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Leyendo el futuro: el héroe perdido. — capítulo 16
-Me alegro tanto de que estés aquí-dijo Annabeth. -Yo también, aunque me hubiera encantado venir algún capítulo antes. Thalia se sentó y Annabeth fue a su puff, que estaba al lado de Luke. -¿Y Hera?-le preguntó. -Oh, ha tenido uno de sus berrinches inmortales y se ha largado-explicó Luke. -¿Y me lo he perdido? No es justo. -La vida no es justa pequeña Annie. -Y que seas tú quien me lo diga... Atenea iba a preguntarle a su hija donde había estado, pero Thalia no la dejó. -¿Por qué le hablas de esa manera?-Annabeth y Luke dirigieron la mirada hacia la hija de Zeus, que volvía a parecer la estatua de Zeus hippie.-¿Acaso has olvidado todo lo que nos ha hecho? -Estaba corrompido por Cronos-lo defendió Annabeth. -¿Cuántas cosas puede justificar esa excusa? ¿Qué me envenenara? ¿Qué te engañara? ¿Qué por su culpa varios mestizos hayan muerto? Negarlo no va a cambiar lo sucedido. -Y tratarlo como un monstruo tampoco sirve para nada-justificó la rubia. Thalia cogió el libro y se calló, pero no quitó la expresión de enfado de su cara. -XV Piper.
Piper despertó e inmediatamente agarró un espejo. Había un montón de ellos en la cabina de Afrodita.
-Obviamente-dijo Afrodita. -Ag ¿En serio tengo que leer este capitulo?-se quejó Thalia. -No, en realidad me tocaría a mi-dijo Annaneth-tengo diecisiete años. La rubia cogió el libro y continúo la lectura.
Se sentó en su litera, miró su reflejo y gimió. Ella seguía siendo hermosa.
-Tú siempre eres hermosa Pipes-dijo Jason con absoluta convicción. -Exacto ¿por qué sino te íbamos a llamar reina de la belleza? -Solo tú me llamas así Leo-dijo Piper mientras se acomodaba entre los brazos de Jason.
Ayer por la noche después de la fogata, había intentado de todo.
-¿A qué te refieres? ¿Qué intentaste? -Ahora lo sabrá mamá. Afrodita se revolvió en su trono. Tenía la sensación de que ese capítulo no le gustaría.
Se había desordenado el cabello, lavado el maquillaje de la cara, lloró para que sus ojos se pusieran rojos. Nada funcionó.
-¡Pues claro que no!-chilló Afrodita, indignada ¡Era su primera hija que trataba de deshacerse de su maldición.
Su cabello reapareció de nuevo a la perfección. La magia del maquillaje se volvía a aplicar. Sus ojos se negaron a hincharse y ponerse rojos. Podría haberse cambiado la ropa, pero ella no tenía nada para poder cambiarse. Los otros campistas de Afrodita le ofrecieron algunos (riendo a su espalda, estaba segura), pero cada conjunto estaba más de moda y ridículo que lo que lo que traía puesto. Ahora, después de haber tenido una noche horrible, todavía no había ningún cambio. Piper normalmente parecía un zombi en la mañana, pero su pelo era del estilo de una top model y su piel era perfecta. Incluso esa espinilla horrible en la base de su nariz, que había tenido durante tantos días que había empezado a llamarle Bob, había desaparecido.
Mientras que Afodita miraba horrorizada a su hija y ella hundía la cabeza en el hombro de su novio, roja por lo vergüenza, el resto de la sala reía. Desde luego, llamarle Bob a una espinilla no era normal en una hija de Afrodita.
Ella gruñó en señal de frustración y pasó los dedos por su cabello. No los utilizaba. Sólo reaparecía en su lugar. Parecía una Barbie Cherokee.
Desde el otro lado de la cabaña, Drew llamó: -¡Oh, cariño, no va a desaparecer. Su voz destilaba falsa simpatía. -La bendición de mamá tendrá una duración al menos de otro día. Tal vez una semana si tienes suerte. Piper apretó los dientes. -¿Una semana?
-Lo dices como si fuera malo-gruñó Afrodita. -Para mi si.
Los otros chicos de Afrodita—cerca de una docena de niñas y cinco chicos-- sonrieron y rieron a su pesar. Piper sabía que debía jugar fría, no dejarlos meterse debajo de su piel. Había tratado con poca profundidad, a los chicos populares un montón de veces. Pero esto era diferente. Estos eran sus hermanos y hermanas, incluso si no tuviera nada en común con ellos, y Cómo Afrodita había logrado tener tantos niños tan cercanos en edad... No importa. Ella no quería saber.
-Ninguno de nosotros queremos saberlo-dijo Will, siendo secundado con rapidez por Annabeth, Luke y Leo.
