lo mismo; de cuando Josh me dijo "bonita".
Yo lo tomé como alago de amigos, nada más. Además, ¿Quién estaría con una chica en silla de ruedas? Sería un peso para cualquiera, hablo de arrastrarme siempre en mi silla, tener que agacharse para estar en mi altura. Horrible.
— ¿No te parece atractivo? — escuché decir a Tania, cuando llegamos a la clase, y me puso en mi banca, y ella a mi lado.
— ¿Quién? — le pregunté desconcertada. La verdad; me había perdido en lo que ella decía. Bufó y me sonrió.
—Mi hermano, Emma, Josh — me dijo, como si fuera obvia.
Nunca había pensado en Josh y analizarlo como atractivo. Si, lo era. Y claro; para tener a mitad de clase de Matemática, Lenguaje, Arte y Educación Física; algo pasó.
—Sí pero…no, no lo veo… como para mí — le digo, y ella me mira con una ceja levantada.
—Emma, ¡son perfectos el uno para él otro! — exclama en susurro, y río.
—No, no lo somos — le digo, y alzo mi mano, para luego señalar mi dedo índice — El camina, yo no. El es popular, yo no. Él es feliz, yo no… — nombraba mis defectos, contando con los dedos de mis manos.
— ¿Tú no eres feliz? — me interrumpió, y me miro seria. Nunca la había visto así.
—Quiero decir, que no vivo como las demás personas, no soy como ellas. Me siento diferente — ella me miro con una tierna sonrisa.
—Eso es lo bueno; ser diferente. Eres original, Emma, aunque muchos estén como en tu estado, son originales, y son felices a su manera — le sonreí, y me abalancé en sus brazos, a los cuales ella recibió con gusto.
—Me hiciste quererte en poco tiempo, Tania — la abrasé con más fuerza, y ella río — Muchas gracias.
—No hay de que, Emma — sentí su sonrisa en mi espalda. Ella era feliz; y me hacía serlo también.
Terminé de escribir mi ensayo de Basquetbol, y empuje mi silla hasta la profesora Quinn, quien hablaba con las porritas. Entre ellas, Lucile.
—Quinn, aquí tienes — le dije, y ella me sonrió, tomando las tres hojas. Le devolví la sonrisa, y voltee para irme, cuando sentí un empujón fuerte, que hiso que caiga de la silla.
—¡Emma! —exclamo Katherine, ya que rodee unas varias vueltas. Vi de reojo que Josh dejaba de hablar con sus amigos, y corrió hacia mí, al igual que Tania — ¿¡Que mierda te pasa, Lucile!?
—Ella ha interrumpido nuestra charla — se defendió ella — Y yo la empuje con delicadeza, que ella sea la torpe que se cayó, no es mi problema.
Fue tan rápido, que de suerte vi el puño de Tania incrustarse en la nariz de Lucile. Bonito golpe.
Sentí como Josh me alzaba como un bebe, y vi a Katherine levantando mi silla caída. Josh me coloco en ella, y me sonrió, al ver que estaba sana.
— ¡Quinn, Tania me golpeo, y…! — Josh seguía a pocos centímetros mío — ¡Josh!
— ¿Qué? — preguntó el con fastidio. Voltee a verla como hiso Josh, y la vi con sus dos fosas nasales sangrando. Eso sí que le dolió.
—Recomiendo que te alejes de Rueditas, te bajaría de tu trono — le dijo, y eso me dolió, las personas generalmente solo me miran con pena, pero jamás bromean o me insultan por mi estado. El tenía que elegir entre su popularidad o yo.
—Bien, me voy con Emma — dijo, y le mostro su dedo corazón, para luego irse con sus amigos, que lo felicitaron por alguna razón.
Y yo lo haría, ya que Josh dejó a su "popularidad" por mí. Lo dejo por mí.
¿Por qué?
Me empujé hasta mi casillero bajo, y con mi combinación, lo abrí. Dejé los libros que estaban en mi regazo en el, y luego lo cerré. Colgué mi mochila detrás de la silla, y retrocedí, para poder voltearme e irme. —¡Emma!— escuché a Katherine llamarme. Voltee y la ví corriendo hacia mi con alguien detrás suyo. Llegaron a mi lado, y pude ver quien la estaba siguiendo.
Un chico de pelo negro, algo despeinado, y ojos claros. De un celeste podría decir. Su ropa era un jean y una camiseta negra como sus zapatillas converse
—El es Ian Somerhalder, un amigo de Josh— me presentó al tal "Ian" y él me tendió la mano. Con amabilidad, la estreche con la mía— Ian, ella es Emma Mare Greisen.
— Josh me ha hablado de ti— me sonríe cordial y mira a Katherine— ¿Vamos?
—Vamos— Katherine le sonríe, y luego voltea a verme— Josh te llevará a tu casa, Tania esta en castigo. Espéralo en la entrada principal, allí te estará esperando.
Reí en mis adentros. Tania estaba en castigo junto a Lucile. Nunca olvidaré su nariz sangrando sus dos fosas nasales.
Asentí, y ellos se fueron, cuando la última campana sonó. Me empujé entre la multitud que se esforzaba por salir, y luego de unos minutos, llegué a la puerta. Me hice a un lado, frente a una columna, y crucé mis manos en mi regazo, mientras esperaba.
Voltee mi vista hacia un parque, y vi a una chica correr; veloz y determinada a hacerlo. Un chico la tomó desprevenida de la cintura, y giró con ella en brazos. Una pareja.
—Emma lamento la tard...— escuché la voz de Josh en mis espaldas. Pero no le di importancia; me quedé mirando a la pareja que ahora yacían abrazados— ¿Estas bien?
—No...— dije, y me abrazó por detrás, y aun rodeando la silla, me apretó contra sus brazos.
—¿Qué pasó?— preguntó en mi oído, y señalé con la cabeza hacia la pareja. El la miró y me sonrió— Ya encontraras a alguien así…
—Me gustaría, pero quiero que sea así, y poder caminar— le digo, y él se separa. Empuja mi silla hasta su auto, y abre la puerta del copiloto. Me alza y me coloca en el asiento, para luego ponerme el cinturón de seguridad. El cierra la puerta, y guarda mi silla doblada en el asiento trasero. Luego de unos minutos, él está sentado en el asiento de piloto.
Josh dobla en una esquina, y se frena en un semáforo. Si doblamos otra vez, ya estamos en la calle de mi casa, pero no, no sucede eso. El semáforo se pone en verde, y Josh arranca, siguiendo derecho.
—Josh, te pasaste de calle— le aviso, y él sonríe con sus lentes de sol puestos.
—No, no me pase— me mira, aun con su sonrisa— Te llevaré a un lugar
Sonreí, y él volvió a acelerar siguiendo derecho. Doblamos otra vez, y llegamos a un campo completamente hermoso; lleno de flores y en el aire, se podía sentir la alegría.
—¿Que hacemos aquí?— le pregunté cuando bajó del auto, y abrió mi puerta. Me alzó, y me puso en su espalda, para luego cerrar la puerta— Mi silla…
—No la necesitaras...— me dice. ¿Que?— Hoy será "Tarde-Libre-Sin-Silla"
Reí, y él caminó hasta unos juegos en el parque. Me colocó en el tobogán; cosa que hace años que no hago desde mi accidente hace diez años. El va hacia el otro extremo, y abre sus brazos— Vamos, deslízate, yo te atrapo.
Sonreí, y con confianza, me deslicé por el tobogán. Y en segundos…
Yo estaba entre sus brazos.