Una historia de amor — capítulo 19
Annabeth le explicó su plan a Percy, quien solo asentía con la cabeza.
-Annabeth eso está muy bien... pero dudo que ninguno de los dos quiera quedar contigo- dijo Percy.- No te estoy echando la culpa ni nada...
-Ya lo se Percy. Por eso mismo te necesito, se lo pediría a Jason, pero está en una cita con Piper.
-Bueno, me agrada saber que soy tu segunda opción.- dijo Percy con un puchero en la cara fingiendo estar enfadado. Annabeth soltó una carcajada, justo cuando iba a decir algo una estridente voz la interrumpió.
-¡¡Percy!!- gritó una pelirroja desde el otro lado del pasillo.- ¡Me alegre que me hayas pedido que volvamos!- después de esto se enganchó en el cuello de un estático Percy y le plantó un beso en los labios ante la mirada de una ingenua Annabeth. Percy trató de zafarse de Rachel, pero le tenía bien agarrado. Para cuando se la quitó de encima Annabeth ya no estaba.
-¡Maldita sea!- dijo Percy mirando a Rachel enfadado.- ¿Pero de qué vas?
-Oh... perdona yo creía que querrías separarte de esa pringada.
-No hables así de ella- dijo Percy alzando un dedo acusadoramente.
-Vamos Percy... yo se que me amas.
-Pues siento decirte que no. Yo amo a otra persona.
-¡Esa rubia teñida! La mataré, y recuerda, "cariño", que si le pasa lago malo, ¡será culpa tuya!
La pelirroja se fue por donde había venido y Percy salió corriendo al encuentro de Annabeth. Miró por todos lados, pero no la encontró.
-En la biblioteca...- susurró para él.- ¿Cómo no se me ha ocurrido antes?
Pero cuando llegó a la biblioteca, no le gustó nada lo que vio.
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¿Por qué estaba tan afectada? Ni idea. Pero le había dolido en el alma cuando esa pelirroja se había abalanzado sobre Percy, y él no se separó. Annabeth se daba bofetadas mentales, ni siquiera sabía que sentía por Percy, pero lo que acababa de pasar la había hecho reflexionar. ¿Y si ella...? No, simplemente no era posible. Tal ves él haya sido su amor platónico durante muchos años, pero ahora que le conocía, sabía que él no podía sentir nada por ella. Es decir, el es guay, con chicas que le dan sus números de teléfonos a todas horas, capitán del equipo de natación... pero sin embargo era amigo de Annabeth, su mejor amigo. Annabeth suspiró pesadamente. Allí en medio de la biblioteca, llorando por no saber que es lo que siente hacia su mejor amigo.
Sintió que una mano cálido se apoyaba en su hombro.
-Luke...- dijo Annabeth al darse cuanta de que su amigo la estaba abrazando por la espalda.
-¿Qué te pasa preciosa?- dijo él a la vez que Annabeth se daba la vuelta para poder hablar con él a la cara.
-Nada... solo es que estoy confundida.- dijo Annabeth a su amigo. Luke cogió la barbilla de Annabeth con una mano, mientras que con la otra le rodeaba la cintura. Annabeth se quedó estática. Miró los ojos azules de Luke, que brillaban mientras se acercaba al rostro de Annabeth.
-No te creo- dijo Luke. Annabeth intentó zafarse de su agarre y gracias a los dioses lo consiguió.
-Luke, es verdad.- dijo Annabeth sumamente incómoda.
-Vamos rubita, se que sientes algo por mi- dijo Luke mientras la volvía a tomar entre sus brazos, pero esta vez contra la pared, para que no se escapará.
-Luke- dijo Annabeth roja como un tomate.- Suéltame. Tú no me gustas, no de esa forma.
-No te mientas- dijo él. La besó ferozmente mientras Annabeth seguía intentando zafarse. Luke agarró sus muñecas con una de sus manos y con la otra tiró del pelo de Annabeth.
-Luke, me lastimas...- susurró Annabeth entre lágrimas. Luke no la hizo caso, y la hubiese vuelto a besar de no ser que un brazo le jaló hacia atrás tirándole en el piso.
Annabeth se encontró con los ojos de Percy que la miraba preocupado. La abrazó, pero Annabeth no podía quitar los ojos de encima de su amigo, que yacía tirado en el suelo mirándola con rabia. Contempló aterrada como Luke alzaba su puño y trataba de dar a Percy, pero ella lo empujó hacia un lado provocando que el puñetazo se lo llevara ella. Annabeth se llevó las manos a la nariz llorando y cayendo al suelo. Lo siguiente sucedió muy deprisa. Percy reacciono y le dio una patada a Luke que le dobló y le entrecorto la respiración.
Luke estaba en el suelo con ojo morado, la mano en la entre pierna y sangrando por la nariz. Percy se dio la vuelta y se encontró con su listilla sangrando por la nariz.
-Annabeth, cuanto lo siento...
-Llévame a la enfermería idiota- dijo Annabeth enfadada.- Duele...
Mientras Annabeth gemía de dolor Percy la lazó en sus brazos y se la llevó corriendo a la enfermería del internado.
-Por suerte solo ha sido un golpe, no te has roto nada- dijo la enfermera mientras Annabeth se frotaba los ojos conmocionada. Cuando la enfermera los dejo solos a Percy y a ella fijó su mirada en el suelo.
-Él no es así. No entiendo lo que ha pasado...
