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Aprendiendo a vivir — capítulo 27

Esa noche la rubia se encontraba recostada en la enorme cama de la habitacion que compartía con Severus, el caballerosamente le dio la habitacion diciendo que no era oportuno quedarse en la misma cama, ya que en ese momento se estaban reconciliando la, rubia no podia estar mas de acuerdo, pero le sorprendió que el pocionista le dijera eso sin sonar a otra cosa. Ella agradeció internamente que el pocionista la dejara sola, ya que ni ella misma sabia si se podia controlar con el.

Tomo la almohada que estaba a lado de ella, aspiro el aroma que era de hierba buena y pergamino, ella sabia de donde habia percibido esos aromas antes, de la clase de pociones, en sexto año, movio su cabeza, sabia que estaba enamorada de Severus, pero se negaba a demostrarlo el un hombre en toda la extencion de la palabra, podría sentir cariño por ella mas no amor.

Ademas lo que le conto de su infancia, era terrible ahora comprendía porque su personalidad, sufrió mucho en su vida, era lógico que se aferrara a lo mas feliz que habia tenido en su vida, ahora ella esperaba convertirse en algo igualmente importante, el era para ella alguien con quien se sentía segura eso lo sabia, pero ahora como se lo demostraba, ella que era tan inteligente en ocasiones demostraba ser un poco distriada. No debía negar que el detalle de destruir lo que lo unia a Tonks le alegro, pero aun tenían que esforzarse.

Suspiro quería estar con el, abrazarlo besarlo sentirlo en ella de nuevo, pero no era posible seria precipitado y posiblemente si se adelantaban arruinarían todo. Tomo un libro pretendiendo que de esa forma se tranquilizaría, leyó pero las palabras no entraban en su mente asi que agotada por las mismas circustancias cerro el texto y se recostó con la almohada en sus brazos sintiendo una paz en su interior.

En otra parte de la mansión, el pocionista se encontraba en una cama, la habiatacion que estaba frente a la que lo hospedaba esa noche, quería verla abrzarla, pero no lo haría aunque sus manos quemaran por tocarla, el no era un hombre cursi, el era un hombre de hechos asi que le demostraría que podría confiar en el.

Su pasado era un arma que podría hundirlo, el sabia de sus errores, pero de igual forma al sentirse señalado por ellos, la rubia pudo ver mas alla y comprenderlo, ella no lo juzgo, por su pasado, o lo señalo, eso era admirable, al contrario dio su tiempo para cuidarlo despues de la mordedura de Nagini, eso era de admirar, por motivos como ese y el hecho de soportarlo, su carácter malas actitudes logro que el se enamorara de ella, ya que como negarlo, efectivamente la amaba pero ese sentimiento debía demostrarlo no decirlo, por eso debía esperar, pero el conquistria a esa joven que le habia hecho olvidar su pasado, al cual se habia aferrado sin tener sentido, ahora podia tener un futuro con ella. sin mentiras ni secretos, para el quien siempre fua una personasolitaria le era difícil pensar una forma de conquistar a una persona, nunca se habia tenido que esforzar, pero ella era especial y esa sensación debía esforzarse. Su vida no habia sido sencilla, pero que vida lo era, ninguna. Ella habia pasado por cosas similares y debía admitir que era digna de su respeto y admiración, el lanzarle un obliviate a sus padres solo por el hecho de que, si ella moria ellos no la recordaran por lo tanto no tedrian un recuerdo de quien llorar, eso decía mucho de la nobleza de su corazón, una mujer admirable, que anteponía a sus seres querido antes que a ella misma, sin duda una leona. El pelinegro sonrio, hacia tanto que no lo hacia, ya que no tenia motivos para hacerlo, ahora habia una perspectiva diferente ante una vida que antes era vacia, ahora habia un motivo para salir adelante.

