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La tercera generación: 24 años después — capítulo 24
Empezaron a comer en cuanto Fleur y Victoire entraron al comedor sonriendo, pero tuvieron que parar en seguida. No esperaban visita hasta el día siguiente así que no pudieron evitar sonreír al ver quiénes acababan de llegar.
¡No nos habéis esperado! - Exclamó Charlie sacudiéndose los restos que se habían pegado a su ropa tras haber utilizado la red flu mientras entraba a la cocina.
¡Charlie! - Su madre se levantó y se acercó corriendo a él. - No os esperábamos hasta mañana. ¿Dónde está Dominique?
¡Aquí!
La chica entró a la cocina con una sonrisa. Llevaba su pelo, ahora un poco más largo, recogido en una pequeña coleta alta y lucía dos nuevos pendientes: un aro en un lado de la nariz y otro en la parte superior de la oreja.
¡Dominique! - Exclamó su madre al verlo. - ¿Qué se supone que es eso?
¿Tan poco te alegras de verme? - La chica puso los ojos en blanco y se acercó a saludar a los demás miembros de su familia.
A mí me encantan. - Intervino su hermana, abrazándola. - ¡Es como cuando yo me teñí media melena de rosa!
Y opino lo mismo que entonces. - Su madre se cruzó de brazos y negó con la cabeza, pero cuando su hija mediana se acercó y la abrazó por la espalda no pudo evitar sonreír.
He echado de menos hasta tus comentarios. - Comentó riendo.
Os hago un hueco en la mesa, menos mal que he hecho comida de sobra. - Murmuró Molly haciendo que dos sillas del salón vinieran hacia el comedor.
Hazme un sitio a tu lado, primita. - Dominique le guiñó un ojo a Molly que asintió con la cabeza. Necesitaba hablar con Dominique cuanto antes, estaba segura de que ella era la única que podía entenderla.
A mí me vale cualquier sitio. - Charlie se encogió de hombros.
Todos se movieron un poco y, finalmente, la pelirroja se sentó junto a su prima y su tío entre Hermione y Ginny.
¡Qué rico, mamá! - Exclamó, sirviéndose un plato a rebosar. - Creo que lo peor de Rumanía sigue siendo la comida.
A veces tengo la sensación de que solo vienes a vernos por eso. - Replicó Molly conteniendo una sonrisa.
Es uno de los motivos principales. - Respondió riendo. Su madre negó con la cabeza y él cambió de tema. - ¿Y cómo están mis sobrinos favoritos?
Dirás sobrina. - Vic sonrió al decir aquello. - Y me va muy bien. Sigo viviendo con Teddy y en San Mungo cada vez tengo más trabajo. Pronto me dejarán atender una consulta completamente sola.
Eso es genial. - Respondió el hombre. - ¿Y tú Louis? ¿Todo bien en Gringotts?
Sí, no está mal, aunque todavía esos duendes supervisan todo lo que hago. - Puso los ojos en blanco. - Son unos pesados, no se fían de mí.
-
¿Por qué será? - James comenzó a reír. Su primo era casi tan bromista como él y Fred, pero siempre se libraba de todo por su carita de niño bueno.
¿Este año no has hecho estallar nada, James? - Replicó el rubio.
Me estoy portando muy bien.
Sí, solo hemos recibido diez cartas de la directora, debe ser todo un récord. - Intervino Ginny poniendo los ojos en blanco.
¡Os ganamos, nosotros solo ocho! - Exclamó George levantándole un pulgar a su hijo.
¿Cómo que solo? - Angelina negó con la cabeza.
A ver, está perdiendo facultades, pero ocho es un buen número…
¡No lo animes!
Toda la mesa estalló en carcajadas - exceptuando a Angelina - debido al comentario de George. Su hijo era igual que él y no podía evitar darle productos y animarlo a hacer bromas, aunque eso implicara que el chico se pasara casi todo el curso castigado, por no hablar de los continuos enfados de su madre.
Venga, mamá, no te enfades. - Dijo el chico poniendo cara de no haber roto nunca un plato. - Si yo soy muy bueno, pero James es una mala influencia.
Si claro, ahora échame la culpa. - Se quejó el aludido. - Tita, no le hagas caso. Él es el que me lleva por el mal camino a mí.
¿Y no será que sois tal para cual? - Dominique enarcó una ceja al preguntar aquello y ambos chicos fruncieron los labios, haciendo una mueca muy ridícula que arrancó una sonrisa a su prima.