-No te preocupes, cariño.-Drew se ponía brillo para labios fluorescente.-¿Estás pensando que no perteneces aquí? No podríamos estar más de acuerdo. ¿No es así, Mitchell?
-Piper pertenece a ese sitio más que esa arpía-gritó Jason, señalando al libro. Piper le dio un beso en la megilla mientras varios asentían. Luke desvio la mirada. Si el les contara lo que sabía sobre Drew...
Uno de los chicos se estremeció. -Um, sí. Claro que sí. -Mmm-hmm.-Drew sacó su máscara y comprobó sus pestañas. Todo el mundo miraba, sin atreverse a hablar.-Así que de todos modos, gente, quince minutos hasta el desayuno. ¡La cabaña no va a limpiarse por sí sola!
-Y como siempre ella no hará nada-comentó Annabeth con desprecio. -¿Alguna vez a hecho algo?-preguntó Will. -Oh mis queridos amigos, que ganas tengo de que lleguemos al final-comentó Piper con una sonrisa que les hizo estremecerse. Sabían que Piper había substituído a Drew cono líder en la cabaña ¿Pero qué más había pasado?
...Y Mitchell, creo que ha aprendido la lección. ¿Cierto, cariño? Así que ¿estás en una patrulla de basura sólo por hoy, okay?
-Por favor Piper, dime que la pusiste en la patrulla de basura-pidió Rachel. -¿Acaso lo dudabas?
...Muestra a Piper cómo se hace, porque tengo la sensación de que tendrá trabajo pronto... Si sobrevive a su búsqueda. ¡Ahora, manos a la obra, todo el mundo! ¡Es mi turno en el cuarto de baño! Todo el mundo comenzó a correr alrededor, hacer las camas y doblar la ropa, mientras que Drew recogió su kit de maquillaje, secador de pelo y cepillo y entró en el cuarto de baño. Alguien gritó en el interior, y una niña de unos once años fue expulsada, a toda prisa envuelta en toallas con el champú en el pelo aún. La puerta se cerró, y la niña empezó a llorar.
-¿¡Es qué no le importa nadie!?-preguntó Hestia, bastante histérica-¡Es una niña! Por el amor del Olimpo, ni siquiera uno de estos tres haría eso-señaló a sus tres hermano. Se habrían sentido ofendidos si no fuera porque estaban demasiado sorprendidos con el comportamiento de Hestia ¿De verdad acababa de llamarlos ''estos tres''?
Una pareja de viejos campistas la consolaron y le limpiaron las burbujas fuera de su cabello. -¿En serio?-, Dijo Piper a nadie en particular.-¿Dejan que Drew las trate así? Algunos chicos vieron a Piper con un disparo de nerviosismo, como si en realidad pudieran estar de acuerdo, pero no dijeron nada. Los campistas seguían trabajando, aunque Piper no podía ver el por qué la cabaña necesitaba mucha limpieza. Era como una casa de muñecas en tamaño real, con paredes de color rosa y blanco y ventanas ordenadas. Las cortinas con encaje eran de un color azul pastel y verde, las cuales de hecho combinaban con las sábanas y edredones con plumas de todas las camas.
-Puaj, que razón tenías con que parece una casa de Barbies-Thalia se estremecio-voto por quemarla. Annaneth, Rachel, Will, Leo y, sorprendentemente Piper, levantaron lamano. -¡Hija!-la reprendió Afrodita. Ella levantó las manos, como queriendo decir que no era su culpa.
Los chicos tenían una línea de literas separadas por una cortina, pero esa sección de la cabaña estaba igual de pulcro y ordenado como el de las chicas. Algunas cosas eran definitivamente antinaturales acerca de eso.
-Estoy de acuerdo-comentó Leo-ese lugar apesta a limpio ¡Es la única cabaña que huele así! La mía huele a aceite de motor y barbacoa. -La mía a protector solar y cuerdas afinadas-dijo Will. -Y la mía a libro viejo y tinta-suspiró Annabeth. -Hum...barbacoa-dijo Leo, atascado en su comentario anterior-A todo esto ¿Cuando comemos? -Si-dijo Annabeth-tengo hambre. -¿Qué les parece por el capítulo 20? Los mestizos asintieron, conformes. -Y preparense, porque van a degistarle el plato del Chef Leo, Experto en Tacos de Toffu-para darle autenticidad a las palabras, presionó varios botenes de la esfera de Arquímedea. Al inatante, hologramas lo señalaron diciendo: ES EL MEJOR, o ES FABULOSO, o ¡QUIERELO!
Cada campista tenía una silla del campamento de madera al pie de su litera con sus nombres pintados en ella, y Piper supuso que eso y las ropas en cada silla estaban doblados y limpios y coordinados de un color. El único pedacito de individualismo estaba en Cómo los campistas decoraban sus espacios de literas privadas. Cada una con escasas fotos diferentes clavadas de cualquiera de las celebridades que ellos pensaran que eran hot. Tenían unas pocas fotos personales, también, pero tenían más de actores o cantantes o quien sea. Piper esperaba no ver El Poster.