O0o0o0o0o0o0o0O

A la mañana siguiente la rubia despertó, con una almohada en sus brazos, supiro su aroma ya conocido, el cual quitaba algunas de sus dudas, el amor que ella le tenia a Severus, era intenso pero aun no era momento de aceptarlo con el, ella sabia que el no la amaba tal vez cariño pero solo eso, la realidad de su vida le partia el alma, pero en ocasiones no se puede hacer mas ante un futuro como ese, suspiro con derrota y se levanto observando que la habitacion estaba tal y cual ella la habia dejado aquella mañana, inclusive su ropa, parecía limpia y lista para ser usada, tomo un vestido que le llegaba debajo de las rodillas, y lo coloco en la cama, fue al cuarto de baño para hacearse.

El agua caia por su cuerpo y asi como la suciedad se iba de ella, esperaba que un dia sus miedos igual salieran de su cuerpo, pero la suciedad de un cuerpo no e como su mente, para quitar tus miedos debemos luchar y eso haría, solo esperaba no equivocarse y que saliera mas lastimada cuando se diera cuenta que el nunca la amaría. Salió con una delicaa bata, y al ver la cama tendida, no se sorprendió al ver a su elfina, quien le hacia una reverencia, la rubia se habia acostumbrado a que ella no dejaría de hacerlo.

-Buenos dias ama,- dijo la elfina,- su ropa esta lista para que la use, la rubia se intrigo al ver a la elfina, ya que si su padre la habia desterrado ella no debía seguir a su servicio.

-Lina buenos dias,- con la interrogante aun en su mente, la joven rubia fue por su vestido y se lo coloco, la elfina la observaba con timidez, mientras ella le sonreía,- Lina me ayudas a peinarme,- a la joven sabia que a la criatura le gustaba sentirse útil, asi que con maestria, la elfina peino a Hermione dejando sus rulos perfectos y con un maquillaje ligero, se puso unos zapatos bajos y salió de la habitacion un poco arrepentida de no llevar sueter, ya que esa mansión al igual que la de sus padres era sumamente fría, bajo las ya conocidas escalera, en ocasiones se preguntaba porque vivir en una mansión, en ese momento se preguntaba si debía aceptar vivir en la segunda opción que le habia presentado Severus, pero recordó la historia de su vida, y era claro que el sitio no era de su agrado por los malos, recuerdos, ya que el habia vivido hay con sus padres, y eso le dejaba una pregunta, ¿Cómo habia vivido el en un lugar que le recordaba la peor época de su vida?, en realidad era un hombre con una complejidad absoluta, esperaba un dia poder conocerlo mejor. Llego a las cocinas, para pedir el desayuno, al verla los elfos hicieron una reverencia, ella les pidió un desayuno ligero para ella y el señor. Los elfos asintieron mientras la rubia iba al comedor, una mesa grande parecida a la que adornaba la del comedor de la mansión de sus padres, la rubia observo a Severus con el profeta y una copa de whiskey de fuego, ella negó pensando que era muy temprano para beber, llego hasta la silla junto a el, pareciendo que ya habia notado su presencia, se levanto rápidamente para ayudarla a sentarse, saco la silla ayudándola a tomar su lugar junto a el.

-Buenos dias Severus,- hablo.

-Buenos dias Hermione,- respondió con una mirada de seriedad, al rubia estaba acostumbrada ya que sabia que el no tendría una cara llena de felicidad pues su mismo temperamento se lo impedía, en ese momento el desayuno apareció frente a ellos, el pocionista observo te y jugo, los cuales hizo a un lado la rubia, comia una tostada, cuando observo a su esposa realizar esa acción, solto un bufido, mientras el pocionista la observaba,- ¿ocurre algo?,- cuestiono

-Nada,- dijo enconjiendose de hombros y continuaba con su bebida, el pocionista levanto una ceja.

-Segura que no quieres decir algo,- no entendía como estaba tan seguro de que ella deseaba hablarle de algo, asi que solto aire y se aventuro.

-Es muy temprano para el whiskey,- afirmo. El hombre de negra mirada solo la observo,- primero debes desayunar como corresponde,- no era una petición si no una orden.

-Y quien dice que no he desayunado antes de que bajaras,- ella sonrio.

-Porque es obvio no estas acostumbrado a alimentarte como corresponde,- el pocionista bufo,- toma te o jugo mas tarde tomas whiskey,- a pesar del tono dulce en que lo dijo, ese comentario sonoba a orden.

