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Aprendiendo a vivir — capítulo 29

Hola antes que nada quiero agradecer, que me encanta en el apoyo que me estan dando en la historia, de verdad gracias mis lectores son encantadores, por seguir la historia, paciencia en mis actulizaciones, bueno no tengo muchas palabras para decir los agradecida que estoy, lo único que puedo hacer es demostrar mi cariño por ustedes dando un capitulo que les guste besos.

Capitulo 29: Una carta.

En una hermosa cabaña en la orilla de la playa, un joven de cabellos castaños, observaba la ventana, se sentía extremadamente satisfecho con su vida, el giro que apartir del dia anterior habia hecho, el era un hombre con un pasado oscuro, habia tomado malas desciones, de las cuales se arrepentía, ahora era un hombre nuevo, enamorado de la mujer mas hermosa que pudiera tener a su lado, observo hacia la cama donde se encontraba un mujer de cabellos rubios, recostada en la cama, una delicada sabana cubria su cuerpo.

Ella simplemente era perfecta, con todas sus excentricidades, la hacían increíblemente hermosa, su perfecta naturaleza ingenua pero observadora, hacían que el pensara en la posibilidad de tener un oportunidad a su lado, ella le demostró que su pasado no importaba solo su presente, uno que compartían le llenaba de orgullo saber que ella era su esposa, su mujer, su amiga, su amante que Luna Nott era suya en todos los aspectos. El dia anterior se habian casado en una ceremonia por decir mas, sencilla. Con gran entuciasmo el le hubiera dado la boda de una proncesa, pero la joven se negó, argumentando que no era necesario, asi que eso los llevo a una unión sencilla, donde solo las personas mas importantes estuvieron presentes, donde Hermione y Draco fueron los padrinos de su boda. El castaño nunca se habia sentido tan feliz, pues ella complementaba toda su vida, recordaba lo angelicar que se veía, simplemente perfecta, escucho un leve ruido donde al voltear observo a Luna moviéndose, se acerco a su lado de la cama para abrazarla, ella momentos despues abrió sus hermoso ojos, para contemplar a su ahora esposo, embozo una hermosa sonrisa para despues besarse de manera tierna y pausada, el hobre castaño, la tomo de la cintura y la levanto sin esfuezo para de esa forma, sentarla en sus piernas, la fina sabana resbalo de su cuerpo dejándola completamente desnunda, siguieron con sus besos, hasta que por falta de aire se soltaron, ambos sonrieron.

Entre ellos no eran necesarias las palabras, pues sabían que les deparaba un futuro, lleno de amor, ambos eran almas que se encontraron por el destino, ahora habia sellado su unión, sabiendo que el amor mutuo siempre los mantendría unidos.

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Una pareja que para muchos era extraña, se encontraban en el departamento de aurores, ambos charlando animadamente, mientras se daban un tierno beso, muchos los miraban como si fueran bichos raros, pero la realidad es que se amaban con locura, ella habia sufrido el despresio de sus padres, su mismas desiciones la llevaron a un camino donde si seguía de esa forma, terminaría lastimada, mientras que el azabache, despues de ver morir a las personas que amaba, pensaba no poder superar los obstáculos de la vida, al sentirse completamente solo, por suerte para el joven salvador del mundo, el amor se presento envuelto en una mujer que por la apariencia demostraba ser fría, pero no era de esa manera, todo lo contrario, una mujer hermosa le enseño como vivir, simplemente ambos estaban agradecidos de estar juntos.

-Asi que Sra. Potter, ¿Dónde desea ir a comer hoy?,- cuestiono el azabache.

-No se a donde sea Potter,- le respondió con una sonrisa plasmada en su fina boca.

-Estaba pensando en el mundo muggle,- la pelinegra sonrio.

-Me encantaría,- ellos sonrieron de manera romantica.

-Que melosos,- se escucho una voz, la peliegra levanto el rostro para ver a Hermione de pie, sonriéndoles,- es broma,- aclaro.

-Que graciosa,- ambas chicas se saludaron con un beso y despues abrazo a su amigo.

-¿Todo bien?,- cuestiono el azabache, la rubia venia de una misión, muy complicada, donde salieron unos hechizos, de varias zonas provocándoles unas lesiones en su brazo.

-Si, solo que hubo una emboscada y bueno Ron esta aturdido,- desde lo acontencido con Tonks, a la rubia le habia asingnado de compañero a su amigo pelirrojo,- estoy cansada,- la rubia suspiro.