-¿El Poster?-preguntaron interrogantes. -Ahora lo sabreis-respondio indicando al libro.
Tenía que estar casi un año desde la película, y estaba segura de que cada viejo tirón de lágrimas caídas advertían y dirigían a algo nuevo. Pero nada afortunado. Manchó uno en la pared del ropero, en el medio de un collage de famosos enamorados. El título estaba con un horrible rojo: Rey de Esparta. Debajo de este, el poster mostraba al protagonista—a tres cuartos tomando un carnoso y descubierto pecho de bronce, con formados pectorales y abdomen de six pack. Él vestía únicamente una falda de guerra Griega y una capa púrpura, espada en mano. Lucía como si se hubiera frotado aceite, su corto cabello negro brillaba y caí de forma suave sobre su aceitado rostro, sus oscuros tristes ojos se mostraron a la cámara como si dijeran, ¡Te mataré hombre y te robaré a tu mujer! ¡Ha-ha! Era el más ridículo poster de todos los tiempos. Piper y su papá habían reído mucho desde la primera vez que lo habían visto. Entonces la película hizo un bajillion de dólares. El gráfico poster estaba en cualquier lugar. Piper no podía dejar de verlo desde la escuela, caminando por la calle, incluso online. Entonces lo nombró El Poster, la cosa más vergonzosa en su vida. Y si, era una foto de su papá.
-Vale, te llevas el premio a la peor vergüenza-dijo Rachel tratando de ocultar la risa. -Yo quiero verlo-dijeron Leo, Willy Luke. -¡Y yo! -¡Mamá! -Oh vamos Pipes, no creo que eso seo lo peor que puede pasar ¿Supongo que sabrás cómo naciste tu no? ¿O tengo que darte ''la charla''? -¡NO!-se apresuró a responder. Las megillas de Piper enrojecieron a más no poder. Ocultó la cara en el pecho de Jason, mientras que Afrodita se metía en Olimpic buscando el poster (sin darse cuenta de que aún faltaban unos setenta años para que se estrenara).
Se dio la vuelta para que nadie pesara que estaba mirandolo.Tal vez cuando todos se fueran a desayunar podría destruirlo, sin previo aviso. Trató de parecer apurada, pero ella no tenía nada de ropa extra para irse. Se enderezó en su cama, y se dió cuenta de que la manta superior era la que Jason había envuelto alrededor de sus hombros la noche anterior. Ella la recogió y la apretó contra su rostro.
Sin duda, Piper estaba pasando por uno de los momentos más vergonzosos de su vida. Annabeth la miró con comprensión, antes de recprdar que seguramente, en algún momento del libro, aparecía algp vergonzoso sobre ella y Percy. Y no solo su madre estaría ahí para leerlo ¡Si no todo el maldito Olimpo!
Olía a humo de leña, pero por desgracia no de Jason. Él era la única persona que había sido realmente amable con ella después del reclamo, al igual que se preocupó en cómo ella se sentía, no sólo sobre su estúpida ropa nueva.
-Jamás me fije en tú ropa-dijo Jason-es más, espera a leer una parte del libro. Creo que te encantará, pero que a tu madre le dará un ataque. Afrdita se clavó las uñas en las manoa. Desde luego, esos libros le provocarían más de un ataque.
Dios, habría querido besarlo, pero él había parecido tan incómodo, casi asustado de ella.
Jason besó a su novia en los labios, lo que Thalia aprovechó para volver a hacer su papel de hermana mayor. -Oh, que monos. Mi Jason ya es todo un hombrecito-se secó una lágrima imaginaria-parece que fue ayer cuando llevaba los calzoncillos de Superman. Oh espera, si lo era. Las risas no se hicieron esperar, al igual que el sonrojo de Jason. Como Thalia continuara así iba a tener que encerrarla. Sin embargo, su hermana mostraba la sonrisa de orgullo más absoluto.
No podía culparlo. Ella brillaba en color rosa. -Disculpa-dijo una voz a sus pies. El tipo de la patrulla de la basura, Mitchell, fue arrastrándose a cuatro patas, recogiendo las envolturas de chocolate y notas arrugadas de debajo de las literas. Al parecer, los chicos Afrodita no eran cien por ciento puros monstruos después de todo.
-Dioses, estos libros van a terminar con la reputación de las cabañas-dramatizó Leo.
Ella salió de su camino. -¿Qué has hecho para que Drew enloqueciera? Miró a la puerta del baño para asegurarse de que estaba todavía cerrada. -Anoche, después de haber sido reclamada, dije que no podrías ser tan mala.