-No me gusta el jugo,- afirmo sin querer ceder por completo, a pesar que dejo a un lado su bebida habitual matutina, la rubia sonrio ante el acto del pocionista, mientras ella bebía de su vaso.

-¿Hoy trabajaras?,- cuestiono la rubia.

-No solo tengo unas pociones, pero como estas en la mansión podemos hacer los que quieras,- la rubia se sintió halagada por las palabras del pocionsta y no pudo evitar bromear.

-De verdad me daras un dia para mi en lugar de trabajar,- el entrecerró los ojos.

-No tientes tu suerte, a lomejor necesitas algo que te haga falta podemos ir por lo que quieras,- la rubia no entendió el significado de las palabras del pocionista,- tienes tu ropa en la mansión, pero puede que te falten artículos personales, para que no te haga falta nada,- en ese momento la rubia comprendió la veracidad de sus palabras.

-Te equivocas Severus,- el pocionista la observo interrogante,- no viviré aquí, es muy pronto para hacerlo, creo que aun estamos en una etapa donde debemos conocernos mejor antes que vivir juntos de nuevo,- al pocionista pareció no gustarle,- es lo mejor, teníamos la intención de conocernos, seria precipitado,- agrego la bruja.

-Comprendo,- afirmo el pocionista,- no me agrada la idea de que vivas fuera, ya que no quiero que te ocurra algo en alguna misión, y no saberlo,- la rubia sintió emoción al saber que de alguna manera el se preocupaba por ella,- asi espero me mantengas informado de todo,- la rubia mas que una petición fue una orden.

-Claro que si,- aseguro.

-¿Dónde te piensas mudar?,- cuestiono el pocionista.

-A la cabaña de Remus,- dijo sin mas, el pocionista mostro enojo.

-Pero el lugar es pequeño, no creo que tenga mucho espacio,- la rubia sonrio.

-Remus dejo una habitacion para mi en su cabaña, ademas en muchas ocasiones duermo con Teddy ya que el pequeño y yo somos muy unidos,- para el pelinegro la sonrisa que mostro al hablar del niño, fue hermosa,- el pequeño recintio la separación de su Madre y bueno, me gusta ayudar a Remus en lo que puedo,- el pocionista asintió, mientras que de su túnica saco una llave y se la puso en la mesa a Hermione, ella la observo con incredulidad.

-Es para que retires de mi bóveda de Gringrotts lo que deses de oro, para tus gastos en este tiempo de separación, ademas es para que no tengas que pedir nada,- la rubís frunció el seño,- se que nunca lo has hecho,- dijo,- y creo es hora de que lo hagas, eres mi esposa y debes hacer uso de lo que es tuyo,- afirmo, ella negó mientras alejaba la llave de su lado de la mesa.

-Te equivocas, Severus. Tu oro es tuyo, para eso trabajo para crubir mis gastos, no quiero pedirte,- el pocionista iba a hablar mientras la rubia lo corto,- ademas tu no dejaste que coperara para nada en la mansión, el dinero que gano es para mis gastos,- el pocionista negó.

-Ese dinero deberías ahorrarlo, y sobre poner dinero para los gastos de la mansión, no es necesario asi que si no aceptas la llave de Gringrontts no aceptare que pongas un solo galeón en los gastos,- la rubia sabia que la chatajeaba y como no pensaba ceder, se encojio de hombros.

-Eso mismo me preguntaba, porque no vivir en un futuro en otro lugar,- el pocionita la observo.

-La Hilandera es una opción,- al escuchar eso la bruja negó.

-No creo que sea un lugar, que sea sano para ti,- hizo un pequeño recuerdo mental de no tocar el tema,- solo era un decir, pero esta es tu mansión y seguiremos aquí, aunque me siga perdiendo,- el pocionista asintió.

-Como tu quieras, si deseas mudarte puedo comprar una mansión mas pequeña,- la rubia negó.

-Despues,- sin saberlo esa platica daba pie a que ambos se mudara juntos en un futuro.

