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Historia 171782 — capítulo 3

|Capitulo Tres|

El volvió a alzarme mientras que reía. Hace años que no me subía a un tobogán, y me había olvidado lo divertido que podía ser. El rió cuando lo abracé con fuerza ya que tenía miedo de caer.

—Tranquila, te tengo— dijo, y yo sonreí.

Me llevó hasta las hamacas, y me hiso sentarme en una de ellas. Otra cosa que hace años que no hago. Me tomé con fuerza de las cadenas, y sentí sus manos empujarme por la espalda. De a poco con sus empujadas, fui elevandome, hasta que como pude, balanceaba mis piernas con la cadera, así podía seguir con la elevación.

Mi accidente había afectado de mis rodillas para abajo, haciéndolas inmóviles. Puedo curarme, pero la operación saldría demasiado dinero, y tendría que viajar para hacerla.

Josh me detuvo por la cadera, y así, retrocedió conmigo en sus brazos. Apoyo mis pies en el césped, poniendo todo mi peso en el.

—Vamos, camina, yo te sostengo— me dice, mirándome. Yo quería llorar de la emoción; el estaba ayudándome a recuperar mi infancia. Y gracias a él, lo está logrando.

Di un paso, y tambalee, ya que no tengo todo el equilibrio, y no puedo caminar. Di otro paso, y logre avanzar. Empecé a hacerlo más seguido, aún con Josh sosteniéndome de la cintura de por un lado. 

Comencé a trotar, y Josh me acompañaba. Cuando quise correr, perdí el equilibrio y Josh logró atraparme de la cadera por atrás, y giró, como lo había hecho la pareja que hace un rato la había visto en el parque al frente de la escuela.

—¡Josh!— exclamé feliz, y él rió. Fue dejando de girar, hasta que quedó abrazado de mi cintura, por detrás. De la nada, tomo mi mano, y me hiso dar media vuelta, para quedar "parada" frente a el. Me sonrió, y subió mi mano a su hombro. Una de las suyas rodeo mi cintura por completo, y la otra tomó mi mano sobrante. El comenzó a balancearse y dar un paso hacia atrás, y hacia adelante.

Estamos bailando.

Reí al darme cuenta. Yo estaba de puntitas, y el solo lograba moverme, ya que yo en eso no ayudo mucho. Me elevó y dio una vuelta, para luego volver a bajarme.

—Estas loco, Hutcherson— le dije, ya que bailábamos, sin música— No hay música.

—Eso no significa que no podemos bailar cuando queramos— me sonrió y yo se la devolví con gusto.

—Muchas gracias, nadie había hecho esto por mí, nunca— lo abracé sin importarme como lo tome. El me envolvió en los suyos y dejamos de balancearnos. 

—No hay de que, bonita, no hay de que — sonreí: me había vuelto a llamar "bonita".

Josh me dejó enfrente de mi casa, con mi silla otra vez. Me empujó hasta la puerta principal, y yo lo miré. Después de horas en el parque jugando, ya había anochecido, pero la había pasado genial. Coloqué la llave en la cerradura, y la giré para abrirla.

—Adios, Emma— susurro Josh, y besó mi mejilla por detrás, para luego irse.

Me sonrojé. Y yo no sé la razón. Josh es muy bueno conmigo, nadie nunca fue asi otras veces. Tania y Katherine son mis amigas, en realidad, más que solo amigas, pero Josh.

Es como si fuera alguien que siempre busque.

—Emma, dime ahora donde demonios te llevo mi hermano — me exigió Tania, mientras abrazaba una almohada. Estaba sentada en su cama, y yo en frente de ella. La diferencia; es que ella sonreía emocionada.

—Me llevo a un parque… — comencé y ella rió ansiosa — Jugamos en el tobogán y las hamacas, "camine" con su ayuda, y bailamos.

— ¿Ba-bailaron? — pregunto sorprendida.

—Sí, ¿sucede algo con eso? — pregunte, curiosa. Ella me sonrió, esta vez, con esperanza.

—Josh no baila — me explica — Solo yo lo he hecho bailar.

Josh… ¿no baila? Pero, el bailo conmigo, y fue tan bonito haberlo hecho por primera vez, y con él.

Tania me seguía sonriendo, y eso me estaba dando miedo.

— ¿Por qué sonríes tanto? — le pregunte riendo, a lo cual ella se unió.

— ¿Por qué no hacerlo? Digo, hay que sonreírle a la vida, ¿no? — rió y yo la mire. Ella era tan segura de sí misma, tan feliz y libre a su manera. Ella era feliz, después de haber pasado todo lo que le ocurrió, nunca dejó de sonreír.

Ella notó que la estaba mirando.

— ¿Sucede algo? — preguntó y yo negué. Estiro su mano, y tomo la mía — Eres la única que ha logrado sacar tantas cosas bonitas de mi hermano. Él no es de mostrarse mucho, pero contigo ha cambiado tanto.

— ¿A dónde quieres llegar con lo que me estás diciendo? — le pregunte y ella sonrió emocionada.

—Que eres la única que está enamorando a mi hermano, haciendo que sea feliz a su manera, y no estar encerrado en sí — dejó que sus ojos se cristalizaran, y yo quedé boquiabierta — Además, quiero que seas mi cuñada, duh.

Reí entre carcajadas, y con la fuerza que me dieron los brazos, la abracé, al cual ella respondió feliz.

