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La tercera generación: 24 años después — capítulo 41
Una semana y dos días más tarde, todos los primos Weasley-Potter consiguieron despejar sus agendas para sentarse a hablar con Rose. Algunos estaban preocupados, pero la mayoría simplemente sentían una fuerte curiosidad. No entendían cómo había pasado aquello, ¿desde cuándo estaban viéndose? Quedaron todos en la Sala de los Menesteres el sábado por la tarde. Los primeros en llegar fueron Rose, Scorpius y Albus - que habían pasado el día estudiando juntos en la biblioteca -, aunque los demás no tardaron en aparecer. Las últimas fueron Lilly y Lucy que pidieron perdón por el retraso y tomaron asiento en el suelo, delante de los otros.
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Bueno, veo que ya estamos todos. - Rose sonrió nerviosa. Estaba de pie, delante de todos y no sabía muy bien por dónde empezar. Scorpius, a su lado, le apretó la mano, animándola a seguir. - Os hemos reunido aquí porque quería contaros una cosa.
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Rose y yo estamos saliendo. - Se atrevió a decir él.
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Exacto, empezamos a salir en enero y ya estamos hartos de escondernos así que solo me gustaría pediros…
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Rose, ¿estás loca? - James la interrumpió. - No puedes hablar en serio, no puedes estar saliendo con una serpiente.
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¿Qué tienes en contra de los Slytherin? - Intervino Lucy, fulminando a su primo con la mirada.
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Claro, tú la defiendes porque también estás con uno de ellos, pero los demás coincidiréis conmigo. - Insistió. - Ya sabes lo que dijo tu padre, ¿quieres que le dé un infarto? ¿Y cómo crees que se lo tomará el resto de la familia?
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Venga James, sabes perfectamente que a nadie le ha importado que Lucy esté saliendo con Theo. - Intervino Lilly. - La abuela le tejió un jersey incluso. Los únicos que se quejaron fueron el tito Ron y el tito George.
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¡Precisamente!
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Ya sé que mi padre no se lo va a tomar bien, por eso estáis aquí. - Los interrumpió Rose. - ¿Alguno de vosotros se lo ha contado a alguien de fuera de aquí?
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A Dominique. - Dijo Molly encogiéndose de hombros. - Me pareció un buen cotilleo, pero tranquila ella no dirá nada.
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Y yo a Teddy. - James suspiró. - Quería ver si opinaba como yo, pero dice que Scorpius no es tan malo.
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Es normal, son familia al fin y al cabo. - Albus sonrió a su amigo al decir aquello. - Sé que sus abuelas a veces comen juntas y los han llevado con ellas.
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Exacto, después de la guerra mi abuela Cissy quiso recuperar el contacto con la tía Andrómeda. - Explicó Scorpius. - Y me alegra saber que Teddy piensa eso de mí.
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Sí, todo eso está muy bien. - Rose puso los ojos en blanco. Se estaban alejando del tema original. - La cuestión es que mis padres no se pueden enterar de esto todavía. Yo hablaré con ellos en vacaciones.
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¿Y por qué deberíamos no decir nada? - James se cruzó de brazos y Rose tuvo que morderse la lengua. Desde su pelea con Lizzy estaba insoportable.
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Os daré motivos a todos para que guardéis silencio. - La pelirroja les dedicó una sonrisa maléfica y fue mirándolos uno por uno. - Lilly…
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No voy a decir nada. - Se apresuró a decir. - Tú puedes hacer lo que quieras con tu vida, yo no te juzgo.
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De acuerdo. - Su prima sonrió. - Lucy…
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¿De verdad crees que precisamente yo diría algo? - La morena enarcó una ceja.
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No, la verdad es que no. - Rose le guiñó un ojo y siguió. - Roxy…
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A tu padre le va a dar algo Rose, no estoy en contra de esto, pero creo que debería enterarse cuanto antes.
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Le diré al tuyo que te liaste con Goyle.