-¿Estás de broma no?-preguntó Thalia, incrédula. -Ojalá-respondio Piper. Thalia soltó varias maldiciones en griego antiguo. Jason fue el único que no entendió lo que decía, pero al ver que Luke le tapaba los oídos a Annaneth como si fuera una niña pequeña (y ya de paso ella rodaba los ojos) supuso que no era algo muy amable hacia la hija de Afrodita.
No era un gran cumplido, pero Piper estaba atónita. ¿Un chico de Afrodita se había puesto de pie por ella? -Gracias-, ella dijo. Mitchell se encogió de hombros. -Sí bueno. Ve dónde me tiene. Pero para lo que vale lapena, bienvenida a la cabaña Diez. Una niña rubia con coletas y abrazaderas corrió con un montón de ropa en sus brazos. Ella miró a su alrededor furtivamente como si fuera a entregar materiales nucleares.
-Eh, solo mi cabaña tiene materiales nucleares-interrumpió Leo. Varios lo miraron atónitos. -Por favor, dime que no tienes acceso a materiales nucleares-pidió Jason. -Buff, pues claro que no-dijo Leo con un tono de voz más agudo de lo normal. -Está claro, el mundo va a destruírse-dramatizó Rachel.
-Te he traído esto- susurró. -Piper, conoce a Lacy- dijo Mitchell, siguiendo arrastrándose por el suelo. -Hola- dijo Lacy sin aliento-Puedes cambiarte de ropa. Que la bendición no te detenga. Esto es justo, ya sabes, una mochila, algunas raciones de ambrosía, y néctar para las situaciones de emergencia, unos vaqueros, una camiseta extra, y un abrigo acojedor. Las botas pueden estar un poco ajustadas. Pero...bueno... nos hicieron una colecta. ¡Buena suerte en tu búsqueda!
-Por lo menos hay dos que son amables-suspiró Annabeth. -Lacy y Mitchell son mis hermanos favoritos-dijo Piper. -¿Y yo que reina de la belleza?-pregunto Leo ofendido. -Leo, tu no eres mi hermano. -De sangre no, pero si en espíritu ¿O acaso me vas a decir que no estarías perdida sin este superchorbo nena? -No respondas a eso-le recomendó Jason.
Lacy hecho las cosas en la cama y comenzó a toda prisa a distanciarse, pero Piper la tomó del brazo. -Espera. ¡Por lo menos permíteme darte las gracias! ¿Por qué salir corriendo? Lacy parecía que podría apartarla del nerviosismo. -Oh, bien... -Drew podría averiguarlo-explicó Mitchell. -¡Voy a tener que usar los zapatos de la vergüenza!-Lacy tragó. -¿Los qué?-Pidió Piper. Lacy y Mitchell señalaron a un estante negro montado en la esquina de la habitación, como un altar. Puestos en él estaban un par de horribles ortopédicos zapatos de enfermera, de color blanco brillante con suela gruesa.
Afrodita se puso a hiperventilar con la descripción de los zapatos. El resto de Olímpicos supusieron que era un castigo horrible para ella.
-Tuve que usarlos por una semana una vez- lloriqueó Lacy.
-¡Pero si no combinan con nada!-chilló Afrodita levantándose del trono.
Demeter le puso una mano en el hombro de manera tranquilizadora y la sentó.
-¡Ellos no combinan con nada!
-Y hay peores castigos-advirtió Mitchell.-Drew puede encantar para persuadir, ¿ves? No son muchos chicos de Afrodita tiene ese poder, pero si ella se esfuerza lo suficiente, puede obtener hacer que hagas algunas cosas bastantes embarazosas. Piper, tú eres la primera persona que he visto en mucho tiempo que es capaz de resistirse a ella.
-Porque nuestra reina de la belleza no necesita ningún poder para resultar encantadora-dijo, para sorpresa de todos, Apolo, guiñándole un ojo a Piper.
-Encanto de persuasión...- Piper recordó ayer por la noche, el camino en que la multitud en la hoguera había influido de ida y vuelta entre la opinión de Drew y la de ella. -¿Quieres decir, como, si pudieras hablar con alguien para hacer cosas. O… te da las cosas. ¿Cómo un coche? -¡Oh, no le des ninguna idea a Drew!-Lacy quedó sin aliento. -Pero sí,-dijo Mitchell.-Ella podría hacer eso. -Así que por eso ella es consejero de cabeza- dijo Piper.-¿Ella los convenció a todos ustedes? Mitchell cogió un fajo desagradable de goma debajo de la cama de Piper. -Nah, heredó el puesto cuando Silena Beauregard murió en la guerra. Drew era la segunda más antigua. El más antiguo campista recibe automáticamente el puesto, a menos que alguien con más años o más misiones completadas quiera desafiarlo, en cuyo caso hay un duelo, pero eso casi nunca sucede. De todos modos, hemos estado atascados con Drew en el cargo desde agosto. Ella decidió hacer algunos, ah, cambios en el camino a la cabaña y se ejecutan.
