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Amor despechado — capítulo 4

Era sábado y había partido de quidditch slytherin contra huffelffup, aunque a Hermione no le gustaba ese deporte, había ido a animar a Draco y a los demás, Ginny había ido con ella.Los slytherin iban ganando, cuando la escoba de Draco empezó a moverse descontroladamente, el chico intento agarrarse, pero al final no pudo y se cayó desde una gran altura, nada mas chocar con el suelo, sintió un gran dolor y se desmayo.

Hermione que había visto todo, bajo de las gradas corriendo y se acerco a su marido, y vio que estaba inconsciente, los amigos de Draco bajaron de sus escobas y se fueron corriendo.

−¿Herms, como esta? -Pregunto Ginny que estaba detrás de ella.

−No sé.

−Ya viene la sra Pomfrey.

La enfermera comprobó sus constantes, y no tardaron en llevárselo a la enfermería.

−Voy a avisar al sr Malfoy, que venga. −Dijo Blaise.

−Sí, yo me quedo con él.

Hermione se quedo sola con su marido, muy preocupada, esperaba que pronto se despertara.

OOO

Unas horas después, Draco empezó a despertar y vio a Hermione a su lado.

−¿Herms?

−O Draco, me tenias muy preocupada. −Dijo la chica que se le acerco y lo beso. −¿Cómo te sientes?

−Me duele todo el cuerpo.

−Es normal, te has caído de una gran altura, pero por suerte no es nada grave, tu padre ha venido y ahora está hablando con la profesora Mcgonagall quiere explicaciones de porque has terminado en el suelo.

−Ven acuéstate aquí conmigo, mientras llega mi padre. −El chico le hizo espacio.

−Sí. −Hermione se quito la túnica y cuando estuvo acostada se tapo con ella para no coger frío. −Sabes.

−Dime.

−He hablado con Harry, no le he dicho el trato que tienes con el ministro, pero le he pedido que ayude a tu padre, me ha dicho que lo intentara.

−Gracias.

−¿Sabes qué fecha es la semana que viene?

−Claro, nuestro primer mes de casados.

−Sí, y desde que nos hemos casado, no ha bajado mi periodo, así que puede que pronto tengamos a nuestro bebe.

Al escuchar eso, Draco se olvido de que le dolía todo el cuerpo y la abrazo.

−Eso sería maravilloso, tengo ganas de tener un bebe.

−¿En serio? −Pregunto la leona mirándolo.

−Se que somos jóvenes, pero un bebe de los dos sería absolutamente maravilloso.

Al escuchar eso Hermione le sonrió. −¿Qué crees que será?

−Un niño, mi bisabuelo, tuvo un niño, mi abuelo tuvo un niño, y mi padre a mí.

−Me gustaría que no solo tuviéramos uno, si no dos o tres.

−Todos los que tú quieras, eso del hijo único se ha terminado.

−Sí. Si es un niño se llamara Scorpius Lucius Malfoy Granger.

−Me gusta, y mi padre estará feliz de que le pongas su nombre.

−Si es una niña, Jane Narcissa Malfoy Granger.

−Me gusta también.

−Chicos. −Dijo Lucius.

−Hola.

−¿Qué tal Draco?

−Me duele todo el cuerpo.

Lucius miro a su único hijo. -Descansa, yo me voy, nos vemos pronto.

−Nos vemos.

Cuando se quedaron solos de nuevo siguieron, hablando hasta que poco a poco se fueron quedando dormidos, abrazados.

Unos días después, Hermione estaba feliz, así que se vistió corriendo e iba a bajar las escaleras hacía el gran comedor, cuando sintió que alguien la empujaba, sin poder agarrarse a nada, cayo rodando hasta el final de las escaleras, donde unos alumnos la miraban con horror y sin poder hacer nada.

Draco que iba hacia el gran comedor, vio a un grupo de alumnos, así que se acerco y vio a su mujer en el suelo, empujando para que le hicieran paso, se acerco y se agacho.

−Hay que llevarla a la enfermería, tienen que hacerle una revisión. -Dijo Blaise.

−No. −Con los ojos llenos de lágrimas, la cogió en brazos y se apareció en San Mungo,

Los medi-magos al verlos, cogieron a la chica en brazos y la metieron en una habitación.

−Puede estar embarazada. −Dijo a uno de los medi-mago.

−Cuando sepamos algo te decimos.

−Sí. −El slytherin se limpio las lágrimas y fue a avisar a sus padres y sus suegros.

Un rato después, aparecieron todos. −¿Cómo esta mi hija? -Pregunto Jane.

−No lo sé, le están haciendo pruebas.

−¿Qué ha pasado?

−No sé, parece ser que se ha caído por las escaleras. Estamos esperando a saber si está embarazada, por eso la he traído aquí.

Al escuchar eso los Granger y los Malfoy se miraron entre sí.

Narcissa miro a su hijo. −Tranquilo, todo irá bien.

−Mi bebe. −Dijo el chico que abrazo a su madre y escondió la cabeza en su cuello.

−Si está embarazada, a tu bebe no le pasara nada, los dos son fuertes.

−Ojala, tengas razón.

Un medi-mago se les acerco.

−¿Cómo está Herms?

−Por suerte, el golpe no ha sido grave, y está bien. −El medi-mago miro al joven Malfoy. −Tenía razón, la paciente está embarazada, por suerte el bebe están bien, pero si vuelve a recibir un golpe así, puede que no pueda aguantarlo. Los bebes son criaturas muy delicadas.