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¡¿Qué?! - Exclamó Fred. - ¡Roxanne!
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Fue solo una vez. - La chica se puso completamente roja. No se lo había contado a nadie, ¿por qué lo sabía ella? Miró a Rose con la boca muy abierta. - ¿Cómo te has enterado?
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Scorpius os vio salir del castillo.
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Mierda, con lo cuidadosos que fuimos. - Roxanne maldijo por lo bajo. - Está bien, no diré nada, es tu decisión.
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Genial. - La pelirroja pasó al siguiente. - Hugo, ¿no te chivarás de tu hermanita mayor que tanto te quiere, verdad?
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¿Y tener que soportar a papá diciéndome que por qué no lo impedí? - El chico puso los ojos en blanco. - Ni en broma.
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Gracias, te quiero, te quiero, te quiero. - Lo abrazó y le dio un beso en la mejilla antes de revolverle el pelo y que él se quejara. - Vale, Molly…
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Mi padre se ha enterado de todo lo que he hecho, no vas a poder chantajearme y Will ya sabe que me gusta.
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Su prima se encogió de hombros. - Pero no soy nadie para juzgar, no diré nada, tranquila. - Le dedicó una sonrisa. - Me alegra saber que no eres tan mosquita muerta como creía.
Rose se puso roja al escuchar aquello y la mayoría de sus primos empezaron a reír.
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Bueno, vale, a Albus no tengo que decirle nada porque él lo sabía desde el principio y sé que no va a decirlo. - Él le guiñó un ojo y la pelirroja sonrió, agradecida. - Solo quedáis vosotros dos. - Señaló a Fred y James.
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Buena suerte, no lograrás convencernos. - Fred enarcó ambas cejas. - Esto que estás haciendo no está bien y tu padre debería saberlo. Si no le hemos escrito todavía es porque confiábamos en que entraras en razón, pero parece que no.
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Venga Rose, te mereces algo mejor. - Insistió James. - Un buen Gryffindor o un Ravenclaw, incluso un Hufflepuff, ¿por qué Malfoy?
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Porque le quiero. - Se limitó a contestar. - James, sé que debajo de toda esa fachada de tío duro tienes un corazón, lo sé por fuentes fiables. - Suspiró. Si Lizzy y él no se hubieran peleado aquello sería mucho más fácil. - Entiéndelo, ¿tú no estarías dispuesto a todo por la persona a la que quieres?
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¿Para que al final te rompan el corazón? - Negó con la cabeza. - El amor es una tontería, Rose, solo sirve para sufrir.
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No creo que precisamente tú hayas sufrido mucho. - Recordó a su amiga que apenas podía dormir y que había perdido el apetito, que no lograba concentrarse y que se culpaba de todo una y otra vez mientras él en una semana se había liado con, al menos, una chica cada día. - James, voy a seguir con Scorpius le moleste a quien le moleste, me da igual tu opinión, lo único que te pido es que no se lo digas a mi padre, que dejes que sea yo quien se lo cuente poco a poco.
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James, Rose tiene razón. - Lilly lo miró un tanto decepcionada. - No puedes detener al amor por mucho que lo intentes.
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Y si ellos se quieren van a encontrar siempre la forma de estar juntos. - Añadió Hugo. - Mi padre tendrá que acostumbrarse.
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Sois demasiado críos para saber nada de eso. - Masculló él.
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James, lo único que conseguirás si se lo dices es hacerle daño y tú no quieres eso. - Rose suspiró.
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No vas a hacerme cambiar de opinión y estoy dispuesta a decirle a tu madre que estás descontrolado y que, a este ritmo, te habrás ligado a todo Hogwarts antes de que termine el curso.
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Eres una chantajista. - Le dedicó una media sonrisa burlona. Su prima sabía jugar, desde luego. James sabía perfectamente cómo reaccionaría su madre y no le apetecía tragarse un sermón sobre "cómo tratar a las chicas". - Está bien, pero te daré hasta verano. Si para entonces no le has dicho nada, hablaré yo mismo con él.
