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Historia 172336 — capítulo 2
A la mañana siguiente Ron no sintió a su madre levantarse, por lo que a las 11 de la mañana se destapo tirando todas las sabanas hacía atrás, Ginny quien había ido a traerle el desayuno, lo miraba divertida, los largos cabellos de su hermano parecía un nido de ratas, por lo que solo pudo decir en voz baja.
-Aprenderás a vivir con eso -Dejo la bandeja junto a la cama de su hermano, y en cuanto una profunda Ron dormía sintió el inconfundible olor a tocino, se lamió los labios despertándose -. No vas a cambiar -Se burló Ginny saliendo de la habitación.
Ron se enderezo y tomo un pedazo de pan con la mano para poder morderlo, se rasco la cabeza aun adormilado, pero al sentír su cabello enmarañado, bajo su vista hasta su entrepierna.
-¡Noooo! -Salto provocando que la bandeja de comida volara y callera directamente al suelo -. ¡Maldito gemelos! -Grito con su peculiar voz femenina, salió de su habitación echando portazo, y entro en la de los gemelos dando otro, estos aún se encontraban dormidos-. ¡DESPIERTEN! -les grito y al ver que no se movían, salto arriba de una, quitándole la almohada que descansaba su cabeza, comenzó a golpear la cabeza de uno de los gemelos, cual de ellos, ni Ron sabía.
-¡Hey que pasa! -Dijo Fred quien era el golpeado, intento sacar a la pelirroja enfadada de arriba de él.
-Levántense malditos flojos, tienen que volverme a la normalidad -Ron intento golpearlo de nuevo, pero Fred con facilidad le quito la almohada y la bajo de él, dejándola a un lado de la cama.
-Tanto escándalo para eso -Dijo George quien se había volteado para poder seguir durmiendo.
-Ya cálmate bruja -Se burló Fred dándole la espalda a Ron junto a él.
-¡NO ME DIGAN BRUJA Y MENOS QUE ME CALME! -Ron tiro de su hermano hasta que logro botarlo de la cama.
-Maldición Ron! -Exclamo Fred en el suelo, jalo de una de las piernas de su hermana y la boto también de la cama -. Ve a molestar a George -Ron chillo cuando aterrizo arriba de su hermano y sus bubis rosaron la cara del mismo.
-¡AAAAAAAAAAAAH! -grito levantándose de un respingo, Fred se veía asqueado y George los miraba divertido.
-Mira a quien tenemos aquí Feorge -Se burló George, levantándose de la cama y caminando hasta la pelirroja -. Una linda pelirroja ha venido a nuestra habitación para quizás hacer que cosa.
-¡Callate George! -Dijo Ron viéndolo desde abajo, retrocedió como pudo en el suelo mientras este avanzaba hacia ella.
-Nos hace callar en nuestra propia habitación -Fred capto enseguida la broma de su gemelo.
-Si yo fuera ella -Dijo George enfatizando la última palabra -. No andaría buscando suerte en habitaciones ajenas.
-De que habláis -Dijo titubeando Ron mientras veía con miedo a sus hermanos, George la tomo de la muñeca y con facilidad la jalo sin ningún cuidado hacía arriba.
-¡MAMÁ! -Grito Ron de forma muy aguda, George la soltó para poder cubrirse los oídos. Se tambaleo y se aferró a la camisa de George, y con la misma fuerza que él la había levantado, le pego un rodillazo en la entrepierna. George chillo cayendo de rodillas al suelo cubriendo su parte intima. Ron comenzó a correr, pero Fred le hizo un traspié y callo de bruces al suelo, la pijama que llevaba puesta se le levanto hasta más arriba de la cintura, dejando ver un virginal trasero pulcro y tan blanco como la nieve. Fred no pudo evitar mirarla, pero se vio enfadado por sus propios pensamientos, tomo del tobillo a su hermano que se quejaba por el dolor de la caída y la jalo hacía, donde la sostuvo bajo su cuerpo y alzo sus manos hasta arriba de su cabeza.
-¿¡QUE DIENTRES ESTA PAS…!? -El grito de la señora Weasley se quedó en el aíre cuando vio a Fred forzando a Ron y a George lamentándose más allá en el suelo aferrando su entrepierna -¿Qué le estás haciendo a tu hermana?
-¡MAMÁ! -Grito Ron por haberle dicho hermana y no hermano.
La señora Weasley saco a Ron debajo de Fred y miro de forma severa a sus dos hijos.