-¿Adonde comeras?,- cuestiono la pelinegra, la rubia se quedo un momento en silencio hasta que recordó.

-Rayos,- se levanto de golpe, acomodo su bolso mientras sus amigos la observaban. Cuando estaba por terminar, una voz resonó en el lugar.

-Snape te buscan,- la rubia levanto la vista para ver a Severus en el marco de la puerta, con su semblante seria como de costumbre, mientras ella se ponía roja, sus amigos sonreían.

-Creo que te llaman,- afirmo la pelinegra.

-Si no me dices jamás lo notaria,- dijo mientras se despedia,- nos vemos mañana,- ambos asintieron mientra la rubia se acomodaba la túnica del uniforme de auror, y salía al encuentro de su esposo.

-Creo que se veía feliz,- aseguro la pelinegra, el azabache tenia el ceño fruncido.

-Aun me es extraño,- afirmo el joven mientras tomaba la mano de su esposa y l besaba para de esa forma seguir haciendo planes, para la comida, sabiendo ambos que el amor que se tenían los seguiría uniendo por el resto de sus vidas.

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Cuando la rubia vio a su esposo en la puerta del departamento de aurores, se maldijo por verse tan mal vestida, por Merlin tenia la túnica de auror, que si estaba limpia, pero ella tenia un aspecto cansado, ademas de que no quería verse mal para el pocionista. La bruja misma se sorprendió de sus pensamientos, ya que desde esa mañana que se besaron en la habiatacion donde dormis su esposo, bueno hasta ese dia, ya que despues de esa mañana, ambos volvieron a compartir la cama.

Ella se sentía maravillosa a su lado, despues de la confesión de Severus a Tonks ella se sintió un poco mas segura, con respecto a los que el podría llegar a sentir por ella, aun tenia dudas pero sobretodo miedo a que despertar un dia y pensar que el solo estaba con ella por su deber, eso sin duda le dolería. Pero sin duda el verlo parado afuera de su trabajo esperándola, le alegro totalmente la tarde, sonrio mientras el pocionista hacia una mueca de lado, sonrisa que solo ella recibia, el hobre extendió su brazo para que su joven esposa lo tomara.

Ambos caminaban en silencio, ella sabia que el no era expresivo y menos en publico, siempre era discretos ante las muestras de afecto en publico ella se sonrojaba cuando estaban solos y ambos podían sentirse mas libres, ante la mirada de muchos que aun era un espectáculo verlos caminar, la rubia solo avanzaba segura de la compañía de Severus. Tomados del brazo salieron del ministerio al callejón diagon, la rubia suspiro al sentirse lejos de las miradas de sus compañeros de trabajo.

-¿Dónde quieres ir a comer?,- cuestiono el pelinegro. Ambos habia tomado tradiciones, una vez por semana, iba a cenar, mientras que los dias en que estaban libres comían juntos. Pero a la rubia le entro una duda.

-¿Quedamos en que fueras por mi al ministerio?,- cuestiono, el pocionista negó.

-Tuve una reunión con Kingsley, asi que pase por tu departamento, ya que vi a Weasley, asi que imagine estabas desocupada,- respondió.

-Esta bien,- respondió,- en realidad no estoy vestida para ir a algún sitio, vamos a la botica mejor,- el pocionista levanto una ceja.

-Recuerdas que los elfos hoy no trabajan,- afirmo el pocionista. Era cierto la rubia le habia costado mucho esfuerzo que los elfos, dejaran que ella les diera, un sueldo y un dia a la semana libre.

-No lo recordaba,- aseguro.

-Asi que,- la rubia sonrio.

-Tu decide,- el asintió mientras la guiaba a un pequeño restaurante mágico, donde fueron recibidos efusivamente, ambos entraron en un privado bajo la mirada de los presentes, quienes se sorprendían al verlos juntos, para nadie era un secreto el motivo de ese matrimonio asi que era sumamente raro, verlos tan felices, el pocionista retiro la capa de auror de Hermione, dejándola con un traje entallado al cuerpo, el pelinegro trato de no ser indiscreto pero no era para negarse que su dulce esposa tenia un hermoso cuerpo, suspiro al ver que en su brazo tenia un fuerte golpe. La ayudo a sentarse, mientras la capa la ponía an lado, el tomo asiento frente a ella, mientras esperaban su comida, bebían vino de elfo.