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Genial. - La Ravenclaw suspiró. - Y tú Fred, sé que has estado probando unos prototipos muy inestables, cosa que no hará gracia a tu padre. Podría dejárselo caer.
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No voy a ser el que se chive, tranquila, si todos han dicho que no lo harán, yo tampoco. - Fred negó con la cabeza. - Pero me uno al ultimátum de James.
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Está bien, lo acepto, no tendréis que decirle nada, para entonces ya lo sabrá. - Rose sonrió feliz y miró a Scorpius. - ¿Ves como lo tenía todo bajo control?
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Desde luego, jamás imaginé que fueras una "negociadora", - Él puso los ojos en blanco al decir aquello. - por no decir otra cosa.
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En una familia grande tienes que aprender a sobrevivir. - Lilly sonrió y se puso de pie. Se acercó al rubio y lo abrazó. - Bienvenido a la familia, Scorp. Porque ahora puedo llamarte Scorp, ¿verdad?
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Claro. - Él sonrió debido a la efusividad de la chica.
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Bienvenido al clan Weasley, deberías escribirle a Teddy para que te aconseje. - Molly comenzó a reír y los demás lo imitaron.
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¿A qué te refieres? - El Slytherin frunció el ceño.
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Nada cielo, no te preocupes. - Rose lo besó en la mejilla. - Es solo que mi familia puede llegar a ser muy especial.
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Sí, que no te asusten las bromas ni los comentarios. - Lucy sonrió. - Pero no le digas nada de esto a tu primo, todavía no lo he advertido.
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Mis labios están sellados.
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Él también sonrió.
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Una escena conmovedora, pero yo me marcho. - James se puso de pie y negó con la cabeza. - He quedado con esta chica, ¿cómo se llamaba?, Mel…, no Mal… - Negó con la cabeza y sonrió con arrogancia. - Bueno, he quedado con una rubia de Hufflepuff, total, no voy a volver a verla después de esta tarde, ¿para qué quiero saber su nombre?
Abandonó la sala ante la mirada de decepción de su familia. Muchos negaban con la cabeza o apretaban los labios.
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Está descontrolado. - Murmuró Lilly. - ¿Por qué hace esto?
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Es una buena pregunta. - Rose suspiró. - Hay gente que no sabe sobrellevar las separaciones.
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Es su forma de demostrar que está por encima de todo. - Dijo Fred. A él también empezaba a preocuparle su primo. Siempre había sido un ligón, pero aquello era demasiado. Desde su pelea con Lizzy había estado con nueve chicas y subiendo. - Lo está pasando mal, ¿vale?
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Ya claro y voy yo y me lo creo. - Rose negó con la cabeza, pero no añadió nada más. Si por ella fuera le contaría a James como estaba su amiga, pero ella intentaba aparentar que estaba bien delante de todo el mundo, aunque a ellas no lograra engañarlas, y no quería traicionarla.
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Si en un par de semanas no vuelve a la normalidad le escribiré a Teddy. - Dijo Albus, preocupado. - Él es el único que puede hacerlo entrar en razón.
Rose asintió lentamente. Odiaba ver a la gente pasándolo mal y lo único que quería era que todo se solucionara aunque lo veía muy complicado.
¡Hola a todos y feliz miércoles!
Por fin se han sentado todos los primos a hablar y al parecer Rose ha conseguido salirse con la suya (un ultimatum es mejor que nada jajajaja), aunque telita con James.
Tengo cositas que deciros. En primer lugar, ya hemos superado las 28000 visitas y cada vez estamos más cerca de los 200 favoritos <3 En segundo, lugar acabo de ver que la historia tiene 199 comentarios, o sea, el que primer comentario de este capítulo será el número 200, ¡wiiii! En serio, sois los mejores.
El viernes subo el siguiente.
Muchos besitos a todos,
Ladyluna10 :)