Todos volvieron a reír y alguno que otro a punto estuvo de atragantarse con la bebida. ¡Qué bueno era estar en casa!
Cuando terminaron, la abuela Molly sacó los adornos y organizó los grupos para decorar la casa y el jardín. El día siguiente era 25 de diciembre, no tenían apenas tiempo.
Los chicos al jardín, tenéis que colocar el trineo y las luces alrededor de la casa. - Dijo señalando a su marido, hijos y nietos, incluyendo a Harry y Teddy.
- Las chicas os quedaréis aquí conmigo, tenemos que montar el árbol y poner la decoración.
Todos asintieron y se dividieron en pequeños grupos. Victoire, Lilly y Rose colocaron el árbol en el salón y empezaron a adornarlo. Los adornos de su abuela eran preciosos y muy antiguos por lo que los colocaban con mucho cuidado mientras la más pequeña le contaba a su prima mayor todos los problemas que James le había dado durante lo que llevaban de curso.
Tu hermano tiene que comprender que no necesitas su ayuda para todo. - Le dijo la rubia. - Pero tranquila, de aquí a unos días se me ocurrirá algo y podrás vengarte.
Eres la mejor, Victoire. - Lilly la abrazó.
Lo sé. - Respondió esta riendo.
Rose, mientras tanto, miraba el árbol. Estaba casi terminado, solo faltaba colocar la estrella. La sacó de la caja y desenvolvió con mucho cuidado.
¿Puedo ponerla yo? - Preguntó entonces.
¡Déjamela a mí, Rose! - Exclamó Lucy, de repente. Acababa de terminar de colocar una guirnalda y se acercaba corriendo, seguida de Roxanne. - Por favor, sabes que he sido muy buena este año.
Sí, buenísima… - Comentó Molly con ironía haciendo que todas las miradas se centrasen en ella.
Molly…
Solo he dicho la verdad, hermanita. - Se encogió de hombros.
¿Qué ocurre? - Preguntó su madre. - Y no quiero que la respuesta sea "nada" porque sabré que me estáis mintiendo.
Que te lo cuente Lucy, por una vez no es culpa mía.
Rose puso los ojos en blanco al escucharla. Molly nunca hacía nada, según ella.
¿Lucy? - Las miradas de todas las presentes se habían desviado hacia la más pequeña de las hermanas, que se colocó un mechón de pelo detrás de la oreja de forma nerviosa. - ¿No piensas decir nada?
Bueno, puede que Molly se refiera a que estoy saliendo con alguien… - Murmuró.
¿Qué? - Audrey abrió mucho los ojos. - ¡Pero eres demasiado joven! Solo tienes 14 años, ahora deberías pensar solo en estudiar.
Pero eso no es lo peor, dile quién es el chico. - Su hermana sonrió al decir aquellas palabras. Se lo había advertido hacía mucho tiempo, pero si no le hacía caso a ella, tendría que hacérselo a sus padres.
¿Qué ocurre? - Percy y George acababan de entrar y tenían el ceño fruncido.
¡Lucy tiene novio! - Exclamó Audrey.
¿Quién es? - Su padre abrió mucho los ojos.
Si no lo dices tú, lo diré yo, Lu. - Dijo Molly. Al ver que su hermana seguía callada y con la mirada baja, lo soltó sin más. - Theodore Nott.
¿Una serpiente? - George golpeó a su hermano en el brazo. - ¡Menudo gusto tiene tu niña!
Vale, puede que yo esté saliendo con Theo, pero al menos no soy como Molly. - Replicó casi sin pensar.
¿Qué quieres decir? - Su padre arrugó mucho la frente.
Nada, papá.
¿Nada? ¿Ahora te acobardas? - Su hermana le dedicó una mirada enfadada y la mayor se estremeció. Jamás la había visto así, quizás se había pasado al contar aquello antes de que ella estuviera preparada para decirlo. - Molly ha salido con más de la mitad de los chicos de Hogwarts. Deberíais escuchar lo que dicen de ella.
El más absoluto silencio inundó la habitación. Percy y Audrey se habían quedado paralizados. Sabían que su hija no era precisamente una alumna ejemplar e intuían que había salido con algún que otro chico, especialmente después de verla en aquella fiesta, pero no se esperaban aquello. Sus primas se miraban unas a otras, sin saber muy bien qué hacer y su abuela y tías tenían los ojos muy abiertos. George guardó silencio y apartó la mirada. Por una vez no tenía ganas de bromear.
