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La tercera generación: 24 años después — capítulo 16

La semana pasó rápidamente y, sin apenas darse cuenta, llegó el día del partido. Ambos equipos habían entrenado muy duro y querían ganar el primer enfrentamiento de quidditch del año. Cada victoria era importante y, aquella, más que cualquier otra. Todos sabían que Albus era el mejor buscador del colegio y Rose y Martha las mejores cazadoras. Podía ser un partido bastante igualado.

Las Ravenclaw desayunaban lentamente o, mejor dicho, lo intentaban. Rose se ponía siempre muy nerviosa y se le cerraba el estómago, Martha intentaba no llenarse demasiado para volar mejor según ella y Lizzy estaba demasiado ansiosa como para probar bocado. Caroline y Eliza llevaban sus bufandas y banderines y estaban listas para animar a sus amigas.

  • Deberíamos irnos ya. - Murmuró Rose, mirando la media tostada que le quedaba en el plato.

  • Sí, no podemos llegar tarde. - Contestó Lizzy, mirando también su plato lleno. - Os vemos luego, chicas.

  • Mucha suerte. - Dijo Caroline, sonriendo. - Seguro que ganáis.

Las tres se levantaron y se dirigieron hacia la puerta del Gran Comedor. Lizzy buscó a James, sentado en la mesa de Gryffindor, con la mirada y descubrió que la estaba mirando. No habían hablado apenas desde el domingo anterior, cuando la vio con Charlie - con quien había empezado a salir -, pero aún así llevaba la bufanda de Ravenclaw que ella le había prestado. Le dedicó una sonrisa y le deseó suerte con los labios. Ella sonrió también y siguió a sus amigas fuera del comedor. El resto del equipo no tardó en seguirlas y los siete se reunieron en los vestuarios. Tenían que ultimar algunos detalles, comenzaba la temporada.

  • Tenemos que tener confianza en nosotros mismos. - Dijo Rose antes de salir, intentando motivar a sus compañeros. - No podemos confiarnos, pero tampoco dudar. Tenemos posibilidades, somos los favoritos y ahí fuera habrá mucha gente animándonos. - Sonrió y miró a Lizzy. - Albus es muy bueno, pero tú has entrenado muy duro y no tienes nada que temer o envidiarle.  Lo harás bien, todos lo haremos bien. Y ahora, ¡a machacar a esas serpientes!

Los seis chicos comenzaron a aplaudir y Rose suspiró, aliviada. Había sido su primer discurso como capitana y le alegraba saber que a los demás les había gustado, estaba bastante nerviosa.

  • ¡Bien dicho, Rose! - Exclamó Wood, palmeándola en la espalda. - Y ahora, vamos, tú primera.

La pelirroja asintió y salió del vestuario seguida del chico y los demás. Cuando llegaron al estadio fueron recibidos entre vítores y aplausos.

-¡Vamos chicas! - Gritó Eliza desde las gradas las gradas de Ravenclaw.

  • ¡Tú puedes Lizzy! - Exclamó James, desde la sección de Gryffindor donde Fred y él estaban sentados.

  • ¡Y aquí llega el equipo de Ravenclaw! - Exclamó Jordan, el comentarista. - Capitaneado por una de las mejores cazadoras de Hogwarts: Rose Weasley. - Todos los miembros de su casa comenzaron a vitorearla y ella elevó el brazo y los saludó. - Debemos destacar una de las nuevas incorporaciones: la buscadora Elizabeth Collins. - La chica puso los ojos en blanco. Odiaba su nombre completo. - ¿Podrá la chica superar a Albus Potter? ¡En un rato lo sabremos!

  • Lo harás bien. - Martha pasó su brazo sobre los hombros de la morena. - Además, Rose y yo somos muy buenas, conseguiremos tantos puntos que ni aun cogiendo la snitch podrán ganarnos. Ya verás.

  • Lo sé, lo sé, es solo que es mi primer partido, es normal que esté nerviosa. - La chica sonrió levemente. - Pero ahora, ¡que empiece el juego!

  • ¡Y aquí salen los jugadores de Slytherin! - Exclamó Jordan, haciendo que todas las cabezas se giraran hacia los vestuarios.

  • Capitaneados por el gran Cesar Jones.

La grada de Slytherin comenzó a vitorear a los jugadores. Rose y Albus se sonrieron al cruzar las miradas. Eran rivales en el campo, pero seguían siendo familia y amigos.

  • ¡Capitanes aquí! - Anunció el profesor Creevy. Cuando ambos chicos llegaron hasta él siguió hablando. - Ya lo sabéis, quiero juego limpio, nada de trampas, ni de tácticas antirreglamentarias. - Apoyó sus manos en los hombros de ellos. - Daos la mano.

Rose y Cesar se miraron de forma desafiante durante unos segundos antes de hacerle caso al hombre.

  • Buena suerte en tu primer partido, Weasley, la vais a necesitar. - Dijo él de forma provocativa.

  • Lo dudo mucho, Jones. - Replicó ella soltándose.

Se dieron la vuelta y cogieron sus escobas. La pelirroja miró a su equipo, asintió con la cabeza y los siete se elevaron en el aire casi al mismo tiempo que los Slytherin.

