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Historia 178253 — capítulo 12
Todos fuimos al comedor a hablar. Los señores Stone no dejaban de ver a Dumbledore como a un fenómeno de circo. Él había permanecido calmado durante toda el rato, como si ya hubiera hecho eso antes. -¿Quiere explicar bien que demonios esta usted haciendo en nuestra casa? -pregunto la señora Stone.-Su hijo ha sido aceptado en Hogwarts, como ya le he dicho. Es una escuela para personas con habilidades especiales, mas específicamente, habilidades mágicas.-¿Es una especie de broma? -preguntó el señor Stone ligeramente molesto.-No, de seguro habrán notado que su hijo no es como lo demás, tal vez notaron que tiene diferentes capacidades que se han ido desarrollando a medida que crecía.-No, en realidad no lo notamos. Mi esposo y yo lo adoptamos hace un par de meses. Jamás nos comento nada.-Y no lo hubiera hecho, pensarían que estoy loco.-¿Que nos dice que esto no es un engaño? -preguntó el señor Stone mas molesto. Dumbledore sacó de su túnica un palo de madera, una varita. La agitó y de la nada una bandeja con té apareció sobre la mesa. Los señores Stone se sobre saltaron y miraron atónitos a Dumbledore. -Usted acaba de...¿como es posible que...? -la señora Stone no daba crédito a lo que veía.-La magia es real. Los magos somos personas que la pueden usar. Tenemos nuestra sociedad a parte de la de la gente sin magia, a la que conocemos como muggles. Tom puede hacer magia y por eso ha sido aceptado en Hogwarts. Allí le enseñaremos a usar y controlar su magia. Es una gran escuela, yo enseño allí. Dumbledore tomó una taza y bebió. Ellos no hablaban. -Quiero ir -dije para romper el silencio -Anastasia es una bruja y me habló de todo eso. Ellos seguían sin hablar. -Supongo que hoy les debió llegar una carta, la carta de aceptación -dijo Dumbledore.-Si, yo la encontré, llegó esta mañana. Pero mi esposo y yo creímos que era publicidad y no le prestamos atención. Ella se levantó y fue por la carta. En cuanto volvió yo se la arrebate y la abrí. Era como me la habían descrito. -Hogwarts es un lugar muy seguro. Todo lo que necesitan saber esta en la carta. Esta la lista de útiles, horarios y otros datos necesarios. Se miraron el uno al otro y luego a mi. -¿Quieres ir, Tom? -me preguntó el señor Stone.-Si, aunque ustedes no quieran yo voy a ir -declare, Dumbledore me miraba con atención.-Bueno, si tu quieres no creo que haya razón para prohibirte... -comenzó a decir antes de que lo interrumpiera la señora Stone.-¡Estas loco! ¡mi hijo no ira a una escuela como esa! ¡se va a quedar en casa con su familia!-¿¡Que!? ¡por supuesto que voy a ir! ¡tu no tienes forma de impedirme asistir!-¡Claro que si, soy tu madre!-¡Eso no es cierto! La señora Stone se quedó quieta y luego salió llorando del comedor, su esposo la siguió y me quedé solo con Dumbledore. -No debiste ser tan duro con tu mama.-No me impedirá que vaya a Hogwarts, sin importar quien sea.-Deberías escuchar sus razones. Negué con la cabeza como respuesta. -¿Quien es Anastasia?-Una amiga, ella me habló de la magia.-Supongo que también irá a Hogwarts contigo.-Si. ¿La señora Stone puede impedir que vaya?-No, es decisión del niño. ¿Llamas a tu mama "señora Stone"?-Si, a ella no le molesta.-De acuerdo. ¿Fue Anastasia la que te comentó de tus habilidades o tu ya lo sabías?-Sabía que podía hacer cosas, ella me dijo que era magia.-¿Que clase de cosas puedes hacer?-Muchas, puedo hacer que las cosas se muevan sin tocarlas, puedo hacer que los animales me obedezcan sin entrenarlos, puedo hacer que le pasen cosas malas a los que son malos conmigo. Los lastimo. Dumbledore me miró con curiosidad. -También hablo con las serpientes, ella me dijo que se llama hablar Parcel y que no es muy común.-Eso es cierto -ya no me sonreía como lo había estado haciendo. Nos quedamos callados por unos minutos. A lo lejos se oían los sollozos de la señora Stone. No había pensado en lo que decía y no me importaba no haberlo hecho. Anastasia me había comentado que ser un psicópata no haría que me expulsaran de Hogwarts mientras no hiciera nada malo pero aún así no le comente esa parte a Dumbledore. -Voy a hablar con tus padres en privado.-Ok. Me subí a mi cuarto y llamé a Anastasia inmediatamente. -¡Tom! -me gritó emocionada desde la otra linea -¡acaba de llegar! ¡ya tengo mi carta! ¡estaba a punto de llamarte!-¡La mía también llegó! ¡Dumbledore esta abajo hablando con los señoras Stone! En ese momento oí que un auto llegaba. Me asome por la ventana y vi que era el auto de la abuela. Kyla, Robin y Brad se habían ido con ella. Ellos debían enterarse de donde iba a ir pero ella no debía saber nada y supuse que Dumbledore estaba por irse. Cuando vi su auto alejarse me despedí de Anastasia baje al comedor. Allí estaban todos bastante sorprendidos, ya lo sabían. -Voy a ir -declare.-¡Yo también quiero ir! -dijo Robin.-¡Y yo! -dijo Brad.-Dumbledore no los mencionó a ustedes -les dije cortante.-Hay que hablar de esto, ¿estas seguro que...? -empezó a decir la señora Stone.-Seguro, no me lo impedirás.-¿A nadie se le ha ocurrido que puede que sea una broma de mal gusto? -dijo Kyla exasperada.-Tu sabes bien que no -le dije -tu ya viste lo que puedo hacer.-¿Tu lo sabías? -preguntó el señor Stone.-Ella me pidió que le mostrara, una vez que nos dejaron solos. Fue antes de que me llevaran con el doctor Robberts. Por eso ella es que insistió que me llevaran , creyó que era una especie de demonio o algo.-¡Movías cosas sin tocarlas! ¿¡que esperabas que creyera!?-Hay que calmarnos todos y pensar nuestro siguiente paso como familia -dijo el señor Stone dando un paso al frente -reunión familiar, todos a la sala. No me importaba lo que ellos pensaban, iba a ir.
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