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Historia 173215 — capítulo 52

Había perdido la cuenta de los días que me había pasado allí encerrada, sin ver la luz del día ni las sonrisas de mis hijos, sin las bromas de Fred y George…

No sé cómo estarán, me tiro el día acurrucada en un rincón sin moverme apenas, navegando en un mar de pensamientos  recuerdos.

En como conocí a Fred y George y en cómo llegamos a unirnos por una buena causa, el mapa del merodeador.

Unas voces y gritos hicieron que levantara la cabeza y mirara hacia la puerta de entrada.

¿Qué es lo que pasa ahora?, pensé y una idea me recorrió la mente y el pánico se apodero de mí.

¿Y si habían capturado a George? ¿O a algún Weasley?

Colagusano abrió la puerta y tiro a alguien dentro, cerrando la puerta de nuevo.

-Harry ¿Qué hacemos ahora? No podemos dejarla sola con ella-dijo  ¿Ron?

Levante mi cabeza y mire hacia la puerta donde dos siluetas miraban hacia fuera.

Me levante en silencio y empecé a caminar hacia ellos.

-¿Ron?-pregunto Luna a mi lado mientras salíamos al círculo de luz alrededor de la puerta.

-¿Harry?-volvió a preguntar sin recibir respuesta.

Ron saco algo y salió una luz hacia el faro, alumbrando el lugar.

-¿Luna?-pregunto Harry sorprendido.

Al segundo Ron y Harry me miraron sorprendidos.

-¿Lyra? ¿Eres tú?-dijo Harry acercándose.

Asentí con la cabeza sonriendo tristemente, mis ojos tenían grandes ojeras bajo ellas, de no dormir debido a las pesadillas y el labio hinchado y morado con cortes en el de los puñetazos que me habían dado.

-¿Qué te han hecho? ¿Cómo has terminado aquí?-pregunto Ron.

Reí con amargura.

-¿no es obvio lo que me han hecho?-susurre.

-La han estado torturando para sacarle información sobre Harry-dijo Luna-con la maldición Crucio, todos los días al caer la noche, cuando él llega-concluyo Luna.

-¡Luna!-replique-no deberías habérselo dicho, chicos no pasa nada, estoy bien, no me pasa nada-dije sonriendo.

Los gritos de Hermione suplicando hizo que nos quedáramos en silencio.

Harry dijo que teníamos que salir de allí, pero no había nada que no hubiéramos probado ya, el lugar estaba encantado.

Harry saco de su calcetín un trozo de espejo y empezó a rogarle que nos ayudara.

-Qué lugar más curioso para guardar ese objeto-dijo Luna.

Colagusano empezó a bajar y ron recogió la luz.

Abrió la puerta y nos apuntó con la varita.

-Tu duende, ven conmigo y Lyra, ha tocado tu turno del interrogatorio.

Les sonreí débilmente y con la cabeza bien alta fui sin titubeos hacia el que me cogió del brazo y me tiro a las escaleras con fuerza.

Subí las escaleras y Hermione estaba tirada en el suelo con el antebrazo ensangrentado, en él ponía sangre sucia.

Empezaron a interrogar al Gnomo y cuando terminaron me sentaron a mí en la silla.

-¿Qué planea Harry potter?-dijo Bellatrix apuntándome con la varita.

La mire con odio, sin decir nada y con la cabeza bien alta.

-¡Crucio!-grito mientras yo empezaba a retorcerme de dolor y a gritar con agonía.

-te volveré a preguntar ¡¿Qué planea?!-grito Bellatrix.

-No pienso decir nada, y muerta tampoco te sirvo de nada, aunque supongo que así no tendré que verte tu horrible cara-dije alto y claro apretando la mandíbula.

-¡Crucio!-grito de nuevo y caí al suelo, retorciéndome de dolor mientras los gritos se escapaban de mis labios.

Paro de golpe y quede inmóvil en el suelo, respirando con fuerza.

-Supongo que tienes razón-dijo apuntándome con su varita-estas mejor muerta.

-¡Expelliarmus!-grito Ron cogiendo la varita de Bellatrix al vuelo.

-¡Desmaius!-grito Harry haciendo que Lucius se desmayara.

Draco y su madre empezaron una guerra de hechizos con Ron y Harry hasta que Bellatrix me cogió del pelo y me levanto poniéndome su varita en el cuello.

-¡Alto!-grito haciendo que pararan-tirad las varitas-dijo mientras Ron y Harry las tiraban-Draco recógelas-dijo para que Draco obedeciera.

-Valla, valla, valla, mira lo que tenemos aquí-dijo Bellatrix andando conmigo-Es Harry potter, vuelve a estar como una rosa, justo a tiempo para el señor tenebroso.

-Llámale-dijo Bellatrix mientras Lucius levantaba su manga y dejaba ver la marca del mortifago y ponía su varita sobre ella.

Antes de que Lucius hiciera algo, empezó a oírse un chirrido desde arriba, justo encima mía, Duddy hacia girar algo y la lámpara empezó a caer haciendo que Bellatrix se tirara con un grito hacia atrás y yo hacia adelante, evitando que la lámpara nos callera encima.

Duddy nos salvó y Harry consiguió tres varitas y nos dio una a Ron y otra a mí.

Harry hizo desmayar de nuevo a Lucius y la madre de Draco nos señaló con la varita pero Duddy chasqueo los dedos y se la arrebato.

-¡¿Cómo te atreves a empuñar una varita de bruja?!-grito Bellatrix.

-Duddy nunca mata, solo mutila o hiere-dijo Duddy cuando Bellatrix le acusó de intentar matarla.

-¿Cómo te atreves a desafiar a tus amos?-grito Bellatrix.

-Duddy no tiene amos, Duddy es un elfo libre, Y Duddy ha venido a salvar a Harry Potter y a sus amigos-dijo Duddy.

Todos nos cogimos las manos mientras Duddy se las cogía a Ron y Harry y nos desaparecimos mientras Bellatrix tiraba el cuchillo que tenía en su mano.

Caímos en arena mojada y me levante rápidamente con las fuerzas que tenía, había recuperado mi varita, que la tenía Lucius ya que tenían el mismo centro y podría servirle.

Guarde mi varita en mi calcetín y avance hacia unos bultos en la arena.

-Harry Potter-dijo Duddy inclinado agarrándose la barriga.

Todos fuimos hacia el mientras Harry corría por delante, llegando antes.

Cuando llego Duddy se derrumbó en sus brazos y Harry pidió ayuda para que le curáramos pero nadie podía hacer nada y Duddy murió.

Harry empezó a cavar la tumba, en la pequeña colina a orillas del mar desde que se podía ver el hermoso paisaje.

Yo llevaba el cuerpo de Duddy envuelto en una manta blanca y lo deposite en su tumba.

Entre los cuatro tapamos con la arena su cuerpo y alisamos la superficie.

-Chicos, yo…-dije con mi varita en mi mano, pasándola de una a otra nerviosamente.

-Ve, Lyra, querrás ver a George y a los gemelos-dijo Hermione colocando una mano en mi hombro mientras Harry me daba un abrazo y Ron otro para luego dárselo a Hermione.

-Tener cuidado, nos veremos en menos de lo que esperáis-dije mirando el cielo antes de cerrar los ojos y soltar un suspiro para desaparecerme.