Luke bajó la cabeza. Quería decir la verdad sobre Drew, quería contárselo, pero había jurado sobre el Estigio que no lo haría. Sin embargo, la imagen de Silena volvió a su mente. Recordó su rebelión al saber que estaba muerta, tratar a controlar a Cronos lo suficiente como para detener la guerra, sin resultado.
-¡Sí, yo lo hice!- De repente Drew estaba allí, apoyada en la litera.Lacy chilló como un conejillo de indias y trató de correr, pero Drew le pasó un brazo para detenerla. Ella miró a Mitchell.-Creo que perdiste algo de basura, cariño. Será mejor que no vuelva a pasar. Piper miró hacia el cuarto de baño y vio que Drew había vertido todo, desde el cubo de basura del cuarto de baño (algunas cosas bastantes desagradables) en todo el piso. Mitchell se incorporó sobre sus ancas. Él miró a Drew como si estuviera a punto de atacar (para lo cual Piper hubiera pagado dinero por ver),
-Cualquiera habría pagado por ver eso-dijo Thalia, siendo secundada por el resto de la sala menos Afrodita y Zeus. La primera trataba de defender a su hija y el segundo le restaba importancia a la situación.
...pero finalmente se quebró.
-Bien. Drew sonrió. -Mira, Piper, cariño, somos una buena cabaña aquí. ¡Una buena familia! Silena Beauregard, aunque... podrías tomar una advertencia de ella. Ella pasaba información en secreto a Cronos en la Guerra de Titán, ayudaba al enemigo.
<<Relájate>> se decía Luke en su mente <<No hables, mantén la boca cerrada>>. Se clavó las uñas en la palma de la mano hasta hacerse sangre. La imagen de Silena y Charles no se iba de su mente. Si no fuera porque... << No piensen en ello. El pasado pasado está. No reabras viejas cicatrices>>
Drew sonrió tan dulce e inocente, con su maquillaje de color rosa brillante y su escape de cabello secado exuberante y olor a nuez moscada. Parecía como cualquier popular adolescente de una escuela secundaria. Pero sus ojos eran tan fríos como el acero. Piper tenía la sensación de que Drew estaba buscando directamente en su alma, sacando sus secretos. Ayudando al enemigo.
<<Cállate. Cállate. Cállate. Cállate. Cállate>>
-Oh, ninguna de las otras cabañas hablan de eso- confió Drew.-Actúan como si Silena Beauregard fuera un héroe. -Ella sacrificó su vida para hacer las cosas bien-, se quejó Mitchell.-Ella fue un héroe.
-Y de las grandes-dijo Thalia, sacando ligeramente a Luke de sus pensamientos, lo suficiente para que se fijara en la sala. Afrodita estaba llorando, con las manos cubriéndoles los ojos. Artemisa y Demeter trataban de tranquilizarla. Zeus hablaba con sus hermanos sobre como se merecía morir la traidora. Piper mantenía su cara fuera de emociones, pero podía ver dolor en sus ojos caleidoscópicos.
-Mmm-hmm-, dijo Drew.-Otro día en la patrulla de la basura, Mitchell.Pero de todos modos, Silena perdió la pista de lo que esta cabaña se trata. ¡Juntamos lindas parejas en el campamento! ¡Luego los separamos y volvemos a empezar! Es la mejor diversión de nunca. No tenemos ningún otro negocio para involucrarnos como las guerras y las misiones. Desde luego, no he estado en misiones cualesquiera. ¡Son una pérdida de tiempo!
-¡INÚTIL!-gritaron Piper, Annabeth, Thalia y Rachel a la vez.
Lacy levantó la mano con nerviosismo. -Pero anoche, dijiste que quería ir a una Drew la miró, y murió la voz de Lacy. -La mayoría de todas- Drew continuó,-ciertamente no necesitan nuestra imagen empañada por los espías, ¿verdad, Piper?