El resto de la mañana paso sin mas novedades, ambos bajaron a las mazmorras para preparar pociones, el pocionista se percato que la joven seguía siendo muy hábil, con sus pociones, siempre en Hogwarts demostró no solo una gran capacidad para leer y memorizar cada libro, también demostró ser apta para muchas otras materias. Cuando estaban abajo la rubia comenzó a sentir frio, el pocionista al ver que traia una prenda muy poco abrigadora, le tendio sobre los hombros su capa, ella se abrazo por un momento con ella, ya que en verdad el frio era intenso, mas tarde cuando ya era bastante tarde la rubia y el pocionista subieron a la biblioteca ya que la joven debía irse, al llegar frente a la chimenea, le beso la mano con formalidad mientras ella, tenia aun su capa, no quería devolvérsela pero sabia que debía hacerlo, cuando intento dársela el negó diciendo que tenia mas como esa, ella asintió mientras entraba a la chimena con polvo flu en sus manos, antes de ser envuelta por las llamas verdes, pudo observar los ojos negros del pocionista.

O0o0o0o0o0o0O

Como no habia avisado a Remus de su llegada, esperaba que estuviera en casa, ella sabia que no le molestaría el verla en la cabaña, pero seria incomodo, a pesar de la confianza no quería ser inorportuna, cuando llego a la sala de la cabaña, habia luz ademas de ruido de la cocina, ella supuso que estaba cocinando, asi que sin quitarse la capa, camino hacia el lugar donde salía el ruido, extraño fue para el no ver a Ted corriendo, ya que el pequeño era curioso y siempre se asomaba cuando escucha la chimenea, asi que iba llegando a la cocina cuando decidio hacer su broma habitual.

-Remus con que me piensas envenenar esta noche,- era un chiste que ambos desarrollaron a los inicio de que la rubia viviera con los Lupin ya que, en una ocasión la rubia cocino pero como siempre habia sido, muy mala para la cocina, la comida habia quedado en pésimas condiciones, haciendo que el castaño se enermara ya que el habia comido de su inexperta preparación, como el licántropo cocinaba como los dioses, ella le hacia una burla afirmando que el con su comida la enfermaba. Despues de su chiste al no obtener una respuesta, ella se acerco mas, para ver a su medimaga frente a ella, con una mirada tensa, antes de que alguna de las dos hablara, una voz interrumpió.

-Lizzie traje…,- el licántropo se quedo en silencio cuando vio a la rubia, traia en sus brazos una bolsa y a Teddy, el pequeño metamorfomago al ver a la rubia, cambio su cabello al de ella, y extendió sus brazos para ser cargado, la bruja lo tomo y mientras le sonreía,- Hermione no te esperaba,- la rubia se encongio de hombros.

-No te preocupes, creo que es mejor que me vaya,- a la bruja mas inteligente se sintió feliz al ver a la mujer en la cabaña, eso solo se podia significar que se estaba dando una oportunidad con ella, ya que de nos ser asi jamás habría dejado conocer al pequeño si no fuera algo serio, celos sintió ya que ella consideraba a Remus como su padre, ademas de incertidumbre de saber como la medimaga trataría al pequeño, el habia sufrido ya mucho por una mala madre no se merecía padecerlo por segunda vez.

-No te vayas, sabes que eres bienvenida,- hablo el castaño,- me da gusto ver que vienes a vernos,- ella asintió.

-Gracias Remus, sabes que me encanta ver a este grandote,- hablo haciéndole catas al pequeño, mientras el metamorfomago sonreía complacido con ver a la rubia.

-Bienvenida,- hablo la medimaga con timidez, la rubia volteo a verla.

