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¿Annabeth Sally Jackson es una semidiosa y una bruja? — capítulo 2
Estaba furiosa, aquel enorme monstruo no la había dejado disfrutar de su ultimo dia de escuela, por lo visto ese enorme ciclope de solo un ojo todavía no sabia quien era, pero mejor para ella, gozaría de darle una enorme palisa.
-Oye, lárgate de aquí -grito ella, su voz era fuerte y áspera.
-Claro que no, primero obtendré mi almuerzo -el tipo de un solo ojo se rio, eso solo la irrito mas, se preguntó como su tio Tyson era pariente de esta cosa. Sin mas saco su pequeña espada y se encamino al monstruo.
-Créeme, no te perdonare que hayas arruinado mi ultimo dia de clases, en especial porque era la primera vez que duraba dos años seguidos sin que me expulsaran -la chica lucia en verdad enojada, en ese momento el monstruo ya no lucia tan confiado
-Una niñita como tu…. -ya no pudo hablar mas, la chica con su espada atravesó al ciclope transformándolo en un monton de polvo dorado
-Llegare tarde, muchas gracias por eso señor ciclope -dijo y con eso ultimo salio corriendo. La espada que tenia en sus manos la metio en su mochila que tenia colgada en su espalda, también se sujeto el cabello en una rápida coleta y maldecia en griego.
Las puertas estaban apunto de ser cerradas cuando ella entro de golpe, el conserje la miro reprobatoriamente, ella lo ignoro. Camino con paso apresurado a su salón de Historia y suspiro antes de tocar la puerta.
-Es el ultimo dia de clases y llega tarde señorita Jackson -el señor Simpthom la mirada decepcionado y suspiro
-Lo lamento, pero tuve un pequeño inconveniente -su maestro asintió
-Bien, te lo pasare pues este es el ultimo dia que tengo a una de mis mejores alumnas -ella le sonrio animadamente -toma asiento Annabeth
-Gracias profesor -Annabeth miro alternativamente las bancas que quedaban libres y eligio una de las que estaban casi al ultimo, sabia que probablemente su Dislexia haría de las suyas, pero ahora le daba absolutamente igual.
A lado de ella estaba Henry un chico dos años mayor que ella y que tenia que cursar esta materia junto con ellos, Annabeth acomodo sus cosas y se sento. Su mente no estaba en la clase, si no en los monstruos; en las ultimas semanas la atacaban con mucha frecuencia, sus padres le habían dicho que era porque su olor se estaba volviendo mas fuerte y atrayente, no lo entendia del todo pero sabia que ellos nunca le mentirían.
-¿en otro mundo? -miro a Henry quien le sonreía socarronamente, ella encogio los hombros. Para tener solo 13 años, Henry parecía mucho mayor.
-señor Winters me puede decir que estaba explicando -el profesor lo atravesó con la mirada, el sonrio mas
-No tengo idea profesor y esa es la verdad, pero si lo repite de nuevo yo pondré atención -el profesor suspiro y volvió a explicar. Annabeth medio fulmino al chico que tenia aun lado de ella, por el resto de la clase lo ignoro y agradeció mucho cuando tocaron el timbre.
Fue la primera en salir y le sonrio al profesor antes, camino por los pasillos de su escuela que ahora era mas pequeña en su opinión. El año entrante se había propuesto no ser expulsada y estaba un poco nerviosa porque este año no le pasara algo similar, la suerte de los semidioses no era tan buena o mejor dicho la de los legados.
-¿señorita Jackson? -se giro para ver al director detrás de ella.
-¿Qué ocurre? -pregunto instantemente
-Necesito que me acompañe a mi despacho -ella asintió y comenzó a seguirlo, algunos chicos la miraban con pena, Annabeth odiaba que la miraran asi en especial cuando no la conocían.
-¿señor que pasa? Es el ultimo dia de clases y yo…. -hablo antes de entrar al despacho
-No es nada malo, de hecho es una excelente noticia para usted -sin darce cuenta suspiro, el director la miro tras sus gafas y sonrio un poco
-¿entonces de que se trata?
-Bueno queríamos notificarle que a pesar de su historial a recibido un beca en una de las escuelas mas prestigiadas en NY -Annabeth abrió la boca un poco.