  • ¡Qué empiece el partido! - El profesor Creevy lanzó la quaffle al aire y los cazadores de ambos equipos se lanzaron a por ella.

Rose la cogió y avanzó rápidamente hacia los aros, seguida de cerca por los cazadores de Slytherin. Esquivó una bludger por los pelos justo cuando pasaba la pelota a Martha, que había aparecido a unos metros de distancia. La chica no tardó en anotar.

  • ¡Diez puntos para Ravenclaw tras el genial pase de Weasley a Roth!

No tardaron en hacerse de nuevo con la pelota y, poco a poco, los goles se fueron sucediendo. Tras cuarenta minutos de partido el resultado era 70-10 a favor de las águilas.

Mientras todo esto sucedía, Lizzy y Albus sobrevolaban el estadio, buscando la pequeña snitch, aunque ninguno de ellos la encontraba. La Ravenclaw había comenzado a desesperarse, en su prueba no había tardado tanto en encontrarla, aunque sabía que todavía necesitaban anotar más puntos, por si finalmente era Albus quien conseguía atraparla. La morena volaba lentamente y miraba de un lado a otro, nerviosa.

  • Venga, Lizzy… - James estaba a punto de morderse las uñas ante la divertida mirada de su primo.

  • ¿Cuánto has apostado a su favor?

  • Cinco galeones. - Murmuró el pelinegro.

  • ¿Tanta fe tienes en ella? - Fred enarcó una ceja de forma divertida.

  • Es muy buena, no la has visto como yo. - Se limitó a responder James.

  • Sí, de eso estoy seguro. - Comentó el otro con ironía, tratando de aguantar la risa, aunque su primo no se percató del matiz de su voz. - Pues yo he apostado por tu hermano, así que espero que gane.

  • ¿Prefieres que gane Slytherin? - Por primera vez desde que comenzó el partido, el chico dejó de mirar el campo aunque en seguida volvió a concentrarse en el partido.

  • No, solo digo que él cogerá la snitch, Rose es demasiado buena, además…

  • ¡Está ahí! - James señaló justo encima del arco más alto de Slytherin. - ¿Por qué no la ven?

  • Si te soy sincero, yo tampoco la veo… - Fred entornó un poco los ojos, tratando de ver mejor, pero seguía sin ver bien.

  • ¿Estás seguro?

  • Lo que me sorprende es que Albus no la haya visto ya, si la atrapa le da la victoria a Slytherin.

James miró el marcador antes de suspirar. 100-20 para Ravenclaw. Malfoy no estaba parando ni una y Wood estaba haciendo un gran partido.

  • ¡Y Weasley anota otros diez puntos! - Exclamó Jordan. - ¿Qué le pasa hoy a Scorpius Malfoy? ¡Parece que algo o, mejor dicho, alguien lo distrae! - El chico rió al ver como el guardián de Slytherin lo fulminaba con la mirada. - ¡Era broma, Malfoy! Solo… ¡un momento! ¡Creo que Collins acaba de ver la snitch!

  • Mierda. - Murmuró la chica al escuchar el comentario.

Albus se giró hacia ella y aceleró para alcanzarla. No podía dejarla escapar, tenía que cogerla porque la distancia todavía no era lo suficientemente grande como para vencer el partido. Rose y Martha intercambiaron una rápida mirada y, junto al otro cazador, iniciaron un nuevo y rápido ataque. Tenían que anotar algún gol más mientras Lizzy intentaba atrapar la pelotita dorada. Albus no tardó en alcanzar a la chica y también localizó la snitch. Adelantó a Lizzy pero esta no iba a dejarse adelantar tan fácilmente. Se echó un poco hacia delante e hizo que la escoba volara todavía más deprisa. Tenía que atraparla, tenían que ganar ese partido. Giró rápidamente y a punto estuvo de resbalar de la escoba, pero en seguida se recuperó. Potter la seguía a poca distancia, sorprendido por la habilidad de la chica. James no había exagerado al decirle que lo iba a tener muy difícil. La chica se movió con cuidado sobre la escoba y se agarró con una sola mano. Estiró el brazo y rozó una de las alas de la pelota. Ya casi estaba, solo necesitaba un empujoncito más…Justo cuando cerró la mano, notó un fuerte golpe en la cabeza y todo se volvió negro.

  • ¡Collins cae al suelo! ¡Menudo golpe de Nott! - Exclamó Jordan. - Eso ha debido doler, ¿no va a haber sanción?

Todos comenzaron a abuchear al golpeador de Slytherin que se limitó a arrugar la frente. No quería darle en la cabeza, solo intentaba detenerla.

  • ¡Lizzy! - James no pudo seguir en las gradas y salió corriendo, con el corazón latiéndole muy fuerte. ¿Y si le había pasado algo grave? No quería siquiera pensar en ello, pero un golpe tan fuerte en la cabeza… Iba a matar a ese desgraciado de Nott.

Rose y Martha bajaron corriendo al suelo al igual que Albus. En seguida bajó el resto del equipo de Ravenclaw y casi todos los de Slytherin.