Ella estaba comenzando a ser, como una hermana para mí.

Lucile volvió a cargarme con su mirada de odio cuando estaba hablando con Josh, quien me contaba lo que a Ian le había sucedido. Se había caído cuando estaba con Katherine, y su muñeca lo había ligado.

Solo había podido escuchar la mitad de lo que decía porque Lucile susurraba con las demás, mientras que me miraba, y reían entre ellas.

Josh volteó al darse cuenta, y susurro algo que no logré escuchar. Vi a Lucile y a su sequito pasando, y de la nada, sentí mi pelo todo mojado con algo pegajoso.

Batido.

Josh me miraba impresionado. Yo cerré los ojos cuando todos comenzaron a reírse. La odio, la odio, la odio. Derramé lágrimas, y Josh se agachó hasta abrazarme, sin importarle mancharse. Me beso la frente, y limpió las lágrimas. Me empujó hasta el baño, y todos callaron cuando Josh pasó y los fulminó con al mirada. Pasó a un lado de Lucile, y frenó.

—Oh lo siento tanto, fue un accidente — ella rió y luego, gritó — ¡MALDITO!

Josh había tirado de su ropa, y ahora estaba con su ropa interior, y su vestido de porristas, partido en dos.

—Ups, accidente — Josh la copió, y siguió empujándome. Llegamos al baño, y me quité el suéter que quedó todo pegajoso. Josh me tendió su chaqueta, la cual agradecí varias veces.

Cuando terminé de cambiarme, el me sonrió, pero de una manera diferente.

¿Sera verdad, que Josh se esta enamorando de mi?

Espero que no. No quiero que el sufra.

— ¡DEJENME MATAR A LA ZORRA! — exclamó Katherine, mientras intentaba liberarse de los brazos de Ian. Ella forcejeaba, pero se ve que no podía.

—A ver, Josh ya la ha dejado semi-desnuda, no creo que la perra quiere terminar en el hospital— Tania carcajeó y yo me uní a su risa.

— ¡Pero la humillo a Emma, y no fue a castigo! — volvió a exclamar histérica Katherine, cuando Ian había bajado la fuerza de su forsajeo.

—Josh está en castigo porque la chica quedó semi-desnuda y yo quedé con unos tres días de suspensión por haberla golpeado. Lucile intentó golpearme, pero le termino dando a una de su sequito de seguidoras— Tania volvió a reír— Y apareció Quinn, que me defendió.

— ¿Y cómo se enteraron lo de Josh? — preguntó Ian, y Tania lo miro.

—Yo me lo encontré en la oficina, y después del regaño completo y las advertencias, chocamos puño. Y al ser idea de ambos; nos colocaron los castigos por calificación de hechos. Pero sobre quien lo chismoteo; no tengo ni la menor idea.

—Josh dio la cara…— expliqué y todos me miraron sorprendidos— Lucile había gritado, y cuando el director preguntó que había sucedido, el habló y se lo llevaron. Así fue— Ian y Katherine quedaron impresionados, y Tania, saltaba de felicidad.

— ¡Dio la cara por ti! — exclamó, por primera vez en toda mi vida, chillona— ¡Sabia que había un Josh tierno dentro de ese Josh machote!

—Que haya sido sincero, no significa tierno— Josh apareció en la puerta de entrada de su casa, ya que nosotros estábamos en la sala de ella. Tania lo miro como si lo vigilara de cerca.

—A que lo has hecho por ella— le dice, y Josh cierra la puerta riéndose.

—Sí, lo hice por ella, ya suficiente que le hicieron— sonrió y revolvió su pelo mientras que bufaba— ¿Qué hacían?

—Intentar de controlar a Katherine— respondí y él me miro, con una sonrisa. Creo que no había notado mi presencia.

—Creo que Lucile no necesitara de otra leona para despedazarla —dijo y Tania le mostro el dedo corazón. El rio— Vale, ya vengo de castigo, y me he aburrido de aquí a la China— reí ante su declaración, y me miro— ¿Hacemos algo? ¿Salimos?

—No creo que sea buena idea—dijo Ian, negando con la cabeza— Si suelto a Kath, ella obviamente irá en busca de Lucile.

—Bien... ¿llamo a Justin? — preguntó Josh, y antes de que yo cuestione quien era, Tania se adelantó.

— ¡Si! — Exclamó feliz, y Josh la fulmino con la mirada—Quiero decir, vale, no hay problema— le sacó la lengua como niña pequeña, yo la miré confundida— Es un amigo de Josh…— se acerco a mi odio—… Está más bueno que cualquier cosa.

— ¡Tania! — gritó Josh, celoso y algo enojado. Ella se tapó la boca para no reír, pero yo dejé salir una carcajada.

A Tania le gustaba Justin.

— ¡Les gane! —exclamó Ian, y bailó como un "vencedor". Josh y Justin bufaron. Era la tercera vez que lo lograba.

Justin tenía un pelo color miel, y ojos avellanas. Tenía un cuerpo "esculpido por los dioses" , o eso decía Tania. No sé si esta acosadora o no.

— ¿Puedo intentar? — pregunté y todos voltearon a verme. Sonrieron, y Josh tendió su mando, para luego yo empujarme y tomarlo. Ian me puso el juego, y la partida, y el juego comenzó. El juego era increíble, todo lo era, pero lo más increíble…

Fue haberle ganado a Ian.