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A Pirates Life — capítulo 5
Cuando por fin llegaron a Isla Tortuga, desembarcaron y se dirigieron hacia lo que parecía un coro de berridos y cerveza volando por los aires, que Annabeth supuso que eran piratas borrachos.
-Seguidme- dijo Leo. Le siguieron por el bar que a Annabeth estaba empezando a incomodar.
-¡Nena!- gritó emocionado mientras se lanzaba a besar a una chica de cabello castaño y una sonrisa de los más tierna.
-Valdez, ya te echaba de menos- dijo ella cuando por fin se separaron.
-Necesitamos tu ayuda, es urgente- dijo Leo sin separarse de ella. Llevaban tanto tiempo sin verse que no quería tenerla ni un centímetro alejada. Calipso pareció darse cuenta y le abrazó más fuerte, cuanto quería a su loco pirata.
-Está bien- dijo ella.- Seguidme.
Los condujo a una de las mesas más alejadas del alboroto y bastante bien escondida, pero Annabeth seguía teniendo la sensación de que alguien la observaba y la llevaba teniendo desde que se bajaron de ese condenado barco.
-Calipso aquí no- dijo Percy.
-Bien- dijo ella con una gran curiosidad.- En ese caso, venid por aquí.
Annabeth se dirigió detrás de ella pero el brazo de Percy la detuvo.
-Sólo iremos Leo, Calipso y yo. Los demás quedaros aquí.
Cuando por fin entraron en el pequeño cuarto Percy desplegó el mapa, y se lo mostró a Calipso. Ella, que aún estaba de la mano de Leo, abrió mucho sus ojos castaños y miró a Percy.
-Por fin lo encontrasete.
-Sí, en la casa de los Chase de Olimpia.- contestó Percy.
-La de allí es la heredera de Olimpia.- dijo Leo señalando a Annabeth por la rejilla de la puerta.
Percy se quedó mirando a Annabeth atentamente, recorrió su cuerpo de arriba abajo. La verdad era que estaba realmente preciosa con esa ropa. La blusa blanca resaltaba sus ojos tormentosos y el pantalón marrón se le ceñía a las piernas como una segunda piel. Sus rizos dorados caían en cascada por su espalda mientras un pirata borracho la invitaba a bailar. Percy tubo el impulsó de ir y de pegarle un puñetazo a ese mal nacido, pero se contuvo.
-No lo entiendo- dijo Calipso- ¿Por qué está ella aquí?
-Porque es una Chase.- dijo Percy.- El día antes de su muerte, mi padre me dijo que el emperador Ethan Nakamura se había casado con una Chase.
-¿Pero estáis seguros?- dijo ella mirando a Annabeth.
-Sí. Bueno al principio no, pero en cuanto me mencionó que su padre llevaba buscando la estatua muchos años, lo tuve claro. Tenía el mapa en su poder, seguramente lo heredaría de su familia. En un principio pensé en secuestrar a uno de sus hijo aprovechando la celebración, pero las cosas se torcieron.
-Además- dijo Leo- Va camino de ser toda una pirata. Calipso la miró confundida, al igual que Percy. Entonces sus ojos siguieron el dedo de Leo que señalaba a una Annabeth en medio de la "pista de baile", si podía llamarse pista de baile a el espacio de las mesas tiradas por el suelo. Estaba bailando con un pirata un baile tradicional de Tortuga y se le daba bastante bien.
-Bueno- dijo Percy sacudiendo la cabeza e intentando de no agarrarla y bailar con ella.- ¿Sabes el significado de esta runa?.
Calipso miró el mapa durante unos segundos.
-Perecen una indicaciones, pero necesitaré tiempo para descifrarlas del todo- dijo.
-Eso es genial- chilló Leo- Así te puedes venir con nosotros.
Percy asintió conforme con la idea pero de nuevo Calipso llamó su atención.
-Percy, necesitarás más tripulación. Recuerda que no eres el único que va detrás de la estatua de la Inmortalidad. Y de ella.
-En ese caso, reclutare a algún alma suicida.