Nunca creyo que alguien le dijera eso, era lista lo reconocia, pero también atraía a los problemas como un iman y eso le había valido unas cuatro o cinco expulsiones en otrar escuelas, miro los ojos del director y se levanto rápidamente.
-Gracias, pero tendre que rechazarlo -lentamente se acero a la puerta -mi mama me enseño a reconocer cuando un monstruo se hace pasar por un mortal
-Eres una niña muy inteligente -siseo ahora el que ahora era un monstruo, "esto no puede ir mejor" pensó Annabeth, saco su espada rápidamente
-Lo herede de mama, pero también herede lo buena espadachín de papa -dijo ella -asi que no quieres saber como se siente ser vaporizado.
-soy mucho mas fuerte que eso -la risa se trono mas fuerte y de repente ya no veía a su director, ahora esta una cosa deforme y de color verde con espinas en frente de ella -me merezco un buen alimento y quien mejor que tu
-Hay semidioses mas sabrosos -Annabeth tenia que mantenerlo hablando hasta que pudiera dar un ataque
-Solo he llegado a oler a algunos tan sabrosos como tu, pero te prefiero a ti -la cosa esa se le estaba acercando mas y no le gustaba para nada
-Lo tomare como un halago, aunque preferiría salir de aquí por las buenas
-No lo creo
-Entonces será por las malas -con un movimiento se acero a la ventana y sin que supiera como ya no estaba ahí, no se permitio pensar mucho en eso y salto por ella.
Antes de girarce a otra calle miro la ventana y ahogo un grito, el monstruo estaba ahí intentando romper las ventanas pero no hacia ningún daño, Annabeth corrió de nuevo en dirección a su casa. Su papa estaría ahí lo mas probablemente y necesitaba algunas explicaciones que le tendría que dar de una vez por todas.
Llego con paso apresurado, se detuvo en la puerta y toco, las llaves se le habían olvidado, la casa la había construido y diseñado su mama, ella era una de las mejores arquitectas de la actualidad y Annabeth la admiraba por eso, ademas se enorgullecía de llevar su nombre. Toco tres veces mas antes de que viera a su papa
-¿Beth? -pregunto el totalmente confundido
-Hola papa -la chica le sonrio -veo que apenas te has despertado
-¿Qué haces? ¿no deberías estar en la escuela? -el cabello negro azabache de su papa estaba muy revuelto y vestía una pijama de super héroes. Annabeth amaba a su papa, en especial su espíritu aventurero y su sentido del humor, aunque era demasiado lento en temas del amor.
-Bueno el director intento comerme y decidi regresar -contesto y lazo su mochila en el sillón -creo que tu y mama me tienen que dar varias explicaciones
-¿de que hablas? -la voz de su papa sono nerviosa, Annabeth sonrio, para suerte suya tenia los ojos de su mama y eso ayudaba mucho cuando quería sacarle la verdad a su papa.
-Papá me han estado pasando cosas extrañas, asi que bien, quiero que me digas ¿hay algo mas sobre mi?
-Ya sabes que eres un legado -ella asintió, lo sabia perfectamente -y uno muy especial, tienes los dones de un semidios hijo de Poseidon y Atenea.
-Papa -lo corto ella -eso ya me lo han dicho miles de veces, hay algo mas
-Odio que tengas la mente de tu madre -su papa bufo.
Annabeth no entendia como su papa se había casado con su mama, ambos eran muy diferentes. Su mama era inteligente a sobremanera y bueno su papa era muy despistado.
-Sabes que me paresco mas a ti de lo que aparento -sonrio, en parte era verdad, si bien había heredado los ojos de su madre, también tenia el cabello negro de su papa y el mismo color de piel.
-Tal vez tengas razón -el se sento aun lado de ella y le sonrio, sus ojos verdes brillaron con algo de malicia -tengo que arreglarme para ir a trabajar.
-Me saludas al abuelo y recuerda que esta platica no a terminado
-como ordenes -antes de que el se fuera le revolvió el cabello, Annabeth rio un poco y suspiro mas.
A los pocos minutos su papa salio vestido con unos jeans negros, una playera blanca y un saco.
-Papa, me puedes decir el porque de que te hayan puesto tu nombre -a ella siempre le gustaba escuchar esa historia y sabia que a su papa le gustaba contarcela.