-¿Para que fuiste con Kingsley?,- cuestiono la rubia.

-Me quería pedir que investigara un asunto,- respondió sin dar mas detalles, ella acostumbrada a la discreción de su esposo sonrio sabiendo lo cerrado que era con temas de su trabajo.

-¿Y esa herida con que fue?,- cuestiono el pocionista.

-Cosas de trabajo,- respondió tajante, mientras ponía una sonrisa en sus labios,- de verdad, fui a una misión temprano, y a Ron lo aturdieron, cuando lo estaba sacando del lugar, con los refuerzos, un hechizo impacto en mi brazo, pero creeme se ve peor de lo que duele,- el peliengro solo negó.

-Espero que digas la verdad,- dijo el hombre mirada penetrante.

-No te enfades pero sabes que asi es mi trabajo,- el asintió.

-Es verdad pero no dejare de recalcar que cuando estes lastimada, me pidas pociones, las que usan en el ministerio, podrán ser las que yo proporciono pero no las saben aplicar, asi que,- la rubia lo detuvo.

-Ire contigo, lo se me lo has dicho una cantidad extremadamente grande de veces,- ambos continuron con su comida, mientras charlaban de su dia a dia.

Ambos a pesar de ser diferentes en algunos sentidos, podían llegar a compenetrarse de una manera increíble, sus personalidades simplemente chocaban en algunas peleas, pero la madures de Severus hacia que Hermione terminara quedándose calladas, algunas veces, eso era algo que nadie habia logrado solo el pocionista.

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Siguiendo la tradición semanal del matrimonio Snape, la joven esa noche estaba frente a su espejo, acomodándose un hermoso vestido, de color negro. Sencillo era ceñido enmarcaba cada una de sus curvas, la joven todavia se sentía intimidada por el cuerpo que desarrollo con el tiempo, ademas que por el físico de los Malfoy cambio en algunas partes de este, su cabello caia en delicadas ondas, el reflejo de lo rubio era encantador, ella se maquillo ligeramente, pues tenia ansias de verlo, ella lo amaba y cada dia estaba segura que el podría sentir algo parecido, eso esperaba ya que si no era de esa forma, se moriría. Estaba dando los últimos retoques a su atuendo, por alguna razón su esposo le habia informado a la rubia que irían a un lugar usualmente mas elegante de lo normal, asi que le habia dicho usara un vestido de noche.

En otro lugar de la mansión, el pocionista estaba en su biblioteca, cerraba el cuadro de su Madre, ya que detrás de este se encontraba una pequeña bobeda con algunas reliquias familiares. Cuando cerro el enorme retrato de la mujer que le dio la vida, esta al verlo tenia una mueca que parecía una sonrisa, un gesto que sin duda el peliengro habia heredado, observo a la mujer del cuadro, esta veía con duda la caja de terciopelo verde que tenia en las manos, ella asintió demostrado su aprobación, pues sabia a la perfeccion que haría con tan antigua reliquia familiar.

Ellos rara vez hablaban, en realidad el pocionista estaba sorprendido al ver como su Madre charlaba tan animadamente siempre que tenia oportunidad con su joven esposa. El hizo una reverencia hacia su hermosa progenitora, antes de abandonar la habitacion, subió las enormes escaleras. Que cansadamente recorría dia y noche, en realidad al pocionista nunca le habia satisfecho vivir en ese lugar, pero lo habia hecho por Hermione, de igual forma habia tomado esa decisión porque se negaba la idea de cotinuar viviendo en la Hilandera no le gustaba, aun menos haría que Hermione viviera en tan tétrico lugar. Finalmente llego a la puerta de la habitacion que compartía con su mujer, y toco suevemente, espero hasta que ella le indico que podia pasar, cuando la observo de pie frente al espejo, se veía sencillamente adorable, se acerco para ponerse detrás de ella, hizo una mueca parecida a un sonrisa, eso era lo mejor que podia hacer, sorpresa se llevaba ya que solo ella podia provocar tal gesto en el rostro de ese hombre.

-Te ves muy hermosa,- afirmo con caballerosidad el pocionista, ella sonrio y asintió.