-Si vuelvo a saber que estáis molestando a Ron, tomare medidas extremas -se llevó a Ron a la habitación de Ginny.
Y como paso él día de ayer, la señora Weasley se pasó toda la mañana ayudando a Ron a vestirse de forma adecuada, por la que la señora Weasley insistía Ron no querida dejar sus viejos pantalones de vaqueros y sus playeras favoritas.
-Ronnald Weasley -Dijo enojada ya. - Te pondrás este vestido ahora mismo, esos pantalones te quedan sueltos y se te caen y te ves mal.
-Mamá por el amor de Merlín, no podemos perder el tiempo, ve a exigirle a los gemelos que me devuelvan a la normalidad, ya no puedo aguantar estar así.
Al final termino cediendo a ponerse el vestido de Ginny, le quedaba algo corto, pues ella era mucho más alta y delgada que Ginny. La señora Weasley se divirtió peinando el pelirrojo cabello de su hijo, aun que intentara ocultarlo, le gustaba el cambió accidental que hicieron los gemelos.
-¡Ya mamá! -Dijo irritado Ron, le sonaban las tripas y su madre se esmeraba en cepillarle y cepillarle el cabello.
-¡Mamá llego carta del profesor Dumbledore! -Ginny entro justo a tiempo cuando la señora Weasley tenía las manos empuñadas en sus costados e iba a regañar a Ron, por ser tan poco tolerante.
-Aleluya -dijo en voz baja Ron, se levantó al fin libre, camino al espejo de Ginny suspirando profunda y ruidosamente, su cabello tenía pequeñas ondas -. Qué hice para merecer esto… -Se quejaba, mientras Ginny lo miraba por la espalda.
-Estas guapa Ron, la verdad es que estas más guapa así, que antes -. Ginny mordía una manzana de forma distraía mientras se apoyaba en la puerta.
-Ya Ginny, pero yo soy chico, no chica, no me puedo quedar así -Se rasco una pompis por arriba del vestido.
-No hagas esas cosas Ron, ya que ahora eres una dama, debes de tener acciones como tal, no te puedes estar rascando así en público. -La miro con desagrado y Ron le devolvió una mirada de pocos amigos.
-No me voy a quedar así para siempre Ginny -se volteó tropezándose con sus propios pies -. No me puedo acostumbrar a este maldito cuerpo ¿Cómo es que corres con… Esto…? -Pregunto con cara de asco apuntando a sus senos.
-Tienes tanto que aprender Rossie -Ginny hizo una mueca divertida -. Mejor bajemos a comer, estás muy flaca.
Ron rodeo los ojos indignado, ambas salieron y bajaron a la cocina.El señor Weasley había llegado para almorzar y al ver a sus hijas entrar en la cocina miro a la femenina Ron.
-Hijo, he llamado a tus hermanos mayores, Bill y Charley llegaran esta misma tarde -. Ron solo murmuro un; "Genial" plagado de sarcasmo. - Ya busque por mi parte alguna solución y ni siquiera el mismo profesor Dumbledore tiene alguna idea o solución.
-¿Ósea que me quedare así? -Pregunto atónito Ron, con los ojos casi saliéndose de sus cuencas.
-Lo lamento hijo, pero será así hasta que encontremos la solución -.El señor Arthur hizo una mueca de decepción -. Tendrás que ir a Hogwarts así y… preparar tus TIMOS.
-¿No es bastante malo ya? Como para que me reproches que tengo que estudiar -Se mofó él, la señora Weasley entro a la cocina con una mueca de espanto.
-Arthur cariño… La orden nos necesita…
Y así con la sorpresa expresada en el rostro de sus dos hermanos mayores, Ron comenzaba a sentirse cadavez más observado, ahora tendría que acostumbrarse a un cuerpo nuevo y peor aún, a un cuerpo femenino, que era muchísimo peor.
-¿Y cómo vamos a llamarle? -Pregunto Bill mirando a su madre -. Está claro que no volverá a la normalidad pronto… Y tendrá que ocultarse, sino, créanme todos en Hogwarts se burlaran de él.
Ron trago en seco, ese comentario no ayudaba mucho a su pésimo humor.
-Mmm ¿Rossie? -Pregunto Ginny, estaban todos sentados en la mesa de la cocina, era lo que se acercaba bastante a una reunión familiar.
-No… Runa le queda mejor -Se mofó Charlie.
-¡Oh, no, no! Es nuestra creación, por eso le elegiremos nosotros el nombre -Dijeron a coro los gemelos.
-¡Ustedes callados! -los regaño la señora Weasley, los gemelos la miraron ofendidos.
