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Una historia de amor — capítulo 6

Percy llegó a la habitación y se tumbo en la cama. Aquella chica no le podía afectar tanto, no se dejaría ver vulnerable delante de nadie más nunca más, pero tan solo oír o pensar  en su nombre le producía una sensación que nunca había sentido. Su nombre retumbaba en su cabeza, ¿qué sería lo siguiente, ponerse a recitar poemas?. Se moriría de asco allí mismo. Se levantó de la cama y cogió su equipo de natación.

Legó a la piscina y se zambulló en el agua. Cuando salió después de un largo rato se topo con un pelirrojo cabello y una sonrisa enorme. Sintió ganas de gritar e incluso se volvió a zambullir, ¿¡es que no la podía dejar en paz?!. Volvió a salir.

-Hola Percy- dijo Rachel.

-Hola- dijo Percy.

-Oye amor, no te vas a creer lo que me acaba de contar Reyna: Jason y ella han roto. Al parecer defendió a la pringada de Piper y a ella literalmente la mandó a la mierda.- dijo como si fuese algo verdaderamente importante.

-¿De verdad ha roto con ella?- dijo Percy. No se podía creer que su primito lo hubiese hecho.- No me lo puedo creer, al fin  lo hizo- se le escapó a Percy.

-¿¡Qué?!- dijo Rachel.- ¿Cómo puedes decir eso?- se levantó rápidamente del banquillo donde estaba sentada y salió corriendo de la piscina. Percy volvió a entrar, pero de repente se dio cuenta de que no estaba solo. Pudo ver un cabello rubio y después como se zambullía en el agua. Percy se incorporo un poco y pudo ver como aquella niña, que ya no era tan niña nadaba de un lado al otro con todas sus fuerzas como si quisiese desahogarse.

Cuando por fin dejó de nadar, Annabeth sintió que alguien la miraba. Se sentó con cuidado en el borde de la piscina y le vio. Estaba en la misma posición que ella pero en el otro lado de la piscina. Cualquiera que lo hubiese visto pensaría que estaban echando un concurso de miradas. Se quedaron así por un buen rato. Percy reacciono y se marchó hacia los vestuarios. Annabeth siguió su ejemplo y dejo la piscina, demasiadas emociones en un solo día. Thalia la había dicho que Percy si que la recordaba, pero no sabía que creer. Annabeth llegó al vestuario y se cambió de ropa rápidamente. Algo llamo su atención en el fondo de su mochila, lo cogió como si de cristal se tratase y sacó el libro que durante su infancia la había echo tan feliz. Cogió con cuidado la margarita y sus ojos se inundaron, no sabía que pensar de ese chaval, de Percy. Respiro profundamente y con el libro contra su pecho salió del vestuario con decisión.

Percy salió del vestuario. Quería creer que no, pero en el fondo sabía que haber mentido a Annabeth era la mayor estupidez del mundo. Justo cuando iba a abrir la puerta se chocó contra alguien y un ruido de un libro golpeándose contra el suelo seguido del ruido de dos cuerpos cayendo inundó la estancia.       

-Mira por donde vas- dijo Percy sin ganas de pelear, lo cual era raro en él.

-Mira tu por donde vas- repitió Annabeth con las mismas ganas recogiendo rápidamente en libro que se le había caído. Percy no pudo evitar fijarse en que libro era.

-¿Todavía lees la Cenicienta?- dijo a modo de burla.

-No, bueno sí y no. ¿Por qué te tendría que dar explicaciones?, piérdete- dijo Annabeth algo nerviosa.

-¿Acaso te pongo nerviosa?- dijo Percy.

-Qué más quisieras- respondió ella. La verdad era que si la ponía nerviosa, además de triste.

-Ya...- dijo Percy acercándose peligrosamente a ella.- Seguro...- dijo. Annabeth le apartó de un empujón y salió por la puerta. Percy salió detrás de ella. ¿Qué pretendía?, ni el mismo lo sabía.

-¿Acaso te incomoda mi presencia preciosa?- dijo Percy una vez que la alcanzó.

-¿Qué te hace pensar eso?- preguntó Annabeth algo confusa y roja de vergüenza.

-Que has salido corriendo de mi- ironizó Percy.

-Ya... es que no soporto a la gente con el ego tan grande- dijo Annabeth y comenzó a caminar más rápido.

-¡Ey!, yo no tengo el ego tan grande- dijo Percy.

-Sí que lo tienes. Eres un sesos de alga- dijo Annabeth algo divertida.

-¿Eso crees?- preguntó Percy.

-Sí-

-Vale, más vale que corras porque cuando te coja será tu perdición- dijo Percy. Annabeth echó a correr y salió del centro dirigiéndose a la salida. Corrieron por el patio, pero Percy era más rápido y la alcanzó. Se lanzó sobre ella y comenzó a hacerla cosquillas haciendo que los dos cayeran en el césped.

-Para Percy...por....favor- dijo Annabeth con dificultad por las cosquillas y entre risas.

-Vale, pero para la próxima piensa dos veces lo que me dices listilla- dijo Percy parando de hacerla cosquillas. Annabeth aprovechó la situación y se coloco encima de el y comenzó a hacerle cosquillas.

-Annabeth... ya por favor.... para- dijo Percy entre risas.

-Tu también deberías pensar dos veces lo que me dices sesos de alga- dijo Annabeth.