-Annabeth no le conocías bien, admítelo. Por una vez en tu vida admite que cuando yo te dije que ese tipo no era de fiar y que te acabaría haciendo daño, tenía razón.
-Nunca me dijiste eso.
-Pero lo pensé.
Nada más decir eso, Percy se sonrojó violentamente.
-¿Y por qué nunca me lo dijiste?- reprochó Annabeth.
-Porque sabía que no me creerías. Yo soy tu amigo y el era tu novio. O es.
-Él no es mi novio. Ni lo fue. Y tú eres mi mejor amigo. Claramente te hubiese creído a ti.
Annabeth se incorporó pero se desequilibró por el mareo y Percy la cogió antes de que se cayera al piso.
-Gra... Gracias- dijo Annabeth a escasos centímetros del rostro de Percy.
-A veces no soy la persona más valiente del mundo- confesó el chico mirando a los ojos de Annabeth.- Me da miedo el rechazo.
-En ocasiones, es demasiado obvio que no va a haber rechazo. Solo tienes que estar más atento.
Annabeth comprobó sorprendida como habían cambiado de conversación.
-Por ejemplo, está más que claro que Rachel te ama- dijo Annabeth separándose de Percy.
-Pero yo no la amo a ella- dijo él volviendo a coger de la muñeca a Annabeth y tirando de ella la volvió a abrazar. Annabeth aún tenía el pelo mojado y los labios fruncidos. Percy suspiró para no perder la compostura. Daba gracias a que Annabeth no le mirara a los ojos, porque sino, sería su perdición. Sus suplicas no fueron escuchadas y Annabeth le miró a los ojos. Percy se perdió en sus ojos calculadores.
-¿Estás seguro?- preguntó Annabeth sacándole de su ensoñación. Percy colocó un mechón de pelo de Annabeth detrás de su oreja.
-Completamente- contestó. Annabeth sonrió tiernamente. Ya no podía más y cuando fue a besarla la puerta de la enfermería se abrió de par en par haciendo que los dos se separaran abruptamente.
-¡Annie!- gritó Piper.- Estabamos volviendo de nuestra cita cuando nos cruzamos con la enfermera y me dijo que estabas aquí. ¿Estás bien, qué te ha pasado?
Piper bombardeó a Annabeth con preguntas son dejarla hablar hasta que Jason la cogió de la mano y se calmó.
-Amor deja hablar a Annabeth- dijo Jason divertido dándole un beso en la mejilla a Piper. Esta se sonrojó.
-Sí lo siento. ¿Y entences...?- dijo Piper.
-Tuve... bueno tuvimos una pelea con Luke- dijo Annabeth bajando la mirada.
-¿Qué?- dijo Piper confundida- Pero si ese chico es un encanto.
Jason frunció el ceño y cuando Percy vió que Annabeth asentía con la cabeza de acuerdo con Piper también frunció el ceño.
-Pero no se que le pasó- dijo Annabeth- Tal vez tuvo un mal día, o es demasiado orgulloso...
-En cualquier caso es peligroso, y como te vuelva a ver a menos de cincuenta kilómetros de ese tío, yo mismo me encargare de cargarte a hombros si es necesario y alejarte de él.- dijo Percy retándolo a Annabeth con los ojos a que no le hiciera caso. Annabeth sonrió por la preocupación de Percy y asintió con la cabeza.
Piper los miró atentamente y comprobó que había cierto aire de incomodidad entre ellos.
-Esto... ¿interrumpimos algo?- preguntó Piper alzando una ceja.
-No- dijeron Percy y Annabeth a la vez. Se miraron y se pusieron rojos. "Qué sincronización" pensó Piper.
-Bueno- dijo Annabeth.- Ahora que estamos los cuatro, me vais a ayudar a que Calipso y Leo se junten en la plaza de noche y hablen.
-¡Si!- dijo Piper decidida.- Pongamos el plan Caleo en marcha.
-¿Caleo?- dijo Jason confundido. Miró divertido como su querida novia y Annabeth empezaban a hablar de cual era el número de teléfono de Calipso.- ¿Cómo pensáis hacerlo?- volvió a preguntar.
-Fácil- dijo Annabeth.- Tienes que citar a Leo en la plaza del pueblo a media noche. Y Piper a Calipso, pero diciendo que es Leo. Estoy segura de que no se negará.
-¿Por qué a media noche?- preguntó Percy.
-Porque es más romántico- dijo Piper. Percy rodó los ojos y Annabeth le dio un codazo.
-Bueno...- dijo Jason.- ¿Y a qué estamos esperando?
Los otros tres se le quedaron mirando y Percy soltó una carcajada.
-Cariño- dijo Piper. Jason amaba que le llamara así- Hasta que no llames a Leo, no podemos hacer nada.
Jason se puso rojo y Annabeth y Percy comenzaron a reírse mientras Piper le lanzaba una sonrisa divertida.
-Em... claro, si... ya voy- dijo avergonzado. Annabeth le escribió un mensaje a Calipso desde el móvil de Piper, por suerte no tenía su número guardado.
Jason llamó a Leo que muy confundido aceptó ir a la plaza. Eran las once de la noche cuando Annabeth, Piper y la reaparecida Thalia ( se había pasado el día con Nico paseando por el pueblo), junto con los chicos pusieron en marcha su plan.
Holaaa!!! Ya parecía que tenía abandonada esta historia (eso jamás). Como hace mucho que no actualiza este capítulo es un poco más largo, espero que os guste!!! Nos leemos!!!