  • Ha atrapado la snitch. - Dijo el profesor Creevy al acercarse a ella. La cogió del suelo y elevó el brazo. - ¡Ravenclaw gana!

  • ¡Collins ha atrapado la snitch antes de caer! ¡Ravenclaw gana el partido! ¡La nueva buscadora ha superado al gran Albus Potter!

Mucha gente en la grada comenzó a aplaudir, aunque la mayoría seguían preocupados por la chica, que seguía inconsciente en el suelo.

  • Tenemos que llevarla a la enfermería. - Murmuró Rose, preocupada. - La señora Longbottom sabrá qué hacer con ella.

  • Sí, la llevaré yo mismo si queréis.

  • ¡Lizzy! - James apareció en el campo de juego y se arrodilló al lado de la chica. Miró a su profesor con la preocupación pintada en los ojos. - ¿Es grave?

  • No lo sabremos hasta que llegue a la enfermería, señor Potter. - Respondió él.

Charlie no tardó tampoco en aparecer. Fulminó con la mirada al pelinegro antes de arrodillarse al lado de la chica y acariciar su mejilla con cuidado. James levantó la cabeza y vio a Theo mirando a lo lejos, con las cejas enarcadas. La sangre comenzó a hervir en sus venas y, antes de darse cuenta de lo que hacía, ya estaba de pie y se dirigía hacia el chico.

  • ¡Nott!

  • ¿Qué pasa, Potter? - Preguntó él de forma chulesca.

  • ¿Cómo te has atrevido? ¡Ha sido apropósito!

  • Lo empujó y el slytherin a punto estuvo de caer al suelo.

  • ¡Eh! ¡Cuidado con lo que haces, Potter! - Intervino Cesar Jones, interponiéndose entre ambos.

  • ¡Tú no te metas! - Exclamó.

  • ¿O qué harás? - El capitán del equipo de las serpientes enarcó una ceja y James lo tumbó de un puñetazo.

  • ¡Esto!

  • ¡James! - Rose corrió hacia él y se interpuso entre él y Nott. - ¡Para, solo conseguirás que te castiguen!

  • Lo he visto todo, no ha sido un accidente, como le haya pasado algo grave a Lizzy… - La voz del chico era amenazadora y Albus y Scorpius corrieron a sujetarlo, mientras su prima intentaba serenarlo.

  • James…

La voz de Lizzy fue apenas un murmullo, pero él la escuchó perfectamente. Un gran alivio le invadió: estaba bien. Apartó a los dos chicos que lo sujetaban rápidamente y corrió hacia ella.

  • ¿Cómo te encuentras? - Susurró, poniéndose de rodillas a su lado.

  • Todo da vueltas. - Contestó ella en voz baja, apretando los ojos con fuerza.

  • La llevaré a la enfermería. - Intervino Charlie.

  • Me ha llamado a mí al despertar, yo voy a llevarla. - La cogió con cuidado y la levantó lentamente.

  • Soy su novio.

  • Como si me importara. - Masculló James.

  • ¡Señor Potter! - La directora McGonagall gritó enfadada, dirigiéndose hacia él. - ¡Venga inmediatamente a mi despacho!

  • Tengo que llevar a Lizzy a la enfermería, directora. - Contestó él con serenidad. No quería dejarla sola.

  • Hay más gente que puede llevarla.

  • No creo que ella quiera que la lleve nadie más. - Murmuró el chico al notar como Lizzy apretaba su camiseta. - Iré en cuanto la deje allí, directora.

  • Pero no se retrase. - Accedió finalmente ella, consciente de que el mayor de los Potter tenía razón al ver cómo la chica se aferraba con fuerza a él. Se giró entonces hacia los demás. - Señor Jones, lo mejor será que usted también vaya a la enfermería para que no se le hinche la cara, aunque quiero verle más tarde para comentar lo que ha sucedido y señor Nott, acompáñeme a mi despacho, tengo que hablar seriamente con usted.

  • Sí, directora. - Respondieron los dos en un susurro.

  • Señorita Weasley, encárguese de recoger los vestuarios.

  • ¿Yo sola? - Se atrevió a cuestionar la chica.

  • No, ¿quién se encarga del equipo de Slytherin cuando el señor Jones no puede? - Preguntó McGonagall.

  • Yo. - Scorpius levantó la mano. Rose y él intercambiaron una rápida mirada. - No se preocupe, directora, la ayudaré.

  • Señor Creevy, acompáñeme, tenemos que estudiar lo que ha pasado y, los demás, a los vestuarios. - La directora sonrió levemente. - Y alegren esas caras, la señorita Collins estará pronto recuperada y Ravenclaw ha ganado 270 a 20.


¡Hola a todos! Aprovecho un momento que tengo libre para subir esto. Como podéis ver este capítulo no lo he dividido en dos partes (espero que no se os haya hecho pesado) porque creo que ni este ni el siguiente pueden cortarse, así que esta semana en vez de dos probablemente tendréis tres capítulos completos :)

Muchas gracias a todos, como siempre, y no dudéis en comentar.

Solo me queda decir #OrgulloRavenclaw ;)

Besos,

Ladyluna10 :)