−¿Puedo pasar?

−Sí. −El medi-mago le acompaño a una habitación, donde vio a Hermione durmiendo, sin hacer ruido para no despertarla le dio un beso y se sentó a su lado.

Unas horas después, por fin la leona abría los ojos, y vio allí a su familia.

−¿Herms, como estas?

−Mi bebe. −Dijo la chica llorando.

−Tranquila, está bien. -Dijo Draco cogiéndole de la mano.

−¿En serio?

−Sí.

−¿Hermione qué ha pasado? -Pregunto el sr Malfoy.

−No lo sé, no me acuerdo solo sé que iba por las escaleras al gran comedor para reunirme con Draco, cuando me he resbalado y he caído.

−¿Puede ser que alguien te haya empujado?

−No lo sé, detrás de mí no había nadie, estaba sola.

−Bueno descansa ahora, yo tengo que volver a la escuela, mañana te vendré a ver. −Dijo Draco.

−Sí.

El chico le dio un beso y se fue.

−Draco nosotros nos quedaremos con ella. −Dijo su padre, cuando estuvieron en el pasillo.

−Gracias, voy a ver si encuentro algún sospechoso.

−¿Tienes a alguien en mente, verdad?

−Sí, pero mejor no te digo nada, nos vemos mañana.

El slytherin llego a la escuela y se fue directo al gran comedor, donde estaban allí reunidos para cenar, nada más entrar todos se lo quedaron mirando.

Con los ojos llenos de odio, se acerco a la mesa gryffindor y se fue directo donde estaba el comadreja y le cogió del cuello.

−¿Malfoy? -Pregunto Harry.

−Escúchame bien, si vuelves a hacer lo que has hecho, te matare con mis manos, ni siquiera San Potter, te podrá proteger.

−Sr Malfoy, suelte a Wesleay. −Dijo McGonagall.

−Usted no se meta. −Dijo sin dejar de mirar a Ron.

−Suelta a mi hermano, lo estas ahogando.

−Cállate. No te acerques a mi mujer para nada, si la vuelves a herir, te destrozare. −Y lo soltó

−¿Malfoy qué ha pasado? −Pregunto Harry, mirando al príncipe.

−Alguien ha tirado a Herms por las escaleras.

−Yo no he sido. -Se apresuro a decir Ron.

Draco lo miro con odio. −Tú me odias.

−Puede ser, pero ella es mi mejor amiga, ha estado cuando más la necesitaba nunca le haría daño.

−Malfoy tiene razón, Ron nunca le haría daño.

−Le puso los cuernos.

−Ya, pero jamás le tiraría por las escaleras.

−¿Entonces quien ha sido?

−No sé, ven tenemos que hablar, quiero saber como esta.

−Espérate. −Draco se acerco a la mesa de los profesores y miro a todos los alumnos. −¡Silencio! −Todos empezaron a susurrar. −¡Silencio joder!

−Sr Malfoy. −Dijo Mcgongall.

−Escuchar bien. −Dijo cuando todos se callaron. −Sé que me odiáis, sé que muchos de vosotros creéis que tendría que estar en Azkaban y no os culpo. Hace una semana alguien me tiro de mi escoba.

−Eso fue un accidente. −Dijo Blaise, acercándose.

Draco miro a uno de sus mejores amigos. −No, no lo fue se suficiente de magia oscura para saber que alguien la maldijo. −Y volvió a mirar al gran comedor. −Como digo no os culpo, pero esta mañana alguien ha tirado a Hermione por las escaleras. Los rumores que corren son ciertos, ella es mi mujer, nos hemos casado eso quiere decir que es una Malfoy si alguien le toca aunque sea uno de sus cabellos lo pagara bien caro.

−¿Cómo está Herms? −Pregunto Harry.

Los ojos de Draco se llenaron de odio. −Alguien ha intentado hacerle daño, y a nuestro bebe también, está embarazada, por suerte no ha sido un golpe fuerte y está fuera de peligro.

−Yo jamás haría daño a un bebe inocente, se cuanto duele perder a un familiar. −Dijo Ron que se acerco donde estaban.

−El señor tenebroso me enseño muchas cosas, cosas que nunca os imaginaríais, repito si alguien vuelve a hacer daño a mi Hermione, lo matare aunque me pase toda mi vida en Azkaban. ¿Entendido?

−Nosotros te ayudaremos a encontrar al culpable. −Dijo Theo, que se acerco con Pansy.

−Sí, yo también. −Dijo Luna.

−Gryffindor ayudara a encontrar a quien ha querido hacer daño a Hermione. −Dijo Neville.

La mesa de los gryffindor se puso de pie, asintiendo con la cabeza.

−Si Malfoy cuenta conmigo, no dejare que hagan daño a alguien tan importante para mí. −Dijo Harry, estrechándole la mano. −¿Aliados?

−Aliados. Draco miro a la profesora, sabía que le debía una disculpa. −Profesora McGonagall lo siento.

−Lo entiendo, pero no vuelva a amenazar a nadie, ¿Cómo está Hermione?

−Bien, mis padres y mis suegros están con ella, mañana ya volverá.

−Bien, todos sentaros, tenéis que cenar e iros a vuestras salas comunes.

−Veniros a nuestra mesa, tenemos que hablar. −Dijo Harry.

−Sí.

Los cuatro slytherin y Luna se fueron a sentar en la mesa con Harry.