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Amor despechado — capítulo 3

Los rayos del sol alumbraban a dos personas que estaban dormidos, abrazados.−Buenos días. −Dijo Draco sin abrir los ojos.

−Quiero seguir durmiendo. −Se quejo Hermione que se abrazo más a él.

−Ya ha salido el sol.

−Me da igual.

El chico sonrió, y la beso.

−Ahora no. −Dijo la leona.

−¿Estás segura? −El slytherin le beso en el cuello y le acaricio la pierna.

−No se vale sabes que me gusta que me beses.

Draco se río, la noche anterior cuando llegaron, se dieron un baño rápido, y mientras Hermione miraba por la ventana, el slytherin se le acerco la abrazo y le beso en el cuello.

Al principio la leona se quedo muy quieta, hasta que pronto los besos del rubio hicieron su efecto y girándose lo beso en los labios.

Entre besos, la leona le dijo que nunca le habían besado así, y que le gustaban mucho.

−A mí también me gusta besarte. −Confesó el chico, que le aparto el cabello de la cara y la beso.

Los besos se estaban volviendo más ardientes, cuando se escucho un rugido, al escuchar eso los dos se miraron.

−Creo que tienes hambre. −Dijo Draco.

−Creo que era el tuyo.

El chico se olvido de su estomago y la volvió a besar, pero de nuevo hubo otro rugido.

−Sera mejor que primero llenemos nuestros estómagos y luego seguimos. −Dijo Draco.

−Sí. −Hermione cogió el teléfono la carpeta y la abrió. −¿Qué te apetece?

−Me da igual.

La chica marco y cuando le pusieron con el servicio de habitaciones, empezó a pedir, zumo de naranja, fruta cortada, té y tortitas, seguro que a su marido le gustarían.

La leona se lo quedo mirando y pensó que ahora era la mujer de Draco Lucius Malfoy, la señora Hermione Jane Malfoy ahora que lo escuchaba no sonaba para nada mal, es verdad que se había casado por la gran biblioteca de la mansión Malfoy, pero mirándolo bien, el chico no solo era guapo si no que era muy sexy y no era como el idiota de Ronald, Draco sabía comportarse, tenía muy buenos modales.

Después de pedir el desayuno, colgó, volvió a poner el teléfono y la carpeta encima de la mesita de noche.

−No tardaran mucho en llegar.

−Bien.

Hermione se acostó al lado de Draco y lo abrazo. −Nunca creí que terminaríamos casados.

−Lo sé, yo tampoco, estuve casi dos meses persiguiéndote para que te casaras conmigo

La leona se sentó y lo miro.

−Tienes que entenderlo, desde que nos conocimos, me has tratado muy mal.

−Lo sé, y me quiero disculpar por eso. −Sentándose la beso. −Me he comportado como un autentico idiota, y aunque sea por la biblioteca de mi casa, me alegro de que hayas aceptado casarte conmigo.

Hermione le sonrió. −Es que tu biblioteca me da buenos motivos para casarme contigo. Dejo de sonreír y lo miro seria. −Pero si veo que me tratas mal, me divorciare inmediatamente de ti, y no me importara que vayas a Azkaban.

Draco la miro. −Nada de malos tratos, ni insultos, solo quiero que todo vaya bien, se que somos muy diferentes pero no me gustaría terminar divorciándome.

−Eso no pasara si somos totalmente sinceros con nosotros mismos.

El slytherin se acostó de nuevo en la cama, y se llevo con él a la leona.

−Sí. -Hermione levanto su brazo y miro los anillos que el día anterior, Draco le había colocado en su dedo.

−¿Te gustan?

−Mucho, son hermosos.

−Mientras las chicas te ayudaban a prepararte, fui al callejón diagon y los compre.

−No me gustaría perderlos, se notan que son caros.

−El dinero nunca ha sido un problema para mí, mi familia tiene mucho.

−Lo sé. −Hermione lo abrazo y lo miro. −¿Te puedo preguntar algo? Pero no te enfades.

Draco la abrazo y le dio un beso. −No me enfadare, dime.

−¿Qué ha pasado con el dinero de tu tía?

−¿El dinero de los Lestrange? El ministro se lo ha quedado, para ayudar a las familias de las víctimas.

−Otra pregunta.

−Claro, responderé a todas.

−¿Qué trato has hecho con el ministro?

−Que me casaría con una mestiza, tendriamos un hijo, que sea auror y ayude a capturar a mortifagos, por 10 de ellos que capturemos, se reducirá la condena de mi padre.

−¿O sea que ya no iras a Azkaban? −Pregunto mirándolo.

−Solo iré, si nos divorciamos antes de que se cumplan los 5 años, es lo que dura mi sentencia. Lo de mi padre es diferente, para él son 10 años, ya se le ha reducido un año porque estamos casados, cuando tengamos a nuestro bebe, será otro, al ser auror otro, y ya hemos capturado 10 mortifagos así que de momento son 8 años, pero quiero ayudarlo en todo lo que pueda.

−Te ayudare. −Dijo la chica apartándole el pelo de la cara y besándolo. −Gracias por ser sincero conmigo.

Draco le cogió de la mano y se la beso. −No gracias a ti, se que me he portado muy mal, y aunque sea por el engaño de Ronald, gracias por haberte casado conmigo, creí que terminaría en Azkaban, mañana era la fecha limite que me había dado el ministro.