-Gracias, tu igual luces muy guapo,- el hombre vestia un traje de gala, vestido en su totalidad de negro, el pocionista saco la caja, abriéndola con la punta de la varita, la joven sorprendida por la acción de su esposo, lo observo. El saco una gargantilla de esmeraldas, sujetas a una gargantilla de oro blanco, volteo a la rubia hacia el espejo quedando de espaldas el de ella, y puso con delicadeza, el collar lo abrocho y la rubia lo toco.

-Es una reliquia de la familia Prince, esto debe pertenecer a mi esposa,- la rubia se puso aun mas palida.

-Pero esto es costoso no puedo,- el pocionista la detuvo.

-Eres mi esposa, debes usar lo que te pertenece, al final todo lo que dejaron mis abuelos debe usarlo la persona indicada,- ella no lo creía a pesar de saber que el era muy rico, habia visitado su bobeda personal donde tenia mucho oro, ademas de saber que habia otra con la fortuna de su familia materna,- no pienses que te doy joyas con otra intención,- aclaro,- solo te doy lo que te corresponde.

-Pero me da miedo, si ya con el anillo que me diste para casarnos, temo perderlo, imagina esto,- el pocionista negó.

-Sabes que las joyas están hechizadas para evitar eso,- ella asintió.

-Pero si no has sacado nada de la bóveda,- el pocionista levanto una ceja.

-Dentro de la biblioteca hay una bobeda donde están las joyas mas antiguas,- la explicación provoco una gran sorpresa en la joven,- es hora de irnos,- el pocionista tomo la capa de la joven, la puso con delicadeza sobre sus hombros para despues salir de la mansión, llegaron a un restaurante que muy elegante la joven Sra. Snape, se sentía fuera de lugar en realidad nunc le habia gustado ese tipo de sitios, en la entrada un hombre les dio la bienvenida.

-Sr. Snape, pase la mesa esta lista,- el pocionista dejo pasar primer a su dulce esposa mientras el acanzaba detrás de ella, sintiendo mas de una mirada curiosa sonbre ellos, pero aun mas estaban puestas en su esposa, el sintió hervir su sangre, sabia que el atractivo de la rubia era innegable pero eso no evitaba que el pocionista se molestara, caminaron hasta un privado, donde el mesero ayudo a Hermione a sentarse y quitar su capa, el pocionista hizo lo propio cuando la rubia estaba acomodada en su silla, pidieron su comida y mientras esperaban, pidieron vino. Ya que la rubia no toleraba bebidas mas fuertes. Cuando los alimentos estaba frente al matrimonio Snape. El pocionista no se decidia en que momento iba a decirle la noticia, que esperaba le gustara aunque muy en el fondo sabia que no le agradaría del todo, comenzaron a cenar cuando el pocionista hablo.

-Hay una razón porque la quería hablar contigo esta noche,- la rubia asintió,- hace unos dias cuando pase a buscarte al departamento de aurores, te informe que habia ido a visitar al ministro, por un favor que me pidió,- la rubia asintió,- bueno ahora te puedo decir a detalles que ocurrió ese dia,- la bruja puso todos sus sentidos en el pelinegro,- el me pidió irme investigar sobre una poción que es extremadamente rara, quiere que consiga los ingredientes, que solo se dan en cierta parte del mundo, para ser mas precisos en Italia, ademas que me ofrecieron crear esa poción y al hacerla yo antes que nadie, eso seria algo interesante en mi carrera,- la rubia sonrio ya que le emocionaba que el pocionista siguiera fiel a su trabajo.

-Eso es genial Severus, pero,- el pocionista siguie hablando.

-Eso no es lo importante,- tomo aire,- el asunto es que  esa poción tarda aproximadamente 5 meses en hacerse, pero tengo que hacer pruebas,- la rubia comenzaba a comprender.

-¿Y cuando te vaz?,- pregunto con melancolía.

-De eso quería hablar, es una propuesta no deseo que lo tomes como una orden, pero quiero que nos vayamos  Italia, a vivir un tiempo si lo deseas solamente, pero si de verdad queremos que funcionemos como matrimonio, seria una idea alejarnos de todo, de las vistas curiosas, solamente nosotros,- la rubia comprendía el punto, pero no estaba convencida.

-Yo no se que decir, la realidad que la idea de irnos es encantadora, pero mi trabajo, mis amigos,- cuestiono la rubia.

-Kingsley me informo que si te ibas conmigo, podias pedir tu traslado a Italia.