Ron cada vez se sentía más pequeño, todos hablaban de él como si no estuviera siquiera presente. Seguían hablando y tirando nombres al alzar realmente feos, el rostro de Ron enrojeció cuando ya no pudo aguantarlo más, tenía que hablar.
-¡CALLENSE TODOS! No hablen de mi como si fuera un objeto mamá, papá. -intentaba respirar, pero sentía que se sofocaba.
-Okey, basta, ya Ronnie tranquila… -Por la mirada ofendida de Ron, la señora Weasley titubeo - Tranquilo… Entonces ¿Cómo quieres llamarte?
Ron guardó silencio, ponerle un nombre a esto, sería como aceptarlo y eso, aunque no era ya un opción, sería su derrota total.
-Como quieran -Ron bajo la mirada triste y enojado.
Todos lo miraban, se veía tan frágil, tan delicada como si fuera de cristal, que varios suspiraron en la habitación.
-Está bien, haremos un sorteo de los nombre -La señora Weasley alzo su varita trayendo pergamino, pluma y tinta. Ron resoplo su cabello, sería una larga tarde antes de que empacaran para irse a Grimmauld place a la mañana siguiente.
Acordaron y para mala suerte de Ron, que se llamaría Rowney, asistiría a Hogwarts como la prima de los Weasley y claramente Ron tendría que desaparecer del mapa.
A la mañana siguiente la casa de los Weasley fue un caos, Rowney no llevaba nada en la maleta, no tenía que ponerse, Ginny se negaba a prestarle de su ropa, y la ropa de la señora Weasley le quedaría gigante.
-Ustedes gemelos tendrán que pagar todo lo que necesite. -Las finas cejas de Rowney se fruncían con enfado.
-¿Nosotros y por qué? -dijeron a coro.
-Sera porque ustedes me dieron esa cosa y me convirtieron en esto.
-Gemelos, lleven a Ron, digo a Rowney al callejón diagón y cómprenle lo que sea necesario. -La señora Weasley con las manos en las caderas los regaño, por lo que ni los gemelos se atrevieron a probar suerte y contradecirla.
A regañadientes los gemelos la llevaron y por fin Ron tuvo su oportunidad de vengarse. En unas de las calles diagonales a el callejón diagón, había una tienda muy peculiar de ropa muggle. Pasaron toda la mañana esperando a Ron que saliera de los probadores, y cuando al fin lo hizo, sus bocas se abrieron de forma exagerada. Rowney llevaba puesto unos vaqueros sumamente ajustados, y que le cubría hasta la cintura, arriba llevaba puesto un pequeño top negro, con un cierre metálico al frente, un chaleco de lana de colores pasteles, café y escarlata, el cual estaba abierto y le cubría lo suficiente, y unos botines negros bajos.
-No vas a ir así vestido por allí -Dijo Fred enojado, se cruzó de brazos.
-No te estoy pidiendo consejos de moda Fred, mejor buscamos a mamá para que ella les diga -Dijo indiferente Ron.
-Concuerdo con Fred, no puedes ir vestida así… Es… Es demasiado atrevido Ron -George negaba.
-Soy Rowney ¿Acaso no se acuerdan? Ustedes hicieron esto -Camino hasta una chica que estaba allí y tragándose la vergüenza le pregunto en voz baja -. Disculpa… ¿Cómo crees que me queda?
La bruja le devolvió la mirada y la recorrió con los ojos.
-Wow… Muy bien la verdad… -Sus ojos se detuvieron en su top negro -. Pero creo… Creo que se vería mejor si usas… Esto… -Le indicó unos brasier copa c.
-Oh… Si claro… mamá dijo lo mismo… Pero no se… no se cual…-Rowney miraba perdida a la joven bruja, su rostro ya de por si estaba rojo.
-Bueno, terecomendaría estos, ayudan mucho a sostener lo que debe de mantenerse donde esta… -le guiño un ojo haciendo sonrojar aún más a Ron, los gemelos las miraba desde el otro extremo de la tienda. Le extendió un par de conjuntos de encaje, uno negro y otro color pastel.
-Está bien me los probare -Se los llevo y sin decirle nada más a los gemelos, entro al probador. Al salir se encontró con que su busto se veía aún más levantado, entre ellos se hacía una pequeña sombra que mostraba su escote. - Pagen. -dijo fríamente Ron.
-¿Todo eso? -Dijeron los gemelos.
-No sean tontos… Esto también -Le extendió varias prendas más, quizás si iba a divertirse.
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