-Me da gusto verte,- afirmo mientras el pequeño, seguía entretenido con la rubia, la joven auror lo llevo a la sala mientras ambos se entretenían con unos hipogrifos de juguete, de pronto la rubia observo un perro negro y de inmediato recordó a Sirius que pensaría el merodeador que ahora estuviera casada con Severus, seguro habría estado molesto, ademas desde que se entero que es una Malfoy recordó que eran familia, ¿seria esa la razón por la cual siempre se llevaron muy bien?, la vida habia sido injusta con muchos, pero esas pequeñas alegrías de la vida, el tener a un pequeño feliz, frente a ella o incluso la posibilidad del amor, era suficiente para superar todo y tratar de ser, feliz. Tan metida se encontraba en sus pensamientos, que no se percato que el pequeño saltamontes pedia su atención, hasta que le jalo el cabello fue que ella regreso a la realidad,- perdón pequeño,- puso en sus labios la mejor sonrisa. Momentos despues el licántropo sirvió la cena, esta fue algo tensa porque la rubia observaba la interaccion con Ted, la pelinegra se desvivía por atender al pequeño que aun seguía con su cabello rubio, pero de igual forma el pequeño, la complacía cuando esta le daba de comer, ni ella misma a pesar de que el la quería era capaz de hacer que el pequeño cenara, sin ella terminar llena de comida, la paciencia que le dedico era increíble, sin duda la medimaga quería al pequeño, eso era algo increíble. Desvio su mirada a un Remus embobado con ella, la rubia sonrio ya que tenia mucho tiempo de no ver al licántropo tan entretenido con alguien, ni con Tonks en sus mejores momentos en pareja, lo habia visto tan radiante. Al termino de la cena, la rubia se levanto con el pequeño ofreciéndose a bañarlo, al ver el suspiro de alivio del padre y la novia de el, se percato que ese era el terreno en que ella seguía ganando con el pequeño, ya que nadie ni sus padres podían bañarlo antes que ellos mismos terminaran llenos de jabon, asi que se levanto y fue a bañar al jovencito. Cuando termino se seco y vistio con su piyama, no le habia informardo a Remus, pero quería, tenia la necesidad de dormir con Ted, desde antes estaba muy compenetrada con el pequeño, pero desde que habia pasado lo de su bebe, la necesidad de tener cerca al metamorfomago, era aun mas latente. Una hora despues de la cena el pequeño dormía en su cama, mientras la joven salía por el pasillo a la sala, donde vio a Remus y la medimaga charlando, al pretender darse la vuelta y huir se percato que la llamaba, asi que avanzo hasta donde se encontraba el licántropo, tomo asiendo a su lado mientras terminaba de trenzar su larga cabellera rubia, el licántropo suspiro y comenzó a hablar.

-Creo que te debo una explicación,- cuando la rubia lo intento cortar este negó,- escucha Hermione,- esta al sentir el tono de voz mas serio supo que debía callar,- se que me diras que no debo darte explicaciones, pero te equivocas, tu eres mi familia como mi hija, te quiero desde que te conoi y admire tu valentía y tus ganas por aprender, despues de la guerra te adopte como mi hija y siempe te he sentido como tal, dejando de lado que tu tienes familia, siempre te vere como mi niña,- la rubia sonrio ues le emocionaban las palabras del hombre que ella quería y admiraba de sobremanera,- ademas quiero hacerte participe de mi felicidad, se que sera extraño pues tiene poco tiempo que la conozco, pero la amo, asi que espero que la aceptes como Ted lo hizo,- la rubia sentía emoción al ver que Remus la tomaba en cuenta para algo tan importante como esto, la emoción que el sentía al estar con la mujer que amaba, decírselo era algo que la llenaba de alegría.

-Remus yo no se como explicar la emoción que me da el saber que tu eres feliz que Ted tiene una compañía materna que estoy segura le hara bien, no se que mas decir solo que me emociona el verte tan feliz,- el licántropo la abrazo mientras Lizzie sonreía,- espero que sean felices, te sere sincera no creía que pudieras asi de sencillo, aceptar a Ted, pero me doy cuenta la paciencia y dedicación que tienes, de verdad que es interesante como se aman y tu aceptar a mi pequeño, perdón si sueno de esta forma pero es la realidad, espero que puedan estar bien y que sean felices,- la pelinegra la abrazo sintiendo un calor muy intenso. A la medimaga le alegraba ser aceptada ya que ella amaba a Remus y no quería perderlo pero tampoco quería afecta la relación con sus seres mas allegados asi que le dio gusto que fuera aceptada por la mujer que su novio consiera una hija. Momentos despues la rubia se quedo en silencio. Al ver el amor que se tenían su corazón latio y su estomago se contrajo, recordó a Severus, la complejidad del hombre y que de el no debía esperar rosas o serenatas, pero sabia que cuando el se enamorara de ella, lo demostraría. Suspiro y con pesadez se puso de pie, camino hasta la cocina por un vaso de agua. Cuando el licántropo lo noto, supo que por algo estaba en ese lugar, ella siempre que estaba tensa acudia de alguna forma, con el y la manera en que llego le indicaba que estaba preocupada o nerviosa.