Annabeth detuvo las cosquillas y ayudó a Percy a levantarse. Se quedaron cogidos de las manos y mirándose fijamente. Ambos se dieron cuenta de lo que acababa de pasar, como si nada hubiese pasado habían jugado como la primera vez, como niños de cinco años. Annabeth y Percy se separaron a la vez.

-Esto...-dijo Annabeth. Pero fue interrumpida por una peliroja con aspecto de... fresca.

-¡Percy!- dijo Rachel. Percy maldijo por lo bajini. Estaba empezando a caerle mal.

-¿Sí?- dijo Percy con evidente molestia.

-Amorcito no me gusta pelear contigo- dijo Rachel dándole un beso. "Pues a mi es lo que más me gusta", pensó Percy.- Vayámonos de aquí, esta pringada sobra.- dijo Rachel refiriéndose a Annabeth.

-Si, esta claro que sobro aquí- dijo Annabeth. Esta vez no lloraría por una persona a la que apenas conocía, por la que sentía algo especial y que posiblemente formaba parte de su último recuerdo bueno por años. Ah, y que tenía novia.

-Annabeth... bueno adiós- dijo Percy. Hacía mucho que no se sentía así, siendo el mismo, pero ella conseguía hacerle sentir así. Annabeth se marchó de allí. Percy habría salido detrás de ella, pero no quería volver a ser vulnerable delante de nadie nunca más, no después de que su  padre se marchara y su madre le cambiará por otro.

-Vamos Percy, Leo está en le enfermería- dijo Rachel tirando de él.

-¿¡Qué, por qué?!- dijo Percy preocupado.

-Porque Drew después de enterarse de que estuvo con esa Piper le dio un puñetazo, y claramente rompieron.- dijo como si fuera lo más normal del mundo.

-¿Qué?- dijo Percy. Estaba muy sorprendido, sus amigos habían conseguido quiarselas de encima. Y el no.

-Eso ya te lo había dicho Percy- dijo Rachel.

-Ah sí- dijo Percy recordando.

Llegaron a la enfermería y estaban Leo y Jason riéndose por algo.

-Percy, Rachel, ¿Qué tal?- dijo Leo.

-¿Qué tal?, ¿lo preguntas tu, que tienes un ojo morado?-. Dijo Percy divertido.

Entraron en la enfermería Piper seguida de Thalia y Annabeth. Percy miró a Annabeth y Annabeth a el, pero desvió su mirada a las manos de Rachel y él entrelazadas.

-Leo, por los dioses ¿Qué tal estás?, no me imaginaba que Drew fuese capaz de esto- dijo Piper señalando a su ojo.

-Tranquila Piper estoy bien- dijo Leo.

-¿Y vosotros desde cuando sois tan amigos?- dijo Thalia.

-Eso digo yo- dijo Jason casi para él. Por suerte nadie le oyó, excepto Leo.

-Bueno, por lo menos es el ojo- dijo Annabeth divertida.

-Ya -dijo Leo.

-¡Esto es indignante!, desde cuando nos juntamos con estas- dijo Rachel captando la atención de todos. Percy la soltó la mano y Rachel salió de allí echa una furia. Percy se volteó a los demás que le miraban esperando una reacción. Entonces a Leo, para alivio de todos comenzó a reír.

Cuando Annabeth y las demás salieron de la enfermería Leo les miró interrogante.

-Vale, ahora que estamos solos vosotros dos tenéis muchas cosas que contarme- dijo Leo acomodándose en la camilla.- Jason empieza tú.

-¿Yo?- dijo Jason- Pues... he roto con Reyna.- dijo como si nada.

-Ya y el detallito de que te gusta Piper- dijo Leo acusadoramente. Percy miro a Jason sorprendido.

-Eso es... agggg. ¡Vale sí!- dijo Jason.- Pero es que no es como las demás- dijo Jason- Creo que me gusta de verdad, pero de verdad de verdad.- Percy y Leo le miraron sorprendidos.- Pero no estoy del todo seguro y además está claro que le gusta Leo- dijo deprimiéndose.

-Eso no es verdad. Se ha convertido en mi mejor amiga, pero eso es todo.- dijo Leo. No le contaría lo que le había dicho Piper, le había prometido que el secreto estaba a salvo con él, y además podía divertirse un poco, ¿no?.

-Y... ¿Percy?- dijo Jason tratando de cambiar de tema.

-Yo no tengo nada que contar- dijo Percy.- Sigo con mi novia.-

-Cierto, y creo recordar que no la aguantabas más, y además...¿qué carajos te traes con Annabeth?- dijo Leo.

-Bueno... ¿recordáis esa niña de la que os he hablado?. Pues es ella- dijo Percy.

-Ya- dijo Jason- ¿Y por qué la has dicho que no te acuerdas de ella?, cuando no hablas de otra cosa que no sea ella- dijo.

-Porque... ¿me daba pereza?- dijo Percy tratando de que le dejaran en paz.

-Claro...- dijo Leo.

Holaaaa. FELIZ 2015, OS QUIEROOOO. Espero que os haya gustado, un poco de Percabeth, en el siguiente también habrá. Amo esta pareja.

Gracias por comentar, seguir esta historia y a todas las personas que la tienen en sus favoritos. Os deseo a todos un prospero 20015. Besos!!!