-La imagen ya estaba empañada antes de eso-gritó Thalia. -Mi hermana fue una heroína-chilló Piper. -Un error lo comete cualquiera, pero ella al menos supo compensarlo-se unió a ellas Will. -¡YA NO AGUANTO MÁS!-gritó Luke, consiguiendo que todos se callaran-me da igual que hubiera jurado por el Estigio no decir nada, no soporto esto. Silena no filtraba información. Era Drew. Hubo unos segundos de silencio, antes de que el Pandemonium estallara. Los mestizos no dejaban de exigir explicaciones, Zeus comenzó a gritar pidiendo silencio, siendo obviamente ignorado, Atenea se había unido a Demeter y a Artemisa por tratar de calmar a Afrodita, que no dejaba de llorar a lágrima viva. Un horrible silbido demasiado agudo hizo que todos se callaran para taparse las orejas. Cuando el ruido cesó, se fijaron en que era Will quién había silbado. -Luke, explícate por favor. -Los mestizos que trabajaban para mi encontraron a Drew por la calle en época de clase y decidieron raptarla, pensando que podríamos usarla como moneda de cambio o algo así. Sin embargo, antes de que pudiéramos hacer nada, ella comenzó a rogar por su vida y a decir que les conseguiría información en el Campamento, a cambio, me hizo jurar que jamás diría que ella era una traidora. Silena se enteró, pero no dijo nada porque no quería perjudicarla. Cuando Charlie murió en la explosión se hecho la culpa de todo. Quiso arreglar las cosas, incluso fingió ser ella la traidora para que no le pasara nada a Drew. No pensaba decirlo, pero saber como Drew trata a Silena después de como la protegió fue demasiado. Silena jamás traicionó al Campamento Mestizo. -¡Hija de perra!-gritó Piper, lo que resumía bastante bien la situación-¿¡Me estás diciendo que mientras Silena cargaba con las culpas y moría por ello ella seguía vendiendo información!? ¿¡Todo para salvarse a si misma!? -Exactamente eso es lo que estoy diciendo. -Hija de perra-repitió, esta vez al compás del resto de mestizos. -Ya verá cuando volvamos-dijo Piper en tono mordaz-no va a tener suficiente mundo para correr. -Hades, mándala a los Campos de Castigo-dijo Afrodita. Ya no podía seguir protegiendo a su hija. Era una vergüenza-quiero que Drew tenga el castigo que se merece. Y Silena irá a los Elíseos, pase lo que pase. Hades asintió con firmeza. La voz de Afrodita había sonado alta y clara, pero también inhumana, como si las emociones la hubieran abandonado. Era la primera vez que veían a Afrodita tratando de ocultar lo que sentía y esforzándose por no llorar.
Piper intentó responder, pero no podía. No había manera de que Drew pudiera saber acerca de sus sueños o el secuestro de su padre, ¿verdad? -Es una lástima que no vas a regresar- suspiró Drew.-Pero si sobrevives en tu pequeña búsqueda, no te preocupes, voy a encontrarte a alguien para tí. Tal vez uno de los chicos brutos de Hefesto. ¿O Clovis? Él es bastante repugnante.
-Cualquiera preferiría acabar con Clovis que contigo-dijo Thalia en tono amenazador.
Drew la miró con una mezcla de lástima y repugnancia. -Honestamente, yo no creía que hubiera una posibilidad de que Afrodita tuviera un hijo feo, pero... ¿Quién fue tu padre? Era una especie de mutante, o... -Tristán McLean-espetó Piper.
-¡Esa Piper! ¡Dale en todas las extensiones!-bramó, para sorpresa de todos, Luke. Thalia se le quedó mirando un segundo más que la vez anterior. No sabía que pensar acerca de la confesión. Luke había roto un pacto por el Estigio, lo que significaba que algo malo iba a pasarle. No es que le preocupara, en absoluto, tan solo le resultaba extraño.
Tan pronto como ella lo dijo, ella misma se odió. Ella nunca, jamás jugaba con la tarjeta de "padre famoso". Pero Drew la había llevado al límite.-Mi papá es Tristán McLean. El silencio de asombro fue gratificante durante unos segundos, pero Piper se sintió avergonzada de sí misma. Todo el mundo se volvió y miró a El Poster, su padre flexionando sus músculos para que todo el mundo viera. -¡Oh mi dios!-Mitad de las niñas gritaban a la vez. -¡Suave!-, Dijo un hombre.-¿El tipo con la espada que mató a ese otro tipo en esa película? -Él es tan hot para un tipo viejo-, dijo una chicaa, y entonces ella se sonrojó.
Algunos soltaron varias risas. -No es gracioso-negó Piper-que alguien diga que tu padre es sexy es una de las peores vergüenzas que puedas pasar.
-Quiero decir que lo siento. Yo sé que él es tu padre. ¡Eso es tan extraño! -Es raro, muy bien- coincidió Piper. -¿Crees que me podrías conseguir su autógrafo?-Otra chica le preguntó. Piper forzó una sonrisa. Ella no podía decir, si mi padre sobrevive...
Algunos esperaban un comentario de Afrodita, pero la Diosa seguía mostrando su mascara para ocultar las emociones.
-Sí, no hay problema-, logró decir. La chica gritó de emoción, y más chicos se lanzaron hacia delante, haciendo una docena de preguntas a la vez. -¿Alguna vez has estado en el set? -¿Vives en una mansión? -¿Tienes almuerzo con estrellas de cine? -¿Has tenido tu rito de pasaje?
-¿Rito de qué?-preguntó Hermes.
Que fue arrebatado Piper con la guardia baja. -¿Rito de qué?-, Preguntó. Las chicas y los chicos se rieron y empujaron alrededor como si se tratase de un tema embarazoso. -El rito de pasaje para un hijo de Afrodita- explicó uno.-Consigues a alguien que se enamore de ti. Luego rompes su corazón. Lo botas. Una vez que haces eso, has demostrado que eres digno de Afrodita.