-Lo entiendo.- dijo aun no muy convencida. Habia un motivo que ni ella misma comprendía, por el cual se negaba  irse con el, pero de igual forma necesitaba ella informarle algo ese dia, de una junta de la tarde en el departamento de aurores.

-No te estoy forzando, incluso si decides quedarte, puedes hacerlo mientras vivas en la mansión tu magia no se debilitara, solo crei que era la mejor decisión,- hablo el pocionista.

-El asunto es que yo te iba a informar de algo esta noche,- el pocionista levanto una ceja,- nos mandaran a una misión, que durara al menos 4 meses, es mi responsabilidad realmente no me gusta fallar,- el pelinegro asintió.

-Comprendo,- le tomo la mano, sin duda no estaba acostumbrado a muestras publicas de afecto pero eso se lo podia permitir,- tu tienes tus obligaciones, el irnos es una idea, si decides quedarte, despues de tu misión, adelante yo regresare cuando terminen mis obligaciones, en cuanto si quieres llegar a Italia, hay estare no me ire a ningún lugar,- la bruja prepleja hablo.

-Asi que estas dispuesto a dejarme ir de misión,- afirmo,- crei,- el pocionista tomo la palabra.

-Que me opondría, Hermione no soy un machista, se que deseas trabajar, y eso haras hasta que tu decidas no hacerlo o simplemente dedicarte a otras cosas. Solo toma en cuenta los beneficion de vivir alejados de todo esto,- señalo la puerta donde habia camarógrafos esperándolos,- tienes tu misión, ve solo que cuando vuelvas te dejare un traslador que se activara solo con tu tacto,- beso con delicadeza su mano para segundos despues seguir comiendo.

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Hermione iba caminando por los pasillos del ministerio, llevaba su bolsa sin fondo, mientras su mente era un torbellino, tenia una semana de la charla de Severus, ese dia el partiría a Italia mientras ella iria a su misión, aun no comprendía porque no se habia ido, si ella lo deseaba, quería acompañarlo y comenzar de cero, tener una casa alejada de todos y hacer que su matrimonio funcionara, peo la pregunta era porque no se habia ido, ella que siempre tenia todas las respuestas esta no se podia responder, ningún libro le diría, lo que seria mejor para ella.

La tarde que le comento a Pansy, su indesicion, ella le dijo que era todo muy fácil, que ella no le encontraba las dudas o la incertidumbre, pero no le dijo mas pues aseguro que ella debía decidir, por su misma. Cosa que la intrigo mas, suspiro y entro al departamento de  aurores, viendo al equipo que viajaría, observo a sus amigos, pero ella se quedo sola, pensando que si habia hecho lo mejor, levanto su capa para cerciorarse que su varita estaba acomodada en su pierna, cuando de pronto alguien se paro a un lado de ella.

-¿Qué haces?,- dijo la voz ya conocida de Pansy, la rubia se levanto.

-Preparándome,- respondió con una sonrisa.

-No me refieron a que haces aquí, no deberías estar iendote a Italia con tu esposo,- le dijo.

-Perdón,- dijo la rubia incrédula ante lo dicho por su amiga.

-Si Hermione deberías estar con el, por Merlin eso es lo que tu deseas, no entiendo porque eres tan cabezota,- le dijo con burla.

-Pero este es mi trabajo,- se defendió la rubia.

-Lugar donde no te necesitamos, porfavor vete con el, en Italia podras seguir, o incluso simplemente salirte de un trabajo que sabes no es para ti, tu odias todo esto, entraste a la academia por frustración no porque te apacionara, Hermione a ti te gusta hacer otras cosas en el ministerio, las leyes o incluso se que serias mas feliz, en la botica con tu esposo,- a la rubia le parecía ridícula la forma en que la conocía su amiga.

-Pero,- trato de defenderse pero fue en vano.

