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James S.Potter y el reencuentro — capítulo 11
Pocos días antes de que llegasen las vacaciones de Navidad, entraron en la clase de DCAO, y para sorpresa de todos, nada más sentarse en los pupitres el profesor les pidió que no sacasen los libros.
-Buenos días alumnos, como ya les dije a principios de este curso, este año me jubilo y ha llegado el momento de que me despida de vosotros y os desee un buen futuro para todos. Os agradezco mucho la ateción que habeis prestado en mi clase y el esfuerzo que habéis depositado en ella en todo momento. Antes de irme, me gustaría que celebráramos una pequeña fiesta, que tendrá lugar mañana por la noche en el Gran Comedor, con el resto de alumnos del colegio. De nuevo, muchas gracias a todos, y recordad, tratad al nuevo profesor como me habéis tratado a mi en estos meses que hemos estado juntos.
Al día siguiente por la noche, se celebró la fiesta y cuando el profesor llegó todo el Gran Comedor estalló en aplausos y el profesor en lágrimas. Como no podía ser menos, James y Jordan pusieron unos fuegos artificiales, le habían cogido mucho aprecio a ese profesor porque siempre se había reído de sus bromas además de no castigarles nunca (y no le hubieran faltado motivos para hacerlo, al igual que el resto de profesores). Cuando todo el comedor estuvo en silencio, estallaron los fuegos, que formaron una frase encima de las cabezas de todos los que allí estaban:
-¡VIVA EL WILLY!
Y a continuación, estallaron el resto que tenían preparados, que recorrieron todo el Gran Comedor, haciendo que estallase otra vez en aplausos. Todos esos fuegos eran criaturas mágicas y simulaciones de como eran algunos hechizos cuandlo los usabas, y todos ellos estaban relacionados con la asignatura que hasta entonces daba aquel profesor. Muchos alumnos sabían quien lo había hecho, pero otros no, de tal modo que si los profesores tenían la idea de castigar a alguien, nadie diría nada.
Días más tarde de que se fuera el profesor, llegaron las vacaciones de Navidad a Hogwarts y la gran pregunta, ¿Quién sustituiría al profesor de DCAO el resto del año escolar?
James iba a pasar las vacaciones en Hogwarts sin la compañía de Jordan, que volvía a casa por Navidades junto a su hermano Argus, pero aunque le entristecía un poco, aun así serían sus mejores Navidades con diferencia. Ese año, el muchacho podría pasarla con el resto de compañeros de su casa, y según le habían contado, cada año se celebraba un gran banquete de Navidad, y el muchacho creía que no exageraban.
El día de Navidad James se iba a levantar tarde, porque para él no había motivo para levantarse temprano aquel día, ya que no iba a recibir regalos, nunca los había recibido y nunca los recibiría, aunque no le importaba mucho eso. Pero cuando se levantó, se encontró un regalo, ¿para él? Lo abrió y vio que era de Jordan, unas ranas de chocolates,¡ahora se acordaba!, él también le había enviado una caja de ranas de chocolate, habían llegado a ese acuerdo cuando Jordan se enteró de que James no iba a recibir nada por Navidad. Por esos detalles James lo consideraba su mejor amigo y un gran compañero.
James jamás había celebrado en su vida una comida de Navidad como aquella. Un centenar de pavos asados, montañas de patatas cocidas y asadas, sopas de todas las clases...Había de todo, incluso fantásticos huevos que al tirarlos contra el suelo estallaban como un cañonazo y del interior salían una gorra y unos ratones blancos que se iban corriendo hacia todas partes.
Después de los pavos llegaron los pudines de Navidad, que en la opinión de James estaban deliciosos. El muchacho miró a su alrededor y se dió cuenta de que muchos profesores habían bebido más de la cuenta, uno de ellos era Hagrid, que estaba rojo y no paraba de reir.
Cuando James se levantó de la mesa, estaba cargado de cosas de las sorpresas navideñas, algunas de ella increibles.
Por la tarde, junto a los alumnos que se habían quedado de Gryffindor, hizo una guerra de bolas de nieve contra los de Hufflepuff. James se lo pasó genial y solo pararon cuando ya estaban helados y jadeantes.
Lo que quedó de Navidad, James lo pasó igual de bien, pero como ya había hecho las tareas que les habían mandado, empezó ha hacer otras cosas como a investigar y practicar hechizos de libros de la biblioteca que encontraba interesantes y muy divertidos, como uno que hacía que al que se lo lanzaras de quedara flotando como si alguien lo hubiera colgado de un pie, y a leer algunos libros de la biblioteca que le despertaban curiosidad, además de jugar algunos minipartidos de quidditch con otros chicos de Hogwarts.
Durante las vacaciones, para sorpresa de James, el profesor Horace Slughort lo invitó a una fiesta. Cuando llegó a esta, el profesor le presentó a los alumnos que había allí, y que según él, eso er el Club Sug, que tenía como objetivo que los alumnos que destacaban se conocieran entre sí y empezaran una amistad. Aunque James no lo creía posible, a decir verdad se lo pasó bien, sobretodo cuando los demás alumnos se fueron y el profesor lo entretuvo a él.
Slughort, que había bebido más de lo bebido, empezó a contarle muchas cosas, la mayoría de ellas graciosas, y la minoría aun más divertidas. El muchacho jamás olvidaría ese día, aunque seguramente Slughort sí, cayó redondo nada más salir James de la habitación.
Días más tarde volvió Jordan, y de inmediato revolucionaron otra vez la escuela, volviendo a las andadas. Nada más llegar, lograron introducir en el despacho de Filch unas bombas fétidas, causando un gran destrozo en todos los alrededores del despacho del conseje.