-¡Eso es cruel!-dijo Rachel.-de verdad, no creía que los de Afrodita pudieran ser peor que los de Ares. -Tranquilos, eso del rito de pasaje se acabó-sonrió Piper.
Piper miró a la multitud para ver si estaban bromeando. -¿Romper el corazón de alguien a propósito? ¡Eso es terrible! Los otros la miraron confundidos. -¿Por qué?- Preguntó un chico.
-Nunca pensé que diría esto de los Afrodita, pero ¡son un puñado de piedras sin corazón!-dijo Demeter.
-¡Oh, Dios mío!-Dijo una chica.-¡Apuesto a que Afrodita le rompió el corazón a tu padre! Apuesto a que nunca amó a nadie más, ¿verdad? ¡Eso es tan romántico! Cuando tengas tu rito de pasaje, ¡Podrás ser como mamá!
Afrodita estuvo a punto de abrir la boca. No quería que sus hijos hicieran eso. Quería que encontraran el amor y que ayudaran al resto a buscarlo ¡No que dejaran un rastro de corazones rotos!
-¡Olvídalo!-Gritó Piper, un poco más fuerte de lo que había previsto. Los otros chicos se alejaron.-¡No voy a romper el corazón de alguien sólo por un estúpido rito de pasaje!
-Por lo menos tú tienes más inteligencia que eso-dijo Annaneth.
Que por supuesto le dio a Drew la oportunidad de retomar el control. -¡Bueno, ahí lo tienes!-Cortó.-Silena dijo la misma cosa. Ella rompió la tradición, y cayó enamorada de ese muchacho Beckendorf, y se clavó en el amor. Si me preguntas, es por eso que las cosas terminaron trágicamente para ella.
-¡Eso es mentira!-dijo Piper. -¿Como es posible que uma hija de Afrodita piense que encontrar el amor es algo malo?-preguntó Demeter. -Porque Drew solo se ama a si misma-explicó Annabeth. -Además, Silena y Beckendorf están ahora en los Elíseos viviendo juntos-dijo Luke-en mi opinión son demasiado empalagosos.
-¡Eso no es cierto!-Lacy chilló, pero Drew la miró, y ella inmediatamente se fundió de nuevo en la multitud. -Apenas importa-, Drew continuó,-porque, Piper, cariño, no podrías romper el corazón de cualquiera de todos modos. Y esta tontería de que tu papá sea Tristán McLean...es tan de pedir atención. Varios de los chicos parpadearon con incertidumbre. -¿Quieres decir que no es su papá?- Preguntó uno. Drew rodó los ojos. -Por favor. Ahora, es tiempo de desayunar, gente, y Piper aquí tiene que empezar esta pequeña búsqueda. ¡Entonces vamos a obtener su empaquetado y conseguir sacarla de aquí! Drew se separó de la multitud y todo el mundo se movió. Ella los llamaba "cariño" y "querida", pero su tono dejó claro que esperaba ser obedecida. Mitchell y Lacy ayudaron a Piper a empacar. Incluso vigilaron el cuarto de baño mientras Piper entró y se cambió a un equipo mejor para viajar. Los bajos en sus manos no eran de lujo—gracias a dios-- los pantalones vaqueros gastados, una camiseta, un abrigo de invierno cómoda y botas de senderismo se ajustaban perfectamente. Ella ató su daga, Katoptris, a su cinturón. Cuando Piper salió, se sintió casi normal. Los otros campistas estaban de pie en sus literas, mientras que Drew dio la vuelta e inspeccionó. Piper se dirigió a Mitchell y Lacy y pronunció, Gracias. Mitchell asintió con gravedad.Lacy dedicó una gran sonrisa. Piper dudaba que Drew hubiera dado nunca las gracias a ellos para cualquier cosa. Ella también notó que el cartel del Rey de Esparta había sido arrugado y tirado a la basura. Órdenes de Drew, sin duda. A pesar de que Piper había querido tirar el poster por sí misma, ahora estaba totalmente al vapor. Cuando Drew la vio, le dio unas palmadas de aplausos de simulacro. -¡Muy bonito! Nuestra pequeña chica de búsqueda vestida con ropa de basurera de nuevo. Ahora, ¡adelante! No hay necesidad de desayunar con nosotros. Buena suerte con... lo que sea. ¡Adiós!
-¡INÚTIL!-volvieron a gritar las semidiosas, consiguiendo que los chicos apartaran sus puffs, asustados.