-Sabes que no miento, solo ve con el, seras mas feliz,- la miro con dureza,- no dejes que el miedo te paralice y aparte de lo que te hace feliz,- la rubia sabia que habia encontrado la palabra para definir el porque no se iba con Severus, miedo algo tan básico como eso, la rubia abrazo  a su amiga, dándose cuenta que no la veria en mucho tiempo, le deseo suerte y salió a grandes zancadas para las chimeneas, cuando grito mansión, se aparacio. Aun no comprendía el porque, no se habia dado cuenta que algo tan simple como el miedo pamparalizo con respecto a Severus, ella sabia que si se iba con el, no tendría a quien acudir, ademas de esa forma estaría mas vulnerable, para que sus sentimiento salieran de ella, lo amaba y el miedo de no saberse correspondida la habia orillado a tomar malas decisiones, por suerte habia recapacitado, porque ahora estaba decidida, se iria con el, para una sola cosa, demostrarle su amor y conquistarlo, el era un hombre que no llegaría con un poema pero los hechos, la intención de querer comenzar de cero, la forma en que la defendió sabia que era justificación suficiente para ella, y darse cuenta que el podría amarla. Llego hasta el escritorio de la biblioteca cuando una voz lo interrumpió.

-El ya se ha marchado,- dijo la voz de Eileen,- pero dejo una nota,- la rubia observo el lugar y vio un pergamino donde decía que era para ella, con la inconfundible letra del pocionista, la rubia la abrió, para comenzar su lectura, pero algo dentro de ella comenzaba a romperse, al saber que no estaba, sentía que su estomago se contraía y lagrimas resbalaron por su mejilla.

Hermione:

Si les esto es porque acabas de regresar de tu misión y solo espero que te haya ido bien y no estes muy lastimada, en el caso en que estes débil o con heridas, en m gaveta hay pociones que te ayudaran, solo pidele a un elfo que te las entregue.

Sabes que soy un hombre de pocas palabras, pero sobretodo hay cosas que me cuestas decir, por eso a lo largo del tiempo en que estuvimos conviviendo antes de esta separación, quise convercerte de mi arrpentiemto, por los errores que cometi, espero que te haya quedado claro de lo contrario, te lo digo ahora. Disculpa el haberte lastimafo fallado, espero recompensarte en un futuro.

Si bien soy un hombre que no pide perdón, soy alguien que sabe cuando se equivoco, asi que reitero mis disculpas.

Hay otro motivo por el cual te escribo estas líneas. Es algo que no te he dicho en persona pero quiero que lo sepas, antes de vernos, por si necesitas tiempo para pensarlo.

Yo nunca crei que una persona pudiera importarme tanto como lo tu me importas, cuando crei estar enamorado de Lily, fue mas que nada un amor infantil, por la primera persona que no fuera mi Madre que me quería, cuando creci me percate que no era amor, solo amistad.

Con Tonks y perdón que la recuerde, fue una tabla de salvación para no volverme loco, crei que lo que me unia a ella era amor, pero ahora se que no es asi. Te preguntaras porque afirmo esas palabras, sencillo. Porque ya se lo que es sentir algo especial, diferente y pleno por alguien.

Una persona que sin pretender recibir nada a cambio, me ayudo, acepto, sin conocerme no dudo de mi, y aun sabiendo las cosas malsas que hice, porque aun haciéndolo por causas justas se que fueron errores no me juzgo y todo eso sin conocerme realmente. Una persona con virtudes que nadie podrá tener nunca, una persona compleja, y atrayente. Con una gran inteligencia, pero sobretodo saber como usarla, para beneficios de otros y no el propio.

Esa persona cambio todas mis ideas de lo que yo creía que era el mundo, llena de valor, lealtad y una belleza increíble, sin embargo su físico no me cutivo, su inteligencia si lo hizo. La persona que logro que derritiera mi corazón e hiciera posible que yo escribiera todo esto.

Eres tu Hermione, fuiste solo tu capaz, de que este hombre lleno de errores, un pasado que lo marco, viera la vida de diferente manera, solo tu lo haz logrado, se que nunca te he dicho nada de esto frente a frente, pero es porque no quería presionarte, por eso lo hago por medio de esta carta, por si deseas pensar las cosas, lo hagas, y el dia en que sepas lo que sientes por mi me lo hagas saber.

Yo lo único que puedo agregar es que quiero comenzar de cero, en Italia o en el lugar que elijas, pero sobre todo quiero que borremos nuestro pasado para inicier y asi poder conquistarte.

Por ultimo se que esto nunca te lo he dicho en persona pero no puedo evitar escribirlo, pero esas palabras definen todo lo que siento. Te amo Hermione.

Pd. Espero ser merecedor algún dia de estar en su corazón.

Esperando tu regreso.

Severus Snape.

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Perdon por dejar de esa forma el capitulo pero asi queda en mi mente, espero les haya gustado, y de verdad gracias por los comentarios, lecturas y favoritos, son un encanto.