¿No tienes nada que decir, Molly? ¿Nada que explicar? ¿A qué se refiere tu hermana?
La morena guardó silencio. Tenía la mirada fija en el suelo y temblaba ligeramente. Rose y Victoire se miraron la una a la otra. ¿No podían tener unas Navidades en paz? ¿Por qué habían tenido las dos que empezar aquello?
No soy la única de esta familia que tiene cosas que ocultar. - Susurró por fin la chica. Rose se estremeció. ¿Y si se había enterado de lo que había pasado entre ella y Scorpius y lo decía delante de todos? - Además, estoy segura de que Nott solo sale con Lucy porque yo lo rechacé, para ponerme celosa.
¿No crees que alguien pueda quererme por mí misma? - Se defendió la pequeña. Lo suyo con Theo era una tapadera, pero no podía dejar que su hermana dijera aquello. Ella era la primera que debería ponerse celosa.
Sé que no te quiere, lo hago por tu bien.
¿Qué sabrás tú de amor? - Negó con la cabeza. - Vas de tío en tío, ninguno te dura más que unos pocos días. No creo que sepas lo que es querer a alguien, ni sentirte querida porque solo te buscan para una cosa y tú los dejas, tú misma dejas que te traten como un trozo de carne y, lo siento, pero no voy a dejar que alguien como tú me dé lecciones de amor cuando es evidente que no comprendes esa palabra.
Lucy…
¡No he terminado! - Exclamó. - No me has dejado decirte que ese es el motivo por el que Wood te rechazó, porque sabe cómo eres y, aunque te cueste creerlo, hay gente que se respeta a sí misma.
Las palabras fueron como una puñalada para la chica. Notó cómo todo se ensordecía y ponía a cámara lenta. Aquello había sido un golpe muy bajo. Tragó saliva. Los ojos comenzaron a picarle. No podía seguir allí, no podía soportar todas esas miradas juzgándola, solo quería desaparecer. Sin pensarlo, salió corriendo hacia el jardín bajo la atenta mirada de toda su familia. Dominique no tardó en seguirla, sabía que necesitaría alguien con quien hablar.
Lucy… - Su padre le dedicó una severa mirada.
Lo… lo siento. - Murmuró ella. Se había pasado y lo sabía, pero le había enfadado tanto el comentario de su hermana que no había podido evitarlo.
Cuando volvamos a casa mañana mantendremos una larga charla los cuatro. - Percy suspiró. Sus hijas eran más complicadas de lo que a simple vista parecían.
¿Por qué no nos contaste que salías con alguien, cielo? - Preguntó Audrey, intentando alejar de la mente de todos las palabras sobre su hija mayor. - ¿Creías que no lo aceptaríamos por su casa o su familia?
No es porque sea un Slytherin o un Nott, es que quería ver cómo iba la cosa. - Lucy se encogió de hombros. - Theo es un buen chico y me trata muy bien, me trata mejor de lo que ha tratado a cualquier chica jamás. - Y aquello no era mentira. Él siempre había sido un mujeriego que jugaba con todas, pero a ella siempre la había respetado. - Albus es amigo suyo, podéis preguntarle.
Lo haremos, que no te quepa duda. - Dijo Percy, cruzándose de brazos.
¿Por qué no nos vamos arriba ahora que están todos distraídos? - Murmuró Victoire en el oído de su prima. - Antes de que también nosotras salgamos perjudicadas.
Rose asintió y, con cuidado, ambas subieron las escaleras hasta el desván, donde las chicas siempre dormían.
Hola a todos :) Sé que no son horas de actualizar (en España son casi la una y media de la madrugada), pero es el único momento que he tenido en todo el día y prometí cuatro capítulos esta semana, así que aquí lo tenéis. Espero que os guste :)
Quería daros las GRACIAS de corazón por las más de 16000 visitas, los 101 comentarios y los más de 150 favoritos. Nunca imaginé que esto llegaría a tantísima gente, esto es increíble para mí. Muchas gracias por apoyarme y por todos vuestros comentarios de ánimo en los que me decís que os gusta la historia :') MIL GRACIAS A TODOS DE VERDAD.
Muchísimos besos, espero vuestras opiniones, como siempre.
Nos leemos pronto,
Ladyluna10 :)