Volvió a guardar el mapa y salieron el exterior donde una Annabeth muy sonriente bailaba esta vez cogida de Nico, eso a Percy no le calmó, ni un poco. Se dirigió hacia Nico y le dio un toque en la espalda.
-¿Me presta a la señorita?- Nico le tendió la delicada mano de Annabeth y este la cogió con cuidado.
Annabeth no se podía creer lo que acaba de pasar. Desde que Percy, Calipso y Leo habían entrado en ese cuartito, todo se había salido de control. Al principio había estado hablando con Thalia, tenían cosas en común a pesar de todo. Mientras tanto Piper bailaba con Jason muy acaramelados.
-Nunca pensé que los piratas podrían agradarme- dijo Annabeth rascándose la nuca nerviosa.
-Bueno, no todos somos iguales- dijo Thalia. Annabeth la sonrió ampliamente y de repente alguien la llamó.
-Por favor señorita, ¿me concede este baile?- Annabeth miró para los lados, en busca de ayuda. Se encontró con la cara de Thalia aguantando la risa.
-Lo siento- dijo AAnnabeth- Pero no me apetece.
Ese viejo pirata olía a alcohol tanto que a Annabeth le resquemaba la nariz. Por otro parte, además de que casi no tenía dientes, estaba más borracho que una cuba.
-Oh vamos, no será nada- el pirata la cogió de la mano y la arrastró a la pista. Annabeth pudo oír como Thalia casi se meaba de la risa. Susurró un "gracias por la ayuda" con los labios y empezó a bailar como lo hacía todo el mundo.
Lo peor de todo es que le gustó. Era mucho más divertido que los bailes de salón que debía hacer por obligación en palacio. Lo único malo era su acompañante.
-Me llamo Bill- dijo.- ¿Tú?
-Annabeth
-¿Podría saber tu apellido hermosa?
-Chase- respondió ella algo confundida por el repentino interés de el pirta que bailaba igual que un pato mareado.
Annabeth no dejaba de mirle como si acabara de caerse del cielo. Nada más que le dijo su apellido la hizo una reverencia y se disculpo por tener que marcharse. Annabeth suspiro tranquila, aunque algo inquieta.
Por suerte para ella llegó Nico y la tomó de la mano comenzando a bailar.
-¿Te ha hablado Thalia de mi?- dijo el a mi oído.
-Vaya, directo al grano ¿eh?.- dijo divertida. El se sonrojó violentamente.- Así que... Thalia ¿eh?. No me ha dicho nada de ti, pero si de verdad quieres que lo diga, ¿por qué no la sacas a bailar y le muestras lo buen bailarín que eres?.
Nico miró a Thalia indeciso. Cuando justo iba a hacerlo Percy le tocó el hombro a Nico y en un parpadeo Annabeth estaba bailando con el sesos de algas.
-Se te da bien- admitió Percy.
-No mejor que a ti- dijo ella.- No estoy acostumbrada a este tipo de baile.
-¿A qué tipo di bailes estás acostumbrada listilla?- preguntó él.
-A los de salón.
-Algún día podrías enseñarme.
-Tal vez
Siguieron bailando en silencio.
-Ven - dijo Percy tirando de ella.- Necesitamos más tripulación y necesito que sea del agrado de la princesita.
Annabeth soltó una carcajada.
-Supongo que sabrás que sin un descendiente de Ethan no podrás obtener tu preciada estatua.- dijo Annabeth colocando sus manos en su cintura, Percy la volvió a coger de la mano y le llevó a una mesa.
-Todo a su debido tiempo- murmuró él.
Se acercó a ellos un chico rubio bastante guapo.
-¿Esto es para la tripulación del Mestizo?- preguntó el muchacho. Percy y Annabeth asintieron.- En ese caso me apunto. Soy William Solace, pero prefiero Will. Soy buen curandero y con el arco.
-Bien Will- dijo Percy.- En ese caso bien venido.- el muchacho se colocó detrás de ellos donde se habían reunido todos los demás al ver que estaban haciendo. Rachel miró a Will con el ceño fruncido durante unos minutos.
