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Inevitable — capítulo 5
Eres horrible - eso fue lo que escucho, antes de que su espalda diera contra la pared, soltó un ligero gemido de dolor. ¿Por qué? - aunque su voz no se escucho muy fuerte. Sabes perfectamente porqué - gruño. No lo sé - replico, apartando sus brazos de ella. Quieres quitarme a Sirius - le espeto. Pensé que Black, era novio de Camille - su voz fue suave. Ya terminaron - le mando una mirada ácida - por fin era mi oportunidad. ¿Qué diablos te pasa? - aquella chica no parecía su amiga - en verdad no te reconozco. Sabes perfectamente, que siempre he querido con él - su voz sonó aguda - acepte que saliera con Camille, pero está vez no dejaré que tú lo alejes de mí. ¿Qué pasa? - ante la voz de la profesora McGonagall, Gabrielle se alejo de la morena. Nada, profesora - contesto la castaña. Entonces, ya vayan a su siguiente clase - las reprendió. No tuvo que volver a repetírselo, para que ambas chicas se alejaran del lugar, en cuanto llegaron a las escaleras, Mel se dirigió hacia la sala común y vio a Gabrielle salir hacia los jardines. La morena realmente estaba sorprendida, jamás se había imaginado la actitud de la castaña de esa manera. Tal vez debía dejar que intentara con el ojigris, pero lo cierto es que la conocía, ella no era como Camille, Gab era demasiado soñadora y estaba segura que ella creía que Black por ella iba a cambiar y eso era una mentira. Ese hombre jamás iba a cambiar, él era así, le gustaba ser libre y una relación jamás iba a tener, la única que había tenido era porque ambos eran iguales, pero sabía que su amiga iba a sufrir, pues ella iba a desear ser la única y eso no podía dárselo Sirius Black. Aunque ella ¿por qué tenía que meterse en ese tipo de problemas? En verdad que su abuela tenía razón, tenía un corazón de pollo que la hacía meterse en ese tipo de problemas, pues ahora una de sus amigas la odiaba por haberle quitado la cita con el chico de sus sueños. Y lo cierto es que ella estaría igual, pero lo hacía por su bien o al menos eso era lo que la consolaba un poco. Mel - ante eso dejo sus pensamientos y giró su cabeza, encontrándose con una chica de cabello morado, sus ojos antes cafés ahora era azules. Nym - contesto - ¿qué pasa? Eso es lo que yo debería preguntar - replico la joven - algo paso ¿cierto? Saldré con tu primo - fue su sencilla respuesta. Veo que Black, se ha estado esforzando - le dio un codazo - y por fin su tejón acepto salir con él. No soy su tejón - le mando una mirada ácida - solo es por el bien de Gab. ¿Ahora eres su protectora? - se burlo. Conoces a Gabrielle y conoces a Sirius, - le espeto - Gab se va a enamorar y bueno Black, buscara a alguien más en dos semanas, solo evito que le rompan el corazón. ¿Y si te lo rompe a ti? - clavo su mirada en ella. Lo superare - elevo los hombros. ¿Por qué finges que es por Gabrielle? - no aparto su vista de ella - ¿Por qué no sencillamente aceptas que si te gusta? Si lo hago por Gabrielle, y también porque quiero saber que tiene que todas las chicas las vuelve locas - acepto. ¿Y no tienes miedo que eso que vuelve locas a las chicas, hago lo mismo contigo? - enarco una ceja. Soy una Gryffindor, la palabra miedo no está en mi vocabulario - le dijo con una sonrisa y enseñándole la lengua. La de cabello morado solo rodó los ojos, solo esperaba que en verdad no fuera a sufrir mucho por su testarudez, pues ella sabía que estaba saliendo con su primo, porque le gustaba, aunque jamás lo aceptaría, pero esperaba que no se enamorará del Casanova de Black, porque muy probablemente iba a llorar lágrimas de sangre.
La última chica de mi lista de sexto y séptimo, por fin ha decidido salir conmigo - repuso el ojigris. ¿Tonks no se supone que es tu prima? - cuestiono James. No hablo de ella, - le espeto - es mi prima y además es de Lunático. No es mi novia - replico el ojimiel, un tanto abochornado. Lunático, sabemos que cuando dices que vas a ser tu ronda, no es precisamente a los pasillos - repuso el morocho. ¿Prewett por fin te dio el sí? - cuestionó el más pequeño, que se encontraba pegado a la ventana de la casa de los gritos. Después de sentirme perdido, ella mismo me pidió ir a Hogsmade juntos, - sonrió de manera ladina - ninguna chica puede resistirse a mí. ¿Le rompiste el corazón a Gabrielle otra vez? - el ojimiel lo veía seriamente. Ella sabe que no repito - elevo los hombres. La ilusionaste al invitarla - replico el castaño. Fue bajo, lo acepto - fingió sentirse mal - pero todo fue por tener al pequeño tejón. ¿La dejarás igual en dos semanas? - enarco una ceja. Me gusta como para un mes completo - sonrió de lado. Conozco a Prewett - repuso con seriedad el morocho - es mi buscadora, y sé el carácter que tiene, si te soporta dos semanas, serán demasiados días. Cornamenta, estás hablando de mí - saco el pecho - esa chica comerá de mi mano después de Hogsmade. Si llega a costarse contigo, - lo cierto es que lo dudaba demasiado - te dejará en dos semanas o antes. ¿Dos semanas? - repitió el castaño - es demasiado, te dejará después de Hogsmade. Ni siquiera podrá besarla - ante eso las tres miradas estaban sobre el más pequeño - bueno no creo que la buena de Prewett se deje besar por el ex de una de sus amigas - se disculpo. Muy bien - gruño el ojigris - Colagusano dice que no la besaré, lunático que la voy a besar pero será lo único que logre y solo la veré en Hogsmade y tú cornamenta dices que tendré besos, uno que otro toqueteo pero no más y me dejará en dos semanas - el de lentes, elevo una ceja, porque lo cierto es que también dudaba que los besos pasarán de intensidad - y yo les digo que Melissa Prewett estará en mi cama durante un mes, y después le romperé el corazón como al resto. ¿Qué quieres apostar? - ante la voz de Remus, los dos chicos abrieron los ojos sorprendidos. ¿Tú Lunático? ¿Apostar? - la sonrisa del ojigris decía que no podía venir algo bueno. Eso te estoy diciendo, canuto - se paro y camino hacía él, haciendo notar los 10 centímetros de diferencia de estatura - ¿qué quieres perder? Si yo gano - miro a los otros dos y después clavo su mirada en el castaño - saldrán desnudos los tres, y darán una vuelta a todo Hogwarts. Ok - acepto el ojimiel por los tres - pero si tú pierdes, harás lo mismo y además de ser algo así como el esclavo de quién haya acertado. ¿Ustedes serán mis esclavos si gano? - elevo una ceja. Hecho - acepto el más pequeño. Muy bien - sonrió levemente - será un placer verlos perder. El placer será nuestro - repuso James, palmeándole la espalda a su mejor amigo.