Piper se colgó al hombro su mochila. Podía sentir todos los demás ojos en ella mientras caminaba hacia la puerta. Ella sólo podía salir y olvidarse. Que hubiera sido algo fácil de hacer. ¿Qué le preocuparía de esta cabaña, con estos chicos superficiales? Salvo que algunos de ellos habían intentado ayudarla. Algunos de ellos incluso se pusieron de pie a pesar de Drew para ella. Se volvió en la puerta. -Sabes, no tienen que seguir todas las órdenes de Drew.-Los otros chicos cambiaron. Varios miraron a Drew, pero parecía demasiado aturdida para reaccionar. -Umm,-logró una-es nuestro consejero de cabeza. -Ella es un tirana- corrigió Piper.
-Ella es un monstruo-se volvió a corregir Piper.
-Pueden pensar por ustedes mismos. Tienen que ser más para Afrodita que esto. -Más que esto,- hizo eco un chico. -Pensar por nosotros mismos- murmuró un segundo. -¡Gente!-Gritó Drew.-¡No sean tontos! Ella está usando el encato de persuasión. -No-, dijo Piper.-Sólo estoy diciendo la verdad.
-Lo que hace mucho más poderoso el encanto-murmuró Piper.
Por lo menos, Piper pensaba que era el caso. Ella no entendía exactamente cómo este negocio del encanto de persuasión había trabajado, pero ella no se sentía como si estuviera poniendo ningún poder especial en sus palabras. Ella no quería ganar una discusión por engañar a la gente. Eso no la haría mejor que Drew. Piper simplemente significaba lo que decía. Además, incluso si intentaba encantar persuadiendo, tenía la sensación de que no iba a funcionar muy bien en otro encantador persuador como Drew. Drew se burló de ella. -Es posible que tengas un poco de poder, Señorita Estrella de Cine. Pero usted no sabes nada sobre Afrodita. ¿Tienes ideas tan grandes? ¿Qué piensas que esta cabaña se trata, entonces? Díselos. Entonces tal vez voy a decirles unas cuantas cosas acerca de tí, ¿eh?
-¡Nadie chantajea a Pipes!-gritó Jason, rojo por la furia. -Jason, tranquilizate-dijo la hija de Afrodita besándolo en la megilla-eso ya pasó, no sirve de nada preocuparse ahora.
Piper quería hacer una réplica fulminante, pero su enojo se convirtió en pánico. Ella era una espía para el enemigo, al igual que Silena Beauregard.
-Ella no fue una espía-negó Luke.
Una Afrodita traidora. ¿Drew sabía de eso, o estaba mintiendo? Bajo el resplandor de Drew, su confianza comenzó a desmoronarse. -No es esto-gestionado Piper.-Afrodita no se trata de esto. Luego se volvió y salió antes que los demás pudieran ver su rubor. Detrás de ella, Drew se echó a reír. -¿No es esto? ¿Oyeron eso, gente? ¡No tiene ni idea! Piper se prometió que nunca volvería a esa cabaña. Ella parpadeó y las lágrimas la tomaron por asalto a través del verde, no estaba segura de a donde iba, hasta que vio al dragón llegando desde el cielo.**-Acabo de comprender por qué eres mi hija predilecta-habló Afrodita, con la misma voz serena de antes, solo que estaba vez cargada de cariño y, extrañamente, admiración-no es porque seas guapa o valiente, sino porque entiende lo que el resto no. Ser hija de Afrodita es más que ser bella. Buenos gestos, buenas acciones, proteger a los que quieres, ser valiente y fiel a los que amas. Tú eres aún más que eso. Sabes utilizar tu poder en los buenos momentos y siempre para ayudar, te dejas llevar por tus emociones, lo que te hace más fuerte. Llevo toda la lectura diciendo que estoy orgullosa de ti, pero en ningún momento comprendí de todo el valor de mis palabras. Lo que representas para mi va más allá del orgullo. Afrodita se levantó, con rostro impasible y serio. Lo que hizo a continuación consiguió cabrear a Zeus y dejar incrédulos al resto de Olímpicos y semidioses. Afrodita miro a Piper a los ojos y se arrodilló. -Salve Piper McLean, hija de la diosa del amor, mi hija. Mi orgullo.
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Hola gente, aquí les traigo un nuevo capítulo.
Sinceramente todo lo de Silena y la guerra me salió mientras escribía, me dejé llevar el poder del escritor. Supongo que se habrán fijado por este capítulo que odio a Drew con toda mi alma, y es que no te libras de ella ni en las Crónicas de Kane. Desgraciadamente, hay gente como ella en el mundo (creerme, conozco a varias así). Me atrevo a decir que me cae peor que Octavian. Ahora es cuando os preguntáis ¿Pero qué dice esta loca?
Bueno, en verdad tengo ganas de que llegue el capítulo 20 y poder escribir alguna escena que no tenga que ver con la lectura.
¿Qué les parecio el capitulo? Por favor, comenten, que me anima mucho y saber su opinión me hace tener más ganas de seguir escribiendo.