Los siguientes en la cola eran dos chicos exactamente iguales.
-Somos Connor y Travis- dijo el que se había señalado al mencionar a Travias.
-Somos los mejores robando y engañando.- dijo el otro.
-Los mejores- añadió de nuevo Travis.
-Bienvenidos- dijo Percy con una sonrisa. Annabeth le miró con el ceño fruncido.
-¿Vas ha aceptar a todo el qué se acerque?- dijo Annabeth.
-Si está tan loco como para hacerlo, sí.- contestó Percy. La siguiente de la lista era una chica de pelo castaño, con flores en el pelo, guapa a su manera.
-Soy Katie Garder, se me da bien la espada y soy buena engañando. Rachel contuvo la respiración, no podía estar pasando de verdad.
Percy como con los otros tres, la dejó pasar y tras esperar unos minutos más, nadie se unió, así que volvieron al barco.
De camino Thalia se acercó a Annabeth y la agarró del brazo.
-No se que demonios hiciste, pero gracias por hacer que Nico bailara conmigo.
-¿Te gusta Nico?- preguntó Annabeth con los ojos muy abiertos. Thalia se sonrojo y Piper apareció al otro lado.
-Desde el día que le reclutamos para unirse al Mestizo.
Annabeth sonrió a Thalia y esta le pasó un brazo por el cuello y el otro a Piper.
-Cierto, cierto- dijo Thalia.- Detalles menores.- las tres chicas se rieron mientras Percy, Nico y Jason las miraban con curiosidad.
-Parece que se han hecho muy amigas- dijo Jason.
-Mujeres- susurro Percy.
-He bailado con Thalia- confesó Nico a sus dos amigos, que sabían que estaba por sus huesos. Percy sonrió contento, pero Jason frunció el entrecejo.
-Por que eres tú- dijo Jason al fin- Que sino te partía todos los dientes.
Leo caminaba mirando a la tripulación mientras iba bien agarrado a la cintura de su amada. Hacía por lo menos dos años que no la veía desde aquel día que tuvo que irse con la tripulación del Mestizo, por desgracia ella no había podido ir con él porque su padre andaba cerca y la tenía prácticamente presa dentro de Tortuga. Leo recordaba el día que le llegó el telegrama de Calipso informándole que su padre había muerto y que le esperaría para que la llevase con él.
Por desgracia en el Mestizo, siempre hay algo que hacer, incluso ahora que la tenía entre sus brazos.
-Siento haber tardado tanto- dijo Leo dándole un beso en el pelo.
-Te hubiese esperado toda la vida.- confesó Calipso.
Detrás de ellos caminaban Rachel y Will que mantenían una conversación un tanto agobiante.
-No debiste haberte unido- dijo Rachel enfada.
-Tengo la misión de protegerte- dijo él igual de enfadado.- Me da igual que no me creas, me sigues importando y te lo voy a demostrar.
-Si me uní a este barco, fue para olvidarte. Y me ha ido muy bien, soy segunda de abordo, no hace falta que me protejas.
-Me da igual. Como si eres la capitana, cuando vas a entender que hice una promesa.- dijo Will agarrándola de la muñeca. Rachel se soltó de su agarre bruscamente y aceleró el paso.
-Will- le llamó Katie. La verdad era que Katie era su prima, y en un tiempo lejano la mejor amiga de Rachel.- A mi tampoco me habla- confesó su prima.
-Lo se Katie, sólo hay que darle tiempo.
-Yo no voy a aguantar, esos pesados no me dejan en paz- casi gritó exasperada señalando a los hermanos que eran prácticamente iguales que iban detrás de ellos.- Recuerda que esto lo hago por ella, no por ti rubito.
Holaaaaa. ¿Qué le ha parecido?, ¿Se unieron a la tripulación del Mestizo las personas que ustedes creían?
¿Qué creen que hay entre Will Solace y Rachel Dare?
Espero vuestros comentarios, cada vez que los leo me motivo más para seguir escribiendo. Besos semidioses!!