-Bien cuando naci, tu abuela Sally -su papa se sento -pensó en todos los semidioses quienes no tenían un destino a su favor y que terminaban en tragedia, pero también recordó a los grandes héroes que tuvieron una suerte decente, uno de ellos es Perseo
-Hijo de Zeus -señalo ella, su papa asintió aunque hiso una mueca leve
-Perseo no tuvo una suerte tan mal y mi mama pensó que yo merecia algo asi, asi que decidio ponerme Perseus en honor a el, aunque sabes que no me gusta que me llamen asi, Percy esta mejor -la niña ladeo su sonrisa -tengo que irme al trabajo, ¿podras estar sola?
-dudas de tu hija de 11 años -pregunto Annabeth divertida -bueno sabes que yo puedo cuidar la casa, si algo mas ocurre hago un mensaje iris a alguien del campamento o simplemente llamo a la señorita O Leary
-Bien -su papa se levanto y sonrio antes de salir -por cierto tu mama y yo te daremos todas las explicaciones cuando volvamos del trabajo.
La niña sonrio para sus adentro y se dirigio a su cuarto, este era espacioso y de color azul, su preferido, tenia libros y algunas armas colgadas en las paredes. Saco su espada de la mochila, estaba reluciente y aunque amaba su arma, le gustaría tener un lapicero que se trasformara en espada como la que tenia su papa, su mama en cambio poseía una espada de marfil o al menos de ese material le parecía.
Las siguientes horas estuvo paseando por su casa y mirando algunas fotos que tenia de sus demás primos, bueno eran sus primos por parte de los dioses, porque de sangre no lo eran, también se puso un poco melancólica al ver una foto de su tia Thalia a la cual veía pocas veces. Cuando estaba apunto de dormirse en el sillón, la puerta se abrió y miro atentamente.
Se encontraba su mama con el cabello rubio suelto cayéndole por la espalda, tenia puesto unos jeans y playera casual, sus ojos estaba muy grises, su papa estaba a lado y estaba igual que ella. Tal vez ambos fueran mayores, pero para Annabeth parecían apenas unos adolecentes.
-Al fin -dijo ella -llevo esperándolos bastante
-¿te ataco tu director? -la mirada de su mama a veces le asustaba y eso era extraño ya que era la misma que ella tenia
-Bueno si, lo extraño es lo que paso con las ventanas
-Ese detalle no me lo explicaste -su papa la interrumpio, Annabeth se mordio la lengua
-Bueno, antes tenia que averiguar cosas
-No se, pero tengo la sensación de que nos estas mintiendo -su mama se cruzo de brazos y se coloco enfrente de ella, en cambio su papa atrás. Se sintió un poco acorralada
-Veran, llegue tarde a la escuela y me encontré con un ciclope y lo destrui -ella hablo lento y calmadamente -despues paso lo del director y cuando intente salir de su despacho saltando por la ventana esta ya no estaba, entonces sali corriendo y cuando volvi a mirar el monstruo estaba intentando salir por la ventana pero no se rompia -termino de explicar, lo único que miro fue las miradas de complicidad de sus padres, entonces su mama suspiro
-Tienes razón te debemos un explicación
-¿Cuál? -Annabeth miro nerviosamente a su mama
-Mira cuando naciste, la diosa Hecate te regalo un don -la niña abrió los ojos -el don de la magia, tu papa y yo no sabíamos como tomarnos la noticia, pero con el tiempo la diosa nos explico como se manejaría ese poder
-¿tengo que ir al campamento? -Annabeth nunca antes había ido al campamento, se supone que tenia que tener minimo 12 años y apenas tenia 11
-No -respondio ahora su papa -el don que te dio la diosa Hecate es un poco diferente al de sus hijos, se que es un poco enredado pero lo entenderás, tu en pocas palabras eres un bruja y creo que aparentemente hiciste magia con esa ventana
-¿ah?
-Hija, tu eres una de las pocas personas que puede controlar la magia siendo un legado, es por eso que es necesario que vayas a estudiar al extranjero para controlar tus poderes
-¿magia?
-Exacto -su mama asintió -el próximo curso no estudiaras aquí, estaras en Hogwarts.