−Ya no iras, ahora de lo que nos tenemos que ocupar, es de que vayas por el buen camino.

−Lo hare, porque te tengo a ti.

−Eso espero.

Entonces picaron a la puerta.

−Debe de ser el servicio de habitaciones, con el desayuno.

−Ya voy yo. −Dijo el chico que salió de la cama y después de ponerse el albornoz fue abrir, volvió al cabo de unos minutos con una bandeja de comida, que puso en medio de la cama.

−Prueba esto. −Hermione puso un poco de caramelo en la tortita, la cortó con un tenedor y se la dio.

Draco la probó y le gusto. −Me gusta.

La chica sonrió y tomo un trago de su zumo.

Cogió un tenedor, corto un trozo y se lo ofreció a ella. Se dieron de comer mutuamente.

El lunes, Hermione estaba de nuevo en la escuela, cuando se encontró con Ron.

−¿Herms donde has estado?

−No te importa.

−Claro que me importa, eres mi novia.

La leona no se creía la hipocresía de ese idiota, encima que le había engañado, aun creía que era su novia.

−Error, lo era, además me he casado.

−No me lo creo.

−Pues no lo hagas, no me quitaras el sueño. −La leona se iba a ir, cuando Ron le cogió del brazo.

Entonces el chico vio los anillos.

−¿Con quién te has casado?

−No te importa.

−Dímelo, lo exijo. −Y la miro duramente.

−¿Tu? No tienes derecho a exigirme nada, pero si tanto lo quieres saber, me he casado con Draco Malfoy.

−No me lo creo.

En ese momento el chico apareció con sus amigos.

−Draco.

−Herms. −Dijo el chico que se le acerco.

La chica lo beso. −¿Mmm no has tenido suficiente con lo de esta mañana?

−Te has casado con el hurón Malfoy, un traidor, nuestro enemigo. −Chillo Ron.

La leona soltó a su marido y le pego una bofetada. −No le llames, ni hurón, ni traidor, ni enemigo, el es mi marido, es mío.

 −¿Qué tal vuestra noche de bodas? −Pregunto Harry que venía con Ginny.

Draco miro al niño que sobrevivió y a su novia. −Genial, Potter tu amiga es todo una leona en la cama.

Al escuchar eso, Hermione escondió la cabeza en el hombro de su marido. −No hacía falta que dijeras eso.

−Pero si es la verdad. −Dijo el chico sonriendo y abrazándola.

−¿Harry lo sabías? −Pregunto Ron mirando a su mejor amigo.

−Claro, no hubiera faltado a la boda de mi mejor amiga.

−Creí que éramos amigos.

Harry lo miro. −Y lo somos, pero tú te has portado mal con ella, le has puesto los cuernos con Lavender, no esperarías a que Hermione viniera llorando para volver contigo. ¿O sí?

Al escuchar eso, el pelirrojo miro al suelo, eso era exactamente lo que había pensado.

−Sea como sea, te tengo que estar agradecido, de que le pusieras los cuernos, me he llevado a una gran mujer, no solo es hermosa si no también lista y divertida. −Dijo Draco que la beso.

−¿Qué no piensas en lo que pasara ahora? Todos te dejaran de lado, te has casado con un mortifago.

−Hermione. −Dijo Draco, mirándola, había estado tan desesperado porque se casara con el, que no había pensado en que ahora ella sería dada de lado, por la sociedad magica. -Él comadreja tiene razón, todos te miraran mal, y hablaran a tus espaldas, ahora mismo soy el enemigo número 1 junto a mi familia.

−No me importa, Harry, Ginny y los demás están conmigo, mientras los tenga a ellos, me da igual lo que hablen, y hablaran los que no me conozcan. −Hermione miro duramente al pelirrojo. −Ronald prefiero estar con él ayudándolo a salir de este bache, a estar contigo después de haberme puesto los cuernos.

−Más bien, es un socavón, pero sé que juntos podréis con todo. −Dijo Harry.−Ya sabéis donde encontrarme si me necesitáis.

−Sí.

−Gracias. −Dijo Draco, sonriendo a Hermione.

−De nada guapo. -Dijo la chica.

−¿Por qué con él? −Pregunto Ron.

−Por su dinero. −Dijo la chica que lo beso. −O por sus ojos, Draco nunca me había fijado, pero tienes unos ojos hermosos. −Y lo volvió a besar. −O tal vez por sus joyas, Narcissa me ha dicho que ahora todas las joyas de la familia son mías. −Y lo volvió a besar, sonrió mientras lo miraba de arriba abajo. −Ginny tenías toda la razón. Esta para comérselo. −Dijo besándolo de nuevo.

−Ya te lo había dicho. −Dijo la chica mirándolo también de arriba abajo y sonriendo.

−¿Cuándo lo has visto tu? −Pregunto Harry.

−El día de la boda, subimos a ayudar a Hermione a prepararse, el estaba allí durmiendo, cuando salió de la cama solo iba con bóxers, y claro tu eres mi novio pero se puede mirar igual, y Draco es un espécimen muy interesante para mirar. −Dijo la chica.

−Que sea la última vez. −Dijo Harry. −Y tú no vayas desnudo por todos lados.

Pero Draco no estaba escuchándolo, estaba más ocupado besando a su mujer.

−Dejar eso para luego, tenemos clase. −Dijo Ginny.

−Sí, vamos. -Hermione le dio un último beso y se fue con su amiga.