-Ve al cuarto,- le indico a su novia, beso sus labios y el hombre de mirada cansada, fue a ver a quien consideraba su hija, la rubia por su parte se setia tensa, y observo al licántropo acercarse, sus ojos tenían lagrimas, y se dio la vuelta cuando lo vio entrar, este sabia su reaccion habitual al sentirse en es situación, asi que la tomo por los hombros y la giro, la bruja alsentirse con sus barreras abajo, lo abrazo por la cintura y enterro su cabeza en su pecho, lloro como una loca, ya que sentía que moriría, habian sido muchas emociones por su parte, su Padre, su esposo. Habia una gran lista, pasado un tiempo determinado, la joven separo su rostro del cuerpo del licántropo mirándolo, este al ver sus ojos hinchados, saco un pañuelo y se entrego. Ella se limpio las lagrimas y sonrio con pena,- ¿Qué paso?,- cuestiono con dulzura.

-Mi Padre y Severus,- el castaño sonrio con pena mientras permitia que la joven desahora lo ocurrido en la mansión, con Lucius y momentos despues confeso como Severus se habia abierto con ella, al grado de decirle cosas realmente intimas, no entro en detalles pero el licántropo comprendió que era algo serio.

-Asi que tu Padre esta molesto por que hayas vuelto con Severus,- afirmo el lobo,- lo comprendo, mira Hermione si yo estuviera a tu cargo y supiera lo que te hizo sin duda no permitiría que te acercaras a el,- la rubia lo observo en shock,- entiende el es tu padre te quiere y no puedes molestarte con el, tiene razones de peso para enojarse y querer verte alejada de ese hombre, es claro que el debe comprender, pero como quieres que entienda tus razones si no le has dicho que lo amas, esa es una razón de peso, para estar con el, pero de igual forma tienes que darle explicaciones,- termino el licántropo.

-Comprendo, pero ni yo se si amo o no a Severus,- afirmo la rubia.

-Hay mi niña, tan inteligente en unas cosas pero tan distraída en otras,- la rubia sonrio,- es claro que lo amas, solo tu sonrisa al hablar de el, a ti muchos te concideran como ajena a todo sentimiento de amor, pero si te saben conocer se darán cuenta que te enamoraste como una loca de Severus,- afirmo el castaño.

-Pero si el no me ama,- indago la joven,

-Seria un tonto, pero no temas, que acaso tu valestia Gryffindor se esfumo,- dijo con humor,- Hermione debes arriesgarte, podrá no ser fácil lo que haras, puede que fracases y el no te ame, pero si no intentas jamás lo sabras,- despues sonrio,- pensaras que soy un tonto al ayudar a que el hombre que hizo que mi mujer no lo olvidara, lo ayude pero la situación esa esa, el no tuvo la culpa de lo que paso con Tonks, el se alejo y ella lo busco, ahora el esta contigo y si lo amas deberas luchar, contra la persona mas dura de todas,- al rubia comprendió,- contigo misma, antes de amar y pretender ser amada debes darte el valor que tienes, amarte a ti misma y despues dar tu corazón, eres muy valiosa y no lo digo por tu cerebro o valentía simplemente por que es cierto, vales mucho y debes acpetarte y buscar tu felicidad,- la rubia comprendió que era cierto, ella debía amar y ser amada, pero antes debía aceptarse. Beso en la mejilla a Remus. La rubia se quedo con una sonrisa mientras el licántropo veía como ella se metia a su habitacion con Ted. La rubia pensado en otra perspectiva lo ocurrido con Severus.

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Antes que nada perdón por la tardanza pero no he tenido ni una pizca de tiempo libre, ahora espero les haya gustado el capitulo y no se les haya hecho aburrido, gracias por sus lecturas, comentarios y favoritos, sin ustedes la historia no seria posible, me emociono al leer cada comentario gracias.